Declaración Europea del Árbol Ornamental

  • Preámbulo
  • La presente declaración tiene como objetivo determinar las principales relaciones entre el individuo y el árbol ornamental.
  • Artículo 1
  • El árbol es un ser vivo. Nace, se desarrolla y muere. No obstante, su existencia no está a la medida de la escala humana y puede dilatarse a lo largo de varios siglos.
  • Artículo 2
  • En torno al árbol, el ser humano distingue generalmente:
  • El árbol del bosque que produce la madera y que le permite refugiarse, embellecer y mejorar su confort.
  • El árbol frutal que le alimenta.
  • El árbol ornamental que, por sus numerosas funciones juega un papel esencial en el equilibrio ecológico de los medios rurales y de la ciudad.
  • Artículo 3
  • Los árboles ornamentales portadores de historia y de símbolos son los testigos de la evolución de las sociedades humanas. Constituyen un patrimonio vivo que hemos recibido, que debemos conservar y mejorar para transmitirlo. La perennidad de tales patrimonios, dada la diversidad de las situaciones de orden ecológico o cultural, sólo puede garantizarse con la elaboración de programas completos que contengan:
  • La información a la población, el desarrollo de la investigación, y todas las acciones de concepción, de gestión, de mantenimiento y de enriquecimiento de estas plantaciones, con una constante inquietud por la calidad.
  • Las autoridades municipales que son los garantes de esta perennidad y de la transmisión de este patrimonio, deben alentar la elaboración de tales programas a largo plazo y velar por su puesta en marcha.
  • Artículo 4
  • El reconocimiento científico del árbol empieza a desarrollarse, pero permanece aún embrionario. Los progresos de la ciencia en este ámbito necesitan medios técnicos, financieros y humanos que deben asumirse por instituciones públicas o privadas, apoyadas por las comunidades nacionales, europeas e internacionales.
  • Artículo 5
  • El árbol ornamental está sometido a dificultades específicas que implican aplicarle cuidados particulares con el fin de mantenerlo en un estado satisfactorio y asegurar la seguridad de los usuarios.
  • La organización y ejecución de esos trabajos, son portadoras de una actividad económica creadora de empleo y de riqueza, que hay que sostener.
  • Artículo 6
  • Las competencias necesarias para una gestión dinámica de tal patrimonio requieren formaciones específicas en todos los niveles de la concepción, decisión y de la intervención.
  • La armonización de esas formaciones debe realizarse en el seno de la Comunidad Europea teniendo en cuenta las singularidades culturales.
  • Artículo 7
  • La conservación de los árboles requiere buenas prácticas de arboricultura ornamental.
  • Una misma voluntad de intercambio y de cooperación deben animar a los responsables con el fin de hacer progresar los métodos y técnicas para alcanzar un mismo nivel de competencia en todos los países de la Comunidad Europea.
  • Artículo 8
  • La información al público debe de ser sustentada por un constante interés educativo tanto para el niño en la escuela como hacia el adulto y hacia la familia en cualquier lugar.
  • Esta sensibilización debe permitir a la ciudadanía descubrir los árboles e implicarse en la preservación de este patrimonio.

Declaración del Derecho al Árbol en la Ciudad
CARTA DE BARCELONA Congreso “El árbol y la Ciudad”. Barcelona, 2 de Junio de 1995

  • En el reconocimiento de que:
  • La ciudad necesita el Árbol como un elemento esencial para garantizar la Vida.
  • El desarrollo del Árbol en la ciudad debe darse en toda su plenitud, aprovechando cuanto nos ofrece y en toda su potencialidad, si dispone del espacio y las condiciones que requiere.
  • El sistema de Arbolado de nuestras ciudades es un sistema Básico. y como tal, debe ser valorado, planificado y gestionado.
  • El Árbol contribuyes al enraizamiento de la Cultura en el lugar y en la mejora de las condiciones de habitabilidad en el medio urbano, factores ambos, determinantes de la Calidad de Vida en la Ciudad.
  • Desarrollar y promover, de forma integral y continua, informaciones, inventarios, técnicas de gestión, prácticas, procedimientos, productos, servicios y estándares, que posibiliten la implantación del Árbol en la Ciudad, en condiciones de Calidad y Dignidad.
  • Difundir, informar y formar al público en general, a los diversos colectivos profesionales, a los sectores industriales y de servicios, a las escuelas, a los institutos y universidades, sobre la importancia esencial del Árbol en la Vida de la Ciudad.
  • Establecer políticas, reglamentaciones, normativas y prácticas en la Administración y Gobierno de la Ciudad que garanticen las condiciones óptimas para la vida del Árbol.
  • Replantear todos los elementos que conforman actualmente el espacio urbano, y pensar los futuros en su concepción, planificación, producción, gestión, uso y reutilización desde la óptica de los requerimientos y sus potencialidades del Sistema de Arbolado Urbano.
  • Como Ayuntamiento firmante a que todas las consideraciones anteriores de respeto al árbol se incorporarán en nuestras normas municipales.
  • Por lo anteriormente descrito:
  • Nos comprometemos como Ayuntamiento firmante a que todas las consideraciones anteriores de respeto al árbol se incorporarán a nuestras ordenanzas, normas, disposiciones y acuerdos municipales.
  • Carta a la que se adhirió el Excmo,Ayuntamiento de Sevilla en Pleno

Observatorio Municipal del Árbol

  • La creación del Observatorio Municipal del Árbol es una acción pionera en España ya que no existe ningún otro Observatorio de estas características en todo el territorio nacional.
  • Esta actuación es la continuación de una serie de medidas adoptadas por el Ayuntamiento de Valencia en torno a la protección del arbolado urbano.
  • En el año 2000, Valencia firmó “La Declaración de los Derechos del Árbol en la Ciudad” como compromiso con los árboles, ya que éstos cumplen unas funciones esenciales en la ciudad.
  • En el año 2007, Valencia fue elegida por el Consejo Europeo de Arboricultura (European Arboricultura Council) y por la Asociación Española de Arboricultura (AEA), sede de “la Capital Europea del Árbol”.
  • En este contexto, Valencia opto por ser el escenario perfecto en el que el Árbol sea su gran protagonista, sirviendo de punto de encuentro para establecer un programa de actuación que les permitiera alcanzar el objetivo de que las ciudades, los pueblos y los paisajes sean lugares donde el árbol tenga un papel representativo de especial interés.

Donde los arboles pierden su dignidad

  • Las podas representan la mayor parte del mantenimiento del arbolado urbano, sobre todo cuando se plantan árboles jóvenes en los parques , ya que el árbol joven para sombra debe ser podado regularmente hasta que alcance una altura de 6m; a partir de entonces el árbol sólo recibirá podas esporádicas de saneamiento ya que su estructura de copa habrá quedado definida.
  • La poda del arbolado adulto plantado en el sitio incorrecto puede llevar al arborista a podarle más de la mitad de su copa, lo cual puede afectar su desarrollo y hasta perder su forma original.
  • Es probable que más de la mitad del arbolado de la ciudad  requiera poda inmediata porque fue plantado en el sitio incorrecto o porque la especie no fue la apropiada para el sitio que esta plantado, la gran necesidad de podas del arbolado de la ciudad  se debe básicamente a que se ha venido plantando, por décadas, el árbol incorrecto en los sitios incorrectos.

Pero ¿qué pasa en las ciudades?, ¿cuál es la realidad de los árboles urbanos?

  • Aunque las áreas verdes urbanas sean insuficientes, carentes de mantenimiento y mala planeación, aquí se vislumbran soluciones reales a corto y mediano plazo, porque las nuevas generaciones están tomando conciencia rápida de este viejo problema.
  • Una buena programación de la plantación de árboles es crucial para completar las áreas verdes. En las ciudades existen más recursos que en el campo y los habitantes más conscientes de su necesidad.
  • Se están haciendo esfuerzos gubernamentales serios, para que en la ciudad se apliquen técnicas viejas y modernas que garanticen el éxito de las repoblaciones urbanas.
  • Por todas éstas razones debemos plantar y cuidar los árboles para contrarrestar el enorme impacto negativo del concreto en la mancha urbana, para acercar de nuevo a la comunidad con los árboles y los bosques, regresando a la naturaleza, para que finalmente aprendamos a convivir con ella.
  • Modernidad no significa deforestar.
  • Como en otros problemas que abaten a la ciudad, la participación ciudadana con la autoridad debe ser estrecha y activa para lograr con éxito la arborización de la ciudad.
  • Debemos lograr que los árboles adultos alcancen su máxima longevidad, como en el campo y podamos verlos altos y frondosos en la ciudad.
  • A estas alturas del siglo XXI debemos erradicar los cuentos mitológicos sobre los árboles con la finalidad de conseguir árboles bellos, sanos y longevos y que a través de la ciencia de la Arboricultura, se logren las metas para la ciudad.

Realmente no hay árboles malos, ni peligrosos, existen árboles plantados en sitios incorrectos y de la especie incorrecta para determinado sitio, pero al final es el hombre el que hace que un árbol, sea un estorbo, cause problemas o represente un peligro. Los árboles son testigos mudos y alguien tiene que hablar por ellos para defenderlos, sin dejar de reconocer que algunos árboles también tienen limitaciones.

El árbol aguanta todo

  • El árbol ha tenido la fortaleza de sobrevivir en el planeta por más de 200 millones de años, adaptarse a los cambios ambientales. Sin embargo, el árbol urbano vive prácticamente fuera de su ambiente natural y no resiste siempre los malos tratos que recibe, como la poda de descopado, aceites bañados por los vehículos, la compactación excesiva del suelo, las podas abusivas, etc. Normalmente un árbol reduce su esperanza de vida a medida que se ubica más al centro de la ciudad, sobre todo si no recibe un mantenimiento apropiado.

Toda la gente quiere a los árboles

  • Así debiera ser, pero hay mucha gente que no le gustan muchas especies o simplemente detestan los árboles, sobre todo en sus propiedades. Todavía otros ven a los árboles como mero negocio y no les importa su bienestar, a pesar del gran beneficio que le dan al hombre.
  • La práctica de descopado se realiza para resolver un problema creado desde la plantación, pero genera otro problema peor ya que los rebrotes se convierten en ramas peligrosas por una débil unión con la corona del tallo decapitado, además de que el árbol demandará podas más frecuentes y continuas

. La poda de árboles urbanos es una combinación de lineamientos científicos y artísticos. La poda es indispensable sobre todo en los árboles jóvenes desde su etapa de vivero y puede reducirse su costo, cuando los árboles han sido desarrollados con podas habituales.

  • Un árbol adulto requiere menos podas cuando de joven se le aplicaron las necesarias, lo cual baja el costo de su mantenimiento.
  • Un árbol vigoroso puede tener ramas rotas, raíces muertas, ataques de plagas, pudriciones, etc. y aprende a vivir con ellas por largas temporadas o por el resto de su vida.

Todos los árboles son peligrosos

  • Hasta cierto punto, como los seres humanos los árboles jóvenes son frágiles y ocupan menos espacio, pero a medida que crecen sus partes mueren o engruesan y pueden quebrarse por su peso o ligaduras mal conectadas.
  • Lo mejor es prevenir y plantar el árbol a cierta distancia para minimizar daños con su raíz, ramas o copa.

La fortaleza del árbol está en su corazón

  • Los árboles no tienen corazón, pero el árbol desarrolla madera joven y madera madura. La primera tiene fibras con paredes delgadas y grandes cavidades que se van llenando de extractivos que le dan mayor rigidez al tronco para ir sosteniendo su ramaje a medida que desarrolla.
  • La estructura anatómica y fisiológica del árbol es heredable y su vigor lo determina la combinación de genes parentales.
  • Profesionales acreditados para el mantenimiento de los arboles

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Seguridad en los árboles

  • La evaluación de la seguridad en el arbolado urbano debe ser realizada por profesionales.
  • Los árboles no viven eternamente. Hay que prever un reemplazamiento cíclico.
  • Sustituir árboles en la ciudad es una obligación del gestor del arbolado, debe dejar de ser un tabú.
  • Desequilibrio estructural.-Árboles inclinados por efectos negativos y con podredumbres.
  • Retirar Objetivos.-Dianas de caída
  • Abatimiento de árbol.-Antes evaluar y considerar alternativas.

 

 

 

 

Origen de los conflictos

  • La baja participación de los profesionales en arboricultura en los proyectos de urbanización.
  • La falta de campañas de divulgación dirigidas a educar e informar a los ciudadanos sobre las razones de la poda y sus bases técnicas
  • La falta de homogeneidad de los criterios técnicos que se aplican en los distintos municipios
  • Esta gran cantidad de situaciones, crean un medio idóneo para la arbitrariedad.
  • Si los profesionales de la arboricultura son capaces de establecer bases comunes a todas las actuaciones de poda de arbolado viario, obtendremos el respeto y el reconocimiento necesario para entrar en dialogo con los responsables políticos y con los ciudadanos.
  • Vivimos en ciudades en las que la calle y el espacio público son muy utilizados por el ciudadano durante todo el año y requieren espacios sombreados en verano y soleados en invierno.
  • Ciudades densas, acerados estrechos donde confluyen múltiples factores, comercios badenes, mobiliario urbano y con viviendas y balcones que dan a la calle.
  • En muchas calles se han plantado árboles donde no se dan las mínimas condiciones de espacio para su desarrollo.
  • Determinadas inversiones urbanísticas han permitido la implantación de arbolado en nuestras ciudades, pero no se han conseguido recursos suficientes para la gestión de este patrimonio.
  • Son necesarios recursos para promocionar campañas de divulgación que tengan como objetivo educar al ciudadano en el conocimiento y el respeto al arbolado viario, así como las razones de su poda y su abatimiento en algunos casos.
  • Hemos de exigir que las Administraciones consideren a sus profesionales dentro de sus instituciones en los proyectos de gestión del arbolado urbano.

 

Sevilla Julio 2018