Y es que el Palacio de Marivent, situado exactamente en el número 235 de la avenida de Joan Miró de Palma de Mallorca, no pertenece a Patrimonio Nacional, la institución que gestiona los bienes de la Corona, sino a la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares. Eso es así por la voluntad de su anterior propietario, el artista y mecenas egipcio Juan de Saridakis, que donó el palacio a la isla con la condición de que se mostrara su colección de arte a los mallorquines de forma gratuita.

Ahora, desde el 2 de mayo de 2017,  se abrieron al público los jardines de este espacio de gran valor histórico, botánico y cultural que el gobierno balear cedió a la Familia Real se abren al disfrute de todos los que deseen pasear por los diferentes recorridos trazados en sus más de 9.000 m2,con la inclusión de la exposición permanente de un conjunto de doce esculturas en bronce del artista Joan Miró.

Plano de los jardines de Marivent

El acceso al parque se realiza por la puerta principal de Marivent y hay que recorrer unos 70 metros antes de acceder a los jardines propiamente dichos, que cuentan con aseos públicos, bancos y papeleras, además de señales informativas sobre el lugar, su flora y sus árboles.

En  un paseo por los mismos  en medio del manto verde formado por más de 40 especies vegetales autóctonas en su gran mayoría son las  que componen los Jardines del Palacio de Marivent de Mallorca nos  los encontramos  bien cuidados y  cuentan con una agradable estructura formada por parterres ordenados de forma geométrica y bosques mediterráneos, pero no son uno de los lugares a los que merezca la pena acudir expresamente ,no se conoce o por lo menos yo no conocí quien fue el autor de los jardines, no he encontrado datos en su historia, jardines  que ya sea por la curiosidad que despierta la vida de la Familia Real o simplemente por el valor histórico y cultural de los jardines, lo cierto es que los Jardines del Palacio de Marivent reciben numerosas visitas cada día y componen un espacio agradable especialmente durante los calurosos días de verano cuando están abiertos.

 Para poder abrir los jardines de Marivent  al público  se realizaron obras para  su puesta a punto,  se construyeron aseos públicos, un acceso para personas con movilidad reducida y se instalaron bancos y papeleras. El proyecto también ha incluyó la instalación de señales con información sobre las especies botánicas que los  componen  , detalles de los jardines y los diferentes servicios y recorridos existentes.

Las obras de Miró que jalonan este espacio verde se encontraban en domicilios y jardines de sus familiares, aunque alguna se había expuesto en museos importantes. La familia Miró tuvo la iniciativa de ceder estas obras al Govern para dar un valor añadido a la visita de los jardines y, de este modo, también poner de manifiesto el vínculo de la obra de Joan Miró con el barrio de Cala Major, en Palma, que el mismo artista escogió para vivir y trabajar. Las obras de Miró que jalonan este espacio verde se encontraban en domicilios y jardines de sus familiares, aunque alguna se había expuesto en museos importantes, como la titulada “Personage”, de 2 metros de altura, que estuvo en el Rijksmusseum de Amsterdam. Estas obras, realizadas entre 1969 y 1981, dejan constancia de la relación tan estrecha que tuvo Miró con Palma de Mallorca, la ciudad donde contrajo matrimonio con Pilar Juncosa y donde vivió desde los años 40 hasta su muerte, en 1983, la familia del artista catalán las  cedió de forma permanente para otorgar un valor añadido a la visita.

 Precisamente en Cala Major, muy cerca de Marivent, se encuentra la Fundación Pilar y Joan Miró, el lugar elegido por el pintor para vivir y trabajar durante gran parte de su vida.

Breve historia del palacio y sus jardines

El Palacio de Marivent fue construido en un tiempo récord, entre 1923 y 1925, por el arquitecto Guillem Forteza. Era un encargo personal de Juan de Saridakis, quien había amasado una gran fortuna como ingeniero en las minas de Chile y estaba enamorado de Mallorca, hasta el punto de que vivió aquí hasta su muerte en 1963.

Después de fallecer Saridakis, su viuda, Anunciación Marconi, cedió el palacete a la Diputación Provincial de Baleares siempre que se habilitara un museo con el nombre de su marido y que estuviera abierto al público a perpetuidad. Dicho y hecho. Las autoridades cumplieron su deseo, pero sólo hasta 1973.

 Esta misión se cumplió hasta el año 1966, la Diputación decidió ceder esta espectacular finca con vistas a la bahía de Palma a los entonces Príncipes de España, don Juan Carlos y doña Sofía, para que la usaran como residencia veraniega. Esta medida produjo, lógicamente, la consiguiente contrariedad y perplejidad de los descendientes de Saridakis, que llevaron el caso a los tribunales.

Este hecho fue denunciado por los descendientes de Saridakis y fue un tema muy polémico.

En el año 1988 el Tribunal Supremo sentenció que había que devolver a los legítimos herederos de Juan de Saridakis las 1.300 obras de arte, los 2.000 volúmenes de la biblioteca y el centenar de valiosos muebles que contenía el palacio de Marivent cuando se donó el inmueble. Se había incumplido el contrato y la última voluntad de Juan Saridakis, así que los cuadros de Sorolla, Rusiñol, Joaquím Mir, Picasso y Delacroix que decoraban sus paredes tuvieron que abandonar los muros del palacio después de muchos años.

El Palacio se cierra cuando  está ocupado por los Reyes, normalmente en Semana Santa y gran parte del verano.

Jardines del Palacio Marivent

 El palacio de Marivent situado en un terreno de 33.000 metros cuadrados, rodeado de frondosos jardines y pinares, donde sobresale el gran torreón que preside este edificio, ha recibido a visitantes tan ilustres como Carlos y Diana de Gales, los emperadores de Japón Akihito y Michiko, Bill y Hillary Clinton, Mijail Gorbachov, Hugo Chávez o Michele Obama.

En la finca hay también dos villas anejas, Son Vent y Son Ventet, situadas en dos terrenos cedidos por el Ministerio de Defensa al Govern Balear en los años noventa.