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Parque de Maria Luisa.-Monumento a Becquer

El Parque de María Luisa sufre la paradoja de ser considerado un monumento como Jardín Histórico-Artístico, que lo es en realidad desde el punto de vista legal, pero sin embargo es utilizado como zona verde urbana. Es simplemente un parque público más dentro de los que posee la ciudad, con los mismos tratamientos y ordenanzas de uso que el Parque de los Príncipes, el Parque de Miraflores o el Parque de Amate.

Esta equivocada política no potencia los valores artísticos y culturales del propio parque, siendo punto de partido de un uso adecuado. Es muy difícil conseguir que el ciudadano respete y cuide algo que no se le ha enseñado a apreciar y valorar.

La Administración debe ser consciente que el Parque de María Luisa es “especial”, es distinto, necesita un tratamiento más cuidadoso, unas técnicas más precisas, una mano de obra especializada por su particular fragilidad y características.

Sus ordenanzas deben de regular sus condiciones especiales de uso.

El público deberá comprender y admitir la importancia del jardín que se pone a su disposición, para ello es obligación de la Administración tratar de concienciarlo sobre su valor y su historia con carteles, folletos, actividades o visitas guiadas para que conociéndolo mejor aprenda a usarlo y respetarlo convirtiéndose en el mejor colaborador de su conservación y mantenimiento.

Se están finalizando los trabajos de restauración de muchas glorietas y zonas de estancia en el Parque de María Luisa. Alvarez Quintero, José Mª Izquierdo, glorieta Azul, Mas y Prat, Doña Sol, Ofelia Nieto, Luis Montoto, estanque de Los Lotos, glorieta Rodríguez Marín, Cervantes, etc… y otros motivos decorativos que en el transcurso del tiempo han sido vandalizados. Una adecuada restauración, cuya finalidad principal es devolver al parque la categoría que nunca debió perder, siendo este el camino más adecuado para que ahora se piense en su protección.

La costosísima restauración de este gran número de glorietas, estanques y elementos decorativos que caracterizan el Parque de María Luisa se ha realizado con la intervención de técnicos que han resuelto los problemas y encontrado soluciones a los problemas existentes de restauración de cerámicas, esculturas talladas en ladrillo, selección de olambrillas, azulejos, ladrillos, etc… para conseguir con sensibilidad restauradora encontrar el equilibrio entre la conservación histórica del jardín que lo han hecho único y diferente, y la necesidad de su uso cotidiano.

El Parque de María Luisa es un “monumento vivo”. La vida, tanto de los elementos botánicos que lo componen como su ciclo evolutivo. “El jardín es por esencia cambiante en cada momento, diferente en cada segundo, comparable a una sinfonía del tiempo y en el espacio imposible de dividir, fundido en una expresión de armonía global”.

El vandalismo y el uso inadecuado de parques y jardines son riesgos importantísimos que sufren por su propia estructura.

El Parque de María Luisa, declarado Bien de Interés Cultural, forma parte del sistema general de espacios verdes de la ciudad como espacio público en el sentido estricto de la palabra, como lo son también los Jardines de Catalina de Ribera y Murillo y los Jardines de las Delicias de Arjona.

La Carta Italiana de Restauración de los Jardines Históricos de 1981 ya señala la importancia de la apertura al público de estos jardines, si bien matiza: “El jardín histórico debe tener un uso que no perjudique su fragilidad y, por tanto, que no provoque alteraciones de su estructura y de su uso originario”.

Entre los jardines históricos andaluces mejor conservados se encuentran los de la Alhambra de Granada, el Alcázar de Sevilla y el Jardín de la Concepción de Málaga, que cuentan con patronatos propios para su gestión desde donde se planifican las acciones de conservación y uso, además de otras actividades destinadas a su promoción social, como visitas guiadas, exposiciones, congresos, etc…

¿No es hora de pensar en que la creación de un Patronato Municipal de Jardines Históricos en Sevilla? ¿Podría ser una herramienta eficaz para la gestión, conservación y mantenimiento de los mismos?

 

Sevilla Octubre 2002