Jardines de Parla (Madrid)

Las empresas paisajísticas se han interesado cada vez más por el mercado de la conservación de los espacios verdes de las colectividades locales.

Estas consideran a la vez, los servicios de parques y jardines actuales como empresas de la competencia, donde la gestión no les parece muy rigurosa.

Pero la reducción del mercado ha obligado a un análisis más racional de los servicios municipales, que han conducido a una importante evolución de las mentalidades.

Hoy las empresas privadas y públicas son reconocidas como básicas y el diálogo es constante, para trabajar conjuntamente.

Interesa conocer en primer lugar lo que saben de los Servicios de Parques y Jardines de las ciudades.

En un análisis de mercado de las colectividades locales es importante, ya que su interés es hacer trabajar sus empresas en provecho de los ayuntamientos, sobre todo ahora que los trabajos de creación son menos numerosos y se espera atender más los trabajos de conservación como empresas de servicios.

“ Nuestro análisis debe ser exacto, ya que no se puede equivocar el blanco y establecer un “diálogo de sordos”, con quienes queremos que sean nuestros clientes.” Argumentaban las empresas.

¿Qué sabian de los Servicios de Parques y Jardines?.

Ellos conocen de antemano su finalidad y lo enfocan sobre una cuádruple misión:

*          UNA MISION POLITICA, que podemos llamar también de servicio público, poco relacionada con la conservación de los espacios verdes, destinado a permitir a los políticos el realizar manifest ación que necesitan el empleo de mano de obra municipal (montaje de fiestas, decoración de edificios públicos, reparación de daños, etc…) Se trata de un “efecto de vitrina” o “de imagen” que cuesta más de un 15% del presupuesto de los espacios verdes.

*           UNA MISION DE GESTION DEL PATRIMONIO LOCAL, siendo esta gestión más rigurosa y de calidad, en particular en lo que se refiere al cálculo de costos.

*           UNA MISION TECNICA, tarea de estudio, planificación y control.

*           Y al fin, UNA MISION DE REALIZACION, CONSERVACION Y MANTENIMIENTO. Esta es la que conduce a los servicios municipales a considerarse como una empresa pública especializada, que debe conocer el precio exacto de sus prestaciones, y que busca mejorar su rendimiento y sus programas.

Debemos de reconocer pues la modernización de los Servicios de Parques y Jardines, así como la gestión rigurosa de su funcionamiento en nuestros días.

Se conoce además su organización.

En la mayoría de los casos, las estructuras de los Servicios de Parques y Jardines comportan:

UNA OFICINA TECNICA de estudios internos de mayor o menor importancia.

UNA OFICINA ADMINISTRATIVA que resuelve la tramitación de expedientes, tema de personal y archivo de las actuaciones pasadas.

EQUIPOS DE EJECUCION con efectivos variables, trabajando bajo la dirección de la Oficina Técnica en una organización adaptada a las disponibilidades con un alto nivel de formación técnica o profesional.

Exageradamente sindicado, motivado por la formación permanente cada vez más enfrascado en razón de competencia, más que de nombramientos, el personal de los servicios se muestra hoy competitivo con el de las empresas privadas.

La financiación municipal de los servicios de Parques y Jardines es también conocida porque, bajo la presión de los ciudadanos, ésta es cada vez más transparente. En general un 4 a un 6% del total del presupuesto municipal viene siendo dedicado a los espacios verdes, siendo este porcentaje en la mayoría de los casos incomprensible.

El presupuesto de los servicios de Parques y Jardines se reparte en tres grandes masas:

– La masa salarial representa 67% de media.

– El funcionamiento 20%

– Atenciones varias 13%

La masa salarial pesa enormemente sobre todo el servicio y carece de posibilidad de aligeramiento por Ley.

Se considera que hay una media de 1 empleado de Parques y Jardines por cada 1.000 habitantes.

Se deben considerar entonces los Servicios de Parques y Jardines como una verdadera empresa, con personal numeroso, parte del mismo cualificado, un presupuesto y una gestión bien dominada.

¿En estas condiciones, existen posibilidades para las empresas privadas de trabajar en provecho de las colectividades locales?.

¿El acceso a este mercado debe ser negociado en términos de competencia?.

Los presupuestos municipales están en una situación de equilibrio estable duradero; su aumento supondría una mayor presión fiscal, la cual a los políticos no les satisface.

En consecuencia, los efectivos de los servicios no aumentan en la mayoría de los casos, si las superficies de zonas verdes, las plantillas se reducen al no cubrirse las jubilaciones provocando la disminución progresiva de los efectivos y condenando los servicios municipales a no poder atender las demandas de los ciudadanos..

Nos podemos imaginar entonces que al final las empresas privadas sustituirán a los Servicios públicos. Esto no es en efecto, ni posible ni realista, aunque algunos han caído en la trampa.

Los Servicios de Parques y Jardines han estado creados para responder a las necesidades que las empresas privadas no estaban preparadas para satisfacer en la justa medida. Ha sido a principios del año 1.970 donde las empresas se han interesado, sobre todo en trabajos de construcción. El carácter público o colectivo de los espacios públicos ha creado en efecto un cierto número de obligaciones a largo plazo que tienen una dimensión política, profundamente experimentada por los políticos y que tienen que corresponder a las demandas de los ciudadanos, en lo concerniente a su identidad, su calidad de vida y la gestión de su patrimonio.

Las empresas privadas no podían presentarse en competencia con los servicios públicos sobre el mercado de los Parques y Jardines. Por contra, ellos podían presentarse como empresas complementarias.

En efecto, después de que las actuaciones presupuestarias y los efectivos son fijados, los municipios están cada vez más obligados a la llamada de las empresas privadas para el desarrollo de las realizaciones proyectadas, ligadas a la demanda creciente de los ciudadanos o a la mejora de su entorno, al haber arruinado sus propios servicios .

Por otra parte, los rigores de gestión obligan a integrar en los costos los cargos de amortización de material y las ciudades constatan que la adquisición de maquinarias nuevas y especializadas cuesta cara.

Tanto es así, que se ha constatado, que los servicios de Parques y Jardines buscaban cada vez más la participación de empresas capaces de asumir misiones especializadas, con material sofisticado (grandes máquinas de segar, podas, cirugía arbórea, tratamientos especiales, arranque de árboles ejemplares, etc…).

Por otra parte un bloqueo presupuestario constante, la disminución de los efectivos, permiten liberar créditos permitiendo a los municipios confiar los trabajos de conservación a empresas privadas y realizar inversiones para la creación de nuevos espacios verdes públicos.

Es por ello que se constata que en la actualidad las empresas privadas que actúan en conservación de jardines públicos suponen un 75 a 85%.

En esta ampliación del mercado, incide también otro factor determinante que se junta al de restricciones de presupuesto y disminuciones de plantillas, es el de una voluntad marcada de los políticos a privatizar los servicios públicos..

Las empresas privadas que en principio eran complementarias complementarias, se han convertido en básicas en muchos municipios.

Intentar saber cómo se puede participar y presentarse a las colectividades locales fue su reto.

Hay que tener presente y tomar conciencia de que las empresas privadas que acceden a los mercados de las colectividades locales responden a cuatro criterios:

-La competencia, reconocida por la calificación de contratistas (por los organismos competentes), y la notoriedad.

–           La disponibilidad y el respeto a los plazos. Estos suponen la capacidad de respuesta a las demandas del ciudadano y su capacidad de atender urgencias, incluso en días festivos.

–           La localización para disminuir los plazos, para preservar el empleo local y para conservar los contactos humanos.

Estos contactos humanos son esenciales. Corresponde al encargado de darse a conocer, de crear los lazos, de presentar su capacidad y sus posibilidades de intervención con los medios que él posee.

El jefe de la empresa debe saber adaptar con suavidad sus técnicas de marketing, conocer los mecanismos de fijación de precios en los mercados, informarse de los acuerdos de los Plenos Municipales y de los presupuestos extraordinarios y sobre todo, conocer a los responsables de los servicios de conservación de los espacios verdes de las ciudades.

De este modo, será el rigor de la gestión de los servicios de Parques y Jardines, en el marco de un presupuesto en la mayoría de los casos congelado, el que da a las empresas privadas la posibilidad de participar en los mercados públicos. El envejecimiento de las instalaciones municipales, la no renovación de proyectos en este dominio y en la de los materiales, acentúan la intervención de las empresas privadas en la realización de numerosos trabajos de conservación que ellas evitaban realizar en otras épocas en provecho de los Municipios.

Entonces está claro que se han convertido en básicas.

Esta apertura no se ha podido  realizar si no a través de  la adaptación de las empresas a las exigencias de la colectividad, exigencias de gestión, exigencias también de los gustos de los ciudadanos a atender; Y esta adaptación ha podido realizarse por el diálogo, donde lo esencial todavía son las relaciones humanas.

Todo ello porque no se ha dado más medios y  confianza a los funcionarios  técnicos especialistas de carrera ,que han opositado  a sus puestos y que son los que deben ,marcar las pautas y  seguir con los criterios consensuados su labor en la gestión de los espacios verdes de la ciudad, donde su principal objetivo no es la de buscar votos, sino la satisfacción de los ciudadanos a los que sirven.

Sevilla, a 29 de noviembre de 1.989

Traducción de una ponencia de A. Torrelli.-Unión Nationales de las Empresas Paisajistas.-FRANCIA