Araucaria bidwillii, en la glorieta de los Hermanos Machado,Febrero de 2007. Foto M. Martín Cacao.
Parque de Maria Luisa.-Araucaria bidwillii.Glorieta de los Machado.-Año 1970

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las Araucaria bidwilli. -Bunya-bunya del Parque de María Luisa alrededor de la Glorieta de los Machado son merecedoras de medidas específicas de protección, por las características excepcionales de su porte, dendrometría, edad, rareza, significación histórica, interés científico, educativo, estético, paisajístico o cualquier otra circunstancia que queramos añadirles, son únicas en el Parque, excepto una sanísima frente el Casino de la Exposición en los Jardines de San Telmo.

En las araucarias se observa desde hace tiempo un secado progresivo en las ramas que ascienden desde la base del tronco hacia la punta de la copa. Creemos que, si no se interviene rápidamente, su muerte está asegurada.

Se nos informa que una de las causas que pueden amenazar el estado sanitario de estos árboles y su estabilidad estructural es la presencia de hongos y oomycetes causantes de pudrición radicular, que pueden degradar tallos y raíces gruesas de sujeción y determinar problemas de anclaje del árbol, que se hace más susceptible al derribo por el viento, o causar su muerte.

Entre los agentes causantes de podredumbre radicular más importantes destacan especies del género Phytophthora una especie cosmopolitas, polífagas y sus daños son graves y son muy difíciles de controlar.

Sin embargo, a menudo no se detecta su presencia, lo que conduce a diagnósticos erróneos.

Parque de Maria Luisa.-Araucaria bidwillii.-Glorieta de los Hermanos Machado.2018
Parque de Maria Luisa.-Araucaria bidwilli.-Glorieta de los Machado.-Agosto 2018

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La mayoría de las veces, cuando los síntomas se hacen visibles en la parte aérea, los daños en el sistema radicular se encuentran en una fase avanzada. El género Phytophthora engloba a más de 100 especies, la mayoría patógenos de raíces que producen importantes daños en cultivos, viveros, parques y ecosistemas naturales.

Suponemos se habrán realizado los análisis correspondientes para determinar  la  presencia de especies de Phytophthora en muestras de suelo, siguiendo el  procedimiento basado en la utilización de trampas vegetales que permiten “capturar” al oomycete, el cual se aísla posteriormente en medios de cultivo selectivos para poder  identificar  las especies de Phytophthora e :identificar la especie, si esta es la causa de los patógenos de raíz y cuello que pueden causar decaimiento, disminución de crecimiento e incluso la muerte de las araucarias..

Se postula que las araucarias posiblemente se han contagiado con el hongo phytophthora (o fitóftora), un patógeno natural muy agresivo que se desarrolla en las raíces del árbol, provocando su necrosis y la imposibilidad de absorber agua y nutrientes.

 

Los síntomas más comunes son el secado progresivo de las ramas y el debilitamiento. Al principio, puede parecer que la planta sufre por falta de agua por lo que se tiende a regarla. Con esto lo único que se consigue es empeorar la situación, pues, este hongo se desarrolla con mayor rapidez cuando hay exceso de agua. Si a esto se le añade las altas temperaturas, el avance de la enfermedad será inmediato.

Dentro de las opciones de tratamientos químicos existen dos compuestos activos que han sido analizados y desarrollados para controlar la actividad de Phytophthora: metalaxil y fosetil aluminio.

Metalaxil es un fungicida sistémico y de contacto que inhibe el crecimiento del micelio y también la formación de las zoosporas.

Parque de Maria Luisa.-Araucaria bidwilli en el 2007

Para contener, que no eliminar, la enfermedad es efectivo el uso de Aliette (Fosetil-Al). Se puede aplicar mediante pulverización con mochila o por inundación directamente en las raíces. Es un fungicida sistémico apto para la Phytophthora y el pythium, asimilable tanto por las hojas como por el sistema radicular o con endoterapia. -utilizando vacunas funguicidas como las utilizadas en las palmeras y los pinos, esta vez seria contra la Phytophthora y sí, los sistemas de ozono previenen y tratan enfermedades aéreas como la Phytophthora con asesoramiento técnico y un constante mantenimiento y supervisión deberían utilizarse también si se garantizan buenos resultados.

‘La mayor probabilidad es que estos árboles desde hace tiempo hayan sufrido algún tipo de estrés fisiológico, y esto haya permitido que el ataque de cualquier agente patógeno sea mucho más severo, fenómeno que en la fitopatología se denomina ‘predisposición’.

Al cambiar la temperatura y las condiciones de acceso al agua, muchos árboles se estresan. Si bien ello no los mata, sí los debilita, por lo que quedan más expuestos a agentes patógenos, hongos, microorganismos o insectos, que podrían llegar a causarles daños.

Lo crítico, es que al no saber a ciencia cierta de qué se trata el problema, no puede aún aplicarse una solución efectiva.

Creemos que cualquier investigación que se haga al respecto para determinar efectivamente las causas del debilitamiento que padecen es justificadísima para poder salvar estas araucarias de una tala por haber sido incapaces de diagnosticar las causas de su progresivo decaimiento.

Sevilla agosto 2018