Los jardines son declarados bien de interés cultural B.I.C por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía formando parte del Patrimonio Histórico Andaluz.
1º.- El paseo de Catalina de Ribera y los jardines de Murillo conforman una de las zonas ajardinadas de mayor interés histórico, artístico, paisajístico y medioambiental de las existentes en la ciudad de Sevilla. Participando plenamente en la vida de la urbe, conservan interesantes especies botánicas así como muestras arquitectónicas, escultóricas y de elementos de mobiliario urbano originales del momento de su formalización en el primer cuarto del siglo XX.

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Fotos antiguas del Paseo y los jardines
2º La Dirección General de Bellas Artes, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura, por Resolución de 23 de noviembre de 1982 (publicada en el «Boletín Oficial del Estado» de 11 de enero de 1983) incoó expediente de declaración de jardín artístico a favor de los jardines de Murillo en paseo de Catalina de Ribera en Sevilla, según la Ley de 13 de mayo de 1933, sobre defensa, conservación y acrecentamiento del patrimonio histórico-artístico nacional, siguiendo su tramitación según lo previsto en dicha Ley, en el Decreto de 16 de abril de 1936 por el que se aprueba el Reglamento para la aplicación de la Ley del Tesoro Artístico Nacional, así como en el Decreto de 22 de julio de 1958 por el que se crea la categoría de monumentos provinciales y locales, en función de lo preceptuado en la disposición transitoria sexta apartado primero de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español. Emitieron informe favorable a la declaración la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría y la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de Sevilla, cumpliendo así con lo previsto en el artículo 14 de la Ley de 13 de mayo de 1933, sobre defensa, conservación y acrecentamiento del patrimonio histórico-artístico nacional, así como en el artículo84 de la Ley de Procedimiento Administrativo de 17 de julio de 1958.
3º.- Terminada la instrucción del expediente, según lo previsto en el artículo14.2 de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español, procede la declaración de bien de interés cultural de dichos jardines, con la categoría de jardín histórico, así como y, de conformidad con lo prevenido en la disposición adicional primera de la Ley 16/1985, de 25 de junio del Patrimonio Histórico Español, en relación con el artículo 8 del Reglamento de Protección y Fomento del Patrimonio Histórico de Andalucía, aprobado mediante Decreto 19/1995, de 7 de febrero, la inclusión del mismo en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz.

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Detalles de los jardines de Catalina de Ribera y Murillo

4º.- Delimitación del bien
El jardín histórico queda dentro de la línea que parte, en el vértice noreste, en el encuentro de la calle paseo de Catalina de Ribera y la avenida de Menéndez Pelayo y continúa, por el este, siguiendo dicha avenida y, por el sur, dibujando una curva frente a la plaza de Don Juan de Austria. Por el oeste, prosigue en el límite con la parcela que conforma la esquina de la calle San Fernando, continuando junto al muro de cerramiento delos Reales Alcázares.
La línea se inflexión hacia el noroeste hasta la plaza de Francisco de Alfaro y, desde ella, sigue el andén perimetral de los jardines de Murillo por el límite de las parcelas colindantes pertenecientes al caserío del barrio de Santa Cruz, bordea la plaza de Refinadores por su flanco este y va a quebrar en el ángulo que forman dicha plaza y Lacalle paseo de Catalina de Ribera. La última vía citada define la delimitación por el norte.
Quedan excluidas de la declaración las parcelas 01 de las manzanas 55162, 55178, 56181 y 56182, correspondientes a cuatro edificaciones iones situadas entre la hilera externa de arbolado del paseo de Catalina de Ribera y la acera de la Avenida de Menéndez Pelayo.
3º.- Terminada la instrucción del expediente, según lo previsto en el artículo14.2 de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español, procede la declaración de bien de interés cultural de dichos jardines, con la categoría de jardín histórico, así como y, de conformidad con lo prevenido en la disposición adicional primera de la Ley 16/1985, de 25 de junio del Patrimonio Histórico Español, en relación con el artículo 8 del Reglamento de Protección y Fomento del Patrimonio Histórico de Andalucía, aprobado mediante Decreto 19/1995, de 7 de febrero, la inclusión del mismo en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz.
4º.- Delimitación del bien
El jardín histórico queda dentro de la línea que parte, en el vértice noreste, en el encuentro de la calle paseo de Catalina de Ribera y la avenida de Menéndez Pelayo y continúa, por el este, siguiendo dicha avenida y, por el sur, dibujando una curva frente a la plaza de Don Juan de Austria. Por el oeste, prosigue en el límite con la parcela que conforma la esquina de la calle San Fernando, continuando junto al muro de cerramiento delos Reales Alcázares. La línea se inflexión hacia el noroeste hasta la plaza de Francisco de Alfaro y, desde ella, sigue el andén perimetral de los jardines de Murillo por el límite de las parcelas colindantes pertenecientes al caserío del barrio de Santa Cruz, bordea la plaza de Refinadores por su flanco este y va a quebrar en el ángulo que forman dicha plaza y Lacalle paseo de Catalina de Ribera. La última vía citada define la delimitación por el norte.
Quedan excluidas de la declaración las parcelas 01 de las manzanas 55162, 55178, 56181 y 56182, correspondientes a cuatro edificaciones iones situadas entre la hilera externa de arbolado del paseo de Catalina de Ribera y la acera de la Avenida de Menéndez Pelayo.

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Jardines de Murillo.-Glorieta Garcia Ramos y Monumento a Catalina de Ribera.
ANTECEDENTES HISTORICOS
De las Huertas de Sevilla de Santiago Montoto.-1951.
“La huerta más conocida de las generaciones actuales fue la del Retiro”.
Muchos sevillanos la recordamos sembrada de hortalizas con su gran noria y extensa alberca, baño de la chiquillería del Barrio se Santa Cruz, con árboles frutales gallineros, vaquería y un pudridero, que por cierto nos hacia las delicias de los vecinos.
Estaba esta huerta entre las Murallas del Alcázar, las de la ciudad y el muro de la Judería y llegaba hasta lo que es hoy la calle Menéndez y Pelayo.
La generosa reina Isabel II dio parte de la huerta en 1860 para ensanche del campo de la Feria de Abril, formándose entonces una alameda que se llamó Paseo del Pino, por uno corpulento que aún se conserva ( esta año el pino centenario ha muerto ) y luego denominado Catalina de Ribera.
Ese nuevo espacio público, que venía a atenuar la estrechez de la trama urbana de los barrios colindantes, no contaba aún con una ordenación especial. A fines del siglo XIX se acometió un primer proyecto de ajardinamiento y amueblamiento del denominado en esos momentos «Paseo de los Lutos» y, en 1920, con motivo de las intervenciones realizadas con vistas a la Exposición Iberoamericana, el arquitecto Juan Talavera y Heredia, formaliza as trazas conservadas en la actualidad. Este mismo arquitecto, notorio representante del historicismo regionalista, había diseñado pocos años antes los contiguos jardines de Murillo, fruto también de una cesión (1911) de otra porción, situada al noroeste, de la Huerta del Retiro del Alcázar.
El trazado en planta del paseo de Catalina de Ribera presenta una clara disposición longitudinal, concebida para el tránsito, mientras que el de los jardines de Murillo responde, por su ubicación y diseño, a un recinto más recoleto.
En 1860, por concesión del Real Patrimonio y para ensanche del campo de la Feria en el antiguo Prado de San Sebastián, quedó unida a los terrenos del municipio una ancha faja de la huerta del Retiro, desde la que fue Puerta de San Fernando hasta la Puerta de la Carne, para lo cual se derribó la tapia que cercaba dicha huerta unida al Alcázar Real, y se levantó otra almenada en el lugar en que hoy la vemos limitando los nuevos jardines del Alcázar.

Se derribó el muro que la separaba del exterior, construyéndose uno nuevo con almenas que es el hoy visible a lo largo del Paseo y que lo separa de los Jardines del Alcázar.
Aunque para el ciudadano de hoy es probable que decir Jardines de Catalina de Ribera o Jardines de Murillo, resulte indiferente, son partes bien diferenciadas, no solo cronológicamente, sino también estilísticamente, como más adelante aclaramos.

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Monumento a Cristobal Colon en el Paseo de Catalina de Ribera

PASEO DE CATALINA DE RIBERA
Conocidos originariamente como Paseo del Pino, no será hasta 1898 cuando reciban su actual denominación, en honor de la fundadora del Hospital de las Cinco Llagas, ilustre dama descendiente del adelantado mayor de Andalucía Per Afán de Ribera, organizándose entonces unos jardines a modo de paseo con alineaciones de árboles.
Se le conocía popularmente como Paseo de los Lutos, pues por su sencilla ornamentación y su situación a espaldas del Alcázar, retirada de los lugares que concentraban junto al río el animado paseo y la vida social al aire libre de entonces, dio lugar a que fuera frecuentado por las familias dolientes.
La costumbre se terminó cuando se plantó en estos jardines la jardinería amena y decorativa, constituyendo una prolongación o un antecedente, según se venga del Sur o el Norte, del Parque de María Luisa.

En 1860, por concesión del Real Patrimonio y para ensanche del campo de la Feria en el antiguo Prado de San Sebastián, quedó unida a los terrenos del municipio una ancha faja de la huerta del Retiro, desde la que fue Puerta de San Fernando hasta la Puerta de la Carne, para lo cual se derribó la tapia que cercaba dicha huerta unida al Alcázar Real, y se levantó otra almenada en el lugar en que hoy la vemos limitando los nuevos jardines del Alcázar.
La obra de jardinería se acometió inmediatamente, según el proyecto del ingeniero Sr. Doblado, aunque las obras se desarrollaron con gran lentitud por falta de dinero. Pronto se trazaron una serie de paseos que atendían más a la comodidad del público que a planteamientos estéticos, y varias glorietas; se plantaron acacias blancas, palmeras, plátanos, adelfas, plantas coníferas y, como revestimiento de la muralla que limitaba uno de los lados del jardín, yedras, y otras trepadoras
.Hay que tener en cuenta que por estas fechas estaba inmersa en los preparativos de la Exposición Hispano Americana que debía celebrase en el 1914, que si bien no se celebró hasta 1929 como Exposición Ibero Americana, se fraguó con mucha anterioridad.
Entre 1917 y 1923 el mismo arquitecto, modificando el proyecto del también arquitecto, Antonio Gómez Millán, fue el encargado de acondicionar el nuevo Paseo de Catalina de Ribera para la exposición iberoamericana de 1929 conservando su diseño hasta hoy. El espacio de los jardines comenzará a ordenarse tal y como hoy lo conocemos, fruto de las reformas realizadas entre los años 1917 y 1921, previo a la exposición Iberoamericana de 1929, por un proyecto, en principio de Antonio Gómez Millán, aunque fue finalizado por Juan Talavera y Heredia.

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Tras esto, se le hicieron notables reformas , mejorando sus macizos de jardín, canastillos de plantas y de flores, asientos alicatas, y en las hileras de los elevados árboles que separan los jardines de los paseos laterales, grandes arriates de mampostería fileteados de azulejos con pilastras en los pasos; y resultaron unos jardines pintorescos y geométricos, con atractivas perspectivas longitudinales en su calle central, enarenada como todas, según se va paseando por ella, a partir de la glorieta de entrada, y rodeada de palmeras en mayor extensión
De marcada longitudinalidad los jardines se distribuyen en bandas paralelas con la fuente central como elemento de referencia sobre el que pasa la calle central, a la que son paralelas las dos externas, al final del Paseo de Catalina de Ribera, se encontraba el pabellón de estilo sevillano y atrio alicatado, que se hizo en 1921 para estafeta de Correos y Telégrafos, después convertido en escuela y más tarde derribado…
A estas largas avenidas longitudinales se van oponiendo vías transversales de menor entidad que van organizando glorietas de forma rítmica, sin que en ningún momento se pierda la perspectiva de las primeras.
Escoltados por acacias y palmeras entramos en los jardines desde la calle San Fernando a través de una gran rotonda que ahora, una vez dotados los jardines de cerramiento, se encuentra rodeada de vistosas trepadoras.
En 1920 se hicieron importantes reformas, se transportaron los pedestales y vasos de un semicírculo que existía junto al Salón de Cristina y frente a San Telmo a propuesta de D. Juan Talavera y Heredia, fueron adornados con ellos los asientos circulares y la pila con escalinata inferior al nivel del piso y surtidor en el centro de gran ruedo de estilo sevillano, que más adelante detallamos.

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A estas largas avenidas longitudinales se van oponiendo vías transversales de menor entidad que van organizando glorietas de forma rítmica, sin que en ningún momento se pierda la perspectiva de las primeras.
Escoltados por acacias y palmeras entramos en los jardines desde la calle San Fernando a través de una gran rotonda que ahora, una vez dotados los jardines de cerramiento, se encuentra rodeada de vistosas trepadoras. Transportados los pedestales y vasos de un semicírculo que existía junto al Salón de Cristina y frente a San Telmo, fueron adornados con ellos los asientos circulares y la pila con escalinata inferior al nivel del piso y surtidor en el centro de gran ruedo de estilo sevillano, que más adelante detallamos
El paseo de Catalina de Ribera se compone de 3 corredores.
El primero de ellos el adosado a la muralla del Alcázar que es utilizado principalmente para en tránsito de peatones, es el único con solería y parterres de ladrillo y cerámica, habiendo desaparecido los elementos decorativos originales, las volutas rematadas con unas copas de cerámica, testimonio de las mismas se conservan en la calle Antonio el Bailarín, ,las plantas trepadoras cubren los muros, hiedras.-Hederá hélix y parra virgen o viña virgen.-Partenocissus quinquefolia, hoy en día absorbidas por la planta invasora ,la enredadera del mosquito.-Anredera cordifolia, que puede hacerlas desaparecer, en el arriate al pie de las trepadoras los acantos.-Acanthus mollis con algunos arbustos dispersos, muchos han desaparecido.
Restaurado entre el año 2001 y 2002 fue recuperada la pavimentación con enchinado y losas de Tarifa, sustituyendo las imitaciones anteriores, todavía queda una parte del paseo en la zona norte, con losas de cemento, imitación a losas de tarifa y enchinado.
El corredor central ofrece la mejor perspectiva de la fuente monumento a Colón y es muy utilizado cómo lugar de juego para niños. La mitad norte de este corredor dispone de un área con elementos de juego para los niños y la mitad sur queda vacía y es utilizada cómo lugar de recreo, más tranquila que la anterior, tiene bancos con respaldo de hierro y otros de cerámica, no precisamente sevillana, sino de origen castellonense.
Al final del paseo existía en tiempo un pabellón estilo sevillano con atrio alicatado que se construyó en 1921 para Estafeta de Correos y Telégrafos, después utilizado como escuela y derruido en una de las reformas del paseo.

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Sevilla.-Paseo de Catalina de Ribera.-Restos de botellona

Lindando con la nueva muralla de los Reales Alcazares
El eje central es interrumpido en su punto medio por un amplio espacio circular centrado por una fuente, también circular, sobre la que se alzan, encima de un pedestal con bustos de Colón y los Reyes Católicos, dos columnas que soportan un entablamento coronado por la figura de un león y, a medio fuste, las proas de las carabelas.
El monumento, que aporta el elemento vertical de compensación compositiva al paseo, fue diseñado por el arquitecto Talavera y ejecutado por el escultor Lorenzo Coullaut-Varela, y está dedicado a Cristóbal Colón, en consonancia con los eventos de la Exposición Iberoamericana de 1929, momento en que se realizó.
La restauración de los jardines incluyó la reposición de los setos de Evonymus japonicus por los de arrayan.-Mirthus communis, plantación de sotobosques con arbustos y los cubresuelos con Hedera hélix.-hiedra. La red de riego fue adaptada a las nuevas plantaciones.
El tercer corredor es el que ofrece mayor intimidad del paseo, queda alejado y aislado por la vegetación de la principal zona de tránsito y del espacio de juego de los niños y mascotas.
Queda aislado del exterior por una pantalla de vegetación que pretende aislar el jardín del ruido y el ajetreo de la avenida Menéndez y Pelayo, incluye jazmines, sauzgatillos, durillos de flor, viburno elegantísimo, etc… que proporcionan olor y color, existe una puerta de acceso siempre cerrada, al desaparecer el quiosco Bar que la utilizaba para poner veladores en el jardín.
Este corredor es el menos visitado por los usuarios del parque y es frecuentado por personas sin hogar.

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Paseo de Catalina de Ribera
. Por la tarde es cuando comienza a verse un uso más diverso y se pueden encontrar niños y mascotas por toda la extensión del paseo.
Por la noche el paseo cae en desuso salvo cómo vía de paso y son los jardines de murillo los que ganan protagonismo. En los jardines de Murillo la densidad de vegetación es mayor está compuesto por pasillos más estrechos y sinuosos bajo la sombra de los ficus que proporcionan un ambiente más umbrío y fresco.
Los caminos confluyen en pequeñas glorietas con fuentes en el centro aisladas visualmente del resto de los jardines por barreras vegetales y arquitectónicas cómo una barrera de cipreses podados en forma rectangular o bancos y muretes de azulejo, cómo los que podemos encontrar en la glorieta José García Ramos.
Sorprendentemente la afluencia de turistas dentro de estos jardines es muy esporádica y si acaso podemos encontrar a parejas o lectores en busca de un lugar silencioso y aislado pero a pocos metros del paso de la gente.
Es una pena que ninguna de las fuentes de los jardines de Murillo funcione y estén vandalizadas ya que el sonido del agua podría embellecer más el lugar, especialmente por la noche antes del cierre del parque cuando la luz de las farolas junto al olor de la dama de noche (Cestrum nocturnum Linn.) crea un ambiente adecuado para la relajación o la lectura.
En una de las glorietas se reúne regularmente un pequeño grupo de lectura de estudiantes extranjeros que aprovechan cualquier momento para desenvolverse mejor con en español.

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La puerta por calle San Fernando (antiguo Bar España y actual Oriza) siendo donde se contempla una de las mejores perspectivas del paseo, está permanentemente cerrada.
El trazado en planta del paseo de Catalina de Ribera presenta una clara disposición longitudinal, concebida para el tránsito, mientras que el de los jardines de Murillo responde, por su ubicación y diseño, a un recinto más recoleto.
El paseo se estructura mediante un eje central y dos ejes secundarios, paralelos a aquél y dispuestos a ambos lados, que se configuran por parterres delimitados por pretiles de fábrica y azulejería.
El corredor central ofrece la mejor perspectiva de la fuente monumento a Colón y es muy utilizado cómo lugar de juego para niños. La mitad norte de este corredor dispone de un área con elementos de juego para los niños y la mitad sur queda vacía y es utilizada cómo lugar de recreo, más tranquila que la anterior, tiene bancos con respaldo de hierro y otros de cerámica, no precisamente sevillana, sino de origen castellonense.

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EL MONUMENTO A CRISTOBAL COLON
En 1921 se levanta en el centro del Paseo el monumento a Cristóbal Colón. Fue idea de don José Laguillo, que inició una suscripción popular para financiarlo.
El monumento, que aporta el elemento vertical de compensación compositiva al paseo, fue diseñado por el arquitecto Talavera y ejecutado por el escultor Lorenzo Coullaut-Varela gratuitamente, y está dedicado a Cristóbal Colón, en consonancia con los eventos de la Exposición Iberoamericana de 1929, momento en que se realizó.
El eje central es interrumpido en su punto medio por un amplio espacio circular centrado por una fuente, también circular, sobre la que se alzan, encima de un pedestal con bustos de Colón y los Reyes Católicos, dos columnas que soportan un entablamento coronado por la figura de un león y, a medio fuste, las proas de las carabelas

El eje central es interrumpido en su punto medio por un amplio espacio circular centrado por una fuente, también circular, sobre la que se alzan, encima de un pedestal con bustos de Colón y los Reyes Católicos, dos columnas que soportan un entablamento coronado por la figura de un león y, a medio fuste, las proas de las carabelas.
Estaba rodeada la fuente por balaustradas circulares.
Sobre el basamento con los medallones que contienen el busto de Cristóbal Colon y el escudo de los Reyes Católicos se elevan las dos columnas de piedra artificial con imágenes en bronce de las carabelas y los nombres de Isabel y Fernando y sobre el entablado a veintitrés metros de altura, un león de mármol, esculpido por D. Lorenzo Coullat Varela.
En reformas posteriores desaparecieron las balaustradas que cerraban la glorieta, así como los bancos incorporados.

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MONUMENTO A CATALINA DE RIBERA
Muy cercana a la fuente monumental está la fuente parietal, adosada al muro de cerramiento de los jardines del Alcázar, dedicada a Catalina de Ribera, benefactora de la ciudad con la fundación del Hospital de las Cinco Llagas. Cuenta con una estructura arquitectónica de estilo neomanierista diseñada por el mismo Talavera y Heredia con pinturas alusivas a la dama, más los restos de otra fuente.

Esta fuente se realiza aprovechando elementos de la fuente renacentista de don Pedro en compuesta de brocal labrado y un frontón con figuras en bajo relieve, la fuente del siglo XVI, estuvo en la Plaza del Pumarejo donde se instaló en el Asilo de los Toribios desde 1802 a 1837., . Talavera realiza una fuente de corte clásico, inspirado probablemente en la que se encuentra en la casa de los Pinelos, atribuida a Juan de Oviedo.
Talavera recurre a Manuel de la Cuesta y Ramos para el azulejo central y las pinturas originales, que se perdieron en los años sesenta, siendo la actual obra de Francisco Maireles, en el centro preside la obra el escudo de la ciudad de Sevilla. La fuente incluye algún elemento neobarroco, como el frutero que remata la fuente. El Cardo se encuentra con el Decúmano, en una gran plaza circular, con un monumento de Coullaut Valera, cargado de simbolismo.
Catalina de Ribera (c.1450-13 de enero de 1505) fue una noble andaluza, de la casa de Ribera. Fundó el Hospital de las Cinco Llagas de Sevilla, y también se le debe la construcción de la Casa de Pilatos y una amplia reforma del Palacio de las Dueñas, considerados las dos principales residencias nobiliarias de dicha ciudad.

En 1895 el Ayuntamiento de Sevilla, para honrar su memoria, acordó dar su nombre a un paseo al sur de los Alcázares. En el paseo de Catalina de Ribera se plantaron hileras de árboles en 1898 y fue ajardinado en 1920. En 1921 se colocó en estos jardines un monumento con su efigie.

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Adelfas luciendo su floracion

Entre 1917 y 1923 el mismo arquitecto, modificando el proyecto del también arquitecto, Antonio Gómez Millán, fue el encargado de acondicionar el nuevo Paseo de Catalina de Ribera para la exposición iberoamericana de 1929 conservando su diseño hasta hoy. Salvo una fuente situada en el extremo sur del paseo que actualmente está enterrada debajo de un Drago.-Dracaena drago que planto el Presidente del Cabildo de Canarias.
El paseo Catalina de Ribera, dada su ubicación en el límite que separa el casco antiguo con San Bernardo es el espacio verde más transitado del casco antiguo. Para los habitantes de la zona centro es el espacio verde más cercano y de mayor superficie que sirve como zona de transición entre el centro peatonal y el barrio de San Bernardo abiertas al tráfico. La avenida Méndez Pelayo se usa cómo ronda de circunvalación del casco antiguo.
El acceso al Paseo de Catalina de Ribera desde la calle San Fernando suele hacerse por uno de los laterales, estando la entrada principal muchas veces cerrada.

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Fuente antigua desaparecida y drago conmemorativo plantado por el Presidente del Cabildo de Canarias

Justo delante existe esta pequeña glorieta con un drago.-Dracaena drago en su centro rodeada de césped y flores de temporada. Una composición contemporánea que esconde una bella fuente desaparecida hace décadas., salvo una fuente situada en el extremo sur del paseo que actualmente está enterrada debajo de un Drago.-Dracaena drago que planto el Presidente del Cabildo de Canarias.
Como se puede comprobar en las postales de la época, la fuente toma como modelo la del Hospital de los Venerables o la del convento de Los Terceros, con varios escalones hacia abajo, un surtidor central y un pequeño estanque. Alrededor se colocan pedestales de ladrillo con jarrones cerámicos con figuras de león, todo ello completado con macetas y geranios. La imagen fotográfica de unos años después muestra ya una primera remodelación, un seto alrededor del perímetro de la fuente que evitara el acceso o las caídas.
La superficie que ocupaba la fuente, conocida en el argot jardinero como el “reñidero de gallos “desapareció con motivo de las obras de ampliación y remodelación de la Plaza Juan de Austria (la comúnmente llamada La Pasarela), cuando se sacrificaron por la presión del automóvil, ídolo de oro de la época, las ocupaciones de veladores del tradicional Bar España que tantas veces habían acompañado a la fuente desaparecida.

Por ultimo destacar la portada de la Huerta de la Alcoba, del real Alcázar, obra de José Gómez Millán, encargada por la Casa Real y finalizada en 1921.Entrada a los jardines de los Reales Alcázares y a la antigua Huerta del Retiro

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Glorietas de los Jardines de Murillo
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Otro monarca al que Sevilla le debe singular gratitud, don Alfonso XIII, cedió a la ciudad otra gran parte de la huerta, en la que se formaron los Jardines de Murillo, derribándose entonces un extenso lienzo del Muro del Agua y poniéndose en comunicación el barrio de Santa Cruz con tan ameno paraje.

La Huerta del Retiro no se llamó en lo antiguo con este nombre, en el curioso “Inventario de los Bienes del Alcázar “, impreso en 1754, al hablar de este lugar se dice “La finca situada en la torrecilla que está en el callejón que va de la plaza de las Banderas a la Huerta del Parque, que comúnmente llaman Huerta del Retiro.”
En tiempos del último rey de España, lo poco que quedaba de esta huerta se transformó en jardines, no muy conformes con el estilo del palacio y los huertos sevillanos, poniéndose en el límite de ellos la hermosa portada del Palacio de los Duques de Arcos de Marchena “
La descripción nos habla de la Huerta del Retiro con los actuales Jardines de Vega Inclán en los Reales Alcázares, de la Escuela maternal y de los Jardines de Murillo actuales, que formaban la huerta.
Hasta 1860 esta zona era parte de los terrenos del Alcázar de Sevilla, la llamada “huerta del Retiro”. En esta fecha el Patrimonio Real cedió esta parcela a la ciudad.
A partir del siglo XIX las ciudades españolas decidieron sortear los muros de las ciudades o derribarlos para mejorar las comunicaciones viales. Esta mejora de las comunicaciones de los barrios se conocía como “ensanche”. El camino que bordeaba a la antigua ciudad amurallada era una sucesión de avenidas conocida como Ronda Histórica.
Desde comienzos del siglo XX hubo varios proyectos para intentar unir urbanísticamente el barrio Santa Cruz (intramuros) con la Ronda.
En 1904 Pedro de León y Mangón hizo un plano con una vía que iba desde el inicio de la calle Mateos Gago al paseo Catalina de Ribera. En 1909 el arquitecto Juan Talavera y Heredia aludió a la oportunidad de realizar un camino que uniera la plaza de Santa Cruz y la plaza de Refinadores.
A comienzos del siglo XX el monarca Alfonso XIII cedió los terrenos, al Ayuntamiento de Sevilla como antes se ha referido, donde en la actualidad están los jardines de Murillo. En la zona había trozos de muralla y la tapia de la huerta del Retiro. En 1911 algunos de estos trozos y la tapia fueron derribados para crear una zona verde que comunicase el sureste del barrio Santa Cruz con la Ronda Histórica. El nombre de Jardines de Murillo fue propuesto por el director del periódico El Liberal, José Laguillo y Bonilla, en honor del pintor homónimo.

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“Todas estas propuestas e intentos dieron lugar a la realización de una petición formal al Rey D. Alfonso XIII de los terrenos necesarios de la Huerta del Alcázar. No obstante, no apareció nada oficial hasta 1910 en que se hizo un proyecto de escritura. El Intendente Coronel de Ingenieros Salomón Jiménez envió en mayo de dicho año al Marqués de Borja, Intendente General de la Real Casa y Patrimonio, bases y plano “para la cesión de parte de la Huerta del Retiro perteneciente al Real Patrimonio, apertura de nuevas entradas al barrio de Santa Cruz y trazado de carreteras y jardines en la parte cedida”
Una vez entregados los terrenos al Municipio, Juan Talavera y Heredia se encargó de realizar la memoria y planos de los proyectos de apertura de calles y del muro de cerramiento de ese lado de la Huerta. En su plano, y a diferencia del de Salomón Jiménez, las dos vías planteadas no convergen en el Paseo adyacente, sino que transcurren paralelas.
Estos jardines se encuentran situados entre la calle Maternal (muralla del Alcázar) y las plazas de Refinadores y de Alfaro en el barrio de Santa Cruz, cerca de la Puerta de la Carne .tienen 8.500 metros cuadrados.

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Las adelfas predominan en el Paseo de Catalina de Ribera

En 1915 el arquitecto Juan Talavera y Heredia diseña el nuevo jardín que sería bautizado como el Jardín de Talavera hasta 1918 cuándo pasó a llamarse el Jardín de Murillo en honor al pintor que vivió en sus cercanías durante el siglo XVII.
Esta distribución longitudinal contrasta con la que anteriormente el arquitecto aplica a los Jardines de Catalina de Ribera, en forma de glorietas. Los jardines se conocieron al principio como jardines del Retiro, ya que formaba parte de la Huerta del Retiro del Alcázar donado a la ciudad en 1911, la construcción finalizo en 1921.
En aquel espacio se hicieron jardines llamados de Murillo, jardines pequeños y bellos, pintorescos y apaisados, de marcado sabor sevillano, que comienzan en las espaldas de las casas desde Alfaro a Refinadores, cubiertas de jazmines y rosales de arriates hechos al pie de ellas, y un paseíto de terraplén con tres pérgolas de columnas cubiertas de trepadoras, sobre escalinatas para bajar a la planta de los jardines.
Las calles de los jardines van delimitando cinco glorietas.
La planta está formada con tres calles, que parten de las escalinatas y llegan a Catalina de Ribera, y tres paseítos transversales, que forman con las calles cuadros y macizos rodeados de evónimos y llenos de plantas y flores, de árboles y palmeras-.
– La primera calle, en la Plaza de Alfaro, bordea la tapia del ángulo del huerto nuevo del Alcázar, cubriéndose el paramento con enredaderas y trepadoras y tres bancos de respaldos de azulejos fronteros a los paseítos transversales. Hoy calle Antonio el Bailarín
– La segunda calle con tres glorietas, fuentes de mármol y de azulejos, y asientos con respaldos alicatados también, de diferentes dibujos y escudos heráldicos
. En la primera glorieta, junto a los bancos, que tienen la particularidad de huecos en sus extremos alicatados llenos de tierra y con pita real sembrada, hay unos pilares bajos con capiteles árabes expuestos y macetas sobre ellos, también adornan las travesías dos arcos formados por cipreses.
Las plantas han desaparecido en los huecos que nos describe la historia. producto de continuos actos vandálicos y robos, las fuentes han sido modificadas, los capiteles árabes originales fueron trasladados al Museo Arqueológico Municipal de la Torre Don Fadrique y sustituidos por copias.
– En la glorieta del centro, hay en los cruces cuatro pórticos de verdura, sobre pilares de mampostería y remates de azulejos se elevan arcos de hierro labrado cubiertos de trepadoras, y entre los pilares y detrás de los bancos hay columnas encadenadas. Las cadenas que junto con las columnas de mármol cerraban el perímetro de las glorietas, en parte han desaparecido restándole atractivo a estas.
En la tercera glorieta, adornada como la primera con dos arcos de cipreses y fuente, también hay pilarillos bajos adornados con macetas (desaparecidas) y capiteles visigodos.
Estos jardines están divididos en dos partes por la calle Nicolás Antonio, que enlaza los Jardines de Catalina de Ribera con la Plaza de Santa Cruz.
En los jardines de Murillo, con un estilo más romántico que el paseo, podemos observar las fuentes y los bancos de azulejo de estilo neomudéjar.
Se juega con el contraste entre el blanco y el azul en los azulejos cuadrados de los bancos, en las fuentes de mármol y en los azulejos rectangulares en el borde del arriate del paseo Catalina de Ribera. En el paseo, con espacios más abiertos cómo los jardines de estilo francés, gracias a la simetría de su distribución, a los azulejos en los arriates, la muralla y las baldosas orientadas diagonalmente se consigue potenciar una sensación de profundidad que incita a avanzar.
Los jardines de Murillo, como evoca Romero Murube, están dentro del “canon sevillano, es decir, del jardín pequeño o del jardín grande formado por la suma de nuestros pequeños jardines”. Con fuentes y asientos de ladrillo y azulejo, con sus pequeñas glorietas entrelazadas, representa un ejemplo purísimo de jardín andaluz, guardando el recogimiento y misterio de los rincones musulmanes andaluces, y poseyendo ese carácter recoleto de muchas plazas sevillanas, algunas de las cuales corresponden al propio Juan Talavera.
Por su fragmentación, su silencio, su sombraje y fuentes bajas, responde a la estética sevillana de jardín, a la que se añadió una nota funcional y moderna en la disposición cómoda de los paseos trazados por el ingeniero. Pero hubo, además, una evocación clásica en sus elementos arquitectónicos: la fuente de tres tazas escalonadas en mármol, trasladada a una de las glorietas desde las Casas Consistoriales por el Sr. Doblado; fuente hoy desaparecida, tras su destrozo, por el auténtico vandalismo que se está imponiendo en nuestras ciudades y la falta de respeto por objetos y lugares públicos, que están padeciendo de un modo alarmante los jardines y el mobiliario urbano sevillano.
El conjunto del jardín fue transformando su estructura con la variación y crecimiento de los árboles. Entre éstos, destacaría los cinco Ficus macrophylla.-Higuera de Bahía de Moretón que

Llaman la atención por su corpulencia y sus agresivas raíces, las mahonias, Mahonia japónica, los Clerodendron fragans y las Nandina domestica o las Abelia floribunda y Viburnum odoratisimum ya convertidos en árboles, muchos de ellos han desaparecido por el abandono que han sufrido desde hace tiempo estos jardines.
La situación de los jardines hoy es absolutamente deplorable, capiteles arrancados, rotos y saqueados, bancos y azulejos deteriorados, pobres huellas de haber existido fuentes y surtidores. Y, a pesar de ello, el jardín aún se hace silencio, sosiego, umbría; mientras los grandes y viejos troncos de los ficus siguen alargando sus raíces, bajo el pavimento, sobre la tierra, pletóricos de vida, testigos mudos de una destrucción vandálica.

En 1976 se pavimentaron los caminos con losas de ladrillo y enchinado, en juego de damas y escuadras de cerámica en los bordes. Los paseos fueron alberados en la restauración posterior realizada con Fondos Europeos.
En el año 2001 se llevó a cabo una importante restauración de todos los elementos decorativos que habían desaparecido. Fuentes, bancos, respaldos de hierro, pérgolas etc…así como el Monumento a Catalina de Ribera, las diversas glorietas de los paseos y jardines de Murillo y el propio Monumento a Colon.
La restauración de los jardines incluyó la reposición de los setos de Evonymus japonicus por los de arrayan.-Mirthus communis, plantación de sotobosques con arbustos y los cubresuelos con Hedera hélix.-hiedra. La red de riego fue adaptada a las nuevas plantaciones.

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Glorieta a D. Jose Garcia Ramos
El jardín se conformó a base de glorietas. La más destacada, por su estructura y significado, fue la dedicada a otro pintor sevillano, José García Ramos. Esta glorieta fue solicitada por una serie de artistas de Sevilla al Ayuntamiento el14 de febrero de 1917. Los propios artistas sufragaron las distintas obras, de cerámica, arquitectura, escultura o cerrajería.
La glorieta no se finalizó hasta mayo de 1923
Tiene en su centro una fuente baja de azulejos, de recuerdo hispanomusulmán, y está rodeada por bancos de cerámica pintada que reproducen cuadros pictóricos de García Ramos, en los cuales intervinieron Miguel Ángel del Pino, Alfonso Grosso, Santiago Martínez, M. Vigil Escalera, Diego López, Francisco Palomino
. Uno de los accesos está enmarcado por una puerta adintelada con frontón y de estilo barroquizante sevillano, en ladrillo entallado, con un retrato de García Ramos ejecutado por Manuel de la Cuesta. Los otros accesos se forman a través de cipreses recortados en arco. En ella colaboraron también Agustín Sánchez Cid y José del Pando, siendo trazada por el arquitecto Juan Talavera y Heredia. Fue él precisamente quien, el día de la inauguración, ensalzó y justificó la obra con estas palabras: “No se quiso hacer el frío monumento de piedra y bronce, sino una pequeña e íntima glorieta de ladrillos y azulejos pintados, en los que con veneración y cariño los discípulos han demostrado que conservan en sus almas las enseñanzas recibidas. No podía tener el monumento lugar más apropiado
En el friso del pórtico se puede leer: “A la grata memoria del insigne pintor D. José García Ramos por quien el espíritu de la Sevilla de su tiempo alentará siempre sus cuadros en que sus pinceles aprisionaron chispas del sol de la ciudad de sus amores sus discípulos para gloria del inmortal artista le dedican este monumento”.
En la cerámica se representan distintos cuadros de este pintor. La distribución de la glorieta no cambia con respectos a las glorietas sencillas repartidas por estos jardines, bancos de cerámica trianera y surtidor central bancos y copas de cerámica,, lo que si aparece es una portada neobarroca en ladrillo tallado, con la inscripción que más arriba se ha detallado, continuamente vandalizada los cuadros originales, fueros sustituidos y se guardan en las Oficinas del Servicio de Parques y Jardines los que pudieron salvarse de las agresiones que sufrieron por robos intencionados y algunos estallados al hacer fuego junto a los mismos.

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La pequeña casa del Guarda habitada durante muchos años por el Inspector del Servicio de Parques y Jardines D. Fernando Real Balbuena, también es un elemento a destacar, construida en 1916, y modificada parcialmente, Talavera diseña una casa con influencias regionalista. Que recuerda a otras casas del autor como la casa de los Hijos de Vicente Aceña (1913), donde los miradores se funden con la fachada de la casa.
Con relación al estilo del jardín, podríamos encuadrarlos en el prototipo del jardín sevillano, que se caracteriza porque en él conviven de forma armónica los azulejos trianeros, las fuentes y el agua; la creación de estos espacios reducidos e intimistas que invitan a la meditación solitaria o al sentimiento romántico tal vez provenga de reminiscencias andalusíes.
Así mismo en el lado norte del parque, es decir aproximándonos a la Puerta de la Carne, el paseo de Catalina de Ribera conecta con un acceso, pegado a las casa del barrio Santa Cruz, donde se deja ver una torre y algunos trozos de la vieja muralla de la ciudad, y se quedan al descubierto algunas canalizaciones que trasportaban el agua desde los Caños de Carmona hasta el Alcázar.

En el 2005 todo esto se estructuró en una corta y tranquila calle que se dedicó al ilustre sevillano Antonio el bailarín.
En la calle Antonio el Bailarín, perpendicular al paseo de Catalina de Ribera podemos encontrar la Escuela Maternal María Inmaculada es un edificio de la Junta de Andalucía de una sola planta, adosado al muro cerramiento que separa los jardines del Alcázar de los de Murillo y dos horribles puestos orientados al turismo con bebidas, aperitivos y recuerdos.

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Bancos de ceramica y vandalismo en los jardines.
CERRAMIENTO Y ACCESOS
Para paliar los actos de vandalismo y llevar a cabo un control de uso de los jardines el Ayuntamiento en 1996 construyo un cerramiento para los jardines, estos se enjaularon, divididos sobre todo los de Murillo, complicado por las distintas circulaciones peatonales que los atraviesan, la decisión no fue acertada, las Asociaciones de Vecinos reclamaban mayor presencia policial los fines de semana ,días de concentración por la noche de cantidad de jóvenes dedicados al consumo de alcohol, que tomaban los jardines como lugar de divertirse hasta altas horas de la madrugada, dejando un rastro de suciedad, malos olores y ruidos que nada tenían que ver con el romanticismo de los jardines.
Los que conocimos los jardines sin cerramiento alguno, añoramos la atmosfera del jardín, que se disfrutaba antes de que se tomara esta decisión.
Los vecinos consideraban el cerramiento de los jardines como la última instancia.
La ineficacia de la obra que además de haber alterado el paisaje y la historia de los jardines ha dado como resultado a todas luces, una inversión infructuosa ya que los actos vandálico han seguido produciéndose después del cerramiento de los mismos, solo con dar un vistazo a las hemerotecas de observan que las continuas quejas de actos vandálicos no han dejado de existir…
La Plataforma Ciudadana por los Parques, los Jardines y el Paisaje de Sevilla ha puesto de manifiesto en varias ocasiones y desde hace años, los actos de vandalismo que han sufrido y están sufriendo estos jardines tanto en sus elementos decorativos, bancos fuentes y glorietas, como en las plantaciones existentes.
A modo de recordatorio los daños ocasionados en las fuentes que han sido restauradas sin reproducir su estado original, bancos y reproducción de capiteles rotos (los originales fueron depositados en el Museo Arqueológico Municipal ante la sustracción de alguno de ellos). Las columnas de mármol que conforman las glorietas sucias de óxido de hierro producido por el riego con las aguas freáticas que se utilizan para el riego de los jardines. La pequeña pérgola y las cadenas que cierran las glorietas desaparecidas, la vegetación falta de reposición, todas estas denuncias quedan recogidas en distintas informaciones y denuncias remitidas al Ayuntamiento.

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Grandes Ficus macrophylla en los Jardines de Murillo
Separados por el cerramiento y el carril bici instalado con fachada a la Avenida, desde hace años aparecen los kioscos bares arruinados y los de chucherías cerrados, que junto al pino secado ofrecen un paisaje urbano desolador para el que entra por primera vez a Sevilla, los autóctonos nos hemos habituado a estas imágenes a pesar que nos desagradan, el Ayuntamiento debe hacer algo para evitar estas desagradables vistas del paisaje urbano de la ciudad.
Calle Paseo Catalina de Ribera: Es la calle que da acceso por la cara norte al paseo del mismo nombre, de fácil acceso ya que a diferencia de los dos accesos anteriores no cuenta con desnivel, es usado principalmente como entrada o salida de los que usan el paseo cómo atajo y para acceder al parque infantil.
Avenida Méndez Pelayo: Es la entrada que sirve de acceso a los transeúntes procedentes de la cara oeste del recinto, la puerta principal se encuentra en la mitad del paseo Catalina de Ribera y desemboca delante de la fuente monumento a Colón.
Calle Nicolás Antonio: Es una calle abierta sólo al tráfico de los residentes que sirve de aparcamiento y atraviesa tanto los jardines de Murillo cómo el paseo de Catalina de Ribera desde la avenida Méndez Pelayo hasta la Plaza de Santa Cruz. Su uso prácticamente se reduce a los residentes que buscan aparcamiento o a los transeúntes que la cruzan atravesando el parque.
Calle San Fernando: Parece que este acceso es la principal vía de entrada para los transeúntes que usan el parque cómo vía de paso y es dónde se sitúan los voluntarios de distintas asociaciones y encuestadores.
Además de las mencionadas, el paseo de Catalina de Ribera cuenta con otra entrada por la que se podría acceder al Alcázar pero está cerrada y diversas entradas que dan a la avenida Méndez Pelayo que están cerradas con cerrojo.
El recinto se encuentra vallado totalmente, el vallado se levantó a finales de 1998 debido al vandalismo que sufrían los jardines y a que era usado para hacer “botellónas” hasta que el 7 de noviembre de 1998 murió un hombre apuñalado, y en el Domingo, 1 de agosto de 1976 escribía la prensa local, hizo explosión una bomba en los jardines de Murillo, en Sevilla, cerca del monumento a Colón y junto a las murallas del Alcázar. Dos hombres resultaron muertos, uno de ellos en el acto, materialmente despedazado, y el otro a los pocos minutos. Todo ayudo al cierre delos jardines.
. Es una pena que no los cuiden con más detalle, como profesional sé de las dificultades que supone en Sevilla el cuidado de las zonas verdes, me imagino lo difícil que es mantener las plantas en perfecto estado con 45º y más de temperatura, y una presión humana de miles de visitantes que pateamos todo sin piedad, pero que importa eso, Sevilla es un ciudad divina, con millones de visitantes y turistas, con recursos, el punto estético de la ciudad tendría que ser el principal interés de sus gobernantes, la belleza de los rincones, de los jardines, y de sus zonas verdes deberían ser primordiales.
PLAZA DE ALFARO
Formando parte del conjunto de los Jardines de Murillo se encuentra la Plaza Alfaro Esta plaza se encuentra en un lugar privilegiado de Sevilla, limitando con el callejón del Agua y los jardines de Murillo, y siendo una de los accesos directos al Barrio de Santa Cruz.
Plaza Alfaro: Esta entrada la podríamos calificar cómo la más turística ya que es usada mayoritariamente por grupos de turistas que viene de ver las juderías del barrio de Santa Cruz recorriendo la parte exterior de la antigua muralla paralela al callejón del Agua.
Desde finales del siglo XVI era conocida como Plazuela del Obispo Esquilache, en honor a Don Alonso Fajardo, Canónigo de Sevilla que vivió en esta plaza.

A finales del siglo XVIII se rotuló con su actual nombre en honor a Francisco de Alfaro, ilustre jurista de Indias, que nació allí hacia 1551.Este jurista publicó las Ordenanzas de Alfaro, donde señaló los abusos a los que eran sometidos los indios.
PLAZA DE REFINADORES
Otra Plaza que se incorpora al conjunto de los Jardines de Murillo, es la Plaza de Refinadores contigua a dichos jardines y como la Plaza de Alfaro antesala de acceso al Barrio de Santa Cruz…
Se trata de una plaza de planta sensiblemente rectangular, que se presenta bordeada de casas y edificios residenciales de poca altura.
Adosada a los Jardines de Murillo, la plaza está dotada de los buenos espacios de sombra que le proporciona su arbolado de porte medio y alto existente a su alrededor.- Styphnolobium japonicum.-sófora del Japón. En el centro aparecen alcorques circulares y elevados a modo de bancos, de donde parten dos esbeltas palmeras Phoenix canarienses salvadas momentáneamente del agresivo ataque del Rynchophorus ferrugineus.-picudo rojo.-que hadado muerte a tres en la plaza y a otras muchas palmeras de esta especie en la ciudad ,estas ayudan a componer una agradable imagen de conjunto.

En el centro de la plaza se encuentra el monumento a Don Juan Tenorio, del año 1975. Se representa en una figura de pie con el atuendo clásico del siglo XVII, obra del escultor Nicomedes Díaz Piquero. En el pedestal figuran la descripción del personaje, según los versos de Zorrilla, y el inicio de la famosa escena del sofá.

Podemos decir que el Paseo Catalina de Ribera y jardines de Murillo toma un cierto papel protagonista en las fechas de Semana Santa, pues algunos pasos de los que procesionan por las calles de Sevilla cruzan por él y llenan el momento de gran belleza. Es un lugar muy recomendado y en el que se puede disfrutar de la Hermandad de la Candelaria, aunque otras como Redención también han tomado este itinerario alguna vez…
Los jardines se han convertido en plató cinematográfico y, al igual que ocurriera hace unos meses con Juego de Tronos, en esta ocasión se trató también del rodaje de una nueva producción norteamericana. La cadena NBC ha elegido varias localizaciones de los Jardines de Murillo y de los Reales Alcázares para rodar varias escenas de su nueva serie Esmeralda City, basada en la novela El maravilloso Mago de Oz, de L. Frank Bum.

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Paseo de Catalina de Ribera.-Nerium oleander.-adelfas

VEGETACION EXISTENTE DENTRO DE AMBOS JARDINES
Nos adentramos así en el eje central de los jardines en el que a un lado y a otro, y dispuestos en parterres rectangulares, encontramos, setos de bonetero (Euonymus japonicus), yucas (Yuca spp.), adelfas (Nerium oleander) y celindas (Philadelphus coronarius), y dirigiendo nuestra mirada hacia la muralla de los Alcázares encontramos plátanos (Platanus x hybrida) aligustres (Ligustrum japonicum), justicias (Justicia adhatoda) y acantos (Acanthus mollis). También en la muralla, apreciamos malvaviscos (Malvaviscus arboreus), pacíficos (Hibiscus rosa-sinensis), nandinas (Nandina domestica) de flores blancas y frutos rojos, duranta (Duranta repens) y membrilleros del Japón.-Chaenomeles japónica…

Volviendo sobre nuestros pasos a la calle central encontramos una palmera datilera (Phoenix dactylifera) decorada en su tronco por un rosal trepador Dorothy Perkins, así como una bosea (Bosea amherstiana) con flores verdosas y frutos carmesí. Justo antes de llegar al monumento a Colón encontramos conjuntos de celestinas (Plumbago auriculata), naranjos, palmeras de la suerte (Trachycarpus fortunei) y un centenario sauzgatillo (Vitex agnus-castus).
En torno al monumento: árboles de Júpiter (Lagerstroemia indica), de hojas redondeadas y color verde claro, y uno de los pocos capaces de soportar el periodo de verano sevillano. Dejando atrás la fuente, en la que también encontramos cañas de Indias y setos de mirto, y ahora Berberis thunbergii var atropurpurea que junto con el seto de arrayan,.-Mirthus communis es la única decoración vegetal que sustenta, seguimos el recorrido hacia los jardines de Murillo (descritos en otro lugar) por la calle más cercana a los Alcázares.

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Aquí podemos encontrar fresnos, dombeyas (Dombeya x cayeuxii), acacias negras (Gleditsia triacanthos), jazmines, así como tuyas y robinias (Robinia pseudoacacia), junto con Eugenia mirthifolia.-Eugenias, introducidas en plantaciones que sin orden ni concierto se vienen realizando sin tener en cuenta el carácter histórico de los jardines.
Nos adentramos así en el eje central de los jardines en el que a un lado y a otro, y dispuestos en parterres rectangulares, encontramos, setos de bonetero (Euonymus japonicus), yucas (Yuca spp.), adelfas (Nerium oleander) y celindas (Philadelphus coronarius), y dirigiendo nuestra mirada hacia la muralla de los Alcázares encontramos plátanos (Platanus x hybrida) aligustres (Ligustrum japonicum), justicias (Justicia adhatoda) y acantos (Acanthus mollis). También en la muralla, apreciamos malvaviscos (Malvaviscus arboreus), pacíficos (Hibiscus rosa-sinensis), nandinas (Nandina domestica) de flores blancas y frutos rojos y duranta (Duranta repens).
E Entre las especies existentes destacan:

Magnolia grandiflora.-Magnolio
Ficus macrophylla.-H.de Moreton
Plátanus x híbrida.-Plátano
Cupressus sempervivens stricta
Abelia triflora o abelia.
Bougainvillea spectabilis o buganvilla.
Buddleja madagascarensis o budleya
Buxus sempervirens o boj.
Celtis australis o almez.
Cercis siliquastrum o árbol del amor.
Cestrum nocturnum o dama de noche.
Chimonanthus praecox o macasar.
Citrus aurantium var. amara o naranjo
Coculus laurifolius o laureola,
Cupressus sempervirens o ciprés
Dombeya x cayeuxii o dombeya.
Duranta repens o duranta,
Evoymus japonicus o bonetero
Bosea amherstiana.-Bosea
Jasminum officinale o jazmín.
Justicia adhatoda o justicia.
Lagerstroemia indica o árbol de Júpiter.
Ligustrum japonicum o aligustre de Japón.
Livistona chinensis o latania,
Lonicera japonica o madreselva.
Mahonia japonica o mahonia.
Malvaviscus arboreus o malvavisco,
Montanoa bipinnatifida o margaritero.
Nandina domestica o nandina.
Nerium oleander o adelfa.
Parthenocissus quinquefolia o parra virge
Philadelphus coronarius o celinda.
Phoenix canariensis o palmera canaria.
Phoenix dactylifera o palmera datilera.
Pittosporum tobira o pitosporo.
Plumbago auriculata o celestina, jazmín az
Punica granatum o granado.
Prunus cerasifera var. pissardii o ciruelo
japones
Robinia pseudoacacia o acacia blanca, .
Ruscus hypoglossum o rusco de hoja
Styphnolobium japonicum o sófora
Spiraea cantoniensis o espirea.
Taxus baccata o tejo.
Thuya orientalis o tuya.
Trachycarpus fortunei o palmera d
Viburnum tinus o durillo de flor.
Viburnum rhytidophyllum
Vitex x agnus-castus o sauzgatillo.
Washingtonia filifera o pitchardia, .
Yucca elephantipes o yuca.

Sevilla septiembre 2016