Diego de Riaño.-Laureles de Indias.-Ficus microcarpa.-Estado actual
Diego de Riaño.-Laureles de Indias.-Ficus microcarpa.-Sin recortar

Hoy voy a intentar sensibilizar a quienes tienen el deber y la obligación de conservar y mantener nuestro arbolado en la ciudad refiriéndome a los Laureles de Indias. -Ficus microcarpa que con podas arquitecturizadas se plantaron en la calle Diego de Riaño cuando se ejecutaron los Jardines del Prado de San Sebastián. allá por el año 1997 con Fondos de la Unión Europea.

Los arboles de la calle estuvieron mantenidos con los recortes anuales correspondientes para mantener su formación cilíndrica.

Pero sin embargo los jardines fueron protagonistas a partir de la primera década del nuevo milenio de un acontecimiento singular, en 2003 el rector de la Universidad de Sevilla plantea que construir una nueva biblioteca universitaria en el frontal Este de los jardines del Prado.

En 2004, el desarrollo provisional del nuevo Plan General de Ordenación Urbanística incluye la posible construcción de la Biblioteca Central en el Prado.

La asociación de vecinos Huerta de la Salud, solicita al Ayuntamiento que sitúe la nueva Biblioteca en un emplazamiento diferente, que no afecte a los jardines ya construidos, considerando que la destrucción de parte de un parque público realizado con Fondos Europeos no tiene ningún tipo de justificación.

El Ayuntamiento y la Universidad ignoraron la solicitud de los vecinos y emprendieron la construcción en 2008 fue la fecha de comienzo, del proyecto llevado a cabo por la arquitecta iraquí Zaha Hadid, de la construcción de una nueva Biblioteca, un edificio singular, novedoso e innovador, un referente en las nuevas formas arquitectónicas del siglo XXI. que pretendía ser la Biblioteca central de la Universidad de Sevilla.

En dicha fecha comenzó una gran polémica, que comenzaría con una larga lucha legal por parte de la vecindad, la cual no compartía el hecho de reducir y destruir una parte de una zona verde para la construcción de un nuevo edificio, que decidió pasar por los Juzgados e incluso tomo lugar en el Parlamento Europeo.

2011 fue la fecha en la que el Tribunal Supremo confirmó la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) que denegó la continuación de las obras y llevando a cabo unas pérdidas de lo ya invertido de cuatro millones de euros.

Diego de Riaño.-Laureles de Indias.-Ficus microcarpa.-Dentro del cajón de las obras 2008-2014
Diego de Riaño.-Laureles de Indias.-Ficus microcarpa.-Recorte anterior efectuado a destiempo en 2014

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Tribunal Supremo argumentaba así la sentencia:

Las zonas verdes son zonas especialmente sensibles dentro de la ciudad que nacen con una clara vocación de permanencia, que han de ser respetadas en alteraciones del planeamiento posteriores, salvo que concurran razones de interés general que determinen su transformación.

– Cuando se trata de hacer desaparecer en todo o en parte una zona verde no basta con explicar por qué se ubicará tal edificio en los jardines, sino que tienen que expresarse las razones por las que no puede ser construido en otro sitio que no recortase la zona verde. Sólo puede hacerse exponiendo las razones por las que ningún otro emplazamiento, que no liquide una zona verde, es posible

– El cambio de calificación de los terrenos de los Jardines del Prado a equipamiento educativo no ha sido debidamente justificado.

– La alteración en la calificación de una zona verde sólo es posible cuando los intereses generales demanden la reducción de la zona verde. Este no es el caso porque los intereses universitarios no se ven perjudicados con el mantenimiento del parque y la ubicación del centro en otro lugar.

– Lo cierto es que donde antes había zona verde, mediante la revisión del plan y el cambio de calificación, aparece una construcción: la zona verde desaparece.

– La tendencia natural en la evolución del centro de las ciudades, acorde con el artículo 46 de la Constitución, es que no se disminuya la extensión de las zonas verdes, del espacio libre y común para uso y disfrute de todos, que pudiera congestionar y compactar la vida urbana.

Las resoluciones judiciales anulan la calificación urbanística de esa zona del parque como equipamiento de uso educativo en el nuevo PGOU pues no existe justificación para edificar en una zona verde.

Diego de Riaño.-Laureles de Indias.-Ficus microcarpa.- Sin recortes hace años.

Durante el tiempo de los primeros trabajos de construcción de la biblioteca en el 2008 hasta principios del 2014 los Laureles de Indias que estaban dentro del cajón de obra, no recibieron actuación alguna, como pareciendo ser que no eran de nadie.

A principios de 2014, una vez recuperada la zona en la que se habían iniciado las obras de la biblioteca se justificó la recuperación de la parte del jardín afectado con la reposición de bancos, mobiliario urbano y jardinería, y con la construcción de tres nuevas fuentes repartidas en la zona, los jardines después de la herida recibida perdieron su aspecto original, justificándose con unas nuevas plantaciones que conforman el espacio dentro de los Jardines del Prado de San Sebastián.

Abandonados a su suerte durante todos estos años, los Laureles de Indias piden una atención especial, su situación y la estrechez del acerado obligan a unos recortes continuos para mantener sus formas dentro del espacio aéreo que se les ha colocado.

Al no realizárseles recorte alguno durante estos últimos años,el ultimo en 2014, supone que lo que iban a ser pequeñas heridas, ahora tendrán que cortarse ramas de mayor grosor hiriendo más profundamente a los arboles, como ya ocurrió en otra ocasión en que los recortes no se habían realizado en su tiempo (ver fotografía).

Por favor atiendan estos arboles con la sensibilidad de que se trata de seres vivos que diariamente las veinticuatro horas del día trabajan ambientalmente para nosotros. Y no olviden aquellas palabras que el poeta granadino Manuel Benítez Carrasco en su poesía Dice el árbol que se ha hecho bandera en la protección de los árboles que dice así.

Yo soy tu amigo y te digo:

Por favor, no me hagas daño;

más si es necesario, sea,

pero sólo el necesario.