Toldos en verano para protegerse del calor.-La Campana Sevilla
Toldos en calle Laraña durante el verano para protegerse.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tras un otoño e invierno con escasas precipitaciones , la pregunta está en el aire ¿ tendremos lluvias  esta primavera?

Sabemos que nuestro clima es  mediterráneo, con inviernos suaves, veranos calurosos y lluvias escasas, pero en  diciembre hemos roto su tendencia lluviosa  y hemos tenido  un ambiente más seco de lo habitual.

Arrancamos los últimos días del invierno climatológico con estabilidad y altas temperaturas. En nuestro  ciudad las precipitaciones apenas se han dejado ver en los últimos meses.

El mes de febrero se despedirá con el dominio absoluto de las altas presiones en buena parte de Europa. En España, otro tanto de lo mismo: ambiente suave de día, frío de noche, niebla y algunas lluvias débiles, de carácter local.

Desgraciadamente, por ahora parece que esta situación  se va a repetir. A corto y medio plazo seguiremos con la inercia anticiclónica que nos ha acompañado, salvo algunos días puntuales, en todo este invierno.

En los últimos meses las altas presiones no nos han querido abandonar.

Sin embargo, la duración de esta situación anticiclónica ya no es tan habitual.

Con las temperaturas de este invierno muchas plantas  que  están al limite del ecosistema se están comportando  ante la carencia de fríos en su aspecto más ornamental ,ofreciendo floraciones abundantes como nunca lo habían hecho en esta época.

Anticipamos las plantaciones de plantas que temen el frio ante el clima que estamos teniendo. Los arboles están floreciendo con quince días de antelación a lo previsto en años anteriores de seguir así la floración de los naranjos tan característica de las calles de la ciudad en las Fiestas Primaverales acontecerá con mucha antelación a las mismas.

A finales de febrero despuntando la flor de azahar de los naranjos.
Los naranjos anticipando su floración

Cuando muchos árboles de hoja caduca todavía mantienen sus hojas nos llegara la primavera que esperamos sea lluviosa para compensar el déficit de lluvias que padecemos, sino es así se nos presenta un verano de falta de agua no solo para los jardines y también para algunas poblaciones ,hace mucho tiempo que no llueve y se lo achacamos a los continuos anticiclones que nos visitan.

“En el Atlántico se encuentran las Azores, un archipiélago portugués, sobre el que se encuentra un anticiclón dinámico: el Anticiclón de las Azores. Un anticiclón es un área de altas presiones y como su nombre indica, es justo lo contrario de un ciclón. El de las Azores influye directa o indirectamente sobrela Península Ibérica.En verano suele desplazarse hacia el Norte, acercándose así a nuestra península. De esta manera, suele traer la sequía en su zona de influencia porque el anticiclón impide que entren ciclones en el Sur de España y de Portugal, es decir dificulta las lluvias.”

Esto hace que en Andalucía nos encontremos con gran diversidad de climas desde Almería con escasa o nula precipitación hasta  Grazalema  uno de los lugares más lluviosos de España

Según la comunidad científica, con el cambio climático la temperatura media del mundo subirá entre uno y tres grados durante los próximos cien años. Esto quiere decir que el clima cambiará en todo el planeta.

Andalucía también notará estos cambios, ya que es una de las regiones españolas más vulnerables a este cambio

Habrá épocas de sequía cada vez más frecuentes y duraderas a lo largo del año. Esto quiere decir que lloverá menos y como consecuencia los ríos, pantanos y embalses comenzarán a secarse. Por tanto, la cuenca alta del Guadalquivir, donde se ubican los pantanos más importantes de toda Andalucía, y la cuenca atlántica andaluza se irán quedando sin reservas de agua procedente de la lluvia.

Si no llueve, las plantas no se nutren de minerales y habrá especies vegetales que se adapten mejor que otras al nuevo clima y sobrevivan a los cambios.

Solandra maxima planta que teme el frío en plena floración
Lantana camara planta procedente de Méjico que teme el frio,en plena floración

Hará más calor en los meses de verano. Las temperaturas subirán una media de 2º y 5º centígrados, es decir, que si en el mes de julio se registran en pleno centro de Sevilla 46º, a finales de este siglo se podrían alcanzar los 50ºC.

La subida de las temperaturas hará que los polos se vayan derritiendo y el resultado será el aumento del nivel del mar en todo el planeta. En la costa de Andalucía, el nivel del mar llegará a subir medio metro de altura. Pero la subida no será de un día para otro.

Y si el nivel del mar sube, muchas especies vegetales y animales que viven junto a las playas o en Parques Naturales cercanos a la costa, como el Parque Natural de la Breña, en Cádiz, o el Parque Natural Cabo de Gata, en Almería, tendrán que buscar un hábitat más apropiado a sus necesidades.

En las áreas urbanas en las que se absorbe y retiene significativamente más calor que en las áreas circundantes. Las islas de calor pueden afectar a los ciudadanos al aumentar la demanda máxima de energía durante el verano, los costos del aire acondicionado, la contaminación del aire y las emisiones de gases de efecto invernadero, las enfermedades y la mortalidad relacionadas con el calor y la calidad del agua.

Los árboles y otras plantas ayudan a enfriar el medio ambiente, haciendo que la vegetación sea una forma simple y efectiva de reducir las islas de calor urbano.

Los árboles y la vegetación son más útiles como estrategia de mitigación cuando se plantan en lugares estratégicos alrededor de edificios o para sombrear el pavimento en estacionamientos y en las calles, plantar árboles o enredaderas de hoja caduca hacia el oeste es generalmente más efectivo para enfriar un edificio, especialmente si protegen las ventanas y parte del techo del edificio.

Alamo blanco.-Populus alba anticipando sus floraciones

Beneficios y costos

El uso de árboles y vegetación en el entorno urbano brinda beneficios más allá de la mitigación de las islas de calor urbano, entre ellos:

Uso reducido de la energía: los árboles y la vegetación que dan sombra directamente a los edificios disminuyen la demanda de aire acondicionado.

Mejor calidad del aire y menores emisiones de gases de efecto invernadero: al reducir la demanda de energía, los árboles y la vegetación disminuyen la producción de contaminación del aire asociada y las emisiones de gases de efecto invernadero. También eliminan los contaminantes del aire y almacenan y secuestran dióxido de carbono.

Gestión mejorada de las aguas pluviales y calidad del agua: la vegetación reduce la escorrentía y mejora la calidad del agua al absorber y filtrar el agua de lluvia. Mantenimiento reducido del pavimento: la sombra de los árboles puede retardar el deterioro del pavimento de la calle, disminuyendo la cantidad de mantenimiento necesario.

Mejor calidad de vida: los árboles y la vegetación proporcionan valor estético, hábitat para muchas especies y pueden reducir el ruido.

Sombrear en medianas de estacionamiento puede proporcionar una amplia cobertura de sombreado. Los costos principales asociados con la plantación y el mantenimiento de árboles u otra vegetación incluyen  la plantación inicial y las actividades de mantenimiento en curso, como la poda, el control de plagas y enfermedades, y el riego.

Ante las previsiones de aumento del clima por el cambio climático. Plantemos arboles con futuro en nuestras ciudades, las nuevas generaciones nos lo agradecerán.

Febrero 2019