Fuente instalada el 1928 obra de José Lafitta Díaz

El Ayuntamiento nos la describe en su pagina web sevilla.org

“El aspecto que el Patio de Banderas presenta en la actualidad es el de una plaza rectangular. Al pie de las casas que la rodean se extiende una acera pavimentada con losas de Tarifa de gran tamaño (pavimento tradicional en la ciudad hasta el agotamiento de su canteras) sólo interrumpida al pie del arco de acceso y a la salida del apeadero del alcázar. Una calzada apta para el tráfico rodado y pavimentada mediante una cuadrícula de cantos rodados enmarcada por cintas de adoquines de granito, rodea al espacio peatonal que se sitúa al centro.

 Éste es un recinto arbolado en todo su perímetro con una doble hilera de naranjos (Citrus aurantium var. amara) que, como se ha dicho, constituye la única vegetación de la misma. Los árboles se sitúan en alcorques encintados de ladrillo a sardinel que se abren en una gran banda pavimentada también con losas de Tarifa. Los alcorques se encuentran enlazados entre sí por canalillos, también de ladrillo, que hacen posible pasar el agua de uno a otro. Este tema compositivo, que tiene su antecedente en el patio de los  naranjos de la vecina catedral, ha sido objeto de numerosas reinterpretaciones, siendo de destacar la efectuada en los años sesenta con granito y cerámica en la plaza de la Concordia. 

Tras los naranjos, en el interior, se extiende una superficie terriza –como probablemente estuvo todo el patio o plaza en sus comienzos- de albero compactado con una fuente en el centro. Esta fuente, que no es la primitiva, tiene mar hexagonal y taza alta con surtidor y es obra del escultor José Lafitta Díaz, autor también de la Plaza de la Virgen de los Reyes. La fuente se halla rodeada de una superficie de planta, también hexagonal, pavimentada con mármol y ligeramente levantada sobre el albero que presenta en sus vértices columnas marmóreas unidas por cadenas. Asimismo dispone de dos grandes farolas de fundición dentro de la superficie terriza que se alinean con la fuente en dirección este–oeste. “

En la década de 1970 se encontraron en el subsuelo restos arqueológicos de una basílica cristiana que pudiera ser del siglo IV, usada en la etapa romana y visigoda ,Para realizar las excavaciones se retiró la fuente central que existía desde 1928 realizada por José Lafitta Díaz y hasta hoy nada sabemos de su paradero ,ni de  su restitución al patio donde estuvo tantos años como elemento significativo del espacio que sin ella adquiere la visión de un espacio desértico.

Puede que las excavaciones arqueológicas impidan su colocacion,previendo futuras excavaciones,pero mientras tanto la imagen de la ciudad debe prevalecer reinstalando la fuente y dando al espacio su perspectiva  histórica que hemos conocido muchos ciudadanos durante muchos años.