Agave sisalana en el Jardín Botánico de Oporto.-Portugal
Agave sisalana en Jardín Americano de Sevilla

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A.sisalana es nativa de México. Se ha introducido en áreas tropicales y subtropicales en América del Norte, América del Sur, Islas del Caribe, África, Australia y Asia. Se ha utilizado como planta ornamental, vegetal y cultivada. Actualmente, A. sisalana se cultiva ampliamente en áreas tropicales en Brasil, Tanzania, Uganda y Kenia para producir fibras.

Planta suculenta tropical perenne de 1.5–2 m de altura, con hojas gruesas en una roseta basal de hojas alargadas en forma de espada desde la base.

Tallos

Dos o tres años después del trasplante, se forma un tallo de 20 cm de altura, que alcanzará una altura de aproximadamente 1,2 m cuando florece. Los tallos blancos y carnosos se desarrollan a partir de brotes subterráneos en la base de la planta, primero creciendo hacia los lados y luego hacia arriba para formar nuevas plantas. Estas nuevas plantas son conocidas como ventosas (DAFF, 2015).

Tronco

La base de la planta es un tronco corto (30–150 cm), desde cuya parte superior crecen las hojas dispuestas en espiral (DAFF, 2015). Los componentes del peso seco de la fibra de sisal son aproximadamente 55–65% de α-celulosa, 11–18% de hemicelulosas, 7–15% de lignina, 1% de pectina y 1–8% de cenizas (Elzebroek y Wind, 2008).

Hojas

Hojas rígidas, pesadas y persistentes que tienen una longitud de 0.6–1.2 m, una anchura de 10.2–20.3 cm y un grosor de 2.5–10.2 cm cuando están maduras. Las hojas están dispuestas en espiral alrededor del tronco, de color verde grisáceo y cubiertas por una capa de cera. Las hojas contienen fibras gruesas, de color crema o amarillo pálido (3%) (DAFF, 2015). Las hojas jóvenes pueden tener pequeñas espinas a lo largo de sus márgenes; Desaparecen cuando la planta madura. Las hojas tienen una espina terminal, marrón oscuro, rígida, muy afilada, de 2–3 cm de largo. La sección transversal en la base de la hoja se parece a un triángulo aplanado (Elzebroek and Wind, 2008).

Inflorescencias

Una gran panícula con flores dispuestas en la porción terminal en grupos densos, sésiles, de 4–5 cm de largo. Periantos con 6 segmentos, 6 estambres, filamentos más largos que el segmento del perianto, anteras de 3–4 cm de largo. Estilo exerido, estigma trilobulado (EOL, 2018). Solo florece una vez alrededor de los 2 años. Antes de la floración, se desarrolla un tallo floral de 4.5–6.0 m desde el punto de crecimiento. El tallo floral se subdivide para formar ramas que llevan las flores. Las flores no producen semillas, sino que forman bulbillos, que se utilizan para la reproducción. Los bulbos nacen en las axilas de las brácteas de la inflorescencia después de la floración. Las flores son de color verde amarillento, con filamentos rojizos. Raíces

El A.sisalana tiene un sistema radicular superficial y fibroso de hasta 60 cm de profundidad. La raíz de 2–4 mm de espesor surge de las cicatrices de las hojas en la base del tronco debajo de la superficie del suelo, y se extiende hasta 5 m en forma horizontal desde la planta madre, formando retoños. Estos pueden ser utilizados para la propagación (DAFF, 2015). El sisal produce rizomas subterráneos a partir de brotes en las axilas de las hojas inferiores. A lo largo de los rizomas hay brotes que pueden convertirse en nuevas plantas, formando colonias. La mayoría de las raíces se concentran en los 40 cm superiores del suelo, donde se extienden horizontalmente hasta 5 m. Varias raíces crecen a más de 40 cm, lo que resulta en un buen anclaje (Elzebroek and Wind, 2008).

Agave sisalana con bulbillos.-Detalle.-Jardín Americano en Sevilla

 

Agave sisalana despùes de la floración en Jardín Americano.-Fruto

Esta especie es monocarpica (es decir, muere después de la fructificación). Las frutas son cápsulas de hasta 6 cm de largo, 2–2.5 cm de diámetro, estipuladas y picudas. Las cápsulas rara vez se forman, y las semillas (si las hay) probablemente no sean viables. Los bulbillos vegetativos se producen comúnmente debajo de las flores en las axilas de las brácteas (Weber, 2003; Acevedo-Rodriguez y Strong, 2005).

Historia de la introducción y la propagación

En el siglo XIX, el cultivo de A. sisalana se extendió a Brasil, Florida y las islas del Caribe, así como a países de África oriental (es decir, Kenia, Tanzania y Uganda) y Asia (ISSG). , 2012; USDA-ARS, 2012).

En Florida, las primeras plantas de A. sisalana se introdujeron en Indian Key en el año 1826 por el Dr. Henry Perrine, para establecer una plantación de esta especie (Brown, 2002).

En Brasil, las primeras plantaciones comerciales de sisal se realizaron a fines de los años treinta. En la década de 1960, la producción de sisal en Brasil se aceleró y hoy Brasil es el principal productor mundial de fibras de sisal (FAO, 2012).

Agave sisalana en cultivo
Agave sisalana invasora

A.sisalana y otras especies de Agave se introdujeron en España en la década de 1940 como plantas ornamentales y cultivadas (Martín-Galindo, 1988), y un estudio reciente indica que estas especies se están propagando a nuevos hábitats, principalmente en suelos arenosos costeros en el sur. Extremo oriental del país (Badano y Pugnaire, 2004).

Para las Indias Occidentales, A. sisalana aparece como “establecida” en una colección de 1913 realizada por W. Trelease en la isla de St. Croix (Islas Vírgenes de EE. UU.). Recolectada en las Bahamas por Eggers en 1888, pero solo fue reportada por Britton en 1920. Esta especie también fue reportada como una “planta cultivada” por I. Boldingh en 1914 para las islas de Aruba, Curazao y Bonaire (Boldingh, 1914).

En Puerto Rico, esta especie es conocida desde la Isla Mona y la Reserva Forestal Seca de Guánica, donde se está extendiendo y forma densas monoespecíficas (Acevedo-Rodríguez, 2005). Su aparición se ha registrado en Puerto Rico desde 1923 (Britton y Wilson, 1923) y en las Islas Vírgenes (St. Croix) desde 1913 (Trealease, 1913)

Riesgo de introducción

El riesgo de introducción de A. sisalana es alto. El comercio internacional de esta especie no está prohibido. La especie se dispersa vegetativamente por bulbillos y rizomas y el riesgo de introducción de material vegetativo como contaminante del suelo sigue siendo alto en aquellos países donde la planta está bien establecida. Además, esta especie puede escapar de las plantaciones activas o abandonadas a áreas naturales donde a menudo persiste indefinidamente (Acevedo-Rodríguez, 2005).

El A. sisalana se reproduce vegetativamente por bulbillos (desarrollados a partir de meristemas estériles) y puede desarrollar rodales monoespecíficos densos que pueden impedir el establecimiento de vegetación nativa.

Agave sisalana Gabo de Gata.-
Picudo negro.-, Scyphophorus acupunctatus

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Picudo negro.-, Scyphophorus acupunctatus devora las plantas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL PICUDO NEGRO

El picudo negro del agave (Scyphophorus acupunctatus) es una especie de coleóptero polífago de la familia de los Curculionidae propio de América. Es una de las principales plagas que atacan la yucca y varias especies de maguey (Agave spp., entre ellos el maguey pulquero (Agave salmiana) y el maguey azul (Agave tequilana), de los que se produce el mezcal y el tequila respectivamente, el Agave americana, empleado como ornamental, y el Agave sisalana, empleada para la obtención de fibra sisal. Su larva, conocida como “gusano rojo” o “gusano del maguey”, es precisamente la especie que se emplea habitualmente para dar sabor al mezcal.

El picudo del agave es el más grande de su género; alcanza los 28 mm de longitud, de los cuales una parte significativa corresponde a su distintivo pico alargado, que emplea para barrenar la superficie del maguey. Es negro, y carece de alas funcionales, lo que no impide que se desplace rápidamente. La larva es blanquecina, y alcanza hasta un centímetro de diámetro y cinco de largo.

Reproducción

El adulto perfora las pencas del agave para alimentarse del centro suculento, y deposita sus huevos en el interior de la roseta; normalmente es portador de la bacteria Erwinia carotovora, que ataca y corrompe el agave, pero inclusive sin el efecto de ésta las larvas que nacen a los pocos días se alimentan de los tejidos blandos del interior del agave, destruyéndolo irremediablemente. Alrededor de los 30 días de edad forman una pupa, de la que emergerá el adulto un mes más tarde.

Mezcal mejicano de Agave

Usos alimentarios

Las larvas del picudo del agave son una excelente fuente alimentaria; los estudios llevados a cabo por Conconi et al (1984) indican un contenido de proteína del 81%, altas concentraciones de triptófano y un sabor agradable. Se venden habitualmente en los mercados para consumo humano, asadas o tostadas.

Aunque la costumbre es relativamente reciente, hoy las larvas se emplean frecuentemente por varias marcas de mezcal para dar sabor a la bebida. Una larva entera se deposita en la botella, normalmente tras haber sido previamente curada en alcohol puro. Se ignora exactamente donde y cuando se originó la práctica; de acuerdo con Valle Septién, fue Jacobo Lozano Páez, un embotellador de Matatlán, quien puso por primera vez a la venta el mezcal con gusano.

Contra la creencia popular, ni la larva de S. acupunctatus ni ninguna otra se emplean en el embotellado del tequila; de hecho, existe una ley que impide esto en Mexico.

El picudo negro de los agaves, Scyphophorus acupunctatus, pariente del picudo de las palmeras, también está presente en Almería. Esta especie exótica invasora, aún desconocida por muchos, se ha convertido en una nueva plaga que se extiende silenciosamente entre las Agaves. A simple vista, la planta puede parecer sana, pero por dentro, estar siendo infestada por este escarabajo. Son las larvas con su insaciable apetito las que no pararán de comer hasta acabar con la planta en los cultivos de sisal.