Avenida-del-Tamarguillo.-Celtis-australis en arcen peatonal
Bulevar Clichy. ajardinado-Paris

Un bulevar es una avenida o calle ancha, generalmente con árboles y un andén central.

Las calles de la ciudad cuentan con una función principal, estructurante y conectiva, caracterizada por el movimiento. Pero los espacios urbanos siempre son más complejos de lo que les atribuye una definición básica. Por ejemplo, algunas vías también participan de la noción de “estancia”, o “ paseo “habitualmente asociada con las plazas urbanas.

Este es el caso de los bulevares, un innovador tipo de calle que surgió en el París de Luis XIV ocupando el espacio de sus murallas derribadas (de hecho, la palabra es un galicismo surgido del original, boulevard, derivado a su vez de la alemana Bollwerk, que significaba baluarte).

 Eran rondas anchas y arboladas, con gran capacidad para acoger tráficos diversos y que fueron muy apreciadas por los ciudadanos para pasear o descansar.

 Así, inicialmente, además de esa vocación estancial, los bulevares cumplían funciones estructurales, circunvalando el núcleo urbano. No obstante, a mediados del siglo XIX, también en París, la palabra se desvincularía de su etimología, aplicándose a cualquiera de los grandes ejes de la ciudad.

Pero los espacios urbanos siempre son más complejos que lo que les atribuye una definición básica. Por ejemplo, algunas vías también participan de la noción de “estancia”, habitualmente asociada con las plazas, reclamando para sí actividades “peatonales”. En este sentido, hay sendas que evolucionaron para convertirse en “salones urbanos”, (Alameda de Hércules 1574 Salón Cristina 1830) lugares para pasear, para ver y ser visto, lugares para realizar actividades de muchos tipos y dotados de una gran personalidad, reflejada, por lo general, en una arquitectura grandilocuente y muy expresiva.

 Entre estas vías con vocación de estancia se encuentran los bulevares (al menos originalmente).

Pero a mediados del siglo XIX, el Barón Haussmann desvincularía la palabra de su etimología, modificando el tipo, potenciando su carácter de gran vía de circulación rodada. De hecho, los bulevares haussmanianos reestructuraron el antiguo París independientemente de su posición. Su modelo inspiraría la construcción de, por ejemplo, muchas de las Grandes Vías españolas de los siglos XIX y XX.

Hay vías que reciben la denominación de bulevares cuando no deberían y otras, que, respondiendo idealmente al tipo original, son llamadas de otra manera (avenida , gran vía o rambla por ejemplo).

Por otra parte, la amplitud de los bulevares favoreció otro de sus rasgos característicos (y que en mayor o menor media se ha mantenido): su ajardinamiento.

 Con los bulevares, la naturaleza se asentó definitivamente en los espacios urbanos, yendo más allá de las plazas ajardinadas o de los parques y colonizando también las calles. Los árboles fueron los que favorecieron esa vocación estancial primigenia, facilitando la creación de espacios de sociabilidad sobre los que proyectaban sombras y fragancias, aportaban sonidos agradables, refrescaban el ambiente, proporcionando entornos acogedores (también, a veces, unificando la imagen de escenarios caóticos o amortiguando su dureza). Los árboles evocaban la naturaleza desaparecida en el medio urbano “mineralizado” y, desde entonces, se han convertido en un elemento fundamental tanto en la conformación del paisaje urbano (llegando a crear “techos verdes”, en una ficción de espacio interior), como en el logro de otras variadas cuestiones (como ralentización de vientos, protección del soleamiento, fabricación de oxígeno y fijación del CO2, filtrado de partículas suspendidas en el aire, etc.).

En su diseño, los bulevares solían disponer, como mínimo, de una doble hilera de árboles, cada una delante de las fachadas de los edificios (ejerciendo un extraordinario papel de regulador térmico arquitectónico gracias a la presencia o ausencia de sus hojas); aunque el número de árboles podía aumentar con la existencia de un paseo central, en el que también se plantaban. Incluso, el ajardinamiento podía constar de parterres y jardineras que acompañaban la escala humana, separando el tráfico rodado del peatonal y proporcionando entornos de gran calidad ambiental.

Refiriéndonos a Sevilla vimos desaparecer el boulevard de la Avda., Eduardo Dato  dos hileras de plátanos  desde San Bernardo a la Gran Plaza por donde discurría el tranvía, el de la Avda. de la Borbolla con quiosco incluido, Entonces, se justifico su desaparición por una filosofía en favor de la movilidad del coche: «La ciudad ha de disponerse en función de los vehículos que por ella transcurren y con cálculo de su aumento futuro» ,sin embargo a través de los años hemos visto aparecer nuevos  espacios urbanos que respondiendo a la fisonomía del boulevard se denominan paseos o avenidas, donde en la ciudad existen muchos ejemplos Avda. Ronda del Tamarguillo en varios tramos, Avda. de Diego Martínez Barrios. Calle José Saramago,,avda.. Alcalde Manuel del Valle, Calle Agricultores en Pino Montano. La Avda. de Italia en los Bermejales .Paseo Manuel Martínez Carrasco en el Sector Sur etc.… todos ellos con alineaciones de arboles en su anden central, espacios urbanos que ahora mas que nunca se revindican para los ciudadanos agobiados por la circulación de vehículos, cada vez se demandan más espacios para los peatones en la ciudad.

Bulevares en el Mundo

Paris.-Campòs Eliseos

Paris

Los bulevares han constituido  una parte importante de la identidad urbana y social de la ciudad de París.

Las transformaciones del Segundo Imperio impusieron el bulevar en la identidad de París. Los bulevares, que antes solo se habían construido en zonas poco habitadas y solo servían para rodear la capital, se convirtieron entonces en el eje que estructuraba la circulación de la ciudad.

El paseo de los Bulevares tuvo una importancia decisiva en la configuración histórica y social de París. Se convirtieron en el lugar de reunión y de paseo por excelencia. El éxito de los bulevares fue espectacular.

Berlin

El principal bulevar berlinés es el antiguo corazón de Berlín y une la Puerta de Brandemburgo con el Schlossbrücke (Puente del Palacio) se encuentra a lo largo de Unter den Linden (que en alemán significa “bajo los tilos”) se encuentran numerosas instituciones importantes, como la Universidad Humboldt o la Ópera Nacional, así como atractivos turísticos como la Neue Wache (Nueva Guardia) o el Arsenal.

Barcelona.-Rambla de las Flors i Rambla de Catalunya

Barcelona

Las Ramblas de Barcelona son amplias avenidas con un arcén central. La más famosa y transitada es la Rambla de las Flores en el centro de la ciudad , la Rambla de Cataluña y otras ramblas se suceden en la ciudad, que pueden considerarse verdaderos bulevares.

En el ensanche de Madrid desaparecieron bulevares y se consolidaron otros como el Paseo del Prado, Paseo de Recoletos etc.…

Y así podríamos analizar de otras muchas capitales españolas.

El bulevar con dobles alineaciones de arboles bien cuidados y arcen central para peatones. es el mejor protector ante el cambio climático.