ARBOLES EN LA CIUDAD

La poda natural es un proceso desarrollado por el árbol para balancear su sistema fisiológico y corregir los daños de tipo físico y mecánico sufridos por el ambiente. Los árboles en el bosque se auto podan y desarrollan sus partes de acuerdo con el espacio que tienen disponible. Tal vez al hombre le parezca poco estético ver ramas quebradas, rotas, secas o desgarradas en el bosque, pero eso es normal en los árboles. Ellos curan sus heridas a través de un proceso de aislamiento de los tejidos afectados por una barrera celular, para que el contacto del tejido dañado no contamine al tejido sano.

Este proceso se le conoce como compartimentación (Shigo, 1991), algo que sólo los árboles tienen; por eso podemos ver un árbol con pudriciones y cavidades en el tronco por muchos años, sin un aparente debilitamiento o declinación del árbol

La poda artificial es la que el hombre le aplica al árbol con un propósito definido. Esta práctica es tan antigua como la sedentarización del hombre primitivo.

Se cree que la poda se empezó a practicar para estimular rebrotes tiernos para forraje, hacer leña con las ramas y eventualmente para estimular mayor producción de frutos. Ya en la Mesopotamia, más de mil años antes de Cristo se practicaba la poda de árboles según los registros antropológicos, pero el Rey Nabucodonosor II, medio siglo después debió haber utilizado la poda en sus jardines colgantes de Babilonia, para lograr la majestuosidad de tal maravilla del mundo antiguo.

Los mejores registros sobre poda en árboles se tienen en los palacios imperiales del oriente y en el Imperio Romano y después en las Monarquías europeas, con el advenimiento de los palacios medievales, en sus enormes y bellos jardines moriscos, barrocos, ingleses y mediterráneos.

Existen árboles con formas estructurales distintas, las coníferas tienen forma cónica con un tallo central dominante sobre las ramas laterales que salen de él en forma de verticilos y se les conoce como árboles excurrentes o monopódicos.

Los árboles como todas las plantas se clasifican de acuerdo con el Código Internacional de Nomenclatura Botánica. Todos los árboles tienen un nombre común y otro científico, el primero puede cambiar dependiendo de la región donde crezca, pero el nombre técnico o científico es invariable, se escribe en latín y debe ser reconocido en cualquier idioma y país donde se encuentre el árbol.

PARIS.-CHAMPS ELISSEEES.-Posa en cortina

Los principios de la poda

La poda se define como la corta selectiva de las partes del árbol con un propósito definido.

Normalmente se podan las ramas y las raíces, pero hay otras prácticas de remoción parecidas en hojas, flores y frutos, para mejorar la producción en los frutales, que también le llaman podas.

La poda es una actividad costosa y delicada. Es una combinación de arte con técnica, basado en el conocimiento biológico del árbol.

El cultivo adecuado de un árbol en el jardín conlleva un principio filosófico, ético y cultural, que vincula al hombre con la naturaleza, ya que somos los responsables de poner el árbol en un sitio artificial, distinto al del bosque natural.

Los árboles responden a las podas de acuerdo con su edad, fisiología, fortaleza y estacionalidad.

Por esta razón, existe una época más idónea para podar cada especie, dependiendo de su sitio de plantación y objetivos de su desarrollo, dentro del contexto paisajístico.

Burgos.-Paseo del Espolón.-Poda tradicional

Razones para podar los árboles

La poda se hace por cinco razones principales:

  • Saneamiento,
  • Estética,
  • Seguridad,
  • Producción
  • Calidad.

La mayor prioridad en la ciudad se da a la poda de seguridad, después a la de saneamiento y al final las otras tres.

Poda de saneamiento

Este tipo de poda tiene diversas connotaciones y se aplica a tejido vivo o muerto. La poda de ramas muertas es el primer paso que se da al iniciar la poda de un árbol o arbusto, sin importar su tamaño.

Es recomendable podar todas las ramas muertas (secas) o moribundas con la técnica correcta de cortes y retiro del material vegetativo, para minimizar los daños a la copa.

Se pueden dejar una o dos ramas secas en la parte superior de la copa para aseladero de aves en algunos casos.

Las podas en tejido vivo se aplican a ramas quebradas, desgarradas, muñones dejados por ramas rotas, ramas entrelazadas, ramas puenteadas, horquillas débiles y con corteza hendida, ramas infestadas, etc., con la finalidad de sanear la copa y prevenir futuros problemas.

Las podas de saneamiento o sanitarias tienen como objetivo el vigorizar la copa del árbol al eliminar la carga que tiene, por mantener ramas inutilizadas o que representan un riesgo de cerrar demasiado la copa y evitar el paso de los rayos solares y del viento.

Poda estética

Esta no puede practicarse sin talento artístico, ya que la poda estética es una verdadera combinación de técnica científica y aptitudes artísticas.

 La poda estética o artística se practica en árboles y arbustos públicos y privados. La apariencia del árbol es la meta de esta poda, no sólo individual sino en conjunto, determinará el cuadro artístico del podador paisajista . Los tipos de poda estética incluyen los topiarios (figuras de animales o geométricas), los abanicos (sobre las paredes o espalderas de madera), los recortes (redondeo de la copa individual o formando túneles poliédricos continuos con la copa de árboles alineados; recortes cilíndrico o cónico, como arbolitos de navidad) y los setos (trapecios formados con todo el arbusto desde el suelo, puede ser ondulado, recto y continuo o interrumpido.

Areboles inspeccionados para su seguridad

Poda de seguridad

Este tipo de poda es la más preocupante y debe ser impostergable por los altos riesgos que representa

Esta poda se aplica a ramas muy bajas que obstruyan la visibilidad, ramas colgadas o inclinadas sobre techos, cables conductores, banquetas, camellones, arroyo vehicular; ramas tapando señales de tránsito o tapando la visibilidad de un inmueble y también se aplica a las ramas superiores de la copa para que no alcancen las líneas de energía eléctrica.

Las podas de seguridad son las más comunes en el arbolado urbano y pueden reducirse considerablemente con buenas prácticas de plantación del árbol. Las podas de seguridad también son las más peligrosas y debe contratarse a expertos para su ejecución.

A veces, una poda excesiva es necesaria para minimizar riesgos, lo que puede convertirse en derribo total del árbol y el mejor juicio debe de prevalecer, para darle una muerte digna al árbol, sea este joven o decrépito.

Podas de formación en viveros

Podas continuas del árbol joven y recién plantado

Las normas de poda de árboles de la Sociedad Internacional de Arboricultura (ISA, por sus siglas en inglés) establecen que si el árbol correcto es plantado en el lugar correcto y se le da buen mantenimiento, ese árbol requerirá pocas podas cuando sea adulto (Brennan, 1996).

En realidad, atrás del árbol correcto existen varias podas en el vivero, sobre todo en los árboles de sombra. Desdé vivero los árboles deben ser adaptados  al viario urbano. No es de recibo plantar arboles inadecuados de altura de copa y perímetro de circunferencia .

Las coníferas requieren menos podas que las latifoliadas, pero cuando se plantan fuera de su hábitat natural a veces modifican sus hábitos de crecimiento y crecen más rápido con fertiirrigación,, sus entrenudos son más largos, etc. por lo que tenemos que podarlos para formar su estructura básica de ramas que conformarán su copa definitiva. La mayoría de latifoliadas necesitan podas frecuentes en el vivero, sobre todo para elevar su copa.

En una conífera se aplica poda de despunte para equilibrar la copa, pero en latifoliadas para sombra se podan ramas quebradas, entrelazadas, sobrepuestas, brotes de agua, ramas muy bajas o codominantes, dejando una sola rama líder.

Podas de formación en vivero

Un árbol joven debe podarse para definir el desarrollo de su tronco y la estructura foliar. Se recomienda no podar más de un tercio de su copa, aunque los árboles jóvenes de algunas especies resienten menos las podas de mayor intensidad.

También se deben mantener ramas temporales y definir las ramas permanentes después de los 2 m de altura para árboles de sombra. Las ramas temporales a lo largo del tallo lo protegen de insolación y ayudan en la fotosíntesis. Es recomendable favorecer el desarrollo de un solo tallo con su yema terminal original, pero a veces éste debe podarse para equilibrar la copa. También se deben podar las ramas epicórmicas o brotes adventicios desde el vivero, así como todas las ramas con ángulo muy estrecho, siempre manteniendo una estructura básica de la copa.

A medida que el árbol joven rebasa los 3 a 4 m de alto, sus demandas de poda se van reduciendo y al llegar a adulto sólo se le aplican podas correctivas, dependiendo del sitio de plantación que le toque, si se ha actuado correctamente durante su formación,

Tipos de poda en árboles adultos

Los árboles adultos ya maduros requieren podas de formación, más que estructurales, para mantenerse libres de ramas secas, muy pesadas y aligerar su copa para que filtre el aire mejor y penetre más luz a la copa, para que mantenga su crecimiento continuo. Los tipos de podas que requiere un árbol maduro son: saneamiento, aclareo de ramas, elevación de la copa, reducción de copa, restauración de la copa, poda direccional o lateral de copa para despejar cables de energía eléctrica o dar visibilidad a objetos específicos.

Poda de raldadoen calles estrechas de naranjos

Poda de elevación de copa o refaldado

Este tipo de poda también es conocida como refaldado y se aplica en árboles y arbustos desde jóvenes, sobre todo en aquellas especies que tienen la tendencia a emitir brotes en el tronco, ramas inferiores o rebrotes desde el cuello radicular. Lo más común es usar poda basal para elevar la copa del árbol joven y mantener limpio el fuste. Este tipo de poda es para árboles de sombra o de alineación en calles y avenidas , donde las ramas deben alcanzar una altura de 3´5 a 4´5 m para librar el paso peatonal y del tráfico automovilístico..

En algunos arbustos de tallos múltiples desde la base, se le debe podar los tallos más viejos en forma continua para mantenerlo vigoroso. La mayoría de las coníferas que se podan del fuste no regeneran verticilos nuevos en el tallo, por lo que debemos estar seguros al ejecutar la poda para no arruinar el árbol.

La poda basal es utilizada para convertir arbustos en pequeños árboles en sitios donde no cabría un árbol grande.. 

Poda de reducción de copa

Poda de reducción de copa

Este tipo de poda es el más utilizado en árboles adultos. Ciertamente los árboles en el bosque desarrollan mayor altura y menos amplitud de copa que en el medio urbano, debido a la competencia por espacio y luz con los demás árboles.

 Igual podemos observar que algunos árboles plantados entre edificios cercanos y altos crecerán muy altos y esbeltos buscando la luz arriba. Las podas para rebajar o reducir la copa son ocasionales cada tres a cinco años y los árboles mantendrán su apariencia normal.

Existen varias técnicas de poda para achicar o reducir la copa: descopado (desmoche), rasurado, candelabro y rebajar a la horqueta .

La poda de descopado es muy drástica y consiste en eliminar la copa completa dejando el tallo como un poste. Esta práctica es ofensiva y grotesca, sin la mínima consideración ni respeto al árbol. Aunque algunos árboles logran sobrevivir esta mutilación, su apariencia jamás será igual después. La mayoría de las coníferas mueren con esta poda, sobre todo si ya no tienen ramas inferiores.

El descopado de un árbol elimina su mecanismo de defensa y le causa una descompensación brutal con su sistema radicular. Una variante del descopado es recortar todas las ramas laterales a corta distancia del tronco principal dejando medios brazos

En ambos casos, la reacción del árbol es emitir multitud de rebrotes débilmente conectados y de rápido desarrollo, buscando inútilmente restaurar el balance perdido entre copa y raíz a la brevedad posible. Esta práctica debe ser abolida.

Poda de aclareo de copa

 Consiste esta poda en eliminar las ramas laterales a partir del punto de unión con el tallo principal. También se le conoce como raleo de copa y el propósito es que deje fluir mejor el aire entre las ramas, sin perder la configuración o estructura o forma de árbol. El paso del aire y la luz solar a las ramas interiores favorece la rebrotación de hojas necesarias para la fotosíntesis y vigorización del árbol. También ayuda a filtrar más luz para otras especies del estrato inferior en los jardines.

La diferencia con la práctica de poda de rebaje hasta la horquilla es que el aclareo de copa no necesariamente elimina las ramas líderes o mayores, sino las más próximas y en mala posición; ramas muy pesadas, entrelazadas, sobrepuestas, causando una saturación con ramas muy tupidas. Esta poda de aclareo de copa es muy recomendable en frutales, forestales y ornamentales, tanto arbustos como árboles, pero se aplica más en latifoliadas que en coníferas.

El aclareo de la copa se hace todo el tiempo desde que el árbol es joven, se podan las ramas más obvias y fáciles para ir dejando espacio a las más peligrosas, sin perder de vista las ramas estructurales permanentes que dejaremos al árbol.

Lo mejor es no podar más de treinta por ciento de las ramas en cada actuación, cuidando que las ramas queden bien espaciadas y libres para que fluya el viento y se  vigoricen con el movimiento. 

Cuando se están entresacando laterales en una rama mayor se debe hacer un esfuerzo para retener bien espaciadas las ramas laterales internas con follaje. Debe tenerse cuidado de no crear una cola de león, la cual es causada al podar todas las ramillas a lo largo de una rama hasta poco antes de llegar a su punta. Esto puede causarle quemaduras del sol al exponer la corteza o provocar la emisión de retoños de agua, doblado de la rama al concentrar más peso el año siguiente y hasta una quebradura, dependiendo de la especie.

Poda de arboles singulares

Poda de limpieza de copa

Este tipo de poda se realiza en árboles adultos que tienen ramas en mala posición o en condiciones indeseables. Puede hacerse para prevención o combate de plagas y de la declinación del árbol. Se podan las ramas muertas, marchitas o moribundas, quebradas, rotas y estranguladas, cruzadas o sobrepuestas, así como los brotes y ramas con uniones débiles

Aquí se incluyen los árboles dañados por tormentas, rayos y el fuego, debiendo eliminar todas las ramas afectadas por estos percances.

La limpieza de copa puede convertirse en una poda erradicativa, sobre todo para sanear ramas enfermas con tumores o pudriciones.

En un árbol adulto podría podarse hasta la mitad de la copa, saneando ramas muertas y vivas, después habría que analizar si resulta mejor derribar el árbol y plantar uno nuevo y sin problemas iniciales.

Poda de Platanus x hispanica en Lago de Como

Podas de restauración de copa

Las podas para restaurar la copa de los árboles se aplican en todos los casos en que un árbol ha perdido su forma natural por causas ajenas o factores externos, árboles dominados por largo tiempo, árboles mal podados y hasta dañados por el viento, causándoles desprendimiento parcial de las ramas. La poda se aplica con una visión de recuperar la forma perdida de la copa y a veces puede llegarse a reducir el tamaño del árbol para restaurar su apariencia normal.

Si el árbol está muy deteriorado, se deben practicar podas sucesivas en varios años, para no destruir el sistema defensivo del árbol al podarle todo en un solo evento . Se seleccionan de uno a tres retoños en los tocones de las ramas mayores para formar una apariencia natural en la copa.

Los retoños más vigorosos tal vez necesiten ser entresacados, cortados hasta laterales para controlar el crecimiento de la longitud, o para asegurar una atadura adecuada para el tamaño del retoño.

Poda alrededor de cables de servicios públicos

Los podadores que liberen cables de servicios públicos deben estar capacitados para trabajar alrededor de conductores de alto voltaje. Nunca las recomendaciones deben tener prioridad sobre las prácticas de trabajo seguras. La poda alrededor de cables eléctricos puede variar en áreas urbanas y rurales. La calidad de cuidado dado a un árbol debe ser balanceado con el ambiente del paisaje. La presión pública en algunas áreas puede requerir que se dejen más ramas adentro de la copa, las cuales pueden potencialmente contactar al conductor.

Esta práctica va a ser más costosa ya que requiere de podas más frecuentes. Todos los árboles deben ser cuidadosamente examinados para identificar problemas estructurales, antes de trepar. El Acta Ocupacional de Seguridad y Salud de los Estados Unidos (OSHA) y el Instituto Nacional Americano de Normas (ANSI), han establecido las distancias mínimas aproximadas que deben mantener los trabajadores de los árboles y los conductores eléctricos (ANSI.Z133,1994).

Cortes correctos e incorrectos

La clave de un buen corte está en ubicar el ángulo correcto y hacerlo con una herramienta bien afilada.  El corte debe ser limpio y uniforme, sin dejar residuos o desgarres de tejido. La unión entre el tallo y sus ramas varía en cada caso y puede ser débil o fuerte, dependiendo del ángulo de inserción de la rama: ángulo cerrado es más débil que ángulo abierto, debido a que la corteza de la rama y la del tallo no sellan y se mantienen aisladas, aunque comprimidas, , esta corteza forma una costilla inclinada a la mitad del ángulo entre el tallo y la rama que se le denomina costilla inclinada de corteza abultada de la rama.

El corte perfecto es aquel que extirpa el tejido de la rama sin dañar el del tallo, protegiendo así el mecanismo de defensa del árbol. La mejor indicación del corte perfecto es la ausencia de pudrición en el tallo y el sellado rápido y efectivo del corte.

BOMBEROS

Los bomberos deben recibir capacitación permanente en el manejo de herramientas y equipos especiales para poda y derribo de árboles, así como de los principios básicos del árbol, la diversidad de especies, su estructura y función, la resistencia de sus ramas, flamabilidad del follaje verde y seco, las técnicas de poda, tipos de cortes y las técnicas de derribo y tratamiento a los residuos forestales.

Sus intervenciones en causas urgentes pueden destrozar muchos árboles.

La enorme ventaja de los bomberos en las tareas de emergencia con árboles es la disponibilidad de equipos para escalar alto y alcanzar la copa, hachas y motosierras para los cortes y derribo en caso necesario.

 Sin embargo, no debemos esperar que los bomberos sean expertos podadores.

Sus intervenciones deben ser realizadas en evitación de accidentes pero dentro de las reglas del arte de la poda de los árboles ornamentales.

                                                                                             Junio 2020