EL JARDÍN INGLES DE LOS REALES ALCAZARES. -Recopilado del artículo aparecido en la Revista Aparejadores de Sonsoles Nieto Caldeiro. Doctora en Historia del Arte.

Este terreno fue el elegido por el rey Alfonso XIII para trazar un nuevo Parque, cuando en 1909 resolvió no arrendar más las huertas; ampliándose el espacio, al año siguiente, con la adhesión de un tramo triangular de la Huerta del Retiro. Según, también, intención de Su Majestad, del replanteo de la nueva superficie, que ocupaba 47.110 metros cuadrados, habría de encargarse el jardinero-mayor de la Real Casa de Campo, Juan Gras, quien, dos meses después, presentó plano y presupuesto de 28.700 pesetas, luego sobrepasado, para el nuevo jardín, siendo inmediatamente aprobado por el Negociado del Patrimonio.

Para ello Juan Gras y Prats, jardinero de la Casa de Campo y diseñador de los jardines de la Magdalena de Santander, hizo traer árboles de gran porte desde los sitios reales de la Granja de San Idelfonso y Aranjuez, entre los que destacaban ginkgos, magnolios, olmos o cedros orgánicamente dispuestos sobre un manto de suave verde.

Juan Gras y Prats había trabajado también con Cecilio Rodríguez, jardinero mayor del Ayuntamiento de Madrid en la construcción del parque Fuente del Berro en Madrid.

El jardín que surgió fue un bello parque conocido como Jardín Inglés, por responder en su trazado al gusto paisajista inglés del XIX. Compuesto por praderas y bosquetes, al carecer de un terreno accidentado, el carácter naturalista lo proporcionan los paseos serpenteantes que van recorriendo y envolviendo todo el entramado arbóreo. Este nuevo Parque recordaba al existente en el Campo del Moro de Madrid, en el cual trabajó simultáneamente Juan Gras, situándose así lejos de los ejemplos de gusto romántico con elementos ingleses y paisajistas que dominaron en la jardinería sevillana de la centuria pasada (lagos, templetes, montañas artificiales).

No obstante, se contó con numerosos inconvenientes. La superficie, según informes iniciales del jardinero, la formaban terrenos permeables y descompuestos, sin nutrientes, por lo que, en principio, se decidió plantar arbustos y árboles que poseía el Real Patrimonio, con el fin de abaratar costes, como betulas, populus, plátanos y rosales, entre otros. Una vez comenzadas las obras, hubo de luchar además contra un auténtico obstáculo: la dificultad de adquirir agua para el riego. Un problema que venía de antiguo y no se había superado (consta en documentos de 1905 la concesión de aguas del río, que tres años más tarde tuvieron que someterse a filtraje por ser insanas para las personas). Como una posible solución, volvió a recurrirse a la utilización de las aguas fluviales, siempre que no se regase durante la estancia de los Reyes, con el aprovechamiento además de las albercas existentes en la huerta, así como de las tuberías de hierro colocadas hacía años para abastecer las mismas

A lo largo de 1910, se enviaron plantas de los Reales Sitios del Patrimonio: ray-grass para terreno de secano y clima cálido, del horticultor establecido en Sevilla J.P. Martin, proveedor de la Real Casa; de La Granja de San Ildefonso y de Aranjuez se trajeron numerosos ejemplares, entre los que destacan 1.000 evonimus, 400 rosales bajos, 300 aliigustres.-Ligustrum japonicum, hayas, lilas variadas, granados dobles, acebos, cedros del Líbano, rosales trepadores, castaños de Indias, laureles. etc. Se colocaron tuberías de fundición, bocas de riego; se repararon los muros del Parque; y, en el triángulo tomado a la Huerta del Retiro, se plantó un extenso naranjal, que después se transformaría en los Jardines del Marques de Vega Inclán.

En 1920, coincidiendo con las obras de ajardinamiento del Paseo de Catalina de Ribera y con motivo de ello, junto a la antigua puerta de San Fernando, se realizó un nuevo acceso con una nueva portada, proyectada y presupuestada por Juan Talavera y José Gómez Millán, arquitectos encargados, respectivamente, del paseo público y de los Reales Alcázares.

 

ESPECIES REPRESENTADAS ACTUALMENTE

Quercus robur (roble, Fagáceas)

Jacaranda mimosifolia (jacarandá, Bignoniáceas)

Juglans nigra (nogal americano, Juglandáceas)

Acer pseudoplatanus (falso plátano, Aceráceas)

Acer negundo (arce común Aceraceae)

Aesculus hipocastanum (castaño de Indias, Hipocastanáceas)

Lagunaria patersonii (lagunaria o pica-pica, Malváceas)

Cedrus deodara (cedro, Pináceas)

Ginkgo biloba (Ginkgo, árbol de los escudos) Ginkgoáceas)

Catalpa bignonioides (catalpa, Bignoniáceas)

Brachychiton populneum (brachichiton, Sterculiáceas)

Taxodium distychum (ciprés calvo, Taxodiáceas)

Pinus canariensis (pino canario, Pináceas)

Fagus sylvatica (haya, Fagáceas)

Quercus rotundifolia (encina, Fagáceas)

Phytolacca dioica (ombú o zapote, Fitolacáceas)

Araucaria heterophylla (araucaria, pino de Norfolk, Araucariáceas)

Ceratonia siliqua (algarrobo, Leguminosas)

Casuarina equisetifolia (Casuarina. -Casuarinaceae)

Cycas revoluta (cicas, Cicadáceas)

Taxus baccata (tejo, Taxáceas)

Hadronanthus spp. (no le he visto la flor) Bignoniácea

Ceiba speciosa = Chorisia speciosa.-Arbol de la seda o Palo borracho.-Bombacácea

Destacaría entre las plantas que nos podemos encontrar en el jardín actualmente un magnifico grupo de Monstera deliciosa. -Costilla de Adán y grupos de Agapanthus africanus y Clivia miniata entre las praderas de césped que lo conforman a los que han incorporado rosales con flores rojas de la variedad La Sevillana.

Hasta el siglo XX esta zona había seguido siendo un espacio agrario, de origen medieval, conocido como huerta de la Alcoba. El espacio actual, que imita el estilo muy a su generis de los jardines ingleses, es de una reforma de 1927.