Cadiz.-Zahara de los Atunes .-Acebuches cerca del mar.

En este artículo quiero  presentar  variedades  ante  todo que tengan  alguna  originalidad que  justifique  su  cultivo  para  fines  ornamentales.

Son muchas las variedades de olivo que pueden ser plantadas en un parque o jardín o que formen parte del paisaje principalmente mediterráneo.

Describo dos para mi fundamentales por su adaptabilidad al clima y su poca exigencia en cuidados después de instaladas.  Y es que cualquier acebuche podría ser un hijo de los olivos que llevan cultivándose miles de años en España y no provenir de los acebuches autóctonos ibéricos. Al plantar acebuches nunca sabremos si estamos extendiendo material autóctono o no, de todas formas ya lo hacen los pájaros.

En España poco o nada utilizado el acebuche con fines ornamentales, en Italia comercializan su Cipressino que importamos para plantar en obras de jardineria,es un sin sentido, pero una triste realidad. Siempre hay excepciones, desconozco viveros de acebuches formados y comercializados  en España y a lo mejor los hay.

MITOLOGIA.- El mito del enfrentamiento entre Poseidon y Atenea

Según la mitología griega, Zeus resolvió un día conceder la protección y el dominio de Grecia al dios que fuese capaz de aportar el regalo más provechoso a los hombres. Poseidón y Atenea aceptaron el reto. El primero regaló al hombre el caballo, y saboreando la victoria vio acercarse lentamente a Atenea con una ramita entre sus manos.

Esta ramita se encontraba retorcida y adornada con pequeñas hojas color verde y plata, a lo que la diosa se detuvo y comenzó a exponer las virtudes de la planta. Su fruto dará fuerza al organismo, aliviará a los enfermos e iluminará las noches de los seres humanos, comenzó a decir. Inmediatamente Zeus la declaró vencedora, cediéndole la soberanía de la nación griega. Era una rama de olivo

Poseidón, en despecho, hizo brotar agua de una piedra (lo que no impresionó a Zeus), y Atenea aprovecharía dicha fuente para sembrar el primer olivo en su orilla. La ciudad donde éste se encontraba se llamó Atenas en honor a la diosa y los atenienses veneraron este árbol durante los siglos que prosperó y fructificó allí, al lado de ese manantial en la Acrópolis de su ciudad.

Si diéramos por cierta esta historia, de seguro este primer olivo sería un acebuche. Lo que sí es seguro, es que a todas partes donde los griegos establecieron colonias llevaron su árbol favorito, cuyo cultivo era considerado entre las cosas más prudentes que cualquier colono o propietario podía hacer.

Disputa de Atenea y Poseidón en presencia de los olÍmpicos de Joseph Blondel.

No menos honores le tributaron los romanos, tanto que el mito expuesto al principio puede encontrarse romanizado en las Geórgicas, cantos a la agricultura que el poeta Virgilio escribió en el año 29 a. C. Poseidón ahora convertido en el dios Neptuno y Atenea en Minerva, la diosa romana de la sabiduría.

¿Qué es realmente un acebuche?

Impresiona sobremanera la cantidad de significados que encierra este término. En primer lugar se denomina acebuche a una variedad de olivo, cuyo nombre científico es Olea europaea var. silvestris, que se piensa es la especie primordial de la cual se derivaron el resto de las variedades actualmente conocidas.

Pero si las semillas de una variedad cualquiera son dejadas germinar, crecer y prosperar sin cuidados humanos (como ocurre naturalmente en los linderos de los olivares), el resultado es una planta de pequeño porte y poca producción que recibe también el calificativo de acebuche.

Por último, si a un olivar que ha sido correctamente injertado y cuidado hasta llegar a la madurez se le abandona a su suerte por muchos años, se dice que se “acebucha” con el tiempo. Este misterioso fenómeno tiene una explicación científica.

Acebuche se nace, pero también se hace

Aprovechando la proverbial fuerza y resistencia a la sequía de las raíces y el tronco del acebuche, algunos agricultores suelen usarlo de portainjerto (también llamado pie o patrón) para injertar ramas de variedades conocidas y apreciadas  de olivo tradicional

. ¿Cómo distinguir un acebuche de un olivo?

El acebuche típico es un árbol pequeño o un arbusto, de no más de 6 metros de alto. Sus tallos son algo más recios y robustos, y sus hojas son más pequeñas y ovaladas de un verde más intenso cuando se comparan con una variedad cultivada. Algunos ejemplares incluso desarrollan espinas.

Pueden llegar a agruparse hasta formar verdaderos matorrales cerrados, pues las semillas tienen la libertad de germinar y crecer en la proximidad del árbol madre. En otras partes se asocia naturalmente a las encinas, algarrobos, quejigos y alcornoques típicos del bosque mediterráneo.

Acebuche del Rocio.-Huelva
Acebuche de Ocuri. Ubrique.-Cadiz

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aceitunas entreveradas

Su fruto, la acebuchina, es una pequeña aceituna carnosa y verde que se oscurece a marrón o negro al madurar. Comparadas con una aceituna tienen menos carne y más hueso, pero ello se compensa cuando se producen en gran número sin requerir cuidado alguno.

Las acebuchinas son muy atractivas para las aves en otoño, cuando las ingieren para completar las reservas de grasa, bien sea para pasar el invierno o antes de emprender largas migraciones hacia el sur.

La madera del acebuche es densa, resistente y flexible. Los pastores y campesinos tienen predilección por las varas de acebuche, pues como dice el proverbio: «Al acebuche no hay palo que le luche».

El acebuche en la cultura popular y en la historia

Desde siempre los pastores de ovejas han sabido apreciar el olivo silvestre, porque sus hojas y frutos son de gran provecho para sus rebaños cuando los pastos no son suficientes. Las ovejas y cabras gustan de ramonear los brotes bajos de los acebuches que encuentran.

Los criadores de cerdos varean y sacuden los acebuches para complementar la alimentación de sus animales con sus frutos. Los cerdos tienen una especial predilección por la acebuchina y su consumo no le confiere a la carne ningún sabor desagradable. El acebuche es apreciado por su dureza, y se emplea en la elaboración de varas de pastores.

La madera de este olivo silvestre también se utiliza como mango de herramientas; palas, azadas y hachas. Y en general para cualquier aplicación que requiera una gran resistencia e impermeabilidad. En la Edad Media incluso se llegó a usar para construir canalizaciones de agua dentro de las casas.

Acebuche utilizado como seto a la entrada de una finca

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Setos de acebuche limitando un picadero de caballos.-Diapositiva digitalizada
Setos de acebuche limitando un picadero de caballos.-Diapositiva digitalizada

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El aceite de acebuche, un tesoro de emperadores

El olivo que trajeron los fenicios a la península ibérica hace 3000 años es, casi sin ninguna duda, muy parecido al acebuche que aún puebla nuestros campos y montes. Cuando los romanos introdujeron las técnicas griegas de olivicultura, los primeros pies sembrados eran de seguro descendientes de estas plantas fenicias.

Ya en ese entonces existían cultivares domesticados, pero algunos historiadores afirman que los emperadores romanos encargaban ánforas de aceite de acebuche especialmente para su uso personal, como humectante del cuerpo y el cabello.

El futuro del acebuche

Algunos molinos están produciendo pequeñas partidas de aceite de acebuche, tanto para el consumo de la industria cosmética como para el ámbito gastronómico, donde se le considera un producto de lujo.

Existen dos limitaciones que frenan la popularización de este aceite. La primera es el costo de la mano de obra que requiere su cosecha, pues los acebuches más productivos se encuentran en terrenos escarpados y la forma de sus ramas dificulta su recolecta.

La segunda limitación es el contenido de aceite de la acebuchina, que ronda el 10%, lo que representa menos de la mitad en relación con las olivas cultivadas, por lo que no es raro ver lotes en los que se obtenga rendimientos de hasta 24% en peso

Por otro lado, los estudios del Instituto de la Grasa de Sevilla han confirmado que el contenido de antioxidantes naturales (tocoferoles) en el aceite de olivos silvestres, es más del doble que en los olivos cultivados.

Olea europaea var sylvestris muy representado en el Parque del Alamillo-
Olea europaea var sylvestris.-Acebuches en el Parque del Alamillo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los catadores afirman que el aceite de acebuche tiene una profundidad en el sabor que es difícil de encontrar en el aceite de oliva. Sus toques aromáticos a tomillo pueden transportar al que lo consume a un plácido paseo por un campo otoñal al atardecer.

Quizás su destino sea continuar como un tesoro de emperadores, o quizás de dioses. Tal vez esta era la intención de Atenea, que por algo era la diosa de la sabiduría y la estrategia.

El olivo silvestre vive en bosques esclerófilos mediterráneos y de matorral, en todo tipo de terrenos, soportando muy bien la sequía pero no así las heladas a las que es muy sensible.

A pesar de las alergias que produce su polen es utilizado como ornamental y podemos ver en algunas localidades ejemplares milenarios realmente espectaculares, los veneramos como árboles monumentales, sin embargo es poco utilizado en jardinería.

Al olivo silvestre se la considera una variedad del cultivado, se le denomina: “Olea europaea var. sylvestris“. La única diferencia entre uno y otro es el porte algo menos estilizado y achaparrado del silvestre y sus hojas algo más redondeadas.

Acebuche de El Espinillo.-Aldea Marigenta.-Huelva

Como árbol monumental está el Acebuche de El Espinillo

El acebuche de El Espinillo es un árbol centenario de la especie Olea europaea variedad sylvestris que se encuentra en la finca El Espinillo, en las proximidades de la aldea Marigenta del término municipal de Zalamea la Real (provincia de Huelva). Fue declarado en 2005 monumento natural por la Junta de Andalucía.

Sobresale por su más de 12 m de altura y por su gran envergadura con más de 6 m de perímetro del tronco, medidos a 1,30 m del suelo. Su interior se halla hueco y el paso de los años ha provocado que el fuste se divida en dos hasta llegar a la peana. Tiene establecida una zona de protección de 1953 m², con el fin de preservar los valores paisajísticos y ecológicos de los parajes en los que se halla.

La Olea europea se diferencia del olivo cultivado por tener un aspecto más arbustivo y muchas espinas en sus ramas, ya que no está “trabajado ni cuidado”. Del mismo modo, sus hojas y frutos son algo más pequeños que el olivo cultivado.

Este árbol se puede utilizar como ornamental sobre todo en lugares donde escasea el agua, ya que no necesita de grandes cuidados .

REQUERIMIENTOS ECOLÓGICOS

Luz: habita en zonas de luz.

Temperatura: resistente a las alta temperaturas.

Agua: adaptada a zonas muy secas.

Suelo: preferencia de suelos con buen drenaje.

Otros: una vez superado la implantación los mantenimientos son mínimos.

Usos en jardinería: en agrupaciones arbustivas o aisladas, o formando setos

Floración: primavera, flores blancas.

Riego: Apenas  requiere riegos bajos o medios.

Fertilización: necesidad baja de fertilización.

Podas: soporta bien las podas y recortes. Bueno para topiarias

Otras: densidad de plantación para setos 1 a 2 plantas por metro lineal.

Expo 92.-Plantacioón de acebuches
Expo 92.-Poda de formación en de acebuches

La propagación del olivo puede ser: sexual o por semilla (reproducción), y asexual, vegetativa o agámica (multiplicación) a partir de porciones o fragmentos vegetativos de la planta madre. La multiplicación o propagación vegetativa es utilizada en casi todos los casos, ya que permite el mantenimiento de los clones, es decir, la obtención de material genéticamente uniforme.

En la propagación vegetativa se utiliza un trozo de planta, a la que se denomina planta madre. De ella se obtienen una o varias plantas genéticamente iguales a la planta de la que proceden. El olivo es un árbol que posee una gran capacidad de regeneración a partir de las yemas latentes que posee. También produce con mucha facilidad raíces adventicias, por lo que su multiplicación es fácil.

Hay  que considerar seis subespecies naturales distribuidas por un área de distribución amplia:3

Olea europaea subsp. europaea (Cuenca del Mediterráneo)

Olea europaea subsp. cuspidata (desde Sudáfrica por todo el este de África, Arabia hasta el sudoeste de China)

Olea europaea subsp. guanchica (Canarias)

Olea europaea subsp. cerasiformis (Madeira)

Olea europaea subsp. maroccana (Marruecos)

Olea europaea subsp. laperrinei (Argelia, Sudán, Níger)

Olivo Frangivento.-Cultivado en espaldera para producción de aceite en Italia
Viveros Torsanlorenzo.-Cipresinos.-Olea europaea Cipressino

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

OLEA EUROPEA  CIPRESSINO

Principales sinónimos: Frangivento, Olivo cipressino, Olivo di Pietrafitta, o rompe vientos de olivo.

El olivo es el símbolo del Mediterráneo en general y en Italia en particular, un árbol que puede soportar las cálidas temperaturas del territorio y compensar durante mucho tiempo la falta de agua. Este olivo utilizado como  olivo ornamental es una planta de hoja perenne que se puede plantar en cualquier parque o jardín, pero teniendo en cuenta algunos principios: primero, debemos exponerlo con cuidado a los vientos excesivamente fríos, dado que el olivo necesita sol y espacio.

También es importante recordar que el olivo ornamental debe podarse desde una edad temprana para dar a la corona la forma deseada.

A lo largo de los años eliminaremos solo las ramas secas. Entre las muchas variedades de olivos ornamentales en Messina, el Cipressino es el que mejor se presta para convertirse en una planta ornamental debido a su follaje compacto y grueso. Durante el invierno es bueno alejar la planta de la lluvia y el viento y evitar el riego

 Cipressinos en el Paseo Santiago Montoto.-Jardines de las Delicias
 Cipressinos en el Paseo Santiago Montoto.-Jardines de las Delicias

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El olivo Frangivento, también conocido por Cipressino debido a su porte vertical, es una variedad  de Olivo que se comercializa en Italia  de reciente difusión. Debido a su follaje denso y vistoso, es la variedad de olivo más cultivada como ornamental, estando difundida por los parques y jardines de números países.

En Italia, la variedad ha sido utilizada durante siglos como barrera contra el viento, siendo tradicionalmente poco cultivada para la producción de aceite.

Durante mediados del siglo XX, empezó a extenderse por la provincia de la Plugia (Palagiano), como cortavientos frente a la brisa del mar. En la actualidad se cultiva apenas  en Apulia y Cerdeña para la producción de aceite, apreciado por su buena calidad.

 Cipressinos en el Paseo Santiago Montoto.-Jardines de las Delicias
Cipressinos en Sevilla.-Atacados de cochinillas.-

El olivo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Olea europaea  Cipressino o  Frangivento comercializada por los viveros italianos como planta ornamental es una variedad que destaca por su elevado vigor y alta resistencia al repilo. En la actualidad se considera una variedad adecuada para la plantación bajo la modalidad en espaldera, (formación de olivar en seto, con altura de 3-5 metros para producción agrícola). Además, su rápido crecimiento permite recuperaciones rápidas tras las podas mecanizadas o cortasetos en el caso de su uso ornamental

Enfermedades: el olivo Cipressino es muy resistente al Repilo y sensible al ataque de la mosca. Su comportamiento general contra otras enfermedades es bueno. En Italia no presenta síntomas de infección por la bacteria Xylella fastidiosa. Aunque en  Sevilla los hemos visto afectados por cochinilla inserta  en la densidad de su follaje.

Pensemos en la utilización del acebuche tradicional de nuestros paisajes y alejémonos de introducciones innecesarias.

Parte del articulo extraído del blog  “ Aceite de Antojo del Sur “