PROYECTO Y PLAN DE GESTIÓN DE UNA NUEVA ARBOLEDA

  1. CONDICIONANTES DEL ESPACIO DE PLANTACIÓN
  2. CLASIFICACIÓN DE LOS ÁRBOLES POR TAMAÑOS
  3. CALIDAD, VOLUMEN Y PROFUNDIDAD DEL SUELO
  4. ELECCIÓN DE ESPECIES Y CALIDAD DE PLANTA
  5. CONSERVACIÓN Y PREPARACIÓN DE LA PLANTA
  6. PLANTACIÓN
  7. LABORES COMPLEMENTARIAS DE LA PLANTACIÓN

8.1 ENTUTORADO, ATADURAS Y PROTECCIONES

8.2 RIEGO TRAS LA PLANTACIÓN

8.3 COBERTURA DEL SUELO TRAS LA PLANTACIÓN

  1. PLANTACIÓN EN ALCORQUES Y JARDINERAS

9.1 PLANTACIÓN EN ALCORQUES PREEXISTENTES

9.2 PLANTACIÓN EN ALCORQUES NUEVOS

9.3 PLANTACIÓN EN JARDINERAS

  1. PLANTACIÓN EN ZONAS ENCHARCADAS Y/O COMPACTADAS
  2. ÉPOCA DE PLANTACIÓN
  3. DISPOSICIONES ESPACIALES

12.1 MARCOS DE PLANTACIÓN

12.2 SERVIDUMBRE DE ARBOLADO EN VÍAS DE TRÁFICO PEATONAL Y

RODADO.

12.3 MEDIDAS MÍNIMAS DE SECCIONES DE ACERAS PARA PERMITIR

IMPLANTACIÓN DE ARBOLADO.

12.4 TAMAÑO DEL ALCORQUE

12.5 CARRIL ÁRBOL

13  TRANSPLANTE DE ARBOLADO ADULTO

PROYECTO Y PLAN DE GESTIÓN DE UNA NUEVA ARBOLEDA.

Toda nueva plantación de arbolado que no sea una mera reposición en una arboleda existente deberá presentar, y obtener la aprobación ante los Servicios Municipales, un Proyecto y un Plan de Gestión de la arboleda que se pretende implantar.

Un Proyecto de una nueva arboleda debe presentar obligatoriamente la siguiente documentación:

-Para grandes proyectos y/o para aquellos en  que la vegetación sea la parte más importante de los mismos:

Documento 1: Memoria. En ella se precisará:

  • Estudio y valoración de la arboleda y vegetación existente
  • Definición y descripción del tipo de arboleda que se pretende
  • Definición de los usos del espacio y la función y el papel que se espera del arbolado
  • Definición de las relaciones espaciales, paisajísticas, visuales, etc.
  • Ubicación de los puntos de plantación
  • Información expresa de la composición del suelo definitivo hasta 1 metro de profundidad.

Si el suelo definitivo está constituido, en todo o en parte, por suelo o subsuelo original, información sobre éste hasta idéntica profundidad.

  • Tratamiento de superficie definitivo.
  • Árboles para plantar: especies, edad, tamaño y presentación de las plantas. En caso de especies, tamaños o presentaciones poco comunes, es imprescindible que se indique la forma de conseguir esas plantas: viveros concretos, etc.
  • Si se trata de plantaciones sobre cubierta y grandes maceteros, información completa de los contenedores, diseño, materiales, drenaje, riego, etc.

Documento 2: Planos. Se presentarán los siguientes planos:

  • Plano de la arboleda y la vegetación existente
  • Planos de superficie, con representación del terreno en el que se asienta o se asentará la arboleda, vías, edificios, bocas de riego, infraestructuras aéreas y subterráneas, etc.
  • Al menos dos esquemas en perfil, en los que figuren el porte, las alturas libres bajo copas, y los marcos de los árboles, en relación con el entorno, especialmente con las vías de tráfico y edificios, uno de ellos representando el momento de la plantación, y otro representando la situación y el desarrollo deseado en el momento de su madurez (a los 30 años). En los emplazamientos especialmente delicados (ciudad histórica, etc.) estos esquemas informarán de la futura composición del espacio en relación con los monumentos, vistas, etc.

Para proyectos menores y/o aquellos en los que la vegetación tenga menor peso específico estos requerimientos pueden reducirse sustancialmente

En las plantaciones lindantes con vías de tráfico rodado (incluidos aparcamientos) se evitará la plantación de árboles injertados, salvo que el injerto esté a 3 o más metros de altura.

Un Plan de Gestión de una nueva arboleda consiste en la descripción de los trabajos, regulares y extraordinarios, que se prevean necesarios y suficientes para alcanzar y mantener la arboleda adulta que se presenta en el Proyecto: preparación del terreno, plantaciones, cuidados, riegos, podas de formación, trabajos anuales y plurianuales, podas regulares de mantenimiento, reducciones de densidad, etc.

  1. CONDICIONANTES DEL ESPACIO DE PLANTACIÓN

Previo a la plantación del árbol se deberá evaluar que el emplazamiento cumple los requisitos necesarios para el correcto desarrollo del ejemplar.

Los aspectos que condicionan un espacio de plantación son:

  • Existencia de un espacio aéreo suficiente para el desarrollo del máximo volumen esperado.
  • Usos del emplazamiento compatibles con la conformación del árbol.
  • Volumen subterráneo útil suficiente para el desarrollo del sistema radical garantizándose la compatibilidad con las infraestructuras previstas
  • Características edáficas favorables
  • Disponibilidad de agua en la cantidad y calidad necesarias
  1. CLASIFICACIÓN DE LOS ÁRBOLES POR TAMAÑOS

A efectos de lo expuesto en esta Normativa Técnica, la clasificación de los árboles, atendiendo a su tamaño adulto, específico, o mantenido por las podas, es la siguiente:

  • Árboles pequeños: altura del árbol adulto, o altura mantenida por reducciones de poda regulares, menor de 8 metros.
  • Árboles medianos: altura del árbol adulto, o altura mantenida por reducciones de poda regulares, entre 8 y 15 metros.
  • Árboles grandes: altura del árbol adulto, o altura mantenida por reducciones de poda, mayor de 15 metros.
  1. CALIDAD, VOLUMEN Y PROFUNDIDAD DE SUELO.

La base de la implantación del arbolado es la existencia previa de un suelo de suficiente calidad.

Obligatoriamente se deberá realizar un análisis de las características del suelo con el fin de determinar si éste cumple con las exigencias mínimas. Un suelo aceptable para la implantación de árboles tendrá que cumplir con los requisitos mínimos según análisis químico y granulométrico de los 80 cm. superficiales:

-Calidad del suelo:

. Para plantaciones. Se exigirá los parámetros de calidad contemplados en la NTJ 02, pertenecientes a Tierras vegetales de obra de calidad mediana, corregidos para su adecuación a las características de las tierras de la Comarca de Pamplona .

 

 

. En todo caso las características mínimas exigibles a una tierra para poder ser utilizadas en jardinería y mediante enmienda poder alcanzar los parámetros antes descritos. Serán las contempladas en la NTJ O2 como Tierras vegetales de obra de baja calidad:

Enmiendas: Las enmiendas, en caso de ser necesarias, serán mixtas arenosas-orgánicas. Arena para mejora textural, debiendo ser ésta preferentemente silícea u ofídica y en todo caso exenta de Carbonatos.

Orgánicas tipo compost tanto para mejorar la calidad de la tierra como para favorecer la miscibilidad de la arena aportada con la fracción arcillosa de la tierra.

En casos excepcionales, para la implantación de especies calcífugas, las tierras a aportar serán las llamadas Tierras ácidas, exentas de Carbonatos, cuyos parámetros de calidad serán:

En general, para plantaciones de arbolado viario, en casos de plantaciones de arbolado en obras que hayan afectado al subsuelo y/o en los casos en que se haya modificado sustancialmente el substrato natural y/o se necesite cierto grado de compactación, se recurrirá al aporte de suelo estructural (Sistema Tierra-Piedra) en un volumen suficiente para garantizar el futuro desarrollo radical.

La composición de este suelo estructural será:

– TIERRAS: 40% (en volumen) de Tierra vegetal de obra de mediana calidad:

En los casos excepcionales en los que se vayan a implantar especies calcífugas, la tierra vegetal a aportar será de tipo Tierras ácidas.

– PIEDRAS: 60% (en volumen) de piedra de granulometría 40-80 mm., preferentemente silícea u ofítica, libre de carbonatos, no admitiéndose más de un 10% de un volumen de piedras con granulometría menor y en ningún caso menores de 19 mm.

Volumen y profundidad del suelo:

Tanto en terreno abierto, como en área pavimentada, o en macetero sobre o bajo la superficie, el volumen de tierra será proporcional al desarrollo esperable del árbol.

Presentará, además, una superficie libre suficiente de contacto con el aire que permita la aireación permanente del suelo. Esta superficie de aireación será de tierra libre (tierra, terrizo o césped), pavimentada con elementos porosos, o definida por un alcorque en las zonas de pavimento impermeable.

Cuando se realicen movimientos de tierras que supriman la capa de suelo fértil, o en aquellos casos en que el suelo no presente características favorables a la vida vegetal, se proyectará y presupuestará la aportación de tierras vegetales en altura no inferior a 100 cm. de profundidad y 300 cm. de anchura en las zonas en las que se proyecte arbolado, salvo en el caso de zanjas corridas (carril-árbol) en las que la anchura puede ser de 150 cm. y nunca inferior a 120 cm.

En aquellos casos en los que se precise un suelo que deba recibir una compactación técnica (previa, por ejemplo, a una pavimentación), se hará uso de suelo tipo estructural. Esta opción será necesaria especialmente en las alineaciones arboladas sobre pavimento. En estos casos la es necesario la creación del carril-árbol que albergue dicha plantación (explicada en el punto 12.2 de esta Normativa). En la pavimentación superficial del carril-árbol se intercalarán zonas permeables cada metro para permitir la aireación del suelo, garantizándose en todo caso la estabilidad constructiva de la pavimentación.

Los trabajos de preparación del suelo se realizarán cuando el suelo se encuentre en condiciones de tempero. Se evitará trabajar el terreno cuando esté empapado, especialmente los suelos arcillosos.

  1. ELECCIÓN DE ESPECIES Y CALIDAD DE PLANTA.

La elección de especies estará supeditada al cumplimiento de las siguientes características:

  • Adaptación ecológica al sustrato y clima de la ciudad de Pamplona.
  • Adaptación al espacio disponible. Este criterio será preferente en el arbolado de viario.
  • Mantenimiento de la diversidad específica. El número de ejemplares existentes de la especie elegida no superará el 10% del número total de árboles de la ciudad, según el inventario del arbolado de la ciudad
  • Bajo costo de mantenimiento.
  • Resistencia a plagas y enfermedades.
  • Moderadas necesidades hídricas.
  • Resistencia a las condiciones urbanas y sobre todo viarias.
  • Especies sin fructificaciones molestas en el caso de zonas pavimentadas.
  • Especies sin espinas en las zonas de fácil acceso.
  • Especies de ramas resistentes.
  • Especies con alta capacidad de compartimentación frente a las pudriciones.
  • Se evitará el uso de especies que presenten a medio plazo problemas estructurales y/o de baja calidad de madera: chopos, ailantos, sauces… En el caso de utilizarse estas especies la plantación se hará bajo el compromiso de apear los ejemplares en una plazo razonable o con los primeros síntomas de deterioro estructural. No es este el caso de vegetación de ribera.
  • Se evitará el uso de especies invasoras.

Para la determinación de la medida, presentación, calidad y otras características del material vegetal se atenderá a lo que establecen las “Normas Tecnológicas de Jardinería y Paisajismo” del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas y Peritos Agrícolas de Cataluña, mientras no exista otra normativa que los Técnicos del Servicio de Parques y Jardines estimen más conveniente:

  • NTJ07A: Suministro de material vegetal: Calidad general
  • NTJ07C: Ídem: Coníferas y resinosas
  • NTJ07D: Ídem: Árboles de hoja caduca
  • NTJ07E: Ídem: Árboles de hoja perenne
  • NTJ07P: Ídem: Palmeras
  • NTJ07V: Ídem: Plantas autóctonas para la replantación

Respetando y añadiendo las nuevas NTJ que se editen.

  • Las condiciones de calidad de la planta de vivero serán:

frondosas:

– calidad óptima (preferente): planta de 16/18 de diámetro, con eje completo, altura no mayor de 400 cm. (20 x Perímetro), y cepellón con 2 repicados o contenedor.

– calidad mínima (sólo en los casos en que la calidad óptima no esté disponible en el

mercado): planta de 12/14 a 14/16, con cepellón.

coníferas:

– calidad mínima: planta con eje central completo, de 150 cm. de altura en contenedor, según la experiencia contrastada en nuestra ciudad.

  • La planta en contenedor con espiralización de raíces se considera planta de baja calidad y no se considerará apta para plantación por esto, no se aceptarán plantas con más de dos años en el mismo contenedor.
  1. CONSERVACIÓN Y PREPARACIÓN DE LA PLANTA.

Si la plantación no se hace en el momento de la llegada de la planta, ésta debe almacenarse en un lugar al abrigo del sol y de vientos, y a salvo de heladas.

La raíz desnuda se cubrirá completamente con arena o tierra húmedas, pero   evitará el compost semi descompuesto, pues el calor que desprende activará los brotes de raíz (salvo que esto se desee expresamente).

La tierra del cepellón y, especialmente, del contenedor se mantendrá húmeda, regando cuando fuera preciso. El día anterior a la plantación, además, se regará abundantemente antes de sacar la planta de su contenedor o envolturas. Esto es especialmente importante en:

– planta en contenedor, pues es probable que venga con un substrato a base de turba, difícil de remojar fuera del contenedor.

– plantación en suelo arenoso muy drenante, pues el riego posterior escurre por el suelo sin mojar el cepellón.

Se eliminará todo material envolvente (contenedor, arpillera, yeso, ataduras, alambres, etc.). Si las puntas de las raíces gruesas aparecen magulladas y machacadas, se sanean con un buen corte, sin reducir inútilmente su longitud.

  1. PLANTACIÓN.

Existe una técnica viciada de plantación que da muy malos resultados: la plantación profunda, dejando el cuello 15, 20 a 30 cm. más bajo que el nivel del terreno. Con ello se consigue una planta bien anclada, pero la raíz queda situada en una profundidad con mala aireación. Especialmente en suelos con poco drenaje (arcillosos o compactados), la planta puede morir, agravándose la situación por los riegos posteriores.

A esta situación se le suelen unir otros aspectos descuidados: mala calidad de tierras, hoyas insuficientes, amasamiento de la tierra en la plantación, mala calidad de raíz, entutorados incorrectos, …, y la resultante es un panorama general de plantaciones de baja calidad y dudoso futuro.

Después de preparada la superficie según se recoge en el punto 4 (volumen  y profundidad del suelo) y previamente a la plantación se acondicionará un volumen de suelo suficiente para el desarrollo de las raíces durante los primeros años. El volumen de suelo a acondicionar será:

– árboles pequeños: 1m. x 1m. x 1m. profundidad

– árboles medianos: 1,5 m. x 1,5 m. x 1 m. profundidad

– árboles grandes: 2 m. x 2 m. x 1 m. profundidad

El acondicionamiento consiste en la extracción del citado volumen de tierra, y de su reposición inmediata en el terreno (si fuese de calidad suficiente) o su reposición tras una enmienda si fuese de insuficiente calidad.

Una vez acondicionado el suelo se procederá a la plantación para lo cual se abrirá un hueco en el punto de plantación, de la profundidad 1-1,5 veces la altura del cepellón o raíz desnuda y de anchura 3 veces el diámetro de las raíces, cepellón o contenedor. Se colocará la planta en el hueco, poniendo el cuello de la raíz (la parte alta de la raíz, cepellón o contenedor) a ras de tierra.

En ningún caso está permitido el uso de ahoyadores para esta labor.

Se rellenará el hueco entre raíz y hoya con la tierra acondicionada. Si la planta viene a raíz desnuda, los huecos entre las raíces se rellenarán con tierra de la mejor calidad.

Se afirmará la tierra en contacto con las raíces. Si la tierra es arcillosa y/o pesada (especialmente si está empapada) se evitará el amasamiento. No obsesionarse con las “bolsas de aire”: huecos del tamaño de pelotas de golf a 10 a 20 cm. de profundidad no harán ningún daño a la raíz.

La tierra sobrante se colocará en superficie, alrededor, formando un alcorque algo mayor que el diámetro de la raíz, que garantice un adecuado aporte de agua de riego.

  1. LABORES COMPLEMENTARIAS DE LA PLANTACIÓN.

8.1 ENTUTORADO, ATADURAS, CABLEADOS Y PROTECCIONES

Entutorado.

Los tutores una vez anclados correctamente deberán tener una altura mínima sobre la rasante del terreno de 1,50 m.

Serán sencillos o triples en función del tamaño del árbol y su ubicación respecto a los vientos dominantes. Siempre se colocarán adyacentes al sistema radical y sin dañarlo.

Preferentemente se colocarán tutores triples, lo que será obligado en caso de zonas de vientos fuertes o para la plantación de ejemplares de gran tamaño (20 –25 cm. de perímetro).

Se colocarán equidistantes del tronco unidos con travesaños en la parte superior.

Cuando se coloquen tutores individuales se sujetarán a la mitad inferior del tronco para garantizar el movimiento y engrosamiento de este. La planta se sujetará a los tutores mediante ataduras.

En árboles de cepellón y/o contenedor se recomienda la utilización de sistemas de anclaje subterráneo (Platipús, Arbofix….), En este caso los anclajes deberán ser colocados sin dañar el cepellón que engloba a las raíces.

Ataduras.

En demasiados casos la propia atadura es la causante de los daños al árbol, por roces y heridas, o por estrangulamiento.

El material debe ser durable y blando para no causar heridas, pues debe permanecer al menos 3 a 4 años. No es especialmente interesante que sea elástico: si el árbol empieza a engrosar puede superar el margen real de elasticidad de la atadura. Un buen material es una correa de caucho. En cualquier caso:

  • deben ser anchas, para que no hagan cortes.
  • deben interponerse entre planta y tutor, haciendo un “ocho” o con otro sistema, para evitar que tutor y plante se rocen.
  • deben colocarse flojas, para que no estrangulen. siempre se deben clavar al tutor en su parte más alta, con un clavo, grapa u horquilla, de forma que no se escurran.
  • Y debe garantizarse que las ataduras no se suelten fácilmente (antivandálicas).

El engrosamiento del tronco se da al final de la primavera y principio del verano, de una forma bastante repentina, no tanto el año mismo de la plantación, sino a partir del segundo y tercero. La atadura debe estar sistemáticamente floja y debe revisarse en los veranos.

 

 

Cableados.

Los cableados no se utilizarán como norma, se optará prioritariamente por el anclaje subterráneo. En casos especiales de arbolado de gran porte, trasplante de grandes ejemplares…etc., en los que el anclaje subterráneo no garantice suficientemente la estabilidad del árbol, se utilizará el cableado aéreo (vientos).

Éstos estarán constituidos por tres tirantes de cable galvanizado, equidistantes 120 grados en planta y 45 grados en alzado.

Los cables estarán provistos de protecciones en la zona de fijación del árbol para no producir heridas, de vientos galvanizados y anclajes en el suelo o en el alcorque.

Antes de tensar los cables, se comprobará que los anclajes tienen la resistencia prevista.

Los cables y los anclajes irán provistos de tubos o platinas señalizadoras, de un color muy visible para avisar de su presencia.

La posición de los árboles, de los tutores, de los vientos y de las fijaciones se verificará periódicamente y siempre después de vientos fuertes y de lluvias copiosas.

Protecciones antifendas.

Estas protecciones se colocarán en función de la orientación, la exposición al sol y la sensibilidad de la especie.

Las protecciones deben proporcionar sombra a la zona a proteger y al mismo tiempo tienen que ser permeables. Se colocarán de forma que quede espacio para la circulación del aire entre el tronco y la protección. Las protecciones deberán ser revisadas periódicamente

8.2 RIEGO TRAS LA PLANTACIÓN.

Tras la plantación se mantendrá el suelo moderadamente húmedo durante, al menos, los dos primeros años. Un exceso de riego matará la raíz en suelos con mal drenaje y plantación excesivamente profunda. Se regará siempre que (y sólo cuando) una cata realizada con un saca muestras demuestre que el suelo se está secando.

El riego, cuando se necesite, se hará abundante, de forma que penetre en el suelo en profundidad (utilizar el saca muestras para comprobar el comportamiento de los diferentes suelos), y se regará no solamente a pie del árbol, sino también alrededor, medio metro más amplio cada año, para animar a las raíces a desarrollarse en el entorno.

Se evitarán los riegos escasos y frecuentes, que desarrollan un sistema de raíces superficial y dependiente del riego. También se evitarán los riegos por aspersión frecuentes, que tienen el mismo efecto en el desarrollo radicular que los riegos superficiales. Por la misma razón, se regarán periódicamente también en profundidad los árboles plantados en áreas que disfruten de este tipo de riego.

En toda nueva plantación se instalará riego localizado que garantice el aporte de agua al árbol en función de su tamaño.

8.3 COBERTURA DEL SUELO TRAS LA PLANTACIÓN.

Los árboles plantados en zona verde deberán mantenerse sin vegetación ni césped en un círculo de 50 cm. de radio. Se debe mantener esta superficie con la tierra suelta y aireada, mediante laboreo.

En caso de plantaciones en pavimento, la superficie del alcorque deberá mantenerse como en el caso anterior.

  1. PLANTACIÓN EN ALCORQUES Y JARDINERAS.

9.1 PLANTACIÓN EN ALCORQUES PREEXISTENTES

Previa a la plantación se considerará la necesidad de destoconado, o la posible eliminación y pavimentación del alcorque y la realización de un alcorque nuevo junto al anterior. El destoconado se realizará con una retroexcavadora o destoconadora estrecha, respetando la integridad del alcorque.

La plantación en alcorque en los que, en su momento, no hubo una buena preparación de terreno, es siempre complicada. Deben respetarse las mismas normas, retirando el máximo de tierra del hueco del alcorque, y rellenándolo en su mayor parte antes de poner la planta.

La altura correcta de plantación será: el cuello de la raíz a ras de la parte baja del pavimento (no a ras de la parte alta del pavimento). Si queda un hueco excesivo se rellena con arena lavada gruesa.

Fotos

9.2 PLANTACIÓN EN ALCORQUES NUEVOS.

En la construcción de nuevas aceras y en la remodelación de las existentes, se construirán alcorques para plantación de árboles de alineación con arreglo a las siguientes normas:

  • El alcorque estará formado por bordes enrasados con la acera, con el fin de facilitar la recogida de aguas pluviales y para evitar barreras arquitectónicas que dificulten el paso de minusválidos.
  • Los alcorques estarán libres de todo recubrimiento, excepto en el caso de rejillas cubre-alcorques. Si el alcorque va a cubrirse con materiales porosos, se deberá incrementar en 50 cm. las dimensiones de los alcorques.
  • En caso de utilizar cubre-alcorques, estarán diseñados de manera que el espacio destinado a alojar el árbol pueda aumentarse conforme crezca el grosor de su tronco, sin que el cubre-alcorques pierda su forma y dibujo y, al mismo tiempo, mantenga la solidez original.

En la ciudad de Pamplona, el sistema diseñado para cubrir los alcorques consiste en una rejilla apoyada sobre una pletina de metal alargada con forma de escuadra que va atornillada al alcorque. La rejilla queda de esta forma suspendida sobre el alcorque y no ejerce ninguna presión sobre el sustrato. Aunque cambie el modelo, siempre se debe garantizar que no apoye en el sustrato. En todo caso los alcorques se rellenarán con material inerte hasta la cota superior.

TORONTO, ON: June 8, 2011–Pedestrians make their way across Bloor Street at Avenue Road in Toronto where trees have been planted as a street revitalization project, Wednesday June 8, 2011. (Photo by Peter J. Thompson/National Post) (For Story by Jessica Hume/National Post/Toronto) //NATIONAL POST STAFF PHOTO

9.3 PLANTACIÓN EN GRANDES JARDINERAS.

La capa mínima de tierra será:

ƒ En arbolado pequeño: al menos, 90 cm. de tierra más 10 cm. de drenaje.

ƒ En arbolado mediano: al menos, 120 cm. de tierra más 10 cm. de drenaje.

ƒ En arbolado grande: no se permite el uso de arbolado de gran tamaño en maceteros o cubiertas.

Las dimensiones superficiales no podrán ser menores de:

ƒ En arbolado pequeño: al menos 6 m2 de planta. La dimensión más corta tiene que ser >= 2 m.

ƒ En arbolado mediano: al menos 9 m2 . La dimensión más corta tiene que ser >= 3 m.

ƒ En arbolado grande: no se permite.

Se evitará el uso de plantas de temporada dentro de grandes jardineras donde esté implantado arbolado.

  1. PLANTACIÓN EN ZONAS ENCHARCADAS Y/O COMPACTADAS

La plantación en zonas encharcadas se hará elevada para permitir la aireación de raíces. Se plantará sobre cajas u otro método que permitan a las raíces no estar en contacto sobre la zona encharcada.

Si se prevé que el problema de compactación es general en el área, se abrirá un nuevo hoyo grande excavando zanjas radiales que partan de él que permitan la expansión radicular.

Estas zanjas pueden rellenarse de tierra-grava o depositar ramas que se pudran y abran camino a las raíces exploradoras… etc.

  1. ÉPOCA DE PLANTACIÓN.

La plantación de arbolado urbano con ejemplares que se presenten a raíz desnuda se realizará obligatoriamente entre diciembre y febrero.

La plantación de árboles en cepellón se amplía hasta la duración de la parada vegetativa.

La plantación de árboles en contenedor se puede realizar en cualquier época del año, salvo condiciones meteorológicas extremas.

En todos los casos se evitará la plantación durante heladas.

  1. DISPOSICIONES ESPACIALES.

12.1 MARCOS DE PLANTACIÓN

La distancia entre dos posiciones consecutivas de los árboles de alineación deberá atender especialmente al desarrollo máximo del ancho de su copa.

En caso de una doble alineación o de trama reticulada formada por especies de diversas categorías se establecerá como distancia mínima la media de distancias de las especies participantes.

12.2 SERVIDUMBRE DE ARBOLADO EN VÍAS DE TRÁFICO PEATONAL Y RODADO.

Se describen a continuación las servidumbres o distancias mínimas que deben respetarse antes de plantar cualquier árbol, en alineación o fuera de ésta, en los ambientes urbanos.

  1. a) Servidumbre con edificios.

Las copas de los árboles deben respetar, sin invadir, un espacio de 0,5 metros a partir de las fachadas, balcones, miradores y aleros de los edificios.

  1. b) Servidumbre en vías de tráfico peatonal.

El arbolado (copa y tronco) tenderá a respetar, sin invadir, una anchura de acera de 2,50 metros, de forma que se posibilite el encuentro o cruce peatonal cómodo, y una altura de 2,50 metros.

  1. c) Servidumbre en vías de tráfico rodado.

En la medida de lo posible ninguna parte del árbol invadirá la vertical del borde de la calzada hasta una altura correspondiente al gálibo normal determinado en función del tipo de tráfico que se dé en cada vía. A este respecto no se considera calzada el espacio de aparcamiento.

En aquellas vías sin aparcamiento lateral, es decir, por las que el tráfico pesado pueda circular por el carril colindante a la acera, en la elección de especies para nuevas alineaciones un criterio determinante será la posibilidad de elevar la copa para salvar un gálibo de 4 m.

Además, el punto de plantación se distanciará del borde de la calzada:

– Árboles de tamaño pequeño: al menos, 1,00 metro.

– Árboles de tamaño mediano: al menos, 1,20 metros.

– Árboles de tamaño grande: al menos, 1,20 metros.

  1. d) Servidumbre de señalización vertical.

En la implantación de nuevas alineaciones arboladas, ninguna parte del árbol deberá impedir la visibilidad de señales verticales consolidadas de importancia para el tráfico rodado.

Así mismo, la colocación de nuevas señales en viales con arboledas consolidadas deberá seguir el mismo criterio.

En el caso de semáforos, su ubicación debe garantizar que va a cumplir su función, no ocupando la copa o su proyección futura.

  1. e) Servidumbre de alumbrado.

En los nuevos proyectos, el diseño de alumbrado y de vegetación debe ser conjunto al objeto de garantizar que no se produzcan interferencias (actuales o futuras) entre árboles y farolas.

árboles y farolas.

  1. f) Servidumbre de espacio de aparcamiento.

El mismo que de servidumbre de tráfico peatonal, excepto en las zonas específicas habilitadas y señalizadas para aparcamiento de vehículos industriales (autobuses, camiones, etc.), en las que regirá la servidumbre de tráfico rodado.

El respeto a tales servidumbres será prioritario, debiéndose lograr mediante la implantación de especies de porte y desarrollo adecuado.

En las nuevas plantaciones, y en las remodelaciones o cambios de especie se dará preferencia a la opción de especie con desarrollo adulto adecuado al espacio disponible, es decir, que no precise podas periódicas de reducción.

12.3 MEDIDAS MÍNIMAS DE SECCIONES DE ACERAS PARA PERMITIR LA IMPLANTACIÓN DE ARBOLADO.

Una vez realizada la reserva de servidumbres de fachada, de espacio peatonal y de tráfico rodado, se verá si existe espacio suficiente para implantar arbolado, de especie tanto menor cuanto menor sea el espacio disponible.

Dada la realidad del dimensionado de las servidumbres, resulta:

  1. a) Plantación en vías de tráfico con acera.

En las vías de tráfico con aceras el arbolado puede ir instalado en el espacio de la acera siempre que la anchura mínima de la acera sea de 3,5 metros teniendo en cuenta el vuelo de los edificios.

La elección del tamaño del arbolado a implantar dependerá entonces de la anchura de la acera:

  • En aceras menores de 3,5 metros. Sin árboles.
  • En aceras entre 3,5 y 5 metros. Arboladas con árboles pequeños.
  • En aceras mayor de 5 metros. Arboladas con árboles medianos.
  • No se utilizarán árboles de tamaño grande para plantación en aceras.
  1. b) Plantación en aparcamiento.

La plantación se realiza en isletas, debidamente protegidas, en la banda de aparcamiento, en línea o en batería. El diseño del pavimento debe incluir algún elemento que evite que pueda llegar el extremo de un vehículo al tronco del árbol.

Las isletas tendrán una separación de 3-4 plazas de coche y en ellas se implantará arbolado de tamaño pequeño. La plantación se realizará con los mismos criterios que las plantaciones en zonas pavimentadas.

Esta disposición aleja el arbolado de la fachada, no invade la servidumbre del peatón, y el árbol puede volar sobre la servidumbre de tráfico rodado.

  1. c) Plantación en rotondas e isletas para albergar arbolado.

Las rotondas e isletas podrán arbolarse según sus dimensiones, y siempre que tales árboles no supongan un impedimento para la correcta visión de los conductores. Las rotondas e isletas deberán tener una franja perimetral pavimentada destinada a señalizaciones, arquetas e instalaciones de riego, de forma que el interior de ellas quede libre de cualquier tipo de instalación.

  • En rotondas e isletas de diámetro menor inferior a 4 metros. Sin árboles.
  • En rotondas o isletas de diámetro menor superior a 4 metros. Arboladas con árboles pequeños.
  1. d) Plantación en medianas.

Podrán arbolarse en función de sus dimensiones. Se primará la implantación de arbolado en mediana en los casos de aceras estrechas sin árboles.

  • En medianas de ancho menor de 3 metros. Se plantarán preferentemente especies arbustivas.
  • En medianas de ancho mayor de 4 metros. Arboladas con árboles pequeños.
  1. e) Plantaciones en vías peatonales.

Las vías peatonales se podrán arbolar en función del espacio disponible (aéreo y subterráneo) y de los usos. Dado que normalmente los espacios son limitados y están cubiertos por una pavimentación estricta, se podrá arbolar las encrucijadas y encuentros, siempre respetando aquellos espacios necesarios para la circulación de los servicios necesarios (limpieza, bomberos, emergencias, etc.).

  • TAMAÑO DE LOS ALCORQUES
  • En Vías de tráfico con aceras mayores de 3,5 metros. Alcorques de dimensiones mínimas de 100 x 100 cm. de superficie con marcos de implantación de 7 metros como mínimo. La distancia del alcorque a la calzada será como mínimo de 50 cm.
  • Zonas Pavimentadas peatonales. ,Se podrán proponer proyectos específicos respecto al diseño en el tamaño y la forma de los alcorques, pero éstos deberán tener al menos unas dimensiones mínimas de 100 x 100 cm.

12. CARRIL-ÁRBOL

En la ciudad, debido a los actúales métodos constructivos, el árbol en las aceras y todo tipo de pavimento vive constreñido en alcorques insuficientes para su desarrollo radical.

Generalmente cuando se abre un alcorque se rellena de buena tierra donde las raíces del arbolito plantado desarrollan hasta llegar al límite de contacto con el hormigón. Una vez ocupado el volumen del alcorque, las raíces no pueden seguir expandiéndose y se suelen espiralizar acabando por ahogar la planta.

En definitiva, los alcorques no son suficientes para acoger el desarrollo radical de una planta madura y eso conlleva que con frecuencia se malogren ejemplares a los 5, 6 o más años de su plantación. Si sigue desarrollándose la raíz en espiral, se producirán problemas de seguridad (abatimiento).

En otros casos, si la vitalidad de los árboles es muy grande acaban levantando el hormigón y creando peligro para los viandantes. No hay más que ver el número de quejas ciudadanas al respecto.

Hoy en día las aceras están ocupadas por un gran número de infraestructuras necesarias en la sociedad actual: Canalizaciones de alumbrado, fibra óptica, gas, saneamientos… etc. Casi no queda espacio para el árbol, por eso se establece el Carril-árbol, que consiste en abrir zanjas a lo largo de la acera con una anchura mínima de 1,20 m. y una profundidad de 1,00 m.. Es lo que se llama alcorque corrido. En estos casos se debe garantizar la permeabilidad del pavimento.

En ciudad por la compactación del sustrato está demostrado que todas las raíces del árbol viven en los primeros 100 cm. del suelo, donde el gradiente de oxígeno les es favorable.

Con la solución carril-árbol garantizamos el desarrollo del sistema radical por lo menos en 2 de las 3 direcciones y además al permitir toda la expansión en el sentido longitudinal, las raíces de los árboles de una acera se van uniendo entre sí formando un entramado (sínfisis radical) que garantiza la estabilidad y el aporte nutricional a todos los ejemplares.

En cuanto a la calidad de la tierra: En el ámbito urbano y por el problema de compactación antes citado, se ha visto que el factor limitante más importante para el desarrollo radical es el oxígeno, por eso se ha desarrollado la idea de la mezcla de la tierra con piedras de calibre regulado. Al crearse huecos, se mejora la oxigenación del suelo y se favorece la vida del árbol urbano sobre todo en pavimento o en zonas donde por obras y pase de maquinaria se haya compactado demasiado el terreno.

Estas experiencias empezaron en Holanda con la llamada Tierra Ámsterdam. En la Universidad de Montpellier (Rossignol y colaboradores) se ha llamado sistema Tierra-Piedra.

En otros sitios, como en el Ayuntamiento de Pamplona lo llamaremos suelo estructural, pero en definitiva la idea es la misma: Añadir a la tierra de suficiente calidad agronómica un porcentaje de piedras que favorezca la oxigenación del suelo. En este suelo estructural también se garantiza una correcta compactación para la realización de pavimentaciones.

  1. TRASPLANTE DE ARBOLADO ADULTO.

Se considera el trasplante de arbolado como una acción excepcional que en todo caso estará siempre sujeta a una previa valoración por parte del Servicio de Parques y Jardines de la conveniencia del trasplante basada en la singularidad del ejemplar, su estado y las probabilidades de éxito del trasplante. En aquellos casos en los que se obtenga autorización por parte del Servicio de Parques y Jardines, el proceso de trasplante de arbolado deberá seguir las indicaciones que a continuación se recogen.

A diferencia de los grandes ejemplares producidos en vivero, no se ha producido un repicado progresivo, por lo que la raíz presente en el volumen del cepellón puede ser insuficiente para garantizar la supervivencia y el anclaje posterior del ejemplar. Por ello es arriesgado trasplantar árboles de un tamaño que se consideraría “normal-grande” en planta de vivero.

En general se desechará el trasplante en todos los casos en los que no haya posibilidad de un trabajo preparatorio de dos años al menos.

Los parámetros para considerar, además de los específicos, son:

  • calidad de la tierra original: cuanto mejor y más profundo sea el suelo donde está instalado el árbol, más y mejor raíz se puede obtener en el cepellón de arranque. Si el suelo original es superficial y malo, la cantidad de raíz obtenida puede ser muy pequeña.
  • tamaño del ejemplar: cuanto menor sea, mejor.
  • conformación: cuanto más espigado sea, peor.

En el mejor de los casos, la decisión de trasplantar debe tomarse a la vista de la calidad y cantidad de raíz que, de hecho, vaya apareciendo el corte del terreno.

Para las exigencias concretas se obedecerá la Norma NTJ 08E Parte 1, “Trasplante de grandes ejemplares”, de las “Normas Tecnológicas de Jardinería y Paisajismo” del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos agrícolas y Peritos agrícolas de Cataluña.

Estos son los condicionantes y normas a cumplir para la plantación de árboles en Pamplona, cada pueblo o  ciudad debe redactar sus propias normas teniendo en cuenta las costumbres, climatología, necesidades  y especies adecuadas.