En el año 1988 se celebró en Barcelona un seminario internacional sobre el uso, el tratamiento y la gestión del verde urbano, que estaba organizado en el marco del programa El Hombre y la Biosfera (MAB 1993 en Rennes.-Francia “Los espacios verdes urbanos; la diferencia ecológica “

1994 en Estrasburgo “Hacia la gestión diferenciada de los espacios verdes “

1996 en Estambul “Cumbre de las ciudades; Hábitat II espacios verdes y calidad de vida en las ciudades.

La ONU expone cada año, mediante informes elaborados por el Instituto de Recursos Mundiales, el creciente deterioro de los ecosistemas que pone en peligro el desarrollo de la humanidad.

Y advierte a los Gobiernos de todo el mundo sobre la necesidad de revisar urgentemente sus estrategias medioambientales.

Los primeros informes, como el realizado por el Club de Roma en 1968 o el Global 2000 realizado por EE. UU. en 1981, ya pusieron de manifiesto un crecimiento espectacular del consumo de recursos y de la producción de residuos a escala planetaria, y constataron que son limitados tanto los recursos del planeta como su capacidad para gestionar los residuos que se generan.

La creación de la EPA (Environmental Protection Agency en Estados Unidos (1969), la Conferencia de Estocolmo sobre Medio Ambiente y Desarrollo (1972) y la puesta en marcha del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA, 1973), fueron iniciativas institucionales que trataron de hacer frente a esas nuevas preocupaciones ambientales.

La aparición del informe realizado por la Comisión Mundial de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, Nuestro Futuro Común (1987), más conocido con el nombre de “Informe Brundtland”, supuso un nuevo análisis sobre la problemática del desarrollo.

En dicho informe aparece por primera vez el término Desarrollo Sostenible entendido como “aquel desarrollo que satisface las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras para atender sus propias necesidades”.

Jardín Portello-park–paisajismo peculiar

 

Tras la Cumbre de la Tierra, en mayo de 1994, se celebró en Aalborg (Dinamarca) la I Conferencia Europea sobre Ciudades Sostenibles que terminó con la aprobación de la Carta de Aalborg o Carta de las Ciudades y Pueblos Europeos hacia la Sostenibilidad.

En dicha Conferencia se puso en marcha la Campaña de Ciudades y Pueblos Sostenibles con el principal objetivo de promover el desarrollo sostenible a nivel local y apoyar a las autoridades locales europeas en el desarrollo y la implementación de políticas y acciones.

Más de 2.500 participantes se unieron a ella, constituyendo la más amplia iniciativa en Europa para el desarrollo local sostenible y la Agenda 21 Local.

Especialmente relevantes son el Plan de Acción de Lisboa, documento emana de la Conferencia celebrada en esta Ciudad en 1996, y la Declaración de los líderes municipales en el umbral del siglo XXI celebrada en Hannover (Alemania) en 2000.

Diez años después de Río, la Conferencia Mundial de 2002 celebrada en Johannesburgo, conocida como Río + 10, brindó la oportunidad de revitalizar el espíritu de la primera Cumbre de la Tierra y de renovar un compromiso político por parte de todos los países, para lograr un desarrollo sostenible.

La Declaración de Johannesburgo reconoció que el Desarrollo Sostenible exige una “amplia participación en la formulación de políticas, la adopción de decisiones y la ejecución de actividades a todos los niveles”.

En la IV Conferencia Europea sobre Ciudades Sostenibles Aalborg + 10, celebrada en Dinamarca en 2004, se revisó la actuación desarrollada por las autoridades locales a favor del desarrollo sostenible en los 10 años transcurridos desde la aprobación de la Carta de Aalborg.

También se establecieron nuevos objetivos y compromisos para pasar a la acción, reflejados en el documento final “Aalborg + 10-Inspiración para el futuro”, que pretende que los Gobiernos Locales Europeos ratifiquen la visión común de un futuro sostenible para las ciudades.

Se celebro en Sevilla lV Conferencia Europea de Ciudades y Pueblos Sostenibles, “Llevando los compromisos a las calles”, donde se ha analizado el grado de cumplimiento de los compromisos sobre sostenibilidad adquiridos por gobiernos locales en Aalborg (Dinamarca) en 2004 y se marcaron las directrices futuras a seguir en el ámbito de la sostenibilidad urbana en los próximos años.

Sevilla .-Polígono Este

La Declaración de Vasco da a conocer nuevos caminos para ciudades y pueblos europeos para crear ciudades productivas, sostenibles y resistentes para Europa. El documento tuvo como objetivo apoyar y acelerar la transformación socio-culturales, socio-económico y tecnológico. La Declaración Vasco fue aclamada por los participantes en la 8ª Conferencia Europea sobre ciudades sostenibles celebrada en el País Vasco 27-29 de abril del 2016. En ella se invitaba a todos los alcaldes de todas las ciudades y pueblos europeos para respaldar la Declaración Vasco como un marco de principios para la transformación de las sociedades mediante la aprobación en sus plenarios municipales o sus reuniones pertinentes.

La 8ª Conferencia Europea de Ciudades y Pueblos Sostenibles tuvo como anfitriones a ICLEI – Gobiernos Locales por la Sostenibilidad, el Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Bizkaia y el  Ayuntamiento de Bilbao, con la participación de Udalsarea 21 – Red Vasca de Municipios hacia la Sostenibilidad, y el apoyo de la Diputación Foral de Araba, la Diputación Foral de Gipuzkoa, el Ayuntamiento de Donostia/San Sebastián  y el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz.

Entre las muchas consideraciones en este articulo me referiré a las que corresponden a las zonas verdes y arbolado  de las ciudades

EXPERIENCIAS PRÁCTICAS

Numerosas ciudades europeas aplican técnicas de gestión y mantenimiento sostenible, se pretende encontrar una relación más equilibrada entre vegetación y entorno urbano a través de una planificación racional del verde y una utilización más adecuada de los recursos naturales.

Bruselas, Augsburgo, Zúrich, Paris, Lyon, Barcelona, Milán, Torino etc.…aplican estas técnicas desde hace años.

ASPECTOS EN QUE SE CENTRA

  • Mejora de los sistemas de riego y reutilización de aguas recicladas.
  • Utilización de variedades cespitosas resistentes a la sequía. Reducción del césped.
  • Utilización de variedades autóctonas.
  • Reducción del uso de productos químicos, abonos y fitosanitarios.
  • La toxicidad de los productos se ve reducida.
  • Compostaje de los residuos orgánicos.
  • Ahorro de energía

TIPIFICACIÓN DE LOS ESPACIOS VERDES URBANOS

La adaptación de los espacios urbanos a los criterios de jardinería sostenible es un proceso largo.

Los jardines existentes con una identidad consolidada no admiten muchas modificaciones.

Las actuaciones tendrán que adaptarse a la tipología del jardín en el que se actúa.

No es lo mismo un jardín histórico que un parque forestal, ni un parterre en la vía pública que una plaza arbolada.

Se establecen cuatro niveles diferenciados de mantenimiento:

Nivel A.-Parques históricos, parques temáticos y puntos emblemáticos de la jardinería en la ciudad.

Nivel B.-Conjunto de espacios verdes de la ciudad, plazas públicas, parterres convencionales etc.…

Nivel C.-Zonas con criterios forestales o con vocación de naturalistas.

Nivel D.-Arbolado viario, plazas arboladas, isletas de tráfico etc.…

Parque de María Luisa.-Glorieta Doña Sol

ESPECIFICACIÓN DE LOS ESPACIOS

Nivel  A.- Son espacios que deben conservar toda la potencialidad de su carácter histórico o emblemáticos son las joyas de la Corona .

El nivel objetivo es llegar a la máxima calidad de mantenimiento en estos espacios tradicionales.

Nivel B.- Aquí los criterios de mantenimiento deben ser los tradicionales.

Resumiendo, espacios que a la larga exijan menos mantenimiento, que consuman menos agua y que presenten un aspecto más naturalizado y más gratificante para el ciudadano.

Supresión de los parterres de flor de temporada.

Utilización de acolchados para evitar la evaporación del suelo.

Evitar la proliferación de setos y plantas que exijan podas continuas.

No se debe, evidentemente, suponer que esto a de incidir como un aspecto descuidado del espacio.

Reducir donde sea posible los trabajos de jardinería delicados a crear imágenes artificiales.

Nivel C.- Aquí la vocación de naturalizar es extrema.

Las labores de mantenimiento se limitan básicamente a la limpieza, desbroce, conservación de la red de sendas y caminos, la reforestación con especies autóctonas y la prevención de incendios.

Se crean espacios que requieren un mantenimiento mínimo y al mismo tiempo tienen un mayor impacto paisajístico.

GESTIÓN ESPECIFICA.- Para cada uno de estos niveles la gestión es específica, numero de siegas, de recortes, de riegos, el uso o no de productos fitosanitarios y abonos etc…

En ningún caso es necesario considerar  que los espacios sometidos a una gestión diferenciada  están siendo abandonados.

MALA PERCEPCIÓN.- Modificar los sistemas de mantenimiento acarrea el cambio de su aspecto mal percibido  por  los ciudadanos si no son informados.

Rápidamente acusan a los gestionarlos de negligentes y el propio personal que realiza el mantenimiento, los cambios atentan contra su conciencia profesional.

Reducción estricta y limitada de los productos fitosanitarios.- La utilización de herbicidas debe ser totalmente anulada.

Métodos alternativos:

El acolchado con residuos vegetales inertes

Incorporación de gluten de maíz en el suelo.

Eliminación térmica de malezas en zonas mineralizadas.

FERTILIZACION.- Una buena fertilización debe mejorar las características físicas, químicas y biológicas del suelo.

Físicas mejorando su estructura, retención de agua y de aire.

Químicas con aportación de elementos nutritivos.

Biológica estimulando las actividades biológicas del suelo, flora microbiana, componentes orgánicos etc.…

Reales Alcázares.-Jacaranda y Bouganvillea en flor

UTILIZACIÓN DE MEDIOS RESPETUOSOS CON EL MEDIO AMBIENTE

La escarda manual.

La solarización.-Efecto calor

La desinfección del suelo con vapor.

Las malas hierbas son aceptadas en ciertas zonas.-praderas rusticas, sotobosques bordes de lagos o lagunas, taludes etc.…

PLANTAS SANAS.- Una planta sana, plantada en buenas condiciones, mantenida y abonada de forma equilibrada se defenderá mejor contra todo ataque de plagas y enfermedades.

Para mantener a un nivel aceptable las plagas se  recurre a insectos predadores.

Presentes de forma espontánea o aportados por sueltas.

EL AGUA UN BIEN ESCASO.-

Promover la gestión eficiente del agua en el diseño de espacios públicos desde técnicas de paisajismo y que, desde el diseño, estos paisajes urbanos sean más sostenibles, logrando un uso más eficiente del agua y de la energía, utilizando materiales no contaminantes, creando microclimas que regulan y reducen la temperatura en las ciudades, el aumento de la biodiversidad urbana y una mayor calidad de vida

El agua es un factor esencial para el mantenimiento de los espacios verdes, pero no se puede malgastar.

Mínima utilización de aguas potables.

Almacenar el agua de lluvia si es posible en depósitos

Utilización de aguas freáticas o procedentes de los túneles del Metro.

Utilización del agua de la dársena del río, considerando su salinidad.

Agrupar las plantas según sus necesidades hídricas.

Aprovechamiento estricto y riguroso del caudal de agua por medio de riegos localizados o por aspersión automatizados.

Sensores de humedad para conocer las necesidades de riego.

Utilización de polímeros retenedores de humedad en las nuevas plantaciones

TRATAMIENTO DE LOS RESIDUOS VEGETALES

Reciclaje de los residuos vegetales con el objetivo de devolver a los parques de la ciudad los residuos vegetales que generen.

Recogida selectiva de residuos en las mismas zonas verdes.

Compostaje del material de poda.

LA FAUNA DE LOS PARQUES

Considerar las zonas verdes como hábitat de diversas especies animales, especialmente pájaros y pequeños mamíferos.

Los pájaros juegan un papel importante en la lucha contra las plagas y enfermedades.

La presencia de animales ofrece un aspecto educativo más a las zonas verdes.

FORMACIÓN Y DIVULGACIÓN

La divulgación y explicación de los criterios de sostenibilidad aplicados a la jardinería es básico.

La colaboración ciudadana en la comprensión de la transformación de las zonas verdes es primordial.

La implicación de los ciudadanos y del colectivo de trabajadores dedicados a este menester es fundamental.

¿Cómo evaluar la aceptación del público en un proyecto de gestión diferenciada?

Criterios paisajísticos.-estética, coherencia global

Criterios económicos.-personal compras

Criterios ecológicos.-polución, consumo de agua, biodiversidad etc…

Criterios humanos.-percepción, satisfacción aceptación etc.….

Para que  estas nuevas políticas de gestión diferenciada de los espacios verdes sean en realidad eficaces y duraderas es necesario integrar desde el inicio de las decisiones la dimensión social y humana al mismo nivel que las dimensiones económicas y ecológicas.

Un plan de gestión precisa una reorganización del funcionamiento de los equipos de parques y jardines  y un cambio cultural en la manera de considerar el desarrollo urbano.

PRINCIPIOS BÁSICOS DE DISEÑO

Comentamos los principios básicos para el diseño de paisajes urbanos sostenibles:

El diseño naturalizado, la utilización de especies autóctonas -plantas adaptadas a cada lugar, una mayor diversidad de especies, el uso eficiente del agua, una mayor eficiencia energética, el control en el uso de fertilizantes y pesticidas, el mulching y el compostaje, la generación de un mayor valor ecológico y técnicas de xeropaisajismo.

No debemos olvidar que vivimos en un contexto de una fuerte crisis ambiental, entendida como una crisis de la civilización que afecta a los cimientos de nuestro modelo de relación con el medio.

En este contexto, el sistema urbano constituye el gran reto del futuro si la sostenibilidad es el objetivo de cualquier formulación que se considere progresista y comprometida con un futuro socialmente solidario y ambientalmente seguro.

El alcance de dicha sostenibilidad dependerá del grado de desarrollo en el sistema urbano.

La historia de los jardines o de los espacios ajardinados, es inherente a la historia de la cultura de los pueblos.

El paisajismo, por contra, es una materia específica que cuenta con una historia propia de más de ciento cincuenta años de camino, y que se creó en Inglaterra y en los Estados Unidos de Norteamérica basándose en la aplicación de la cultura del jardín sajón al nuevo urbanismo, según el cual las ciudades modernas se estructuraron a partir de la introducción de la cultura del verde público en la vida cotidiana urbana.

La implantación del paisajismo como disciplina específica en este contexto, y variable según los países, posee un recorrido relativamente reciente en países y culturas preeminentes como Francia, Alemania, Inglaterra, Holanda o Suiza, pero dispone de un alto grado de concreción como materia y definición proyectual, al tiempo que como factor de integración social.

El paisajismo mediterráneo se ha visto obligado a reinventar conceptos, actitudes y proyectos y ha tenido que enfrentarse a los problemas derivados de las nuevas propuestas turísticas, a criterios renovados sobre la cultura del agua, a la fagocitación de las infraestructuras y la promoción de políticas agrícolas, siempre a vueltas con el mismo territorio, rehaciendo otra vez nuestros paisajes y, por tanto, nuestros proyectos, sin olvidar un capítulo esencial, la difícil sostenibilidad de nuestras ciudades.

Jardines-de Mossen Costa-Llobera Montjuic-

DIFERENTES CLIMAS EN LOS QUE ACTUAMOS

JARDINES COSTEROS.-

Exposición a brisas saladas y fuertes vientos.

Suelos arenosos poco fértiles o rocosos.

Vistas al mar y temperaturas suaves.

Barreras contra los vientos dominantes.

La fuerza del viento y las brisas salinas dan lugar a un rápido envejecimiento de los materiales,

Elección de plantas autóctonas resistentes al clima y condiciones del espacio.

Plantas clásicas de todos los climas costeros.

JARDINES TEMPLADOS.-

Se caracterizan por climas suaves, sin extremos severos y con suficientes precipitaciones.

Los suelos varían según las regiones, incluyen la mayor parte de tipo de terrenos.

Los jardines son muy variados desde bosques naturalizados a jardines de flores zonas húmedas, huertos, jardines formales etc.

Podemos jugar con la introducción de plantas de climas subtropicales análogos.

JARDINES  BOSCOSOS.-

Muchas regiones originalmente estaban cubiertas de bosques templados.

Fueron destruidos para dar paso a la agricultura; hoy son campos cultivados.

Otros fueron reservas de caza para los poderosos.

Los bosques no buscan su explotación forestal, sino mejorar este hábitat natural.

Los sotobosques de estos jardines constituyen su principal atractivo

Jardines de Claude Monet en Giberny

JARDINES DE ZONAS HÚMEDAS.-

Durante siglos se han drenado las zonas húmedas para convertirlas en tierras cultivables o para la ganadería.

Hoy en día se ha tomado conciencia de que deben de conservarse y protegerse.

Humedales, lagunas, orillas de arroyos o riachuelos y bosques de galería.

Una pieza de agua resulta fundamental para albergar árboles y arbustos de suelos húmedos y plantas hidrófilas, flora, etc.…

La creación de lagos artificiales es relativamente sencilla con aislante de butilo, bomba y desagüe para regular su contenido.

Juncos, nenúfares, lirios, alismas y eneas se funden con la vegetación autóctona y proporcionan un rico hábitat para la fauna.

Las plantaciones ribereñas se distribuyen según las profundidades de las aguas.

Hay que evitar su desarrollo incontrolado, ya que muchas son invasivas.

Muchas de ellas son plantas oxigenadoras sumergidas, para conservar la vida.

PRADERAS.-

Lejos de la monotonía de un césped verde, las praderas de clima templado nos ofrecen gran diversidad de especies de flores distintos colores.

La elección de plantas para la consecución de un ambiente natural dependerá de la planta autóctona, clima, tipo de suelo, precipitaciones etc.…

Se recomienda sembrarlas en otoño para su germinación en invierno y primavera.

Destacan por su escaso mantenimiento, la ausencia total de fertilizantes y herbicidas con un coste muy bajo.

Para plantar una pradera debemos asegurarnos de que está en pleno sol, debiendo limpiar de antemano la vegetación no deseada.

Analizar el suelo, para poder elegir las semillas adecuadas.

Una mezcla apropiada de semillas que incluya las especies correctas además de semillas de flores silvestres a incorporar.

Sembrar en otoño, controlar las malas hierbas vivaces o bianuales que aparezcan los dos primeros años.

Es el periodo crítico en el que las malas hierbas pueden apoderarse de la pradera.

JARDINES DE ZONAS ARIDAS.-

Suelos pobres, lluvias escasas y temperaturas extremas.

Plantas xerofíticas, cactus y suculentas se han adaptado a sobrevivir en estas condiciones y se emplean para crear jardines en armonía con sus severos entornos.

Se necesita cierta experiencia para crear jardines en estos ecosistemas.

Los periodos de sequía suelen ser muy largos, la escasez de agua es uno de sus grandes problemas.

Jardín Tropical

JARDINES TROPICALES.-

Climas cálidos y húmedos con vegetación exuberante de crecimiento rápido.

Los jardines de estas zonas son relativamente recientes, influenciados por estilos europeos a partir de la idea tradicional de “domar la naturaleza “.

En los trópicos y subtrópicos la vegetación autóctona es típicamente exuberante.

El agua es abundante, y el clima cálido y húmedo favorece el desarrollo de las plantas.

JARDINES URBANOS.-

La idea de practicar jardinería natural en la ciudad parece un contrasentido.

La elección de plantas que crecen de forma silvestre, sin grandes exigencias entra en la gama de las plantas disponibles.

Los jardines urbanos suelen ser más cálidos y están más protegidos que en las zonas rurales.

Los edificios pueden proyectar sombras densas al jardín, además de protegerlos de los vientos dominantes.

El suelo suele ser pobre y alterado, por lo que necesita ser mejorado.

El enfoque natural o silvestre resulta más difícil de conseguir en un jardín urbano.

El entorno ofrece poca inspiración.

En muchos jardines urbanos hay situaciones que exigen extensas zonas continuas de pavimento. Si se puede existe la posibilidad de interrumpirlas con plantas adecuadas.

Un modo de favorecer el desarrollo de la fauna en un jardín urbano es incluir un lago o un estanque con plantas acuáticas.

Plantar flores ricas en néctar para atraer las mariposas Buddleias spp.,Loniceras spp., Rosmarinus spp.,Lavandulas spp. etc..

Los árboles y arbustos con bayas, Cotoneaster spp.,Pyracanthas spp.,Morus, Celtis spp, Arbutus etc.…son fuente de alimento para las aves.

Los arbustos densos y espinosos son lugares adecuados para construir sus nidos.

La dificultad a la hora de conseguir un cambio tan conceptual respecto de los parques y jardines de las ciudades, después de siglos en los que se han considerado únicamente las aportaciones estéticas y ornamentales -y a lo sumo, de ocio social-, no es poca.

Es cierto que se han realizado grandes esfuerzos para incorporar el concepto de sostenibilidad y lo que ello representa a los modelos de diseño y gestión del verde urbano, pero también lo es que, en la mayoría de los casos, los resultados se han limitado a modificaciones muy básicas de los modelos de jardines tradicionales. En contadas ocasiones se ha apostado por un cambio en términos absolutos, entre otras razones porque no es fácil.

Además de la voluntad política para realizarlo, cualquier cambio requiere también la aprobación social y un modelo claro de ciudad de futuro.

Este contexto tan complejo y, al mismo tiempo, tan estimulante y lleno de posibilidades, es el que nos ha motivado a este articulo

Su objetivo es proporcionar algunas respuestas claras y aplicables a todos los aspectos que confluyen en la planificación, la gestión y el mantenimiento de los espacios verdes urbanos, facilitando criterios que favorezcan la transición hacia un planeamiento y una gestión de estos verdaderamente sostenible.

Xerojardineria con agua
XerojardinerIa.-Tener un jardín bonito sin derrochar agua.Planificado

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA XEROJARDINERIA.-

La Xerojardinería nace en los Estados Unidos en 1981, en el estado de Colorado, donde el fuerte crecimiento de la población urbana, a finales de los 70, provocaron los primeros síntomas de escasez crónica de agua. Los estados del oeste de los Estados Unidos tienen un clima parecido al español, reciben gran parte de la precipitación anual en primavera y otoño, sufriendo sequías durante el resto del año.

En 1977 una intensa sequía en California  fue la primera señal de alarma.

La jardinería, que es siempre el principal afectado por las restricciones de agua, tuvo que resignarse a sufrir una fuerte merma de agua.

En 1986, el Departamento de Aguas de Denver, la Universidad Estatal de Colorado y la Asociación de Paisajistas de Colorado. Crean el National Xeriscape Council, organización no lucrativa, que estableció la marca comercial Xeriscape .

Xeros” es “seco” o “árido” en griego, y la terminación fue tomada del inglés “landscape” (paisaje, jardín).

Así pues, Xeriscape, puede traducirse a la española como “paisaje seco” o “jardín árido”, algo que se conocían muy bien quinientos años antes en el sur de España en la corte Nazarí que pretendían hacer vergeles floridos con una escasa aportación de agua.

Con el tiempo, el concepto del Xeriscape se extendió a lo largo de los Estados Unidos, pues incluso en estados de alta pluviosidad padecieron sequías esporádicas, como la de Georgia en 1980.

Los problemas aumentaron a lo largo de los 80, pues la inmigración interior traslado a determinados puntos del territorio que agotaron los recursos hídricos incluso en zonas de fuerte pluviosidad.

Siendo en ello los más afectados los estados sureños, donde los inmigrantes se instalaron en aglomeraciones urbanas por miles como Georgia o Florida.

El aumento de la población y también el aumento del nivel de vida, (piscinas, equipos de refrigeración, etc.), hicieron que la demanda de agua per cápita se ha cuadruplicase en los últimos 25 años.

La mayor parte del agua es consumida durante los meses de verano, debido principalmente al riego de los céspedes y de los jardines privados.

Se hacía por tanto necesario ofrecer al público una alternativa a sus jardines que ofrecieran un agradable aspecto de verdor, con poco trabajo de mantenimiento y sobre todo que fuera poco exigente en consumo hídrico.

Jardín xeroíitico

La respuesta fue el Xerojardín, de ahí su éxito y difusión.

Hoy en día es el Servicio Cooperativo de Extensión Agraria de la Universidad de Texas, el responsable en los Estados Unidos de centralizar la información correspondiente al tema de la Xerojardinería. El término es ya de dominio público y no se requiere ningún permiso especial para aplicar sus pautas a nivel profesional.

La aplicación de las técnicas de Xerojardinería se extiende a 40 estados y se prevé que con el tiempo llegará a establecerse como norma en todos los países con sequias prolongadas.

Además, existen más de 100 programas educativos basadas en la Xerojardinería y los servicios municipales de jardinería y los de extensión agraria han adoptado ya los principios de la xerojardinería.

En España estamos más atrasados, aunque hay muchas iniciativas independientes para cambiar los actuales jardines “ingleses”, por otros jardines más “ecológicos”, aún existen paisajistas buscando soluciones particulares sin que estos conocimientos se estructuren de alguna forma en una cultura común, siendo esto lo que lleva al éxito la noción de la “xerojardinería.

Los principios fundamentales de este tipo de jardín son los siguientes:

1º.- La  xerojardineria busca crear rincones de frescor y sombra donde apetezca permanecer tiempo, busca crear paisajes verdes, que en cualquier época del año tenga puntos de color formado por plantas en flor.

2º.- Si bien se eligen para las plantas perennes y en especial para árboles y arbustos, especies que resistan “vivas” hasta seis meses sin riego.

El objetivo no es tener un jardín sin riego, sino sacar al agua consumida el máximo de aprovechamiento y que, en caso de necesidad, (sequia excepcional), soporte la falta de riego con daños mínimos y fácilmente superables pasado el momento puntual de extrema sequía.

Por tanto, en plantas de ciclo anual y por ello fácilmente reemplazables, pueden utilizarse cualquier tipo de plantas buscando solo que su emplazamiento sea idóneo para recibir un mantenimiento adecuado, sin que ello interfiera el mantenimiento más austero del resto del jardín

3º.- El jardín se divide en zonas de tres tipos, zonas secas, es decir que en condiciones normales necesiten muy poco o nulo riego, (dependiendo de la pluviosidad del lugar), otras zona intermedia, que normalmente reciba riegos periódicos distanciados en el tiempo y otra zona húmeda, de consumo de riego alto, que en caso extremo se pueda eliminar sin grave pérdida.

En esta última zona situaremos los estanques, fuentes etc., que pueden dar una grata sensación de frescor.

4º.- La xerojardinería se basa en el uso eficiente del agua. La mayoría de las especies autóctonas son, de modo natural eficientes en agua.

De hecho, la mayoría de nuestros jardines históricos, admirados por su belleza, tienen mucho de xerojardines: poseen una gran cantidad y variedad de árboles y arbustos y pocas praderas de césped, y utilizan en general, especies pocos exigentes en cuanto a riego.

Por el contrario, los “nuevos” jardines, con amplias superficies de césped y pocos árboles y arbustos, suelen tener consumos de agua mucho más elevados.

De la correcta elección de especies que combinen la frondosidad deseada con necesidades hídricas limitadas depende en gran parte el éxito del proceso, así como, en el caso de partir de un jardín ya creado, conseguir una cuidada transición de un “jardín actual“ a un “xerojardín”, manteniendo en todo momento de este proceso de cambio la belleza del jardín.

5.- En los jardines que ya están implantados, a veces basta con un ligero rediseño para convertirlo en un jardín con pocas necesidades de agua.

En otros por desgracia la tendencia actual a introducción especies exóticas, implica un mayor cambio, no sólo en el diseño, sino que también cambio en la mentalidad que permita apreciar la nueva estética paisajística.

El Xerojardin, además de su preocupación por conseguir un consumo eficiente del agua, busca conseguir un bajo esfuerzo de mantenimiento del jardín.

6º.-Comparado con el típico jardín “inglés”, un xerojardin del mismo tamaño precisa el a equivalente nivel de cuidado muchísimo menos trabajo de mantenimiento, pues técnicas como el enlosado o tapar con áridos los caminos, y el “mulching” de los parterres, reducen en gran medida los trabajos de desherbado y cuidados del jardín.

7º.- El jardín es muchas veces una muestra del estatus social de los habitantes de la vivienda. Habrá que empezar a en el jardín como un legado que transmitiremos a nuestros hijos, en un mundo donde reine la escasez del agua, no debido a un posible cambio climático, sino simplemente por un lógico proceso imparable de urbanización y aumento de nivel de vida.

¿Por qué no empezamos entonces por cambiar nuestro concepto de jardín, intentamos transmitírselo a nuestros vecinos y entre todos, dejamos un paisaje sostenible a nuestros hijos?.

Arboles en la ciudad.-Flamboyan-Delonix-regia-

Y al final he dejado los arboles

La integración de la naturaleza en los entornos urbanos es un objetivo que cada vez más ciudades se marcan como irrenunciable. Parques, jardines, paseos costeros y fluviales, arboledas… Dotar a una estructura metropolitana de vida vegetal influye positivamente en numerosos aspectos para todos sus habitantes.

En primer lugar, los árboles funcionan como un excelente termorregulador natural. Gracias a su sombra y el vapor de agua que liberan sus hojas, logran bajar la temperatura ambiental entre 2 y 8 0C en los días calurosos.

De la misma manera, evitan que el agua que se utiliza para regar el césped se evapore rápidamente, lo que supone un ahorro de este recurso y también económico. Beneficios de los árboles contra el cambio climático Los árboles absorben el dióxido de carbono, principal causante del calentamiento global, removiendo y almacenando el carbono a la vez que liberan oxígeno. Limpian el aire actuando como purificadores, absorbiendo óxido de nitrógeno, amoníaco, dióxido de azufre y ozono y devolviendo oxígeno a la atmósfera.

Además, los árboles también benefician a la biodiversidad autóctona, ofreciendo alimento y refugio a diferentes tipos de animales que enriquecen la fauna del entorno. Alimento que también resulta útil para los habitantes de la ciudad proporcionando frutos y reactivando la economía de la zona, al igual que los huertos urbanos.

Por otro lado, según señala la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), los árboles en las ciudades también ayudan a revalorizar el área en la que han sido plantados, ayudando a conseguir un rédito de hasta un 20% más que aquellas zonas de la ciudad en las que no existe vegetación. Por último, a la hora de realizar ejercicio físico, para la mayoría de las personas las zonas arboladas suponen un escenario mucho más agradable que las calles vestidas únicamente con cemento, asfalto y hormigón.

Se trata de conseguir un arbolado sostenible económicamente, con el presupuesto necesario para cubrir sus gastos; medioambientalmente, con la elección correcta y adecuada de los ejemplares, y socialmente, en el que el ciudadano participa y demuestra cuál es la ciudad que quiere.

“ Pero el árbol es del ciudadano y tiene que ser él quien lo aprecie y lo cuide”,  y los políticos deben a pensar más a largo plazo sobre “qué ciudad quieren, qué ciudad le piden sus ciudadanos y qué quieren que hagan las administraciones para ejecutarlo”.

En áreas naturales no perturbadas se logra un tipo de sostenibilidad a través de los ciclos naturales de la biosfera. Sin embargo, este tipo de sostenibilidad para los árboles en la ciudad no se puede lograr porque los ciclos naturales se han interrumpido allí. La continuidad de los árboles urbanos depende de la intervención humana.

La adaptación de árboles a la ciudad tiene un atractivo en varios niveles independientemente de la mayoría de los otros cambios importantes, y mostraría los resultados antes. Los árboles tienen un enorme atractivo no solo estético sino también por su valor de aire acondicionado; Son hermosas utilidades. Un árbol grande en la ciudad es entre diez y veinte veces más beneficioso para el medio ambiente que un árbol forestal rural.

Calor en las ciudades
Los arboles de la ciudad-están respondiendo al-cambio-climático-y-al-crecimiento urbano-aprovechando-al máximo el efecto isla de calor

Con la creciente conciencia del peligro del calentamiento global, ha habido una gran cantidad de esfuerzos nacionales,  y locales para aumentar la cantidad de árboles que crecen en áreas urbanas, especialmente en las grandes ciudades. Muchos programas de plantación de árboles están floreciendo ahora, pero sin el componente crucial de la planificación interinstitucional coordinada. Cada programa sigue su propio curso de acción para decidir dónde plantar, qué plantar y cómo plantar árboles, lo que resulta en una pérdida de continuidad visual y menos. plantaciones de árboles duraderos.

Esto suele ser una consecuencia de no hacer que la plantación de árboles sea parte de la planificación integral de la ciudad. Los árboles no se miran con la misma seriedad que los servicios públicos, las calles o las alturas de los edificios. Esta puede ser una de las razones para no plantar eficazmente las áreas “duras.

Si se adoptan más prácticas de conocimiento para los árboles urbanos, el éxito de los árboles de la ciudad mejorará dramáticamente.

Los tres más críticos de estas prácticas son:

  • El uso de técnicas de instalación especiales donde se requieren para acomodar las raíces de los árboles.
  • Seleccionando el árbol de supervivencia experimentada bajo las condiciones específicas del sitio en esa localidad.
  • Plantación y manejo de árboles como infraestructura urbana, no como especímenes individuales.
  • Koelreuteria paniculata.-Jabonero del japón

La experiencia de algunos arboristas y arquitectos paisajistas sugiere que la instalación incorrecta de árboles en sitios urbanos de núcleo duro es el principal obstáculo para que nuestras ciudades sean paraísos con sombra de árboles.

Ninguna cantidad de mantenimiento puede hacer que los árboles que se plantan de esta manera sean sostenibles. Existe una oportunidad excepcional para realizar cambios no imaginativos en las ciudades, confiriendo beneficios que se multiplican con el tiempo. Los árboles pueden tener un papel importante en la recreación de ciudades que son biológicamente aptas para el disfrute humano.

Requiere la instalación de un sistema de utilidades completamente nuevo que consiste en considerar los troncos, ramas, raíces y hojas, utilizando métodos de plantación sostenibles. Los lugares  de plantación de las calles y plazas de la ciudad desafiarán nuestro ingenio técnico para remodelar los espacios abiertos de la ciudad.

El arte y la habilidad científica se pueden combinar para convertir las ciudades antiguas en lugares de deleite y cultura, con árboles que sobreviven a las personas. Ahora puede ser el momento en la historia para capturar esta gran oportunidad. Hacer que las ciudades sean habitables instalando árboles que duren se  contribuirá a la sostenibilidad  global.

 

“Si cortas un árbol, matas una vida. Si salva un árbol, salva una vida”