Huerto escolar en Andalucia

En varias ocasiones en reuniones de congresos, asociaciones y plataformas se ha hablado de la necesidad de inculcar a los niños y adolescentes a los problemas medioambientales, cambio climático o problemas de nutrición a nivel mundial, qué duda cabe que en la mayoría de las escuelas imparten clases sobre la materia, sin embargo, ¿son pocas las que disponen de jardines o huertos escolares…? No podrían ser subvencionados ¿Un kit de huerto de varias categorías según colegio a implantar? Sombra, mesas de trabajo y camas de cultivo. con posibilidades de compostaje de residuos.

La Junta de Andalucía a través de la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, por medio de su Agencia de Gestión Agraria y Pesquera, tiene la posibilidad de poner al servicio de la sociedad y del resto de la ciudadanía, el conocimiento y óptimo manejo de los aspectos que en el ecosistema de un huerto sostenible entran en juego, a través del Proyecto Ecológico Andalhuerto.

Los profesionales que conforman el equipo del proyecto ecológico Andalhuerto, trabajan para todos los colectivos interesados en montar un huerto o mejorar uno que ya exista:

  1. Analizan la situación, recomiendan métodos y ofrecen soluciones fáciles y prácticas, en el montaje y gestión del huerto.
  2. Organizan charlas, jornadas y talleres.
  3. Publican sus experiencias y divulgan las de los grupos que asesoran.

En la Hacienda de Quinto (Sevilla) se ha habilitado una zona de huertos de referencia donde se adaptan experiencias exitosas de otros lugares o momentos.

Algunas de las acciones que se llevan a cabo son:

  1. Adaptación del método de Huerto Instantáneo, para el establecimiento de Huertos en situaciones de ausencia o escasez de suelo óptimo: albero compacto, adoquines, acerado o campo silvestre.
  2. Huerto de secano, para la recuperación de sistemas y mejora de los mismos con distintas prácticas enfocadas al desarrollo de huertos sin riego.

Un huerto educativo es una aventura en la que participan todas las personas: profesorado, grupos de alumnado, padres, abuelos, amigos, personal del centro, del barrio…

Andalhuerto trabaja promoviendo el conocimiento de la agricultura y los alimentos ecológicos facilitando la labor de la comunidad educativa. Los profesionales que lo dirigen ofrecen:

  1. Recomendaciones, trucos y actividades a realizar a lo largo de cada mes del curso escolar en el huerto educativo.
  2. Manuales que explican conceptos de manera fácil, amena y práctica, con actividades sugeridas por temas y desarrolladas a modo de fichas en un anexo, además de trucos y propuestas.
  3. Guías para el montaje y gestión de diversos tipos posibles de huertos, muchos de ellos adaptados a circunstancias extremas como la escasez de agua, requerimiento de poca intervención o falta de espacio.
Junta de Andalucia.-Andalhuerto información

El jardín o el huerto escolar ofrece oportunidades prácticas de aprendizaje en una amplia gama de disciplinas, que incluyen ciencias naturales y sociales, matemáticas, artes del lenguaje (por ejemplo, diario en el jardín), artes visuales (por ejemplo, a través del jardín diseño y decoración) y nutrición. Con la preocupación reciente sobre las habilidades de ciencia y matemáticas relativamente débiles entre los niños, la necesidad de innovación en la enseñanza de las ciencias y las matemáticas es evidente. Existe una creciente evidencia de que los estudiantes que participan en la jardinería escolar obtienen puntajes significativamente más altos en las pruebas estandarizadas de logros científicos

Salvar a nuestros hijos del desorden de deficiencia de la naturaleza es una llamada a la acción. Una conexión cercana con la naturaleza puede ser terapéutica al abordar los trastornos por déficit de atención y otros problemas que enfrentan tantos niños en la actualidad.

“Hay que revertir la peligrosa desconexión entre los niños y la naturaleza: peligrosa para la salud infantil, para su crecimiento y desarrollo y para sus oportunidades, sobre tiempo, para preservar una sociedad sana. “Al profundizar el sentido de conexión de los niños con la naturaleza, la jardinería escolar puede inspirar la administración ambiental. Cuando los niños aprenden sobre los ciclos del agua y la energía, la cadena alimenticia y las necesidades peculiares de las especies individuales, y cuando sienten un sentido de conexión con ciertas especies o plantas individuales, tienen una razón para preocuparse por todas las fuerzas que impactan en ellas. el futuro de la planta.  Un jardín ofrece muchas oportunidades para comprender el impacto humano a largo plazo en el medio ambiente. Desde la escasez de agua hasta el uso excesivo de pesticidas, los niños que se dedican a la jardinería tienen oportunidades de primera mano para observar la importancia de la conservación y la asignación inteligente de recursos.

Con la nutrición infantil atacada por las industrias de comida rápida y comida basura, y con solo una cuarta parte de los adultos comiendo cantidades recomendadas de frutas y verduras, no es de extrañar que casi un tercio de los niños de 10-17 años tengan sobrepeso o estén en riesgo de tener sobrepeso. La jardinería escolar les ofrece a los niños oportunidades para hacer ejercicio al aire libre mientras les enseña una destreza útil. Los jardines que contienen frutas y verduras también pueden ayudar a revisar las actitudes sobre determinados alimentos.

Cada vez hay más evidencia de que el aprendizaje activo en espacios menos estructurados y participativos como jardines, es más probable que transforme las actitudes y hábitos alimenticios de los niños, y que la jardinería escolar, especialmente cuando se combina con un programa de comida saludable o educación nutricional, aliente opciones de alimentos más saludables. Es más probable que los estudiantes prueben comer vegetales que hayan cultivado ellos mismos y que los pidan en casa.

Las actividades de jardinería pueden ayudar a involucrar a los alumnos en el aprendizaje de una manera que es más difícil en el aula. La jardinería permite que surjan sorpresas cuando los insectos aterrizan en las proximidades, cuando las plantas se ven afectadas por ácaros u hongos, o cuando el clima sorprende a todos y altera el plan para el día, por ejemplo. Estas sorpresas demuestran que la naturaleza tiene el control y les dan a los estudiantes razones inmediatas y personales para querer saber las respuestas a las preguntas urgentes. La atención del alumno y la gestión de la clase Debido a la naturaleza atractiva del aprendizaje en el jardín, los estudiantes con déficit de atención y otros trastornos a menudo lo encuentran más adecuado para sus estilos de aprendizaje. Los maestros reportan menos problemas de disciplina cuando la ciencia se enseña de esta manera, por ejemplo.

Cultivo de hortalizas en huertos escolares

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La conexión con la historia y la comunidad

La jardinería une a los estudiantes con la historia social y material de la tierra. Se pueden traer jardineros y viveros de la comunidad para demostrar las técnicas de jardinería tradicionales locales y los usos tradicionales de plantas particulares. La jardinería ofrece muchas oportunidades para conectarse con la historia local mediante la incorporación de plantas autóctonas y plantas cultivadas durante épocas históricas específicas

. El orgullo escolar

Al igual que un deporte de equipo o una mascota, la jardinería puede ofrecer un lugar simbólico de orgullo y espíritu escolar. La jardinería ofrece a las escuelas una forma de ayudar a los niños a identificarse con su escuela y sentirse orgullosos de su propia contribución individual. Los niños saben qué plantas ayudaron a cultivar y se sienten orgullosos de ellas. Esto puede mejorar el espíritu escolar y las actitudes de los niños y las niñas hacia la escuela.

. Estas pequeñas áreas verdes, son un componente importante de la infraestructura verde urbana, que desempeña un papel clave en el suministro de servicios educativos a las ciudades.

. La mayor conectividad y multifuncionalidad de la infraestructura verde urbana a través de áreas verdes pequeñas y especializadas, como loa jardines escolares, es un indicador del hecho de que dichas áreas se pueden utilizar para mejorar el déficit de espacios verdes en los Distritos Municipales.

Escolares trabajando en el huerto-jardin

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por su interés reproducimos este articulo publicado por el viBrero:

JARDINES ESCOLARES: ¿PORQUÉ SON IMPORTANTES?:

Al conectar a los niños al mundo natural por medio de cultivar comida y construir jardines hábitat, les damos la capacidad de cuidar de la ecología local.

En el jardín escolar se pueden desarrollar investigaciones sobre los misterios y milagros del suelo, los microorganismos y los patrones de las raíces. En el cielo se pueden estudiar las nubes, los patrones del clima, así como insectos y pájaros y otros animales que llegan al jardín.

Los jardines escolares proveen de un espacio para que los alumnos se reconecten con la ecología a su alrededor. Los jardines les enseñan a los estudiantes sobre agricultura, cómo nos alimentamos y nos nutrimos, la importancia de cuidar la tierra y una apreciación de los sistemas naturales que sostienen la vida en nuestro planeta.  Al tener una experiencia directa de dónde provienen los alimentos, los niños pueden empezar a reconocer de qué formas son interdependientes con el resto de los seres vivos y los ciclos del planeta. El jardín es un espacio ideal para este tipo de investigaciones.

El aprendizaje en el jardín ocurre a través de la experiencia directa y la experimentación. Los cultivos son dejados para que den semillas, las calabazas dejadas a los elementos proveen de una oportunidad de que los alumnos observen el proceso de putrefacción, descomposición y eventualmente de redención cuando la siguiente generación de semillas germina.

Los alumnos investigan la creación de las formaciones terrestres al permitir que el agua corra hacia abajo por una colina. Los jardines son salones exteriores que introducen una aproximación de hacer pruebas de error dentro del aprendizaje, las manos se unen a la mente para resolver problemas con resultados tangibles.

El aprendizaje a través de los jardines se puede definir como: “una estrategia educativa que utiliza al jardín como una herramienta para el aprendizaje”.  Además, los jardines escolares también enseñan el curriculum, pero por naturaleza son espacios educativos dinámicos que proveen de numerosas oportunidades de expansión más allá de los estándares. Posibilita experiencias directas del mundo que rodea a los niños. Al aprender a través de la acción y la estimulación de todos los sentidos, el jardín escolar amplifica y hace más atractivos los temas cubiertos en la escuela tradicional.

Huerto escolar iniciandose
Modelos de hoteles para insectos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los beneficios de los jardines escolares:

Varios estudios apuntan a que los jardines escolares mejoran los logros académicos, promueven estilos de vida saludables, impulsan un sentido de comunidad y de desarrollo social e inculcan un sentido de nuestro lugar en el mundo.

A través de su naturaleza dinámica, los jardines involucran una aproximación directa y experimental del aprendizaje a través de la investigación.

Los jardines escolares son laboratorios exteriores donde el crecimiento desde la semilla puede ser observado directamente y experimentar con él, los alumnos aprenden cómo formular una hipótesis de manera cotidiana y cómo probarla. ¿Crecerá la semilla si no la riego?, ¿qué pasa si no le da luz, si le pongo mantillo encima?, ¿la semilla brotará si la planto a principios de diciembre?

Los jardines escolares promueven estilos de vida saludables:

Numerosos estudios muestran un incremento dramático en la obesidad infantil y hay una alarma significativa sobre lo que estos indican para el futuro. Los niños se benefician enormemente al trabajar con el conocimiento sobre buena nutrición y para tomar decisiones sobre estilos de vida saludables, y todo esto es enseñado de manera completa a través de los jardines escolares.

La mayor parte de los estudios sobre los efectos de los jardines escolares indican que en gran parte la influencia positiva de los jardines se relaciona con la creciente conciencia sobre temas de nutrición y las prácticas de alimentación saludable. Las experiencias en el jardín mejoran el conocimiento y las actitudes sobre porqué comer vegetales, y también incrementa el consumo de estas comidas. Desde aprender a cocinar vegetales frescos, hasta disfrutar una comida compartida con amigos, hasta el trabajo físico de mantener el jardín, los alumnos comienzan a aprender hábitos positivos de mantenimiento de la vida y la salud.

 

Diferentes tipos de huertos

 

Huerto con materiales reciclados

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un estudio publicado, encontró que los estudiantes involucrados de 6to grado en un programa de nutrición basado en el jardín, resultó en un incremento del consumo de frutas y vegetales a 2 ½ raciones al día, más del doble de lo que solían comer.  Esto es debido al contacto directo con las plantas y a la proximidad y acceso a ellas en el programa que significativamente influenció el comportamiento en torno a los alimentos entre los estudiantes (McAleese y Rankin 2007,662-665).

Por otro lado, además de exponer a los alumnos a los vegetales frescos, el trabajo en el jardín escolar también requiere de ejercicio físico, por ejemplo, al quitar hierbas, al poner mantillo, o compostar materias orgánicas o al hacer otras actividades, que necesitan movimiento. Las actividades en el jardín son gestos e incitan a una conciencia corporal que es muy importante descubrir desde una edad temprana.  El crear una atmósfera positiva y agradable en torno a la actividad física puede tener efectos que duren toda la vida.

Los Jardines escolares promueven una ética del cuidado ambiental:

Cada escuela ya sea rural, suburbana o urbana, reside en un dentro de un ecosistema. El agua, los desechos y los flujos de energía fluyen dentro y fuera del sistema. Estos sistemas pueden ser claramente mostrados en el jardín. Numerosas actividades juegan un rol en la huella ecológica de una escuela. El hacer composta con los desechos, el poner mantillo en las camas de cultivo, el regar las plantas con agua de lluvia colectada del techo y recoger basura alrededor de la escuela. El entender y cuidar el ecosistema en el que la escuela reside, inculca una ética profunda de cuidado ambiental. Esa conciencia lograda en la escuela luego es llevada a casa a otros espacios urbanos también.

Hábitos de colaboración en equipo

La investigación realizada en un proyecto de jardinería intergeneracional (juntando alumnos jóvenes con gente mayor), mostró una conciencia incrementada de la ecología y una ética en los estudiantes que participaron. Los estudiantes mostraron un interés por cuidar del ambiente y un entendimiento de la interconexión dentro de la naturaleza como un principio ecológico. (Mayer.Smith y Peterat 2007, 77-85).

Los jardines escolares estimulan a las comunidades y la participación social:

Habilidades para la vida como el trabajo en equipo, el voluntariado, la auto-comprensión, el liderazgo, habilidades para tomar decisiones y de comunicación, son citados frecuentemente como productos del aprendizaje basado en el jardín. Estos talentos son vitales para el desarrollo saludable de los individuos, así como para crear una comunidad fuerte. Los estudiantes mayores pueden completar sus horas de servicio a la comunidad, enseñándoles a los más chicos o ayudando a organizar las actividades y herramientas. Y el jardín se vuelve un espacio que propicia muchas relaciones dentro de la escuela, cuando la comunidad organiza fiestas, días de trabajo y eventos para apoyar el trabajo del jardín.

 

Los Jardines escolares inculcan un sentido de lugar:

Nuestro sentido de lugar, o del hábitat en el que vivimos, se ha vuelto cada vez menos claro cuando el desarrollo incontrolado devora los paisajes a través del mundo. El sentido de lugar es fundamental para entender quiénes somos. ¿Cómo se ve el mundo natural, cómo se siente, cómo huele en esta parte del mundo?, nos ayuda a distinguir cómo las cosas son iguales y cómo son diferentes del resto del mundo. ¿Cómo va a importarles a los niños cuando crezcan temas planetarios como el cambio climático o los bosques talados, si no pueden apreciar su propio lugar en la tierra? El desarrollar un sentido de lugar es crítico como una base para la conciencia y responsabilidad ecológica.

Muchos factores nos informan sobre qué cosas crecen en un lugar: el clima, el suelo, la geología, la topografía, las tradiciones y la historia. Todos estos conceptos se pueden mostrar a través del jardín escolar. Hay muchas lecciones que resaltan conceptos basados en el lugar como estudiar el tipo de suelo en el que está el jardín, observar qué parte de la ciudad está el jardín y que criaturas lo visitan. Con lecciones como estas, los jardines escolares con modelos de educación basada en el lugar, clases exteriores que fomenten una generación de guardianes ambientales.

Posibilidad de clases en el propio huerto o jardín

Por otro lado, más gente está descubriendo la importancia de respaldar el sentido de admiración y de imaginación de los niños, y el jardín escolar provee de una plataforma para poder realizar juegos imaginativos abiertos.

Muchas veces en las escuelas las opciones de juego se reducen a los deportes como el futbol o el baloncesto o a los juegos organizados como saltar a la cuerda. La adición de un jardín escolar introduce un tipo de juego más imaginativo como una opción que atrae a muchos estudiantes. Muchos estudios demuestran el valor de los juegos no estructurados. Todos ellos apuntan a los beneficios cognitivos del juego en la naturaleza que incluyen la creatividad, la capacidad de resolver problemas, de enfocarse y la auto-disciplina. Y retirarlos de los juegos online. Los beneficios emocionales y sociales muchas veces incluyen la cooperación, la flexibilidad, la reducción del stress y una agresividad reducida (Burdette y Whitaker 2005; Kellert 2005).

Del libro: Pringle, Rachel Kathleen y Bucklin Sporer, Arden. How to Grow a school garden a complete guide for parents and Teachers   Ed. Timber Press

. Publicado por Andrea Marichal González en 10:04