Jardin Botanico de Barcelona.-Planta mediterranea

Xanthorrrhoea glauca                                                                                                                                   Dasylirion quadrangularis

JARDINES BOTANICOS

El exclusivo universo de las plantas custodiado en los jardines botánicos de España invita a realizar un viaje único por la flora más apasionante y variada del mundo. Su emplazamiento en ciudades como Madrid, Barcelona, Málaga, Valencia, Córdoba, Tenerife… hace de los jardines botánicos una propuesta alternativa, de gran calidad, para cualquier viajero exigente.

Concebidos como lugares de experimentación y aprendizaje, los jardines botánicos de España se convierten en espacios idóneos para los niños y jóvenes, pues invitan a participar en las numerosas actividades encaminadas a fomentar el conocimiento y el respeto por el medio ambiente y a descubrir un entorno vegetal inigualable gracias a la riqueza del patrimonio vegetal español, caracterizado por su abundancia y variedad, motivadas por las condiciones climatológicas que permiten la adaptación de numerosas plantas procedentes de los cinco continentes.

La tradición botánica es muy importante en nuestro país, que ya contaba desde muy antiguo con jardines de yerbas y de plantas medicinales propicios para el estudio y la experimentación. La expansión española trajo consigo la posibilidad de conocer la flora de los territorios descubiertos por los navegantes, surgiendo así numerosos estudiosos del reino vegetal y la adaptación de un mundo sin precedentes en Europa.

El actual Real Jardín Botánico de Madrid fue mandado trasladar desde su antigua ubicación en la Huerta de Migas Calientes por Carlos III e inaugurado en 1781 en el paseo del Prado según planos de Francisco Sabatini, que diseñó un sobrio y geométrico jardín de concepción neoclásica para atender las necesidades científicas de los botánicos. El célebre Juan de Villanueva terminó el diseño de esta joya vegetal que recogió numerosas especies desconocidas procedentes de las expediciones científicas a la América hispana.

La suavidad del clima canario estimuló la creación del Jardín de Aclimatación de la Orotava (Puerto de la Cruz, Tenerife), donde crecen más de 2.000 especies, muchas llegadas de países tropicales, y una espectacular colección de palmeras. Por su situación geográfica, este jardín ofrece a los visitantes de las islas la posibilidad de contemplar ejemplares únicos en Europa.

Durante el siglo XIX se desarrollan espectacularmente los estudios botánicos y surgen colecciones privadas de plantas que conforman pequeños jardines botánicos. Algunos de ellos sobreviven en la actualidad conformando bellos espacios para el conocimiento y el recreo. Es el caso de Mar i Murtra, que se extiende por 15 hectáreas de los acantilados de Blanes, entre Barcelona y Girona; el jardín de la Concepción, en Málaga, cuyos románticos paseos están constituidos por una flora procedente de América, Filipinas y Australia; La Saleta, en Galicia; Cap Roig en la Costa Brava o S`Avall en Mallorca.

Jardín Botánico de la Universidad de Valencia.-Umbráculo

Uno de los acontecimientos relevantes del siglo XIX fue la creación del Jardín Botánico de Valencia. Inaugurado en 1802, se ha convertido en la actualidad en un museo viviente con 30.000 plantas de la flora mediterránea. Plantas del desierto, medicinales y carnívoras enriquecen sus colecciones, entre las que destacan las palmeras.

La iniciativa privada prosigue en el siglo XX con la apertura del Jardín Botánico Viera y Clavijo, de Gran Canaria. Desde su inauguración en el 1959, conserva numerosos ejemplos de la flora canaria que cuenta con cerca de 500 endemismos isleños, algunos supervivientes únicos de anteriores eras geológicas. En sus 27 hectáreas están representadas todas las zonas vegetales de las Islas Afortunadas. También en Canarias destaca el Jardín de Cactus de Lanzarote, que, ideado por el arquitecto César Manrique, es un magnífico ejemplo de integración con la naturaleza. En sus 5.000 metros cuadrados, se encuentran especies de lugares tan diversos como Perú, México, Chile, Estados Unidos, Kenia, Tanzania, Madagascar, Marruecos y Canarias.

La creación de jardines botánicos ha continuado hasta nuestros días, con tres realizaciones que atienden a los adelantos científicos y técnicos de la ciencia botánica: el Jardín Botánico de Córdoba, inaugurado en 1987; el Real Jardín Botánico Juan Carlos I de Alcalá de Henares, que se ha convertido en un referente imprescindible para el estudio y la conservación de la flora de la región de Madrid y de Castilla-La Mancha, de las que ha consolidado un Banco de Germoplasma; y el Jardín Botánico de Barcelona que, situado en el Parc de Montjuïc, propuso desde su apertura en 1999 una concepción innovadora. Lejos de ofrecer colecciones de ejemplares únicos, pretende representar ecosistemas naturales. En él se puede dar una vuelta al mundo a través de las zonas que poseen un clima mediterráneo, desde el hemisferio norte, partiendo de la cuenca mediterránea, para seguir hasta las costas californianas. Después, en el hemisferio sur, se visitan la región mediterránea de Chile, de Sudáfrica y de las dos regiones australianas.

España es pionera en la incorporación de los jardines botánicos a la vida diaria de sus habitantes como hizo en Sevilla con motivo de la Expo92 con el Jardin americano, o con el jardín tropical de la estación de Atocha (Madrid) que, con 7.000 plantas de las más diferentes especies tropicales, consigue detener el tiempo por un instante.

JARDIN BOTANICO DE MADRID

El Real Jardín Botánico de Madrid es un jardín botánico de 8 hectáreas   situado en la Plaza de Murillo, junto al Museo del Prado en Madrid (España).

El jardín fue fundado el 17 de octubre de 1755, por el rey Fernando VI, e instalado en la Huerta de Migas Calientes, cerca de lo que hoy se denomina Puerta de Hierro, a orillas del río Manzanares.

Contiene más de 2.000 plantas recogidas por José Quer y Martínez, botánico y cirujano.

En 1774 el rey Carlos III ordenó el traslado del jardín a su ubicación actual en el Paseo del Prado, con un diseño de los arquitectos Francesco Sabatini y Juan de Villanueva, que organizó el jardín en tres terrazas escalonadas, y la organización de las plantas de acuerdo con el método de Linneo.

Este nuevo sitio se inauguró en 1781. Su misión no era sólo para exhibir las plantas, sino también para enseñar botánica, promover expediciones para el descubrimiento de nuevas especies de plantas y clasificarlas.

El herbario es el más grande de España, y ahora cuenta con más de un millón de ejemplares.

El jardín se ha ampliado en gran medida por una colección de 10.000 plantas traídas a España por Alessandro Malaspina en 1794.

La Guerra de la Independencia Española, en 1808 hizo que el jardín fuera abandonado, pero en 1857 director Mariano de la Paz Graells y la de la Aguera revivió con un nuevo invernadero y remodelación de la terraza superior.

Bajo su dirección se creó un parque zoológico en el jardín, pero posteriormente se trasladó al Parque del Buen Retiro. Entre 1880 y 1890 el jardín sufrió grandes pérdidas, primero perdiendo 2 hectáreas para el Ministerio de Agricultura en 1882, luego de perder 564 árboles en 1886 a un ciclón.

Jardín de hoy está dividido en tres secciones principales al aire libre y dos invernaderos.

Colecciones totales incluyen cerca de 30.000 plantas y flores, y árboles de 1. 500.. También contiene un importante herbario.

Madrid..-Real Jardin Botanico.

Terraza de Cuadros – colecciones de plantas ornamentales, medicinales, aromáticas, endémicas y la huerta se reunieron alrededor de una pequeña fuente. Todos se plantan en parterres con bordes parcelas. En su extremo sur se encuentra un jardín de rocas.

Terraza de las Escuelas botánicas – una colección taxonómica de plantas, ordenada filogenéticamente y ubicado en unas 12 parcelas con pequeñas fuentes.

Terraza del Plano de la Flor – una colección diversa de árboles y arbustos, tal como estaba en la mitad del siglo XIX en el estilo inglés romántico.

Contiene el Pabellón Villanueva, construido en 1781 como un invernadero y un estanque con el busto de Carlos Linneo.

Los jardines de dos invernaderos se dividen en cuatro habitaciones. El invernadero Graells del siglo XIX y exhibe plantas tropicales y briófitos.

La nueva estructura es compatible con tres climas: templado tropical, y el desierto.

El herbario se estableció en 1846, y ahora contiene alrededor de un millón de ejemplares de todo el mundo organizado en dos colecciones: fanerógamas y criptógamas.

JARDIN BOTANICO EN EL SIGLO XXI

Un espacio para la BIODIVERSIDAD, CONSERVACION Y SOSTENIBILIDAD que contiene importantísimas colecciones de planta viva, actuando como reserva natural de la biodiversidad vegetal que además preserva en los Bancos de Germoplasma.

Un promotor de CONOCIMEINTO E INNOVACION que ha sido un referente histórico en el estudio y redacción de importantes floras a nivel internacional y también numerosas expediciones y que ahora se reconoce como participe e impulsor dl conocimiento aplicado a la Botánica.

Un espacio donde albergar CULTURA Y PATRIMONIO tanto por sus colecciones botánicas, jardines, herbarios, germoplasma, bibliotecas, fondos documentales, edificios arquitectónicos y colecciones artísticas, como por su importante patrimonio intangible de conocimientos, tradiciones y contenido etnobotánico.

Un promotor de la EDUCACION, CONVIVENCIA Y CALIDAD DE VIDA en materia de medio ambiente y sostenibilidad, apoyando la divulgación y la difusión de la botánica y su implicación en el medio ambiente, promoviendo el encuentro de las comunidades científica educativa, con conferencias, congresos y encuentros de debate y discusión.

Un instrumento de DESARROLLO ECONOMICO Y SOCIAL, actuando cada vez con más creadores y generadores de recursos, con un importante `papel en el desarrollo del territorio y el paisaje, así como en las actividades económicas vinculadas a estas actuaciones.

Un impulsor de la INTEGRACION, APERTURA Y CONECTIVIDAD, constituyéndose en elemento de referencia territorial, articulando el espacio verde urbano y alzándose como seña de identidad de pueblos y ciudades.

 

Jardin de Aclimatación de la Orotava

El Jardín de Aclimatación de La Orotava, también llamado Jardín Botánico, o normalmente como El Botánico, es un Jardín botánico situado en el Puerto de la Cruz en la isla canaria de Tenerife.

El nombre de Jardín de Aclimatación de La Orotava proviene porque antiguamente el Puerto de la Cruz pertenecía al municipio de La Orotava y era conocido como Puerto de La Orotava, conservándose el nombre original, lo que en ocasiones lleva a confusión su situación.

El “Jardín de Aclimatación” tiene sus orígenes en una orden de fundación de 17 de agosto de 1788, por parte del rey ilustrado y absoluto Carlos III de España de 17 de agosto de 1788, y también por la cual los científicos recolectores en las colonias españolas del Nuevo Mundo debían de reunir plantas exóticas en este jardín, y después de un periodo de aclimatación, posteriormente trasladarlas a sus jardines reales de Madrid y Aranjuez.

El Jardín de Aclimatación de La Orotava, era pues, tras el Real Jardín Botánico de Madrid, que también poco antes fue fundado por orden del rey Carlos III, el segundo jardín botánico de España.

El proyecto continuó con la búsqueda del emplazamiento más apropiado, donde instalar el jardín, de lo cual se encargó Alonso de Nava y Grimón, VI. Marqués de Villanueva del Prado (1757-1832).

El terreno fue un regalo de Don Francisco Bautista de Lugo y Saavedra, Señor de Fuerteventura.

Aunque el rey Carlos III de España murió en 1788, unos pocos meses después del decreto de la fundación, su sucesor Carlos IV de España también era favorable con el proyecto. Así en 1790 empezaron los trabajos según planos del arquitecto Diego Nicholas Eduardo que dispuso zonas de siembra de formas geométricas, terminado el trabajo de diseño en 1791.

Y las primeras 35 plántulas se sembraron en 1792.

Pero el intento de aclimatación en su traslado a la península no funcionó, pues el clima del interior de la península Ibérica, es muy diferente del que hay en Tenerife.

Jardin Botánico Canario Viera y Clavijo

El Jardín Botánico Viera y Clavijo, también conocido como Jardín Canario, se encuentra en Gran Canaria, Islas Canarias, nombrado en honor de José Viera y Clavijo, naturalista canario del siglo XVIII, amigo del eminente botánico Cavanilles, y pionero de las Ciencias de la Naturaleza en el archipiélago.

Está dedicado principalmente a las flores y plantas endémicas de las siete islas del archipiélago canario, incluyendo además especies de las islas que pertenecen a la zona llamada ‘Islas de la Macaronesia’, que comprende a las islas de Madeira, las Azores y Cabo Verde.

Está gestionado por el Cabildo de Gran Canaria.

El Jardín Botánico Viera y Clavijo fue fundado el año 1952 por el botánico sueco Eric Ragnor Sventenius, quien permaneció como director hasta su muerte en un accidente de tráfico en 1973.

El propósito de su fundación era el de preservar y proteger la Flora endémica de las islas.

En agosto de 1974, con el nombramiento del Dr. David Bramwell como segundo director del Jardín, comienza una nueva etapa, en la que el Botánico se consolida como un centro de conservación e investigación.

Se construyen nuevos laboratorios, un herbario y una biblioteca. También se construye un vivero en donde mantener las colecciones de plantas vivas.

El Jardín Canario cumplió en el año 2002 su 50 Aniversario. Actualmente las colecciones de plantas se han incrementado notablemente desde su fundación, con plantas que proceden de todos los rincones del planeta.

Además, el Jardín se ha convertido en un lugar de gran importancia para reuniones internacionales y congresos, así como en un Centro de Investigación de flora de las Islas.

También es un lugar de conservación de las especies vegetales en peligro, y un modelo para la educación ambiental y la conservación de la flora endémica local.

Se encuentra en la isla de Gran Canaria entre las localidades de Tafira Alta y Tafira Baja y muy cerca del núcleo de mayor población de Santa Brígida, y a 7 km de Las Palmas de Gran Canaria.

Con una extensión de unas 10 hectáreas, la mayoría del parque se encuentra en terrazas del costado del “Barranco de Guiniguada”, en el que, en un punto del barranco, se encuentra un puente de madera con el que se alcanzan las zonas llanas.

Senderos embaldosados conducen a las cuevas y cascadas que por aquí se hallan, no siendo fáciles de transitar por las personas que tengan algún problema de movilidad.

Situadas en terrazas y desarrollándose en su hábitat natural, cada especie posee su propia zona delimitada.

Justo, una vez que hemos traspasado la entrada principal, nos encontramos algunos especímenes del bosque de Laurisilva (árboles de laurel de bayas o “loros”), los cuales eran la cubierta forestal original de las islas en tiempos pre-Hispánicos, pero que, en la colonización, se destruyó completamente.

Entrando por el “Camino de los Dragos”, se llega a la “Plaza de las Palmeras” donde se encuentra todas las especies de palmeras que se desarrollan en las islas del archipiélago.

Entre otras especies también se encuentran especímenes de los pinos canario, dragos, brezos, y más de 10.000 especies de suculentas de todo el mundo.

De la flora de las islas se encuentran la mayoría de las especies en peligro de extinción de los casi 600 endemismos del archipiélago.

Otra colección del parque es el ‘Jardín de las Islas’, en el que un prado central se encuentran diferentes especies que florecen en grupos, según de que isla sean originarios.

El ‘Jardín Ornamental de Macaronesia’, aquí se encuentran agrupadas las plantas más decorativas, y que se pueden encontrar en muchos jardines.

El ‘Jardín Escondido’, es un invernadero pequeño con una gran concentración de humedad que reproduce un biotopo tropical. En el interior incluye una cueva de la que mana un chorro de agua.

Aquí se encuentran juncos, papiros, bambúes, y varias especies de helechos.

También se muestran una colección de bonsáis, realizados con plantas canarias, y alguna curiosidad como los naranjos y las plataneras enanas.

El ‘Jardín del Mundo’, se inauguró el 15 de diciembre del año 2002 por el presidente del Gobierno de Canarias Don Román Rodríguez, como una de las conmemoraciones del 50 aniversario del Jardín Botánico Canario, situándose en el jardín una escultura homenaje a Eric Ragnor Sventenius, su fundador e impulsor.

En este jardín se incluyen cinco zonas diferentes correspondientes a cada uno de los continentes del planeta, con las especies más representativas de cada uno.

En esta nueva zona del jardín también se incluye la zona de los lagos y la cascada con cierto aire de Jardín japonés. Bordeando los lagos se encuentran una serie de especies endémicas de las Islas Canarias que están en peligro de extinción o amenazadas.

El “Centro de Exposiciones”.

Aquí se encuentra la Exposición permanente de Historia Natural de Gran Canaria, también se encuentra la réplica del despacho original del primer director del Jardín.

Este centro es el lugar de exposiciones temporales de pintura, escultura, y fotografía que tienen relación con el medio ambiente y con el Jardín. Este edificio fue diseñado por Sventenius.

Enfrente del Edificio se encuentra la Plaza de los Nenúfares, y a la derecha “El Alpendre”, construcción típica canaria que contiene utensilios que se han usado tradicionalmente en la agricultura canaria.

“El Centro de Investigación y Gestión” que se encuentra en el punto más alto del parque, donde se sitúan los laboratorios, la biblioteca, el herbario, el banco de semillas y las oficinas de administración.

El edificio principal, fue construido con cantería roja de Ayagaures en 1965, a este edificio al que se le conoce popularmente como la “Casa de Mister Pavillard” (médico y escritor, que fue su propietario) también alberga el departamento de Educación que se encarga de la elaboración de los programas didácticos del Jardín.

El banco de Germoplasma”, permite conservar las semillas durante mucho tiempo, sobre todo los de los endemismos de las Islas Canarias que se encuentran en mayor peligro de extinción. Este banco es el único que existe en todo el Archipiélago.

En los últimos años se han descubierto y clasificado un gran número de nuevas especies de plantas, sobre todo de la flora de las islas, lo que ha contribuido grandemente al conocimiento del patrimonio mundial.

En el Jardín Botánico Viera y Clavijo se desarrollan diferentes líneas de investigación, encaminadas al conocimiento científico de la Flora exclusiva del archipiélago (palinología, citogenética, corología, cultivos “in vitro”, banco de germoplasma, biología reproductiva, biología molecular, etc.).

El centro edita la revista “Botánica Macaronésica” donde se publican todos los trabajos de investigación que se generan en el Centro.

Jardin Botánico Mar i Murtra.-Blanes.-Girona

El Jardín Botánico Marimurtra está considerado el mejor jardín botánico mediterráneo de Europa con unas 16 hectáreas de extensión.

Situado en el municipio de Blanes, provincia de Gerona, en la comunidad de Cataluña, España.

Como su nombre indica, se encuentra situado en la montaña y posee unas impresionantes vistas sobre el mar Mediterráneo. Es miembro de BGCI y de la Asociación Ibero-Macaronésica

de Jardines Botánicos. Su código de identificación internacional como institución botánica, así como de su herbario es BLAN.

Los terrenos, de unas 16 hectáreas fueron una adquisición de su fundador Carl Faust.

Dedicado al mundo empresarial, desde joven conserva la afición naturalista que le lleva a comprar terrenos en Blanes a partir de 1918.

Al cumplir 50 años, en 1924, deja sus ocupaciones directivas y se dedica plenamente a la formación del jardín botánico.

El jardín alberga unas 4.000 especies vegetales con la finalidad de su estudio, la enseñanza y la investigación botánica, lo que junto a su presentación presenta unos valores estéticos y paisajísticos añadidos.

Los recintos abiertos al público totalizan unas 5 hectáreas. Las plantas se encuentran agrupadas en distintas secciones:

Cactáceas y plantas crasas procedentes de las regiones áridas de África del Sur y Centroamérica.

Plantas subtropicales de grandes dimensiones: palmeras, araucarias, cycas. que le dan un carácter de gran exuberancia.

Estanques con colecciones de plantas acuáticas.

Plantas exóticas

Plantas medicinales

Plantas aromáticas

Colección de Helechos presentes en las montañas de la comunidad de Cataluña.

El jardín botánico de Marimurtra ostenta la condición de Estación Internacional de Biología Mediterránea, y tiene unas instalaciones apropiadas para las investigaciones que aquí se llevan a cabo.

Herbario

Biblioteca especializada

Invernadero

Campos de experimentación

Estación meteorológica.

Laboratorio de investigación

Banco de Germoplasma

Jardin Botánico de Barcelona

El Jardín Botánico de Barcelona o, en catalán, Jardí Botànic de Barcelona, es un Jardín botánico de 14 hectáreas de extensión, que se encuentra en Barcelona capital de Cataluña.

Se inauguró el 18 de abril de 1999, en el solar de un antiguo vertedero de escombros en el Parque de Montjuic.

El proyecto fue obra del Ayuntamiento de Barcelona.

El jardín botánico es miembro de la Asociación Ibero-Macaronésica de Jardines Botánicos, y del BGCI, presentando trabajos para la Agenda Internacional para la Conservación en los Jardines Botánicos.

Anteriormente a la apertura de este jardín botánico existía en la ciudad de Barcelona el que actualmente se conoce como Jardín Botánico Histórico (reabierto al público en octubre de 2003).

Este jardín fue creado el año 1930 por el Dr. Pius Font i Quer, en la “avenida dels Muntanyans” del parque de Montjuic, siendo fácilmente reconocible por presentar los árboles más grandes que se encuentran en la ciudad.

Debido a las obras de acondicionamiento de equipamientos en Montjuic para los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, se tuvieron que abrir nuevos accesos, lo que afectó la estabilidad de los terrenos abruptos del Jardín Botánico Histórico, lo que originó que se debiera de cerrar al público.

Con esta situación se originó el que se propusiera la creación de un nuevo jardín botánico para Barcelona, que fuera un centro de estudio y conservación de especímenes, especializado en la flora mediterránea.

Las colecciones están enfocadas en plantas de las regiones mediterráneas de todo el mundo, esta es una vegetación vinculada al clima mediterráneo que se caracteriza por un largo verano seco, de inviernos suaves y lluvias en la primavera y el otoño.

Este clima sólo se encuentra sobre un 5% de la superficie de la tierra, pero en 5 regiones del mundo en las cuales las plantas tuvieron una evolución adaptativa específica que con todo da paisajes bastante similares, por lo que las plantas se distribuyen agrupadas, según las cinco regiones mediterráneas del mundo.

Mediterráneo oriental es un concepto geográfico con implicaciones históricas y geopolíticas. Se refiere a la mitad este del Mar Mediterráneo, así como a la mitad este de la Cuenca del Mediterráneo.

El punto de división con el Mediterráneo occidental son los estrechos que separan el sur de Europa a la altura de la Península Itálica, las islas de Sicilia y Malta y el norte de África a la altura de Túnez.

Yucca rostrata                                                                                                                                               Clima mediterráneo en California

Pertenecen a esta región las islas del Mediterráneo oriental, las mayores Creta y Chipre, y gran número de islas menores (Corfú, Eubea, Rodas, Lesbos, etc.), muchas de ellas agrupadas en archipiélagos (Dodecaneso, Cícladas, Islas Jónicas, Islas Dálmatas, etc.).

Junto con amplias zonas continentales del sureste de Europa (Península de los Balcanes, incluyendo su extremo sur, el Peloponeso) y del oeste de Asia (Península de Anatolia, Levante mediterráneo) y noreste de África (Egipto y Libia).

Mediterráneo occidental es un concepto geográfico con implicaciones históricas y geopolíticas. Se refiere a la mitad oeste del mar Mediterráneo, así como a la mitad oeste de la Cuenca del Mediterráneo.

El punto de división con el Mediterráneo oriental son los estrechos que separan el sur de Europa a la altura de la península Itálica, las islas de Sicilia y Malta y el norte de África a la altura de Túnez.

Pertenecen a esta región las demás islas y archipiélagos del Mediterráneo occidental (las mayores Córcega y Cerdeña, y un gran número de islas menores -Tabarca, Elba-, archipiélagos mayores -Baleares- y menores -Islas Columbretes, Islas Eolias-); y amplias zonas continentales del suroeste de Europa (la Península Ibérica -la vertiente mediterránea de España, aunque para determinadas cuestiones suele incluirse también a Portugal a pesar de no tener costa mediterránea, por sus homogéneas características climáticas, físicas e históricas; como le ocurre también a la mayor parte de España, de vertiente atlántica-, el sur de Francia e Italia) y el noroeste de África (Marruecos, Argelia -especialmente su porción costera- y Túnez).

Las sendas nos permiten acceder de zona en zona, comenzando por las Islas Canarias situadas a la entrada y subir al Mediterráneo occidental reconocible por el instituto botánico, que sobresale.

Del hemisferio Norte, la zona con una mayor representación es la Cuenca Mediterránea, siguiendo el camino de visita se accede hasta las costas de California de clima mediterráneo.

Después se encuentran las zonas mediterráneas del hemisferio Sur donde se visita la región mediterránea de Chile, el sur de África, y las dos regiones mediterráneas del sur de Australia (SE y S).

Salvia canariensis y Convolvulus                                                                                                                 Pinus canariensis

Islas Canarias

Bajo las palmeras se encuentra una representación de Euphorbia y Echium.

África del Sur

Su vegetación está representada por árboles entre los que se incluyen acacias y erythrinas, y sobre todo flores brillantes gazanias y distintas compuestas y plantas grasas.

Australia

La zona presenta un bosque antiguo dominado por los banksias y los grevillae y también eucaliptos.

Chile

Son plantas de orillas litorales secas con predominio de puyas y de cactus de San Pedro.

California

Las formaciones boscosas son variadas con Secoyas, pinos americanos, cipreses y robles, mientras que yucas y agaves colonizan los espacios semiáridos.

Mediterráneo oriental

Bosque y estepas dominados por las retamas y las plantas de la familia de las compuestas.

Mediterráneo occidental

Caracterizado por el Chaparral dominado por las plantas aromáticas, compuestas y labiadas.

África del Norte

La zona representa los bosques del Atlas con sus cedros Cedrus atlantica y sus arganiales Argania spinosa así mismo algunas labiadas

Instituto botánico

Está especializado en los estudios de la flora mediterránea.

Su biblioteca fue creada en 1916.

Su herbario se compone de tres secciones

herbario histórico constituido de plantas recolectadas durante el siglo XVII al siglo XIX

herbario general

herbario de criptógamas

El museo El Salvador o gabinete de historia natural donado al instituto botánico en 1938 y que implica una biblioteca, un importante herbario pre-Lineano y colecciones de minerales y fósiles.

Cordoba.-Jardin Botanico.-

Real Jardín Botánico de Córdoba

El Real Jardín Botánico de Córdoba, es un jardín botánico de unas 5,5 ha de extensión, que se encuentra al borde del río Guadalquivir, en la ciudad española de Córdoba dentro de la comunidad autónoma de Andalucía.

El jardín botánico es miembro de la Asociación Ibero-Macaronésica de Jardines Botánicos, y del BGCI, presentando trabajos para la Agenda Internacional para la Conservación en los Jardines Botánicos.

El código de identificación internacional del Real Jardín Botánico de Córdoba como miembro del “Botanic Gardens Conservation International” (BGCI), así como las siglas de su herbario es COSP.

El Jardín Botánico de Córdoba se fundó en julio de 1980, a iniciativa de un grupo de profesores de la Universidad de Córdoba, el Ayuntamiento acordó destinar un terreno de 5,5 hectáreas a orillas del Guadalquivir, para la construcción de un jardín botánico.

En 2012, coincidiendo con el 25 aniversario de su inauguración, recibió el título de Real, otorgado por el rey Juan Carlos I, por lo que cambió el nombre a su actual denominación de Real Jardín Botánico de Córdoba.2​

Colecciones

El Real Jardín Botánico de Córdoba cuenta con diversas zonas entre las que se encuentran:

Colección sistemática, en la que se incluyen plantas ordenadas según parentesco o proximidad filogenética.

Escuela Agrícola, con colecciones de plantas de interés económico para el hombre, hortícolas, frutales, tintóreas, encurtidoras, azucareras, aromáticas y medicinales.

Jardín Tacto-Olfativo.

Arboretum, formado por árboles y arbustos simulando un bosque natural.

Rosaleda, compuesta por distintas especies del género Rosa, se encuentra junto al arboretum.

Invernaderos de la plaza central se exhibe la colección de endemismos canarios más completa fuera del Archipiélago.

Cordoba.-Jardin Botanico.-

Invernaderos de flora americana.

Conservatorio, integrado por una zona de 7000 m dedicada exclusivamente a conservar poblaciones de especies silvestres andaluzas en peligro de extinción, con vistas a reintroducciones al medio natural. Entre estos ejemplares Betula pendula, y Taxus baccata.

Museo de Etnobotánica

El Museo de Etnobotánica se encuentra situado dentro de las instalaciones del Jardín. El enfoque de este museo es enseñar cómo las culturas tradicionales, y especialmente la de los pueblos indígenas de América, han tenido una amplia relación con el mundo vegetal, así como en la generación de conocimiento que estos han realizado sobre las utilidades de las especies, formas de explotación y aprovechamiento, así como la mejora y selección de muchos cultivos a través de cientos de generaciones.

El museo consta de tres salas de exposición permanente en las que se estudian las diferentes modalidades en la interacción humanidad/planta mediante una gran variedad de objetos etnobotánicos, módulos instalados con sistemas de transiluminación, piezas, paneles interactivos y documentación gráfica, para acabar con una reflexión sobre la transcendencia de la conservación de la biodiversidad del planeta. La cuarta sala está dedicada a exposiciones temporales.

Museo de Paleobotánica

Una de las salas del Museo de Paleobotánica.

Se encuentra en el antiguo molino de agua llamado Molino de la Alegría, un edificio con elementos medievales y renacentistas que se encuentra en el borde del río. La exposición presenta la evolución de las diferentes floras que han existido a lo largo de la historia de la Tierra, desde el Devónico hasta el Cuaternario. La colección, está formada por 150 000 piezas, la mayor parte de ellas recolectadas en la península ibérica, y cuyo fondo inicial procede de la donación del especialista en paleobotánica Roberto Wagner.

La exposición se distribuye temáticamente. Además de la muestra de fósiles vegetales ordenada según el tiempo geológico, se exponen vitrinas sobre la interacción entre plantas y animales, productos vegetales fósiles de uso por el hombre (como el ámbar o el carbón), las maderas fósiles y los tipos de reproducción vegetal. Destaca la muestra del yacimiento carbonífero de Puertollano, preservado por una lluvia de cenizas volcánicas, calificado por Montero y Wagner como la «Pompeya paleobotánica», que incluye una reconstrucción a tamaño natural de un ejemplar de Omphalophloios, una licofita arbórea, de la que además se exponen los fósiles de todas las partes anatómicas que han servido para reconstruirla.

En el exterior del Museo se complementa la exposición con el «Bosque de Piedra», una

El Jardín muestra de grandes ejemplares fósiles de troncos y frondes de helechos.

Jardín Botánico Atlántico. -Gijón

Botánico Atlántico de Gijón (JBA), es un jardín botánico de unas 25 hectáreas de extensión, que se encuentra en las cercanías de Gijón, en la comunidad autónoma del Principado de Asturias, España.

Este es el único jardín botánico de Asturias, y forma parte de la asociación internacional Botanic Gardens Conservation International, (BGCI).

El Jardín Botánico Atlántico de Gijón se encuentra cerca del campus y de la Universidad Laboral de Gijón, a unos 3 kilómetros del centro urbano de la ciudad, en unos terrenos de las parroquias de Deva y Cabueñes.

Inaugurado el 25 de abril de 2003 para su creación el Ayuntamiento de Gijón promovió un concurso internacional, resultando ganador el equipo multidisciplinar constituido por el Instituto de Recursos Naturales y Ordenación del Territorio de la Universidad de Oviedo (INDUROT)(responsable del Proyecto Botánico), el estudio de arquitectura TAU-Noriega formado por Ángel Noriega y colaboradores (responsable de la Arquitectura), la empresa INGENIAqed (responsable de la Museografía) y el paisajista Ricardo Librero (responsable de la Arquitectura del Paisaje Este jardín situado a dos kilómetros de Gijón ha sido el primero de su tipo en el noreste de España al inaugurarse el 25 de abril de 2003.

Tiene una extensión de 150.000 m². aunque está en proyecto su expansión hasta los 250.000 m²

Dentro de todo este terreno se catalogan alrededor de 30.000 plantas de 2.000 especies distintas

El jardín está divido en cuatro entornos diferenciados, que son el entorno Cantábrico, la factoría vegetal, Jardín histórico de la Isla y el itinerario atlántico.

Entorno Cantábrico

Este entorno está representado por el laurel en la zona de presentación inicial.

En este espacio se da cita la diversidad floral del arco cantábrico con bosques, praderas y matorrales, todos ellos con flora cantábrica – atlántica.

En esta zona se pueden encontrar hayas, abedules, robles, alcornoques, etc.

Factoría Vegetal

Este entorno está representado por la vid y el olivo en la zona de presentación inicial. En este entorno se ambienta la Tierra como una gran fábrica de naturaleza que provee al hombre de materias primas vegetales para el desarrollo de la civilización tal como la conocemos hoy en día.

Esta zona se subdivide a su vez en cinco áreas que muestra la interrelación existente entre hombre y el medio que lo rodea. Estas zonas son:

Frutales: Nos enseña el uso de estos como alimento, desde los silvestres hasta la explotación mediante cultivos de estos. En esta zona se muestran los frutales usados en la zona del Atlántico.

Huertos: Los cultivos de legumbres, cereales y verduras desde el origen hasta la agricultura actual. Se muestran también las plantas que han servido no sólo como nutriente sino como materia prima para la industria como ropas, tientes, etc.

Hierbas y Simples: Aquí se muestran las plantas aromáticas, especias, plantas medicinales, religiosas y simbólicas.

Plantas indeseadas: Las malas hierbas e invasoras son aquí el tema predominante

Jardín histórico de la Isla

Este entorno está representado por el tejo en la zona de presentación inicial. El jardín de la isla data del siglo XIX, pertenecía al industrial gijonés Florencio Valdés. En él se pueden encontrar camelias, plátanos, un estanque, laberinto de tejos, una piscina y una laguna. Destaca también por su complejo hidráulico como el estanque de baños y estanque de La Noria
Itinerario Atlántico

Jardin Botanico Atlantico de Gijón

Este entorno está representado por un helecho en la zona de presentación inicial. En este itinerario nos adentramos mediante una senda en los seis ecosistemas presentes en el atlántico, que son:

Mediterráneo:

Tropical Caribeño: Dedicado a la zona del mar Caribe, con sus manglares y grandes selvas tropicales.

Templado Europeo: Destacan las grandes masas boscosas como los robledales. En este punto cabe destacar la inclusión dentro del jardín de la Carbayera del Tragamón, de gran valor ecológico.

Templado Americano: Está zona está dominada por bosques caducifolios

Boreal Europeo: La zona norte está representada con la taiga, como los bosques de coníferas

Boreal Americano: Los bosques de coníferas son de mayor diversidad que en Europa.

Jardín Botánico Histórico La Concepción. Málaga

El Jardín Botánico Histórico La Concepción es un jardín de estilo paisajista inglés con más de ciento cincuenta años de historia. Situado en la entrada norte de la ciudad española de Málaga, se trata de uno de los escasos jardines con plantas de clima subtropical que existen en Europa. Cuenta con más de cincuenta mil plantas, de dos mil especies tropicales, subtropicales y autóctonas, destacando la colección con más de cien especies diferentes de palmeras, bambúes, plantas acuáticas y su jardín histórico.

En origen fue finca de recreo de una familia de la alta burguesía de la ciudad desde la mitad del siglo XIX, hasta que en el año 1990 pasó a titularidad pública, siendo el Ayuntamiento de Málaga quien fundó para su gestión el Patronato Botánico Municipal ‘Ciudad de Málaga’.

Historia

La Concepción se erigió alrededor de 1855 gracias a la labor del matrimonio formado por Jorge Loring y Oyarzábal y Amalia Heredia Livermore, marqueses de la Casa Loring. Jorge Loring, uno de los personajes más influyentes de la Málaga del siglo XIX y amigo personal de Cánovas del Castillo o de Francisco Silvela, fue un exitoso empresario, además de diputado a Cortes. Su esposa Amalia Heredia, hija del industrial Manuel Agustín Heredia, fue una mujer culta, interesada por las plantas, los libros y la arqueología. Así, en La Concepción atesoraron un sustancial patrimonio arqueológico, del que aún quedan algunos restos en forma de esculturas y mosaicos romanos; y un rico patrimonio botánico, gracias, entre otros, a la destreza de un jardinero francés llamado Chamoussant.

 

Templete tetrástilo de orden dórico, edificado por la familia Loring.

Tras la quiebra económica de la familia Loring-Heredia, la hacienda es comprada por la familia Echevarria Azcarate (del matrimonio de Rafael Echevarria Azcarate con Amalia Echevarrieta Mauri resultaría la atribución a la familia de esta última La Concepción a la muerte de Rafael Echevarria), realizando importantes mejoras y ampliando la colección de árboles y palmeras. En 1943 el jardín es declarado jardín histórico-artístico, hoy Bien de Interés Cultural.

En 1990 el jardín es adquirido por el Ayuntamiento de Málaga, que, tras cuatro años de reformas y adaptación, lo abre al público. Desde entonces se han incorporado nuevos espacios y jardines en torno al Jardín Histórico, en forma de jardines temáticos, destacando los dedicados a palmeras, a plantas carnívoras y orquídeas, otros a cactus y suculentas o el de la vuelta al mundo en ochenta árboles.

La Concepción ocupa una superficie de cincuenta y cinco hectáreas, de las cuales cinco pertenecen al jardín histórico. Junto a éste, están los jardines temáticos y una gran zona de bosque mediterráneo autóctono sin trasformar que puede ser visitada; son las denominadas “ruta forestal” y la “ruta de los miradores” en la zona alta del jardín.

El jardín histórico

Se le llama así a la zona de jardín que fue declarado Bien de Interés Cultural en 1943, y que comprende el espacio creado por la familia Loring-Heredia y completado posteriormente por la familia Echevarría Azcarate. El jardín histórico es donde se encuentran los ejemplares más monumentales e importantes del jardín, como enormes ficus, centenarias palmeras, cedros, cycas, etc. algunos de los cuales son únicos en España y en Europa, en un entorno configurado con numerosos estanques, puentecitos, cascadas, pequeños lagos, pérgolas, invernaderos, miradores y el denominado Museo Loringiano.

El paisaje tropical y el ambiente exuberante han propiciado que se ruede aquí numerosos planos de películas y anuncios para recrear escenas la India, Polinesia, Puerto Rico, Lima o La Habana, como se puede ver en el famoso anuncio del Café de Colombia, simulando la montañosa selva americana o en las películas: Bambú, 1945; Los últimos de Filipinas, La mies es mucha, Balarrasa, Alba de América, 1951; Molokai, la isla maldita, 1959; Erik, el vikingo, 1964; Tabú, (Fugitivos de las islas del Sur), 1965; El tigre se perfuma de dinamita, 1965; Marbella, un golpe de cinco estrellas, 1984 y El puente de San Luis Rey, 2003.

Malaga.-Jardin Historico Botanico La Concepcion

​El Cenador de Glicinia

La glicinia, una de las plantas más bellas y emblemáticas, florece mostrándonos todo su esplendor anunciando el comienzo de la primavera. Se trata de una especie trepadora de la familia de las fabáceas originaria de China. Los doce pies sembrados por la familia Loring-Heredia allá por 1857 envuelven el cenador de hierro e incluso trepan por los ficus y palmeras que alcanzan hasta los veinte metros de altura.

Sus racimos de flores color lila y su suave aroma crean una atmósfera sublime. Es un espectáculo único que dura aproximadamente 15 días al año, desde finales de marzo o principios de abril.

Las glicinias aparecen en uno de los lugares más bellos del Jardín de la Concepción, el cenador de hierro, lugar donde se celebran eventos, sobre todo en la época del año cuando se produce la floración.

La Ninfa

En la zona del jardín histórico creado por la familia Echevarria Azcarate destaca una ninfa de piedra realizada por Paco Durrio. Este artista encuadrado en el modernismo estuvo muy vinculado a la familia Echevarria-Echevarrieta, realizando su mausoleo funerario en Bilbao. La estatua es una mujer desnuda, sentada con un cántaro que hace de fuente y el pelo recogido al estilo grecorromano en actitud pensativa.

El estanque de la ninfa.

La ninfa nos introduce en una zona plantada al estilo francés, con setos cuidados y plantas centradas dentro de los setos. Aunque la tipología general del jardín histórico es a la inglesa, esta zona fue creada con el fin de poder disfrutar de ambos modelos de ajardinamiento dentro de La Concepción. A la espalda de la ninfa se puede apreciar una palmera Azul mexicana centenaria, uno de los ejemplares con mayor valor botánico, cuyas hojas parecen azules con determinados tipos de luz.

Malaga.-Jardín Histórico Botánico La Concepción.-Monstera deliciosa

Museo Loringiano

El Museo Loringiano es el nombre con el que arqueólogo Manuel Rodríguez de Berlanga denominó al lugar, dentro de la finca de La Concepción, que albergaba la colección de piezas arqueológicas reunida, durante la segunda mitad del s. XIX, por los marqueses de Casa-Loring. Esta Colección Loringiana acabó siendo el germen del Museo Arqueológico Provincial de Málaga. Parte de los fondos de dicha colección se encuentran en la Concepción.

Jardines Modernos

A partir de la adquisición de la finca por el Ayuntamiento de Málaga, se crearon diferentes jardines con las características modernas de un jardín botánico. Se trataba de jardines con colecciones ordenadas de forma que posibilitasen un estudio más sistemático y académico de lo que permitía el jardín histórico, ideado en su origen como un jardín de paseo. Entre las rutas y colecciones de mayor tamaño cabría destacar las áreas denominadas: “La vuelta al mundo en ochenta árboles”, “El mapamundi de palmeras”, “El jardín de cactus”, “El jardín de plantas Primitivas”, “La Rocalla de la Biodiversidad” y “La estufa caliente”,2​ así como algunas colecciones menores de bambús, plantas acuáticas o vides.

La vuelta al mundo en ochenta árboles

En 1997 se crea el primero de los jardines botánicos modernos en la Concepción, centrado en presentar las especies más frecuentes de los cinco continentes. Este jardín está organizado como un camino con árboles a derecha e izquierda, ordenados según el continente de origen, sumando en total ochenta ejemplares. Entre los árboles se han plantado arbustos y trepadoras, también separados por su hábitat geográfico habitual sumando cien ejemplares de todas las partes del planeta. Se pueden contemplar árboles tan representativos como los tilos, ficus, olivos, madroños, magnolio, tuliperos, grevilleas etc. El objetivo formal de esta colección es el estudio de especies con valor para el humano, ya sea por sus frutos, su madera o como aprovechamiento medicinal

Mapamundi de palmeras

El jardín, concebido en 1997 y cuyo trazado recuerda a un mapamundi, contiene setenta y cinco especies de palmeras de todos los continentes3​ y completa la colección de palmeras del jardín histórico que cuenta veintitrés especies diferentes, configurando una de las colecciones botánicas más destacadas de la Concepción, pues el origen tropical de las palmeras plantea grandes dificultades de crecimiento al aire libre en Europa.

Consta de un paseo central lineal, simulando el ecuador del planeta con parterres construidos como si fueran un planisferio del mundo gigante a cada lado de dicho paseo. Cada especie de palmera está plantada en la zona del mapa de donde es su procedencia, permitiendo un estudio ordenado de este grupo vegetal. Destacan por su valor botánico los ejemplares de palmeras Bismarck, Caranday, Azul de México, Dypsis, Caryotas, Sabal y Livistonas. En la zona central hay una palmera datilera con siete brazos, de gran valor ornamental, que fue donada en 2001.

Málaga.-Jardín Histórico Botánico La Concepción.-Bambues y Macrozamia moorei

Jardín de Suculentas

Inaugurado en 2009, esta zona presenta familias botánicas de plantas suculentas, que son aquellas que acumulan agua en sus raíces, su tronco o sus hojas. Este jardín se encuentra tras el mirador de la ciudad y fue impulsado por la donación en 2004 de la colección privada del Sr. Nikolaus Kornelly

Raíces gigantes.

Los cactus (Cactaceae)son la familia botánica más representativo de este grupo vegetal estando representados en este jardín en la zona central y en la zona más al oeste. Destacan una selección de Mamillarias plantadas en 2012, así como de una de Ferocactus y otra de Echinocactus.

Se presentan también para su estudio una zona de Aloes (incluido el Aloe ferox), una de Agaves (incluidos ejemplares de Agave victoriae-reginae), un espacio dedicado a las Opuntias y una colección de Yucas. En la zona más al este se pueden apreciar una selección de las Euphorbias consideradas suculentas, ya que no todas las plantas de esta familia lo son. Intercaladas entre las suculentas se han plantado para su comparación didáctica especies consideradas en otro tiempo de este grupo y hoy separadas del mismo, como los pachypodium o las nolinas.

Rocalla de la biodiversidad

En este jardín, creado en 2012, se encuentra la flora característica del clima mediterráneo. El espacio está organizado como pequeñas terrazas con las distintas zonas del mundo donde se da el clima mediterráneo, presente en lugares tan distantes como Australia, Chile o California. Es una colección de plantas arbustivas y rastreras en su mayoría. El Proyecto Fénix de recuperación de plantas autóctonas en peligro de extinción se ubica en este lugar,4​ destacando el desarrollo de especies como la “Erica andevalensis”, planta originaria de las minas de Riotinto, que necesita unas condiciones de cultivo con suelos muy ácidos difíciles de reproducir.

Estufa caliente

El invernadero, que reproduce las condiciones ambientales de los bosques tropicales, se halla en la entrada del jardín. Mantiene en su interior una temperatura constante entre 20-28 °C y una humedad del 70-80%, condiciones adecuadas para el estudio de las plantas epifitas, capaces de captar la humedad del ambiente. Son epifitas la mayor parte de las bromelias y las orquídeas, así como algunas plantas carnívoras. La colección de la estufa caliente comprende ciento setenta y cinco especies diferentes.

Entre las bromelias se pueden ver varias especies de Tillandsia como T. harrisii y T. usneoides. De las orquídeas presentes destacan la orquídea vanda y la vainilla planifolia, y en la colección de plantas carnívoras se pueden estudiar las cinco adaptaciones vegetales para esta forma de nutrición.

Casa-Palacio. -Patrimonio histórico

En el Jardín de La Concepción se encuentra además de su patrimonio botánico, un importante patrimonio histórico. ​

Durante el siglo XIX La Concepción fue un lugar de encuentro para ilustres personajes de la época, políticos, artistas, aristócratas y la noble burguesía malagueña frecuentaban estos jardines. Se construyeron numerosos edificios nobles: la magnífica Casa-Palacio, la casita de los cipreses, la casa del administrador, la casita del jardinero y la escuelita; dos invernaderos en hierro; un gran cenador; fuentes, escalinatas, un bello mirador, en el cual muchas personas iban a pedir la mano, y el Museo Loringiano, que albergaba los hallazgos arqueológicos encontrados en las excavaciones financiadas por la primera familia propietaria de la finca, los Marqueses de la Casa Loring, como la Lex Flavia Malacitana, actualmente en el Museo Arqueológico Nacional.

Acueducto de San Telmo

Uno de los problemas que ha tenido Málaga en un gran período de su historia fue el abastecimiento de agua. Desde el Jardín de la Concepción puede observarse el Acueducto de San Telmo, infraestructura encargada de traer el agua a la ciudad malagueña. El Acueducto de San Telmo fue considerado como la obra de ingeniería hidráulica más importante del siglo XVIII en España.

Son más de 10 km de recorrido desde su toma en el río Guadalmedina. El acueducto va descendiendo a medida que se aproxima hasta alcanzar la ciudad de Málaga. En 1788 se autorizó el suministro de agua desde este acueducto a La Concepción.

 

 

Jardín Botánico de Bertiz.-Navarra

El Jardín Botánico de Bertiz de unas 4 hectáreas de extensión dentro del parque del Señorío de Bértiz , de unas 2.040 hectáreas de un bosque atlántico (robles y hayas), en Oieregi dentro del Valle pirenáico de Bertizarana Comunidad Foral de Navarra, España.

Levantado en 1847 y ampliado en 1905.

El conjunto fue donado al Gobierno de Navarra en 1949 y declarado Parque Natural en 1984.

Colecciones

El jardín botánico de Bertiz alberga unas 120 especies procedentes de todo el mundo ya que gracias a su microclima suave acoge plantas de climas templados y subtropical, destacando entre otros, Camelias, Palma de Salgo, Ciprés calvo, Araucaria, Ginkgo, Liquidambar, diferentes especies de Bambú bambu y más bambú…mucho bambú hay bambú en el castaño, bambú en el roble, vamos bambú x todas partes y nenúfares, alrededor de un pequeño lago.

Actividades

En el Palacio del siglo XVIII, se albergan exposiciones temporales en su planta baja (el resto se utiliza como oficinas, para cursos, y reuniones).

La antigua cochera con una maqueta del señorío y posibilidad de ver varios audiovisuales.

El caserío Tenientetxea, donde se encuentra el Centro de Interpretación de la naturaleza.

Jardín Botánico de Iturraran.-Guipuzkoa

El Jardín Botánico de Iturraran se encuentra junto a Iturraran Parketxea . Tiene una superficie de 25 hectáreas, de ellas 10 hectáreas con vegetación autóctona, en altitudes comprendidas entre los 120 y 200m. El clima es suave y húmedo, con una precipitación anual de unos 1500 litros, con pocos días de heladas al año, siendo éstas poco pronunciadas. y en este momento cuenta con una colección de unos 5.500 táxones, la mayoría árboles y arbustos de diferentes lugares del mundo y también la colección de plantas amenazadas del País Vasco.

Las primeras plantaciones del jardín se remontan al invierno de 1986, añadiéndose cada año especies a la colección. Debido al privilegiado clima de que disfruta el Jardín Botánico, en el mismo se pueden cultivar plantas de todo el mundo, de zonas frías como cálidas.

Está dividido en 8 grandes zonas con características propias y para facilitar las visitas se ha creado una red de senderos de unos 3,5 km de longitud.

Todos los táxones están debidamente etiquetados con datos de la Familia a que pertenecen, nombre botánico y lugar de origen.

El Jardin Botánico de Iturraran se encuentra situado dentro del Parque Natural de Pagoeta (municipio de Aia), junto al centro de interpretación. Es propiedad de la Diputación Foral de Gipuzkoa y su mantenimiento está asignado al Departamento de Agricultura y Medio Ambiente. Dentro del recinto se integran bosquetes de vegetación autóctona, con robles, fresnos, encinas, alisos, etc. Así como otros de origen artificial, principalmente de roble americano.

Existe una red de senderos para recorrer la colección, estando todas las especies etiquetadas con datos de familia, género, especie y zona de origen.

 

Jardín Botánico de Sóller (Mallorca)

El Jardín Botánico de Sóller en catalán: Jardí Botànic de Sóller se encuentra en la localidad de Sóller, situada en la parte nor occidental de la isla de Mallorca, en las islas Baleares.

Desde el año 1997 está administrado por una fundación constituida por varios organismos y entidades de las islas Baleares.

Es miembro del BGCI, de la Asociación Ibero-Macaronésica de Jardines Botánicos y presenta trabajos para la Agenda Internacional para la Conservación en los Jardines Botánicos.

Su código de identificación internacional como institución botánica en el BGCI así como el de su herbario es SOLLE.

Se fundó en el año 1985 abriéndose al público en 1992 como centro de conservación, investigación y conocimiento de la flora mediterránea y especialmente enfocado a la flora de las islas Baleares.

 

En abril de 1997, se va a constituir en fundación, de la que son patronazgos el Gobierno de las Islas Baleares, el Consejo de Mallorca, el Ayuntamiento de Sóller, la Universidad de las Islas Baleares, la Caja de Baleares “SA NOSTRA”, la Asociación Museo Balear de Ciencias Naturales y la Asociación Ibero-Macaronésica de Jardines Botánicos.

Colecciones

Las plantas se encuentran agrupadas en diversas colecciones siendo de destacar:

Colección de planta viva

Flora Baleár

Riberas, torrenteras y arroyos de montaña: Vitex agnus-castus, Nerium oleander, Coriaria myrtifolia, Hypericum hircinum subsp. cambessedesii, Rubus ulmifolius, Rubia peregrina, Tamus communis, Vinca difformis, Populus alba, Fraxinus angustifolia, Ulmus minor.

Plantas de litoral rocoso: Crithmum maritimum, Launaea cervicornis, Senecio rodriguezii.

Colecciones de reserva: Calamintha rouyana, Thymus herba-barona subsp. bivalens, Thymus richardii subsp. richardii, Thymus richardii subsp. ebusitanus, Cistus creticus, Erica scoparia subsp. scoparia, Teline linifolia, Daphne rodriguezii.

Flora de encinar: Quercus ilex, Rhamnus alaternus, Rubia angustifolia ssp angustifolia, Smilax aspera, Erica multiflora, Cyclamen balearicum, Arbutus unedo, Violaceae, Magnolia grandiflora, Lagerstroemia indica, Buxus balearica, Taxus baccata, Potamogeton coloratus, Apium bermejoi, Naufraga balearica.

Flora de montaña, rupícolas, jarales y tomillares: Tilia platyphyllos, Phyllostachys aurea, Chamaerops humilis, Rosmarinus officinalis, Cistus salviifolius, Cistus albidus, Ampelodesmos mauritanica, Astragalus balearicus, Teucrium marum, Acer granatense, Ilex aquifolium, Spartium junceum, Orchidaceae, Brassica balearica, Scabiosa cretica, Helichrysum ambiguum, Hippocrepis balearica.

Flora de agua dulce, litoral arenoso y helechos: Lemna minor, Typha angustifolia, Iris pseudacorus, Cladium mariscus, Carex hispida, Alisma plantago-aquatica, Scirpus holoschoenus, Mentha, Hypericum hircinum subsp. cambessedesii, Eryngium maritimum, Calystegia soldanella, Thymelaea velutina, Juniperus phoenicea, Pinus halepensis, Pteridophyta.

Jardín Botánico de Sóller (Mallorca)

Flora de otras islas.-Euphorbia officinarum.-Euphorbia spinosa.-Espostoa lanata

Flora canaria: Euphorbia canariensis, Euphorbia balsamifera, Euphorbia obtusifolia, Kleinia neriifolia, Artemisia thuscula, Periploca laevigata, Pistacia atlantica, Juniperus phoenicea, Phoenix canariensis, Dracaena draco, Woodwardia radicans, Myrica faya, Ilex canariensis, Erica arborea, Erica scoparia subsp. platycodo, Pinus canariensis, Cistus monspeliensis, Cistus symphytifolius, Chamaecytisus proliferus, Aeonium, Monanthes, Aichrysum, Greenovia, Sonchus, Spartocytisus supranubius, Adenocarpus viscosus, Descurainia bourgaeana, Echium wildpretii, Erysimum scoparium.

Flora de otras islas del Mediterráneo: flora de las islas de Córcega, Cerdeña, Sicilia, Malta y Creta. Estas áreas se encuentran en proceso de formación. Han sido diseñadas para acoger la flora más singular de las vecinas islas mediterráneas.

Etnobotánica]

Zona ornamental: formada básicamente por, cactus y suculentas, rosas silvestres de China y rosas antiguas, flora silvestre sudafricana, flora estacional y enredaderas ornamentales.

Plantas medicinales y otras especies al servicio del hombre: plantas que, desde las primeras civilizaciones, el humano ha utilizado para satisfacer sus necesidades: alimentación, medicamentos, fabricación de herramientas, o incluso empleándose en rituales religiosos, mágicos, de brujería. De estas plantas, algunas tienen los principios activos indispensables para la fabricación de medicamentos actuales, otros forman parte de nuestra cultura popular porque han sido utilizadas por nuestros antepasados como remedio para sus males.

Frutales y hortalizas: encontramos las principales variedades de cítricos cultivados en la Valle de Sóller, además de una colección evolutiva de esta familia y otras variedades comerciales modernas. Se encuentran también colecciones de variedades de perales, cerezos, ciruelos, albaricoqueros, vid, melocotoneros y manzanos de variedades cultivadas en Baleares, además de un importante número de variedades autóctonas de hortaliza de temporada, a la vez, se conservan en el Banco de Semillas del Jardín Botánico.

Herbario

Está situado en el Instituto Botánico, en unas instalaciones que garantizan su conservación. Los pliegos se mantienen a una humedad relativa del 55-60% y a una temperatura de 21 °C, en armarios compactos. Todos los especímenes de las colecciones, se congelan durante un mínimo de 48 h antes de entrar en la sala del herbario para evitar infecciones.

La colección se ve enriquecida con los herbarios personales y colaboraciones especiales de Jeroni Orell, Maria Mayol, Maurici Mus, Josep A. Rosselló, Gabriel Bibiloni, Guillem Alomar, Antoni Rebassa y Joan Mayol.

Banco de suelos y semillas

Aunque inició sus procesos dando preferencia a las especies amenazadas de Baleares, su objetivo es conservar taxones de todas las islas mediterráneas y sus áreas de influencia. El Mediterráneo forma una unidad biogeográfica, con una flora muy rica y con un elevado número de endemismos.

Esta colección de semillas se forma seguido el siguiente proceso: recolección, limpieza y recuento, envasado y congelación y finalmente la prueba de viabilidad y desecación.

Biblioteca y documentación

Es básicamente una biblioteca de investigación y está abierta a todos los socios del Jardín que estén interesados en realizar alguna consulta. Se encuentra en el Instituto Botánico y está especializada en temas relacionados con el mundo vegetal.

Reúne un total de 842 libros organizados por unidades temáticas: flores, botánica general, divulgación, agricultura, jardinería, ecología, conservación, parques nacionales y reservas, etnobotánica, vegetación y comunidades, etc. La biblioteca también contiene un fondo de publicaciones periódicas como revistas científicas o artículos científicos de temática Botánica.

Jardín Botánico de Sóller (Mallorca)

Los objetivos de esta entidad son:

La conservación de las especies endémicas, raras o en peligro de extinción tanto de Baleares como del resto de las islas mediterráneas y de sus áreas continentales de influencia.

La divulgación y educación mediante colecciones de plantas vivas, exposiciones, concursos de fotografía, conferencias, publicaciones monográficas y la edición de material didáctico.

La búsqueda e investigación en biología de la conservación, biología reproductiva de especies silvestres, horticultura, jardinería, etc.

Conservación e investigación

En cuanto a la conservación e investigación, el Jardín Botánico aplica técnicas de conservación in situ, es decir, trabajando directamente en sus ecosistemas y hábitats naturales y técnicas ex situ, que constituyen la herramienta más importante para la biodiversidad formando parte integrada de la estrategia general de conservación. Por ello, el Jardín Botánico cuenta con cuatro colecciones a destacar: las colecciones de planta viva, el banco de semillas, el herbario y colecciones iconográficas y bibliográficas.

Como resultado de las tareas de conservación in situ y ex situ, desde el Jardín Botánico de Sóller se han llevado a cabo diferentes planes de conservación de especies de las islas Baleares amenazadas como son Ligusticum huteri, Medicago citrina, Limonium majoricum, Thymus herba-barona subsp. bivalens, Agrostis barceloi, Lavatera triloba subsp. pallescens, … Todas ellas forman parte de un listado de taxones, las poblaciones de las que están consideradas en peligro de extinción según el Libro Rojo de las Especies Vasculares de las Islas Baleares.

Los estudios que aquí se realizan: la biodiversidad y la conservación de la naturaleza, la reproducción vegetal la localización geográfica de las plantas la taxonomía de los invertebrados, la geología, el ambiente.

Muchos programas educativos que ha llevado a cabo han alcanzado gran popularidad.

Jardín Botánico de la Universidad de Valencia

El Jardín Botánico de la Universidad de Valencia (en valenciano: Jardí Botànic de la Universitat de València), es un jardín botánico ubicado en la ciudad de Valencia, dentro de la Comunidad Valenciana, España.

Este jardín botánico depende administrativamente de la Universidad de Valencia. Es miembro del BGCI, de la Asociación Ibero-Macaronésica de Jardines Botánicos y presenta trabajos para la Agenda Internacional para la Conservación en los Jardines Botánicos.

El código de reconocimiento internacional del “Jardí Botànic de la Universitat de València” como institución botánica (en el Botanical Gardens Conservation International BGCI), así como las siglas de su herbario es VAL.

Se encuentra situado en la calle Quart, junto al antiguo cauce del río Turia. Situado en el interior del casco urbano de la ciudad de Valencia.

Se tiene noticia de huertos de plantas medicinales que se remontan al siglo XVI, primero en estrecha dependencia con la enseñanza de la medicina en la universidad que se practicaba desde 1462. La referencia más antigua es del año 1499, cuando se planificó la estructura de la cátedra de “simples” o “herbes” nombrándose profesores para ella en 1501. Estuvo siempre ligada a la medicina tratándose las “hierbas” en su vertiente medicinal. En 1548 se crea una cátedra de “prácticas” y poco después (en 1560) se separan definitivamente las enseñanzas de anatomía y la de “simples o Herbes” con cátedras independientes. Posteriormente, en 1631, se tiene noticia de varios episodios y localizaciones de los huertos de hierbas medicinales y sus doctores y catedráticos responsables, pero sin continuidad asegurada.

En 1733 se habla desde la Universidad de un recinto que debe facilitar la ciudad, pero no será hasta 1757 cuando el rector Lores proponga directamente la creación de un Jardín Botánico integral y completo (huerto, museo, espacio de docencia y de conferencias, anexos de servicios, etc.) en una ubicación próxima a la Alameda. En 1778 la ciudad aprueba estas previsiones, pero aún pasarán veinte años en hacerse realidad.

Resulta evidente que esta concepción de un Jardín Botánico de miras más amplias y sistemáticas, toma cuerpo en paralelo al desarrollo del estudio de la Botánica como ciencia independiente de la Medicina, que se consolida en el siglo XVIII, de la mano del reformismo ilustrado, interesado por la riqueza de la tierra y la mejora de los cultivos. En 1767 Gregorio Mayans reclama un jardín que sea responsabilidad del catedrático de botánica pero que no descuide las plantaciones de interés para la medicina y en 1786, la Universidad de Valencia aprueba la reforma del plan de estudios con la Cátedra de Botánica Independiente de la Cátedra de Medicina, y, por lo tanto, da mayor urgencia a la necesidad de un Jardín Botánico.

Jardín Botánico de la Universidad de Valencia.-

La Real Sociedad Económica Valenciana de Amigos del País, interesada en las mejoras de los cultivos, también quería concurrir con el Ayuntamiento a hacer realidad esta dotación científica aportando terrenos para la ubicación de la Alameda, mientras apuntaba que a los aspectos instructivos y utilitarios se había de añadir el aspecto lúdico, que pudiese servir al mismo tiempo, «para el decoro, hermosura y recreo del paseo público».

Pero esta conjunción no sería tan fácil, pues las dos partes querían remarcar sus respectivas prioridades, la científica y docente centrada en un repertorio sistemático representativo del mundo botánico, por parte de la Universidad y la más utilitaria de aplicación a la agricultura, por parte de la Sociedad Económica. La ciudad, postreramente en 1798, le cede a la Universidad los terrenos prometidos, pero bien pronto se suspenden las plantaciones, según parece por la mala calidad del suelo y las molestias producidas al vecino paseo de la Alameda. Como nueva y definitiva ubicación, la ciudad ofrece en 1802 un huerto que permitía ser regado a la manera tradicional, «a manta», directamente por la acequia de Rovella, llamado de Tramoyeres, situado en la calle Quart, frente al convento de Mínimos de San Sebastián y cerca del Turia, que dio origen al actual Jardín Botánico.

La Universidad pone al célebre botánico Vicente Alfonso Lorente al cargo de la nueva instalación y le dota de medios para desarrollarla. El terreno trapezoidal de unas cuatro hectáreas acogerá sobre un sistema de cuadros –sistema de Linneo– los planteles, sin descuidar la provisión de herbarios, locales para la cátedra de Botánica, cámara para los jardineros y otras dependencias. El nivel del resultado obtenido le permitiría conseguir, enseguida, gran renombre entre los de más prestigio, estableciendo relaciones particularmente con el de Madrid. Este prometedor inicio recibiría bien pronto la acometida de la invasión napoleónica, especialmente destructiva en el arrabal de Quart. Lorente también participó en los acontecimientos, fue hecho prisionero y condenado a muerte, salvándose por intervención a su favor del botánico francés Léon Dufour.

Después del desastre y de la muerte de Lorente en 1813, el jardín no se recupera hasta la dilatada dirección entre 1829 y 1867 de José Pizcueta, Catedrático de Medicina, que acometió su reforma y actualización como el primero de España. Respondiendo a la petición de la Sociedad Económica se innova con experiencias de aclimatación de plantas originales de América, mientras se constituye la Cátedra de Agricultura, dirigida por Joaquín Carrascosa. Y en un proceso de convergencia que sería sancionado por la Orden Real de 1834, se mandó reunir en el Jardín Botánico las dos enseñanzas de Agricultura y Botánica, que generaría la ampliación del terreno del Jardín Botánico.

En 1843, Pizcueta, auxiliado por Félix Robillard, sustituye a la organización de Linneo por el método natural de Endlicher y, tras la reforma de estudios de 1845, recibe importantes recursos para plantaciones y también para construcciones de aclimatación, como un extenso invernadero de madera proyectado por el arquitecto Timoteo Calvo, un umbráculo y pequeñas estufas que, en conjunto, acelerarían espectacularmente el éxito y crecimiento de aquellas. En 1856 se publicó el catálogo del jardín, con más de 6.000 especies vivientes y el herbario.

De este impulso es fruto perdurable la construcción entre 1860 y 1862, de la estufa de hierro y vidrio, proyectada en 1859 por el prestigioso arquitecto Sebastián Monleón, auténtica vanguardia constructiva y lingüística en cuanto a los referidos materiales, costosa tanto en tecnología como en economía y en ejecución. De 24 m de longitud, 8,25 m de luz y 9 m de altura, es una cubierta acristalada de 465 m², orientada a mediodía, que sigue la traza de un cuarto de circunferencia, desde el suelo hasta un muro vertical generando un espacio adosado a él. Sus dimensiones podían dar acogida a ciertos vegetales como el Astarapea, Aralia, Chorisia speciosa o el Ficus benjamina que llegaba a crecer más de 5 m y no tenía cabida en las otras estufas.

Jardín Botánico de la Universidad de Valencia.-Plantas horticolas

Al buscar financiación la Universidad argumentaba la necesidad inexcusable, científica, para el mantenimiento correcto del centenar de ejemplares exóticos que ya tiene implantados, pero también el prestigio, pues «por el número de plantas que contiene, por su lozana vegetación, puede ya competir con los primeros de Europa», y esta construcción era presentada como exponente de estar al día en las conquistas del progreso y de la ciencia.

Al muro de la estufa se le añadiría más adelante una edificación adosada, rematada con una torrecilla, a modo de miramar, para dependencias de dirección y de investigación, hasta constituir un afortunado inmueble que aún perdura. Lamentablemente no ha llegado hasta nuestros días otros elementos de interés como las mencionadas construcciones de madera, los primitivos umbráculos e invernadero, a pesar de que este último fue reconstruido, según proyecto de 1867 del arquitecto Ildefonso Fernández Galvache, del que tenemos constancia gráfica. Seguramente serían sustituidos por los actuales de hierro, durante el último cuarto del siglo XIX.

Posteriormente hacia final de siglo, bajo la dirección de Josep Arévalo Baca, se construyeron las pequeñas estufas situadas al lado del plantel de semillas, y se concluyeron las obras, en 1888, de la estufa de mayor dimensión, llamada también «de la balsa» por la proximidad de los dos elementos, concebida según el modelo de la ya descrita en 1861.

En el año 1900, siendo director Eduardo Boscá, se inauguró el actual umbráculo, también de hierro, sobre un cuerpo de ladrillo, obra inspirada en las marquesinas ferroviarias, proyectada en 1897 por el polifacético arquitecto madrileño Arturo Mélida Alinar que vendría a completar la dotación del recinto y ofrecerle uno de los espacios más atractivos para su disfrute.

Otros momentos históricos de interés fueron la incorporación del Jardín Botánico a la facultad de Ciencias, mientras que, bajo la dirección de Rafael Cisternas y Fonseret (1867-1876) y, más tarde, de Josep Arévalo Baca (1876-1888) se incrementarán las actividades de la Escuela Botánica del recinto y el carácter práctico y experimental de sus plantaciones, impulsadas por el auge agrícola del momento.

En 1878 se produce la extensión septentrional que va a configurar el recinto que ahora conocemos, mientras que la relación urbana respecto de las calles Beato Gaspar Bono y Quart no cambia hasta el presente siglo XXI. Entre 1879 y 1880 se produce la implantación del recinto colegial de San José o de los Padres Jesuitas.

A partir de la riada de 1957 y gracias a la tenacidad del director Ignacio Docavo, se produce el rescate del jardín y la reconstrucción de diversas construcciones degradadas, entre 1962 y 1968, procurando incorporar otros elementos de interés sobre las ciencias naturales.

Posteriormente, siendo director el también catedrático Manuel Costa, se procede a la rehabilitación integral del jardín (saneamiento de las plantaciones, alternativas de irrigación, el cuidado de sus cuadros, etc.) y los elementos arquitectónicos más característicos (cerca del recinto, invernaderos, estufas, umbráculo, pabellón.). También se construye el llamado edificio de investigación sobre las expropiadas edificaciones recayentes a la calle Quart.

En la actualidad, además de la preservación del jardín histórico, se trabaja en su continuidad como centro de estudio, búsqueda, desarrollo y divulgación de la cultura botánica. Investiga sobre flora, biosistemas y vegetación y participa en proyectos internacionales relacionados con la biodiversidad vegetal y el estudio de plantas autóctonas. Dispone de biblioteca, herbario y germoplasma. Promueve congresos de especialistas y jornadas, encuentros y exposiciones divulgativas.

En este momento el Jardín Botánico de la Universitat constituye un espacio científico y docente, vegetal, arquitectónico e histórico, y además caracterizador del paisaje urbano.

Jardín Botánico de la Universidad de Valencia.-Plantas medicinales

Entre sus colecciones destaca:

Las palmeras adultas, una de las mayores de Europa. , Invernaderos, con varios de ellos., Umbráculo, Plantas acuáticas, Suculentas, Rocalla, Acuario. Aviario

Equipamientos

En el edificio de investigación, inaugurado en el año 2000, se realizan cursos, exposiciones y conferencias durante todo el año.

Existe un movimiento llamado Salvem el botanic cuyo objetivo es la protección del jardín botánico de Valencia y sus alrededores, incluida la ampliación del solar adyacente (terrenos de Jesuitas).

Jardín Botánico de Zaragoza

El Jardín Botánico de Zaragoza o también denominado Jardín Botánico Javier Winthuysen, es un jardín botánico que se encuentra dentro del Parque Grande José Antonio Labordeta de la ciudad de Zaragoza, capital de la comunidad autónoma de Aragón, España.

Sus inicios se remontan a 1796, gracias al impulso de la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País, por los hombres de la Ilustración, ya en el siglo XVIII, cuando Pedro Gregorio Echeandía y Jiménez farmacéutico afincado en Zaragoza que además era alcalde examinador del Real Colegio de Boticarios de Zaragoza, ex visitador de las boticas del reino de Aragón, socio correspondiente de los Jardines Botánicos de Madrid y Montpellier, socio de mérito de la R.S.E.A.A.P. y de la Económica de Sevilla, emprendió las siembras y plantaciones oportunas para la formación del Jardín Botánico, con materiales vegetales tanto aragoneses como procedentes de Valencia, Sevilla, Madrid, Barcelona, París y América.

Bajo la dirección de Florencio Ballarín Causada, naturalista y médico, se rehabilitó el Jardín Botánico, destruido entre 1808 y 1809 durante la Guerra de la Independencia.

A principios del siglo XX el principal objetivo del jardín botánico era el de efectuar pruebas de aclimatación de las especies que se pretendían lucir en calles y plazas de la ciudad. En 1924, llegó a la ciudad el pintor y paisajista Javier Winthuysen, joven entusiasta de los parques y jardines de España y estudioso de las novedades internacionales en la materia, produciendo un remodelamiento del Jardín Botánico y zonas del Parque Grande.

Actualmente después de un remozamiento del jardín botánico, este lleva el nombre del pintor y paisajista que dio las primeras ideas del diseño del parque en su conjunto: Javier Winthuysen.

Para la Expo del 2008 que tuvo lugar en Zaragoza con el lema de “Agua y Desarrollo Sostenible”, se acrecentaron sus funciones educativas y de exhibición (filtro verde para la depuración; jardín botánico con representación de la flora de la Tierra, ordenada en función de su relación con el agua) añadiéndose a su zona expositiva la huerta y viveros del jardín botánico.

Colecciones

Aunque en el jardín botánico se encuentran plantas de todo el mundo, está especializado en plantas de la comunidad de Aragón. Ofrece la oportunidad de conocer diferentes especies vegetales, forestales, coníferas y arbustivas propias de la región aragonesa y también de otras zonas geográficas. En la entrada destaca un estanque con una gran clepsidra o reloj de agua, realizado en los talleres de Parques y Jardines.

Los Viveros Municipales, están situados también en el mismo parque y en ellos se ofrece información acerca del proceso de producción de plantas, preparación de semilleros, mezclas de tierras, abonos o injertos

Jardín Botánico el Arbaldinal (Almería)

El Jardín Botánico El Albardinal se encuentra en Rodalquilar, un antiguo pueblo minero vinculado a la extracción del oro que hoy, después de un intenso proceso de remodelación, se ha convertido en el centro de gestión ambiental del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar.

El Jardín Botánico El Albardial forma parte de la Red Andaluza de Jardines Botánicos y Micológicos en Espacios Naturales Protegidos. Representa la vegetación y la flora silvestre, así como los principales tipos de las zonas semiáridas de Andalucía oriental. Se pueden observar casi todas las formas de adaptación de las plantas a la sequía y constituye un lugar excepcional para conocer especies únicas en el continente europeo.

Jardín Botánico San Fernando.-Cadiz

El Jardín Botánico San Fernando, ubicado en la ciudad gaditana del mismo nombre, fue inaugurado en 1998 como primer equipamiento de Uso Público del Parque Natural Bahía de Cádiz, zona húmeda de especial importancia para la migración de la avifauna.

Construido en los terrenos de un antiguo vivero forestal, del que conserva su estructura aterrazada en distintas alturas, el invernadero transformado en sala de usos múltiples, y el sistema de riego por gravedad con sus albercas, canalizaciones y pozo de mareas, recrea la flora y la vegetación de la provincia gaditana.

Así el visitante puede realizar un recorrido por los diferentes bosques, matorrales y cultivos de Cádiz que se representan en sus parcelas centrales en el Jardín Mediterráneo, observar la vegetación de lagunas de la campiña gaditana en un pequeño estanque, ver las adaptaciones que presentan las plantas a la salinidad en la recreación de la marisma, o acercarse a la flora que habita los diferentes sustratos rocosos y con escaso suelo de dunas, acantilados y laderas rocosas y gargantas de nuestras serranías.

En la colección de Conservación se pueden observar las especies amenazadas del sector gaditano-onubo-algarviense con que trabaja este equipamiento en conservación. Otras dos colecciones de planta foránea nos muestran las plantas de jardines y parques de los distintos municipios de la bahía de Cádiz en el Jardín de la bahía y una representación de plantas que han llegado a nuestra tierra procedentes de Canarias y América, en el Jardín de Aclimatación. Un total de más de 500 especies diferentes en menos de 1 hectárea de colección de exposición.

Real Jardín Botánico Juan Carlos I.-Alcalá de Henares

El Real Jardín Botánico Juan Carlos I es una institución creada en 1990, que actualmente tiene activas 22 hectáreas de extensión, culminando su expansión hasta las 26 hectáreas. El proyecto toma forma gracias al impulso de la Universidad de Alcalá y la colaboración de la Comunidad de Madrid. ​

Es miembro de la Asociación Ibero-Macaronésica de Jardines Botánicos, y del BGCI, presentando trabajos para la Agenda Internacional para la Conservación en los Jardines Botánicos.

El código de identificación internacional del Real Jardín Botánico Juan Carlos I como miembro del “Botanic Gardens Conservation International” (BGCI), así como las siglas de su herbario es ALCA.

Se encuentra situado en: Campus de la Universidad de Alcalá.

Promedio anual de precipitaciones: 418 mm, Altitud: 595,00 metros, Área total bajo cristal: 1.500 metros, Área total en sombreado: 810 metros.

Integrado en la Red Internacional de Jardines Botánicos, persigue objetivos conservacionistas, culturales, de investigación y recreativos. Fue inaugurado en 1994, estando prevista la finalización del proyecto para finales del 2016.

1990.- Se constituyó la Oficina Técnica del Jardín Botánico, con la misión de redactar y ejecutar los proyectos que conformarían el Jardín.

1991.- Se otorgaron por la Comunidad Económica Europea los fondos FEDER, de desarrollo regional, que permitirían la construcción de los viveros como motor de desarrollo del proyecto.

1992.- Se terminó la construcción del Vivero, que empezó a permitir un programa de producción y aclimatación de plantas, obtenidas a través de intercambio con jardines botánicos de todo el mundo, de recolecciones, donaciones y puntuales adquisiciones, que permitiría el desarrollo posterior de cada recinto temático del Jardín.

1993.- Se aprobó, por el Excmo. Ayuntamiento de Alcalá de Henares, con el visto bueno de la Comunidad de Madrid, el Plan Parcial de Ordenación Urbana del Campus de la Universidad de Alcalá, que incluía el proyecto de creación de este Real Jardín. Se construyó la infraestructura del Jardín Taxonómico.

1994.- Comienzan las primeras plantaciones en el Jardín Taxonómico a partir de donaciones del Ayuntamiento de Madrid y el Real Jardín Botánico de Madrid.

1995.- Comenzó a desarrollarse el Programa de Educación Ambiental, que hasta 2005 se calcula que ha llegado a cerca de 80.000 escolares y estudiantes y se ha completado con la edición de una amplia serie de publicaciones. Se realizó la plantación de 12.000 plantones de encina en la finca experimental del Jardín Botánico, anexa al campus universitario, con una subvención de la Comunidad de Madrid en el marco del Plan Nacional de Forestación. Desde entonces dicha finca se incluye en las actividades de divulgación sobre repoblaciones que desarrolla el Jardín Botánico.

 

1996.- Obras de Adaptación del Invernadero donado por la Universidad Complutense de Madrid para su conversión en un “minitropicarium” de exhibición de cactus y plantas tropicales.

Real Jardín Botánico Juan Carlos I.-Alcalá de Henares

1997.- En enero se iniciaron las primeras plantaciones del Arboreto de Exóticas y a finales de dicho año comenzaron las primeras plantaciones en el Arboreto de Coníferas. Ese mismo año se abre al público el Crassuletum (cactus y crasas) e Invernadero de Exhibición y se inicia la Huerta. También se constituyó la “Asociación de Cactófilos del Real Jardín Botánico Juan Carlos I” (ACUA).

1998.- En marzo se abrió al público el Arboreto Ibérico. Se creó la Asociación “Círculo del Bonsái del Real Jardín Botánico Juan Carlos I”. En diciembre, en su reunión de Kyoto, la UNESCO reconoció a la Universidad de Alcalá como Patrimonio de la Humanidad, sancionando así su trayectoria histórica, el esfuerzo colectivo de recuperación de su patrimonio y su papel en la difusión de la lengua y la cultura españolas.

1999.- Se finalizó la redacción del proyecto del “Parque de Flora Regional”, de 12,3 Ha que incluía la zona de comunidades naturales y la huerta ecológica (posteriormente se añadiría la escuela sistemática y el jardín fluvial (humedales) y se iniciaron sus primeras plantaciones. Se abrió al público el Orquidearium, que incluye algunas de las plantas tropicales traídas de América para el recinto de la Expo 92, y se terminaron las plantaciones del arboreto de Coníferas, reuniéndose hasta la fecha, en el conjunto de los tres arboretos, una colección de casi mil especies diferentes, con cerca de 2.000 árboles.

2002.- Ampliación del arboreto de Exóticas y del arboreto de Coníferas.

2003.- En enero se presenta el dossier del Jardín Botánico a S.M. El Rey. En mayo, el presidente de la Comunidad de Madrid en funciones, Alberto Ruiz Gallardón, y el rector, Virgilio Zapatero, firman el convenio para el desarrollo y consolidación del Real Jardín Botánico Juan Carlos I y a este efecto, el acuerdo de 28 de mayo del Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid aprobó el Plan de Actuación para la promoción y desarrollo del Jardín Botánico en la Universidad de Alcalá, con una vigencia desde el año 2003 hasta el año 2006. Construcción y plantación del Túnel de Cycadales y del Túnel de la Huerta. Ampliación del Parque de Flora Regional. Incorporación de la señalización general.

Real Jardín Botánico Juan Carlos I.-Alcalá de Henares.

2004.- Construcción de la Rosaleda “Ángel Esteban” Construcción de la infraestructura (bordillos y riego) de las Escuelas Sistemáticas (Flora Regional) e inicio de las plantaciones. Acondicionamiento del mirador del Paseo de los Pinos (Arboreto Ibérico). Inicio de las obras del Jardín Fluvial (Humedales) cuya terminación se llevaría a cabo a finales de 2006.

2005.- Inauguración de la rosaleda por Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, que plantó el rosal expresamente creado para el evento: “Rosa Comunidad de Madrid”. Construcción del primer recinto externo: Parque de Leguminosas, iniciado a finales del año anterior. Primeras plantaciones de la Escuela Sistemática (Flora Regional). Impermeabilización de la laguna del Parque Fluvial.

2006.- Terminación de la construcción de la laguna, pérgola este, plataforma panorámica y arroyo del humedal. Construcción del aljibe de aguas pluviales y riego, ubicado bajo lo que será el Auditorio. Construcción del almacén y edificio de servicios y vestuarios del vivero.

2007.- Inauguración de la Plaza de Linneo, en el tercer centenario de su nacimiento, e instalación de la exposición permanente sobre su vida y su obra. Construcción del observatorio de aves del Parque Fluvial. Construcción del módulo de energías alternativas, así como del arroyo artificial cuyas aguas impulsa este.

2008.- Se inician las obras del Edificio de Servicios del Jardín Botánico. Comienzan las plantaciones en las Escuelas Botánicas de Flora Regional. Construcción de servicios y adecuación del Aula de Naturaleza del Arboreto Ibérico. Construcción de la Bodega en el área enológica. Acondicionamiento de un área de compostaje didáctica en el recinto de la huerta.

2009.- Construcción de la colina que rodeará el Auditorio. Construcción del “Kiosco de La Paz” en el extremo este de la rosaleda. Construcción de caminos de acceso al observatorio de aves.

2010.- en junio se pone en funcionamiento el Edificio de Servicios, que alberga las oficinas, salón de actos, galería de exposiciones y conserjería-tienda del jardín botánico, constituyéndose como entrada de visitas principal y única, dotada con aparcamiento para 140 vehículos. En noviembre se inaugura el Auditorio, con la celebración de la primera “Noche de los investigadores” en la Universidad de Alcalá.

2011.- En noviembre se inaugura, en el aparcamiento del Jardín Botánico, el primer punto de recarga de vehículos eléctricos de Alcalá de Henares el cual, por estar alimentado con energía solar, se constituye en la primera “fotolinera” que se pone en servicio en España.5​6​7​ Se traslada el Banco de Germoplasma desde el vivero al nuevo edificio de Servicios del Jardín Botánico.

El Real Jardín Botánico Juan Carlos I responde a los objetivos de conservación, divulgación y estudio de la flora y del medio ambiente, impulsados por la Universidad de Alcalá.

Real Jardín Botánico Juan Carlos I.-Alcalá de Henares.

Flora mundial. El jardín taxonómico

Se trata de la colección más antigua, iniciada en 1992. El recinto ocupa un rectángulo de 1,5 Ha situado en el extremo sur del Jardín, con un diseño de parcelas o tablas de cultivo en doble peine. Alberga cerca de 3.000 plantas de más de 1.500 especies diferentes, de todo el mundo y aclimatables al exterior, constituyendo una lección completa de botánica sistemática en la que están representadas las principales familias botánicas.

Ordenado taxonómicamente, por familias y géneros, según el criterio evolucionista que George Ledyard Stebbins expuso en 1974 en su obra Flowering Plants-Evolution above the species level, proporciona una visión general del mundo vegetal en el orden en que fue apareciendo sobre la Tierra. Es una de las colecciones principales del Jardín Botánico, con plantas de todos los continentes que se obtienen mediante el intercambio anual de semillas con más de doscientos jardines de todo el mundo. El recinto está desarrollado aproximadamente en un 90% de su capacidad, admitiendo ya muy pocas nuevas inclusiones por los problemas de desarrollo y sombra que comienzan a crear las plantas de mayor porte. Fundamentalmente se han incluido árboles, arbustos y herbáceas perennes, habiendo escasa representación de hierbas anuales por su exigencia de continua replantación.

Destacan los magnolios de hoja caduca, la Gleditsia africana de feroces espinas, arbustos de olor, frondosas y trepadoras.

Flora ibérica. El arboreto ibérico

Este recinto, de algo más de una hectárea, se encuentra en el extremo nordeste del Jardín, en la zona más próxima a la Facultad de Farmacia. Su visita nos ilustra con una noción completa de las formas en las que la vegetación arbórea y su diversidad se expresan en nuestro territorio, pues encontraremos todos y cada uno de los árboles que hallaron en la Península las condiciones ecológicas que necesitaban para prosperar, o los que aún permanecen como reliquias de otras condiciones climáticas y físicas del pasado.

Para completar las posibilidades didácticas de este recinto se han ido realizando también numerosas plantaciones de arbustos, con el objetivo de reunir los más representativos de la península, prestándose especial atención a aquellos que forman paisaje.

Entre otras especies destacan los abetos andaluces (pinsapos), la colección de sauces, los olmos resistentes criados de semilla, las quercíneas españolas (encinas, coscojas, quejigos, robles y alcornoques) y la representación de especies del matorral mediterráneo: cornicabras, jaras, papilionáceas, tomillos, brezos, etc. Es muy llamativo el desarrollo y la cobertura que alcanza en algunos puntos la gayuba

El recorrido puede hacerse siguiendo 17 hitos numerados y documentados mediante paneles temáticos deteniéndonos ante cada árbol, comparándolo con las especies o los géneros más próximos, estudiando la información que se proporciona en cada parada y, en definitiva, obteniendo una visión completa y detallada de cada uno de ellos.9​

Flora regional

Como no podía ser de otra manera, este recinto es el más extenso del Jardín, ocupando cerca de 12 Ha y en él se informa sobre la diversidad de la flora más próxima (Escuela Sistemática), se muestran las agrupaciones o comunidades vegetales en las que las plantas se agrupan y forman paisaje (Comunidades Naturales) y se exponen y documentan los cultivos tradicionales en nuestra región (Huerta Ecológica). Al entorno se suma un Humedal o pequeña laguna donde se recrean las comunidades de ribera y que sirve como elemento regulador del microclima del entorno y recurso privilegiado para la fauna del Jardín.

Escuela sistemática

El recinto, de 1,5 Ha, está diseñado como un doble trapecio con 28 parterres alineados en los que se ordenan taxonómicamente las plantas de la Flora de Madrid y de Guadalajara por familias, géneros y especies; hasta el momento se ha reunido una colección que incluye cerca de 600 especies distintas de la flora regional obtenidas principalmente de semilla e intercambio

La colección es la más moderna del Jardín, por lo que los ejemplares aún no han alcanzado el porte esperado. La ordenación sistemática permite encontrar fácilmente las diferentes especies, apreciarlas en primer plano y compararlas con las más próximas, así como familiarizarse con la flora de nuestra región

Comunidades naturales

El recinto se extiende en 7 Ha en las que se expone la Flora de Madrid y de Guadalajara en una ordenación paisajística formada por combinaciones de las especies que representan las principales comunidades o asociaciones en las que se organiza y distribuye la flora regional a lo largo del territorio.

Se muestra la vegetación autóctona, desde la de las más altas cumbres de Guadarrama y Ayllón, hasta la de las campiñas, pasando por las parameras, los encinares y demás bosques, los matorrales y, en menor medida, los herbazales. Las plantaciones se han hecho sobre una serie de colinas y elevaciones artificiales, de 6 a 22 m de altura, constituidas por aportes de tierra cedida, traída y modelada por constructores locales. Las colinas conforman dos valles sobre los que se han construido sendos arroyos, uno nutrido por una surgencia de una antigua canalización pluvial árabe y por un pozo y el otro simplemente marcado por alineaciones de piedras y la excavación del talud (arroyo seco). En el primero el agua se bombea desde un pequeño estanque utilizando únicamente energía solar y eólica, lo que ha propiciado su conversión en un modelo didáctico para divulgación sobre energías alternativas.

Humedales

Formados por 1 lago artificial de 1 Ha y la ladera que lo circunda por el norte. En su entorno se representan los paisajes vegetales asociados a los ríos y zonas húmedas de la comarca, sirviendo para acercarnos a los sotos y riberas, su composición y sus aprovechamientos tradicionales. Al estar diseñado para ser visto desde fuera, recorriendo su perímetro sin acceder al interior, se ha constituido en el principal refugio de la fauna ya existente y de la que ha acudido desde el vecino río Henares por las favorables condiciones de este jardín fluvial.

Real Jardín Botánico Juan Carlos I.-Alcalá de Henares.-Rosaleda Angel Esteban

Huerta ecológica

La huerta del Jardín Botánico ocupa 1 Ha y cuenta con más de 50 variedades de plantas hortícolas cultivadas bajo las normas de la agricultura ecológica y supervisadas por el Comité de Agricultura Ecológica de la Comunidad de Madrid. Una amplia zona ha sido destinada a cultivos agrícolas tradicionales como cebollas, berenjenas, alcachofas, lechugas, tomates, pimientos y la práctica totalidad de las cultivadas en la comarca. Se han establecido tanto cultivos de vega (alfalfa, espárrago o mimbreras), como cultivos de secano y plantas aromáticas, condimenticos y medicinales, así como los frutales típicos de la región y algunos otros menos corrientes como el azufaifo y los kiwis. También se dispone de una importante colección de vides, con casi 20 variedades distintas y de las que algunas se utilizan para elaborar un vino propio del Jardín.

Recientemente se ha comenzado a desarrollar un recinto de Huerta Alternativa, con plantas silvestres que pueden aprovecharse como comestibles y, más importante aún, se está trabajando para tratar de recuperar y conservar las variedades locales tradicionales de la región.

Colecciones especiales

Se trata de seis colecciones que por diferentes oportunidades se han iniciado en el Jardín Botánico y que por su contenido actual son ya muy relevantes y constituyen un elemento identificativo de este Jardín.

Invernadero de cycadales.

El Túnel de Cicadales alberga una colección de las coníferas más primitivas (cicadáceas, stangeriáceas, zamiáceas), que por su origen tropical o subtropical no resisten las heladas. Estas plantas son auténticos fósiles vivientes, con más de 300 millones de años de historia, muy escasas ahora, pero abundantísimas en la época de los dinosaurios, cuando junto a los ginkgos y las coníferas dominaban la Tierra. Parecen pequeñas palmeras y sin embargo están emparentadas muy de cerca con los pinos y abetos. Se encuentran protegidas dentro de un túnel porque son subtropicales y muy sensibles a las heladas y a la desecación. La más conocida es la Cycas revoluta, y la más exótica Dioon. En la instalación hay representantes de diferentes especies de 8 géneros de cicadales, faltando solamente los 3 géneros tropicales, que no son aclimatables.

Arboreto de coníferas.

Constituye la colección que rodea al acceso norte o puerta antigua del jardín botánico. Contiene cerca de 500 ejemplares pertenecientes a 226 especies, subespecies o variedades distintas, algunas de ellas muy poco comunes en nuestro país, como el abeto de Corea, la sabina de China o el pino de Bosnia y otras, con formas péndulas o retorcidas extraordinariamente singulares. Los árboles más antiguos (plantados en 1990) son las secuoyas. Destacan también las nutridas colecciones de Juniperus, de Picea y de Chamaecyparis; son también muy interesantes el araar, endemismo ibérico y norte-africano poco conocido, las criptomerias, los alerces, los cipreses calvos y las secuoyas. Las cupresáceas más raras son Cephalotaxus, Cunninghamia y Metasequoia, y la familia más exótica: la sciadopityaceae, endémica de Japón.

Arboreto de exóticas

En el extremo Noroeste del Jardín se ubica la colección de árboles alóctonos, aquellos que no se dan de forma natural en España pero que pueden aclimatarse con bastante éxito, junto a las variedades ornamentales de muchos otros obtenidos por el hombre. Las especies más singulares de la colección son la morera de papel, los robles americanos, distintas variedades de hayas, los cerezos de flor, el árbol de las pelucas o el árbol de Júpiter.

La colección del Arboreto de Exóticas del Real Jardín Botánico Juan Carlos I tiene como valor fundamental la altísima diversidad de árboles y arbustos que encierra. Su recorrido nos permite ampliar nuestros conocimientos sobre el arbolado, tanto en lo relativo a la flora de países lejanos, como en la aplicación inmediata que se obtiene observando plantas que pueden crecer al exterior con nuestro clima, aumentando las posibilidades de elección de especies, portes y utilidad para nuestros jardines.

El Arboreto de Exóticas hasta el momento está formado por 580 taxones que pertenecen a 73 familias, 203 géneros, 449 especies y 131 variedades de jardinería o cultivares, estos últimos parecidos a la especie natural de la que proceden, pero mostrando alguna variación en cuanto al color de sus flores o de sus hojas, el porte, los frutos, etc.

Real Jardín Botánico Juan Carlos I.-Alcalá de Henares.-lRosaleda “Ángel Esteban”

La rosaleda, en un recinto de 1 Ha especialmente diseñado para albergarla, se inició con la donación de la colección de Ángel Esteban González que incluye una mayoría de híbridos de té junto a rosales antiguos, trepadores, rosales premiados en diferentes concursos internacionales y rosales miniatura. Paralelamente se trasladó al recinto la colección de rosales silvestres desarrollada en el Jardín Botánico, constituida fundamentalmente por especies botánicas (precursoras) y sus híbridos.

La colección de Ángel Esteban cuenta con 3.500 ejemplares, de casi 600 variedades diferentes; varios de ellos históricos, algunos del siglo XVIII y siglo XIX y, la mayoría, de principios del XX. 285 de estas variedades son exclusivas, pues solo se encuentran en esta colección. En 2004 se obtuvo la rosa “Comunidad de Madrid”, dedicada a todos los madrileños amantes de la belleza de la naturaleza, y en 2007 se obtuvo la rosa “Paz”, que se dedicó a todas las víctimas de la violencia terrorista.

Orquidearium.

El minitropicarium es un invernadero de investigación cedido por la Universidad Complutense que se ha modificado eliminando compartimentos y excavando el suelo bajo la cota del terreno para conseguir más altura útil para las plantas. En la actualidad el espacio está compartido por cactáceas (en tres compartimentos) y plantas tropicales en el compartimento mayor, donde también se ubica una colección de casi 300 especies de orquídeas enmarcadas entre 360 especies del bosque tropical. En esta última sala se ha incluido una colección inicial de 30 orquídeas cubanas, completada por otra nueva colección de 280 orquídeas tropicales junto a 360 especies diferentes del bosque tropical entre las que sobresale por su interés una pequeña colección de carnívoras, así como otra de plantas epifitas entre las que destacan las cactáceas de esta naturaleza, una pequeña colección de helechos tropicales, otra de begonias y otras curiosidades del Trópico. Todas ellas expuestas entre plantas trepadoras, arbustos y arbolillos tropicales, troncos secos y plantas colgantes que recrean un recinto extraordinariamente frondoso, denso y tupido.

En el futuro todo el invernadero (400 m) se va a dedicar a tropicarium, cuando se traslade parte de la colección de cactáceas y crasas que actualmente se ubican en las salas anejas.

Invernadero de cactus.

Esta colección es una de las mayores de Europa por su diversidad: más de 3.000 plantas, 1.853 especies diferentes de cactus (la mayor colección española, con 105 géneros de los 113 descritos a nivel mundial) acompañadas de otras familias de plantas suculentas o crasas. Se cultivan provisionalmente en tres salas del minitropicarium, así como bajo una cubierta adosada a este y un túnel de aclimatación. Estas instalaciones constituyen una ubicación provisional, pues está prevista la construcción de varios invernaderos y umbráculos modulares, en la zona central del Jardín Botánico, donde se trasladarán las colecciones para su plantación definitiva fuera de las macetas actuales. El desarrollo de la colección ha conllevado la creación de la Asociación de Cactófilos de la Universidad de Alcalá (ACUA), que organiza reuniones de formación y trabajo, así como viajes y otras actividades relacionadas siempre con el mundo de los cactus.

Elementos complementarios

Además de los recintos expositivos el Jardín Botánico cuenta con elementos complementarios que potencian su desarrollo y función divulgativa e investigadora:

Edificio de servicios (oficinas, salón de actos, sala de exposiciones).

Auditorio cubierto (con capacidad para 250 personas) con iluminación.

Zona educativa con dos aulas cubiertas y tres al aire libre.

Banco de semillas, incluido en la Red de Bancos de Germoplasma de la Asociación Íbero-Macaronésica de Jardines Botánicos, donde se conservan en condiciones que garantizan su viabilidad las semillas de las plantas del Jardín para futuras plantaciones o reposiciones y para intercambio e investigación científica.

Aparcamiento con capacidad para 6 autobuses y 140 vehículos.

Vivero de producción y aclimatación, de 1 Ha.

El vivero ha sido y continúa siendo el motor fundamental del Jardín Botánico: la unidad de producción y aclimatación que garantiza el crecimiento y las reservas de las plantas que componen las diferentes colecciones. Las semillas y plántulas obtenidas por los programas de intercambio o por recolección directa en su ambiente natural, se siembran y aclimatan en estas instalaciones hasta el momento de su plantación definitiva en el Jardín. Es un recinto de una hectárea destinado a la producción de plantas para el ajardinamiento del campus y del Jardín Botánico, con eras e invernaderos de producción, túneles de aclimatación, almacenes de sustratos y parque de maquinaria. Anualmente se obtienen en el recinto, a partir de semillas, una media de 500 especies de plantas nuevas para las colecciones botánicas y de algo más de medio centenar de especies de planta frecuentemente recibe visitas guiadas de grupos escolares, profesores, investigadores, técnicos o estudiantes. Contiene un invernadero de producción de 1.000 m² de superficie, compartimentado en cuatro recintos, uno de los cuales, de 330 m², se dedica a la custodia de las plantas tropicales que forman parte de la colección científica del Jardín Botánico y cuyo destino final será el Tropicarium que se construirá en el núcleo central del Jardín Botánico. Una parte de estas plantas se ha trasladado ya a un Minitropicarium o invernadero de exhibición, componiendo las colecciones del Orquidearium y del Crassuletum. Otra nave de 335 m² de este invernadero de producción se dedica a la producción de planta de exterior, y la tercera nave, está dividida a su vez en otras dos de igual superficie (115 m²) se reparte entre el excedente y la reserva de cactáceas y plantas crasas. En el vivero se ubica igualmente un túnel de aproximadamente 270 m² reservado a la aclimatación de planta de exterior para el Jardín Botánico y de plantas tropicales en endurecimiento. Contiene también cuatro tablas de cultivo o eras de producción/aclimatación, provistas de sombreamiento que forman una superficie aproximada de 1.000 m² útiles, y tres pequeñas parcelas iguales, de unos 1.000 m² en total, que se usan como vivero de árboles.

Actividades

Entre sus actividades tiene como meta principal la conservación de la biodiversidad, así como la educación y la investigación.10​ Así como la colaboración con otros jardines botánicos e instituciones.

Equipo técnico

La Oficina Técnica del Jardín Botánico se creó en enero de 1990, como parte integrante de la Oficina Técnica de Arquitectura y Proyectos de la UAH, con un equipo dirigido por Rosendo Elvira Palacio que ha ido ampliándose o reduciéndose según necesidades. Con la función de preparar la documentación ambiental del Plan Parcial de Urbanización del Campus Universitario, aprobado en 1993, y de desarrollar los proyectos del Jardín Botánico Universitario, elaborándolos, orientándolos y participando en su ejecución. Desde 1994 la Oficina Técnica pasó a depender de la Fundación General, que absorbió al personal de la misma.

Desde su creación, esta Oficina también ha promovido, orientado y dirigido, las actividades de las diferentes Casas de Oficios y Escuelas Taller de Jardinería concebidas para colaborar en el proyecto del Jardín Botánico, promoviendo además el desarrollo de convenios de colaboración con el INEM y la Comunidad de Madrid, para la dedicación eventual de trabajadores en prácticas.

En diferentes periodos, con el personal de oficios adscrito, ha ejecutado directamente los trabajos de conservación y desarrollo de la jardinería del campus externo y de los edificios universitarios ubicados en la ciudad, o ha supervisado y/o dirigido los mismos cuando estos se han realizado por contratas externas, por personal de la escuela taller e incluso personal de administración y servicios de la Universidad de Alcalá.

Bahuinia variegata y Erythrina                                                                                                                  Erythrina lysistemon

Jardin Botanico Celestino Mutis.-Palos de la Frontera.-Huelva

El Parque Botánico José Celestino Mutis, inaugurado el 15 de marzo de 1993, debe su nombre al más célebre botánico español, José Celestino Mutis (Cádiz), organizador y director de la más fomosa expedición científica al Nuevo Reino de Granada (actualmente, Colombia), que bajo la aprobación del rey Carlos III, duraría 33 años. Esta expedición tendría como resultado un importante herbario de más de 20.000 especies y una colección de 6.000 láminas que se enviaron al Real Jardín Botánico de Madrid.

Los Organismos promotores del proyecto fueron el ICONA (Instituto para la Conservación de la Naturaleza), la Diputación Provincial de Huelva y el Ayuntamiento de Palos de la Frontera, con el objeto de exponer la riqueza de la flora española e iberoamericana, recogiendo así los elementos característicos de ambas áreas geográficas.

Ocupa una extensión de 12 hectáreas, surcadas de senderos o vías peatonales que conducen a dos rutas: una perimetral que transcurre por los cauces de agua que posee el parque, y otra interior por las distintas plazas del recinto.

Las características de este parque rabideño, lo configuran como un espacio ajardinado, adaptado a una irregular topografía del terreno que favorece y justifica los cursos de agua que lo recorren. El acogedor y sugerente rumor del agua, en movimiento o remansada, acompaña al visitante desde la misma entrada al recinto, siendo una fuente en forma de géiser quien da la bienvenida.

En el lago conviven plantas acuáticas de nuestro entorno junto con otras de origen diverso. Los papiros, los nenúfares y los cipreses de los pantanos han encontrado su hábitat y comparten agua con los juncos o las eneas.

Las plazas a modo de nudos entre los caminos, se encuentran dedicadas a algunos de los países americanos que muestran su flora en el parque. Cada país ofrece en su plaza su especie más característica. Existen verdaderas joyas de interés botánico en ellas, ejemplares que han conseguido adaptarse a este nuevo emplazamiento en el Viejo Mundo.

Así pues, podemos viajar por México y conocer su “ciprés de los pantanos”, por Cuba y admirar la exótica “palmera real cubana”, conocer el “ombú” que corona la Plaza de Argentina o el “cocotero plumoso” que vigila la Plaza de Brasil. Desde la Plaza de América, custodiada por un “magnolio”, se observa la parte central del parque, conocida como el Valle de América.

También existen parcelas dedicadas a la flora característica del resto de los continentes. El “árbol de Buda” de Asia, de grandes proporciones y raíces colgantes; los “cedros” y plantas crasas propias del desierto africano; o los “eucaliptos” u otras mirtáceas de Oceanía, van marcando las variaciones botánicas entre zonas climáticas y continentes.

El parque  botánico cuenta además con un espacio acristalado donde se desarrollan especies que despiertan un especial interés. Acceder al invernadero es penetrar en un bosque tropical lleno de exhuberancia. ( El invernadero está actualmente cerrado por obras de mejora y acondicionamiento)

En el parque se combinan el color de la flora allí representada con el sonido del agua. Lagos con hermosas especies acuáticas, torrentes, cascadas o riachuelos artificiales que dan vida a este lugar destinado al ocio. Un hermoso jardín situado entre dos parajes naturales protegidos, Marismas del Odiel y Estero Domingo Rubio, que contribuye a hacer de La Rábida un espacio privilegiado de la historia y la naturaleza.

 

 

 

Textos y fotografías propias y bajadas de Internet