
La actual avenida de la Constitución que hoy se reúne en una sola vía, es el resultado final de varias transformaciones planteadas desde el año 1863 y puestas en ejecución a partir de 1911 por el entonces alcalde, Antonio Halcón y Vinent, en el marco de las reformas unidas a la proyectada Exposición Iberoamericana de 1929.
En 2006, el Plan de Movilidad municipal del ayuntamiento ya mostraba la intención de crear una línea de tranvía que recorrería los 2 km que discurrían entre Plaza Nueva y San Bernardo
A efectos de valorar la perdida de vegetación en la Avenida, y comprobar los árboles que existían hasta hace poco y que han desaparecido o se encuentran maltrechos vamos a distinguir tres tramos, el primero desde las casas Consistoriales a la calles Alemanes y Garcia de Vinuesa, un segundo tramo desde estas calles hasta la confluencia con la calle Santo Tomas y un tercer tramo desde esta calle hasta la Puerta Jerez.
Así, el primero de ellos que va desde la plaza Nueva hasta el comienzo de la catedral (calles Alemanes y García de Vinuesa), se llamó tradicionalmente, desde el siglo XIII, «calle de Génova». Pasando a ser en las primeras décadas del siglo XX «Cánovas del Castillo» (1897-1931).
En tiempos de la Segunda República Española, pasó a llamarse «Libertad» (1931-1936); y en la época franquista «José Antonio Primo de Rivera» (1936-1980),allí existieron en el acerado izquierdo árboles que no he podido identificar ,en una noche fueron sustituidos por naranjos amargos en ambos lados de la avenida en la década de 1970, fueron 73 árboles que permanecieron en este tramo de la avenida hasta que con motivo de la instalación del Metrocentro fueron cortados a ras en un día de la Feria de Abril, arboricidio que propicio varias protestas ciudadanas.




El segundo sector, desde García de Vinuesa en dirección a la puerta de Jerez hasta la confluencia con Santo Tomas también se ha conocido hasta hace poco, y a su vez desde el s. XIII, como «calle Gradas», en el tramo existente frente a la catedral; y después, a su vez, como «calle de la Lonja» al correspondiente al frente de la Casa Lonja. En la primera mitad del s. XIX se conoció tal sector como «Punta del Diamante», y posteriormente «Catedral» (1868-1877), «Gran Capitán» (1877-1917), «Reina Mercedes» (1917-1931), «Libertad» (1931-1936) y «Queipo de Llano» (1936-1980).
Había un tramo el correspondiente a la fachada de la catedral que no disponía de arboles, solo en la esquina el magnolio.-Magnolia grandiflora cuyo estado decadente denunciábamos en un blog anterior.
En el acerado de Correos y el Edificio la Aurora unos arces.-Acer negundo var.violaceo ofrecían sombra la peatón.




En 1927 se derribó el convento de Santo Tomás, ubicado frente a la Lonja, como parte del ensanche acometido para crear una avenida que continuase desde la Catedral hasta la Puerta de Jerez. Así siguiendo la línea de la sede catedralicia la nueva vía cruzaría la antigua calle Gran Capitán, suprimiendo el trazado de las calles Cardenal González y Santo Tomás. El resultado es que se quedaba un espacio triangular disponible que se destinó a ajardinamiento. Los jardines se proyectan y construyen por Juan José Villagrán en 1928
Situados enfrente de la Lonja reciben su nombre por situarse al costado del edifico, cuya actual entrada principal da a los jardines., en su vegetación destacan unas palmeras Phoenix canariensis y Washingtonia robusta junto a unos enormes Júpiter.-Lagerstroemia indica y una majestuosa Jacaranda mimosifolia ,lo de majestuosa era antes ya que después de la poda que le han realizado en la actualidad el árbol ha perdido toda su dignidad.
En un arcén que separaba la avenida de una calle auxiliar donde aparcaban los tradicionales coches de caballos 9 Acacias blancas.-Robinia pseudacacia ofrecían su sombra.




Al final del tramo ,casi enfrente de lo que fue el Teatro Coliseo el plátano de Santo Tomas,.-Platanus x hispánica en su momento árbol significativo de la avenida y que después de una intervención de emergencia lo han convertido en un árbol monstruoso por la forma en que ha quedado. .
Y un tercer sector desde la confluencia de la calle Santo Tomas hasta la Puerta Jerez. plantado en ambos aceras era el tramo que albergaba los arboles mas grandes de la avenida también arces.-Acer negundo var. violaceo y que proporcionaban las aceras mas sombreadas ,en total junto a los del tramo anterior eran 39 los arboles existentes
En 1980, y con la llegada de la democracia, la avenida cambió a su nombre actual al conjunto unido en una sola Avenida, dedicada a la Constitución española de 1978.
Entre los años 2004 y 2006, e cerró al tráfico para llevar a cabo las obras para su peatonalización. En octubre de 2007 se terminaron las obras y entró en funcionamiento una línea de tranvía denominada metrocentro, para facilitar los accesos al centro de la ciudad


Las mejoras de la peatonalización de la avenida se definían así :
«Recuperación medioambiental del entorno, evitando contaminaciones de todo tipo y características; favorecer al peatón frente al vehículo de motor; favorecer la movilidad en elementos no contaminantes; garantizar el acceso ciudadano a través de un medio de transporte a la Plaza Nueva; modificaciones urbanísticas y de mobiliario urbano acordes con el entorno; que garanticen las actividades comerciales de la zona; que favorezcan el disfrute ciudadano de la zona monumental y la eliminación de barreras arquitectónicas para discapacitados».
En este sentido, el Ayuntamiento sevillano anunció -el 11 de julio DE 2004- que se iban a trasplantar «con las máximas garantías posibles» 64 árboles, que por cuestiones técnicas entorpecían el desarrollo normal de las obras del Metrocentro o simplemente porque debían ser reordenados en función del nuevo uso peatonal de las calles, desde que el pasado mes de abril el Ayuntamiento taló 121 árboles dentro del proyecto de peatonalización del casco histórico de Sevilla, en lo que se consideró un «arboricidio», la Plataforma por la Defensa de los Parques y Jardines denunció «la obsesión del Consistorio por eliminar arboles». Así, cabe recordar que el Gobierno municipal prometió recientemente, que doscientos nuevos ejemplares poblarían todas las calles afectadas por las obras que incluían Plaza Nueva, Calle San Fernando ,Avda. Carlos V hasta la Estacion del tren de San Bernardo.


La Plataforma por la Defensa de los Parques y Jardines aseguraba que muchos de los árboles que se trasplantaron con motivo de las obras del tranvía -y que se encontraban en el vivero municipal de Miraflores- «había muerto»
Para la Plataforma Cívica, «el proyecto de la Plaza Nueva incluía la desaparición total del arbolado», lo que para su portavoz Rafael Sanmartín suponía que «sería más cómodo para las empresas constructoras que no existan árboles de por medio, porque así pueden maniobrar sin que nada les estorbe ni les obligue a mirar por donde pasa la máquina».
Por último, los defensores de los jardines y parques sevillanos consideraban que cuando las obras «se hacen a la ligera, como ha sucedió, no sólo se demuestra la falta de interés por la ciudad, sino algo peor: la utilización electoral de la obra, que se hace con dinero de todos».
En una entonces reciente comunicado de Ecologistas en Acción de Sevilla sirvió para plantear la cuestión: «Sevilla, especialmente, es una ciudad que necesita de arbolado y vegetación abundantes dadas su ubicación geográfica, sus características socioeconómicas y sus condiciones geo climáticas». Y hasta ahí el consenso de la ciudadanía era total.
Hoyen dia es un engendro de avenida peatonal , un zafarrancho de combate, los peatones atentos al cruce del carril bici y pendientes con en Metrocentro, circulan con atención sin dejar que los niños vayan solos, estando en alerta para evitar cualquier percance.
El sosiego y la tranquilidad no es total porque la avenida no es peatonal la han convertido en una avenida mixta peatonal, ciclista y de transporte público, en la que se han beneficiado los edificios al desaparecer la arboleda y se han perjudicado a los ciudadanos al ofrecerles una avenida sin sombra en una ciudad que durante mas de seis meses al año se hace necesaria para pasearla. La sombra como confort en un espacio urbano en países de calor no es un lujo, es una necesidad vital para combatir el calentamiento actual y en prevención del cambio climático que ya va aconteciendo aunque no nos demos por enterados.
Es una avenida dura donde el viandante difícilmente convive junto al tranvía, coches de caballos, bicicletas, carteles publicitarios, desniveles, veladores, vendedores ambulantes, artistas callejeros, patinadores….”.
“la ciudad en la que las personas no han sido consultadas “

En las fotos de las obras que se ejecutaron se observan los arboles que fueron ejecutados con tal motivo y que fueron reemplazados en los tramos referidos por apenas 70 naranjos amargos procedentes de la Finca del Algabeño al lado de la Ribera de Huelva en el término de La Algaba que fueron recuperados por la Junta de Andalucía en su vivero de San Jerónimo y después trasplantados entre cables, suelos de albero y pavimentos en la nueva avenida peatonalizada, donde algunos de los árboles decadentes están culminando sus existencia.
Acostumbrados a estar en campo abierto y a ser generosamente regados, estos árboles, constreñidos en unos alcorques reducidos, entre instalaciones subterráneas y rodeados del granito que irradia 60 grados en verano, no han desarrollado una copa sustitutiva de la que tenían los árboles originales.
Decía Enrique Figueroa Catedrático de Ecología de la Universidad de Sevilla «La Expo fue el punto de partida para un modelo de ciudad nefasto», afirma este catedrático de la Hispalense, para quien la muestra universal dio lugar a una arquitectura «carente de verde, con plazas y calles para ser vistas, pero no para ser vividas».
El árbol, según este experto en Ecología, conforma el 50% del paisaje de una ciudad. «Este porcentaje varía según el tipo de urbe, pero el patrimonio forestal supone un componente visual y de calidad de vida esencial que lleva años ausente de los planes de desarrollo de la ciudad, un déficit palpable en barrios como Híspalis (en Hytasa), Palmete, la Tres Mil o la nueva urbanización de VPO en el Tiro de Línea», explica.



«Las zonas peatonales no pueden servir sólo para el tránsito, sino para la estancia», refiere. «Muchos expertos definen la calle como la sala de estar del ciudadano. Así ha de ser concebida, como un espacio multigeneracional y multicultural, donde el niño desde pequeño se relaciona con personas de distinta edad y raza, lo que contribuirá a que de mayor sea más sociable»
Este articulo solo pretende recordar lo que fue la Avda. de la Constitución en su aspecto vegetativo a través de los años contemporáneos de su existencia, la ciudad como elemento vivo evoluciona y cambia sus paisajes urbanos, aquí se nos recuerda a los que la conocimos como era la avenida antes de su transformación “ peatonal “.