Plaza Nueva.-1860.-No identifico los arboles plantados.No aparecen las palmeras
Plaza Nueva -Foto de Rafael Garzon datada en 1885 que aparecen las palmeras y los bancos

Tras la demolición del Convento de San Francisco el Grande se diseñó en el solar la denominada actualmente Plaza Nueva. En 1848 el ayuntamiento de la ciudad aprobó el proyecto presentado por Francisco Javier Cavestany para construir un gran fuente en la plaza, coronada por una estatua del rey San Fernando, aunque el proyecto quedó aparcado hasta que fue rescatado en 1861, aunque dedicando la plaza y la estatua a la reina Isabel II de España. Ésta declinó en 1862 a favor de la antigua idea.

No será hasta 1854 cuando Balbino Marrón presenta el proyecto del paseo de salón con el que se quiere configurar la plaza, ni hasta 1856 cuando finalicen las obras de las fachadas Norte y Sur que cerrarían los lados, no habiéndose completado la correspondiente al edificio del Ayuntamiento

El rey Alfonso XII de España puso la primera piedra del monumento el 27 de marzo de 1877, aunque pasaron cuarenta y siete años hasta que se colocó el monumento, siendo inaugurado el día 15 de agosto de 1924

“En el centro de la plaza se encuentra el monumento al Santo Conquistador de la ciudad, acordado y proyectado en varias ocasiones a partir de 1862, pero que hasta 1924 no fue una realidad.

Está inspirado en el estilo de transición del románico al gótico y se levanta sobre gradas de granito. El basamento, de planta estrellada que luego pasa a rectangular, lleva en sus cuatro frentes las figuras, en busto redondo y de tamaño mayor que el natural, de Alfonso X el Sabio, obra del escultor Enrique Pérez Comendador; del esforzado y casi legendario Garci Pérez de Vargas, tallada por Agustín Sánchez Cid, del primer arzobispo de Sevilla D. Remondo de Losana; debida a Adolfo López Rodríguez y del primer Almirante de Castilla D. Ramón Bonifaz, obra de José Lafita Díaz, todos ellos escultores sevillanos.

Sobre estar figuras y coronando los bellos doseletes góticos de alabastro que las cobijan, se hallan, alternativamente colocadas la Giralda y la Torre del Oro en su primitivo estado en el periodo almohade. Sobre una cornisa de canecillos románicos se levanta la estatua ecuestre de Fernando III el Santo, modelada por Joaquín Bilbao y Martínez Su traza se debe a Juan Talavera y Heredia.

Plaza Nueva.-Antes de colocar el Monumento a San Fernando.-Datada en 1875.-Kiosko de Música en el centro.palmeras en las esquinas de la plaza y naranjos en doble hilera.
Plaza Nueva.-Kiosko de música en el centro de la plaza donde predominan las palmeras

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Elevado en amplio andén sobre el plano de los arrecifes embaldosados, sembradas filas de ailantos.-Ailanthus altissima, de altas acacias.-Robinia pseudoacacia y palmeras de datiles  Phoenix dactylifera que forman bóvedas de ramas y hojas alrededor del mismo, y el cuadrilátero marcado con balaustradas y asientos de piedra blanca; terminando el exorno con la distribución de doce farolas de forja de estilo sevillano sobre pedestales de jaspes y asientos semicirculares de mármol.

En 1924 se instalan artísticas farolas de fundición.

En 1930 se reforma en la que desaparecen las balaustradas y asientos de piedra blanca, fue realizado en los años cuarenta del siglo actual, el actual pavimento de mármol y enchinados pertenecen a la reforma. Se rodea de parterres rodeados de setos de arrayan

En la década de los treinta,  otra remodelación del interior viene a reducir, en favor de nuevos parterres, el salón central que además se encinta con una balaustrada de piedra.

Lo que en un principio fue un calificativo de recién hecha, se transformó en el nombre propio y oficial con el que es conocida.

Los primeros planos fueron de Angel de Ayala y modificados después por Balbino Marrón. Conserva hoy en día la estructura básica con que fue concebida.

Plaza Nueva en 1900.-.Kiosko de música engalanado
Plaza Nueva 1910 con doble hilera de bancos bajo los arboles y palmeras

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Plaza Nueva 1918.-
Plaza Nueva en en 1914 entonces llamada Plaza de San Fernando con coches aparcados bajo los arboles y las palmeras..Se observan las vías del tranvia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Antes ya ,el espacio central había sido concebido como salón y ya en los primeros años se plantaron naranjos Citrus aurantium y palmeras Phoenix dactylifera, rodeándola con tres hileras de bancos de mármol con respaldos de hierro en todo el contorno y en el centro un kiosco para la música.

El crecimiento del tráfico rodado ha llevado a que se hicieran varias remodelaciones..

A principios de siglo se la dotó de árboles de sombra, Platanus x hibrida y ailantos.-Ailanthus altissima, estos últimos desaparecidos, bordeando sus aceras con alineaciones de naranjos amargos.-Citrus aurantium.

En los años cuarenta son eliminados los bancos de piedra y las balaustradas, reorganizándose la jardinería y el pavimento que pasa a ser de mármol y enchinados, nuevamente retocados cuando en la plaza se abrió, y cerró posteriormente en los años setenta, una boca de acceso al que  iba a ser el metropolitano de la ciudad que no llegó a ejecutarse.

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PRIMERAS PALMERAS EN LA PLAZA NUEVA

De la Hemeroteca Municipal extraemos que:

Las palmeras habían existido en Sevilla pero no habían adquirido su personalidad como árbol urbano.

Una relación, mandada a realizar al comandante de la fuerza municipal exterior por D. Leonardo García de Leaniz en 1.862. Tan sólo nueve palmeras existían en las huertas alrededor de la ciudad, expresándose en esta relación su ubicación en las huertas y los nombres de sus propietarios. Al intentar adquirirlas para la ornamentación de los paseos de la ciudad, hace referencia a la estima que tenían sus propietarios respecto a las mismas “por su antigüedad y por su escasez en este país”. Existían en jardines privados o fincas en el centro de la ciudad.

Al fracasar en su intento el Sr. Leonardo García Leaniz, se dirige al Sr. alcalde proponiéndole la adquisición de palmeras al Reino de Valencia, lo mismo que han hecho otras poblaciones, según especifica, para ser utilizadas “como flores de mérito y árboles de buen afecto”, para plantarlas en los cuatro ángulos de la Plaza de la Infanta Isabel ( hoy Plaza Nueva).

Después de diversas vicisitudes y cartas el Sr. Alcalde Constitucional de Elche (Alicante) solicitando los costos de las palmeras, de su saca y preparación hasta ponerlas en el embarcadero desde Elche, en Alicante, aconseja el regidor la presencia de un hortelano para su plantación en Sevilla.

Es de destacar que los medios de transporte eran rudimentarios, por lo que las palmeras eran de tamaño pequeño y las técnicas de trasplante muy primarias. Curiosa la diferenciación de precios entre las palmeras macho y las hembra, así como “el tiempo más a propósito o mejor dicho el único en que se hacen estas plantaciones, es el mes de octubre, pues si bien en noviembre también se hace, no dan resultado favorable”. Contrario totalmente a la técnica habitual y científicamente demostrada de realizar los trasplantes a finales de primavera, principios de verano.

La demanda del Sr. García de Leaniz se aprobó, siguiendo un periodo de información. Tras recibir unas muestras de palmeras, se desistió de adquirir las cien palmeras que, en un principio se solicitaron, por su elevado costo.

Plaza Nueva antes de la construcción del Monumento a San Fernando luciendo sus palmeras

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Posteriormente se volvió a la idea inicial de encontrarlas en zonas más cercanas y en ejemplares con posibilidades de ser trasplantados; se solicitaron a Bollullos Par del Condado, Jerez de la Frontera y, otra vez, a Elche, en el año 1.871, con la idea de colocarlas en la Plaza de la Libertad en sus cuatro esquinas (en este año, así se denominaba la Plaza Nueva).

El 19 de enero de 1.871 se ofrece y se acepta una palmera del jardín del convento de Santa Ana, ofrecida por D. Pedro García de Leaniz, vicepresidente de la Diputación Provincial, que se reserva en el lugar donde estaba plantada hasta poder conseguir las otras tres necesarias para colocarlas en los ángulos de la plaza, donde estaban colocados los kioscos de anuncios.

Ya en 1.876, en la sesión celebrada el 5 de mayo, los concejales piden de nuevo, siguiendo la idea inicial, que se coloquen las cuatro palmeras en las esquinas de la plaza y, ante la imposibilidad de encontrar otras tres que acompañaran a la que habían ofrecido, se propone y decide pedirlas a Elche para que las cuatro tengan el mismo porte y sean iguales.

Sin embargo, se siguen buscando soluciones con palmeras del término municipal. El 4 de enero de 1.879 se sigue hablando de trasladar unas palmeras de los jardines de las Delicias, ya acondicionados por el Asistente Sr. José de Arjona, a la ya denominada en estas fechas Plaza de San Fernando (Plaza Nueva). Hasta el 28 de febrero de 1.880 no están completadas las cuatro palmeras que deben colocarse en los ángulos de la plaza, al haber cedido D. Manuel Marañón una que existía en la casa que fue de la Moneda, en el interior de la ciudad.

El 1 de marzo de 1.880, en sesión celebrada por el Consistorio, se informa que para que guarden una buena simetría, éstas deben plantarse en el lugar donde están emplazados los kioscos de anuncios y no en los ángulos exteriores, a causa de las servidumbres. El Sr. Talavera aconsejó colocar mayor número de palmeras.

Al día siguiente se escribe a Elche solicitando de veinte a veinticinco ejemplares machos de doce palmos de tronco (es de notar aquí que ya se preferían algo crecidos).

A raíz de la petición, se embarcan dieciocho palmeras en el vapor Luís Cuadra, y junto con ellas, viene el hortelano que debía plantarlas. Seis más se quedaron preparadas para otro envío. Se cita que en el trayecto desde Elche a Sevilla se estropearon algunas, volviendo a solicitarse para plantar las que se habían solicitado.

Plaza Nueva año 1961
Plaza Nueva 1954.-Los pies de las artísticas farolas convertidas en bancos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Plaza Nueva nevada en febrero de 1954.-

Plaza Nueva.-Sillas metálicas para sentarse en 1960

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En aquel entonces en Elche, el procedimiento de  conseguirlas era el de recorrer distintos huertos y encontrar dueños que quisieran venderlas.

Es en la década de 1870 a  1.880 es cuando se tiene conocimiento de la primera plantación de palmeras en un espacio urbano, en este caso, en la plaza emblemática de la Libertad (1.870), conocida también como la de la Infanta Isabel (1.880), y posteriormente de San Fernando (1.881) y Plaza Nueva (desde 1.854 hasta 1.870, y desde 1.936 hasta nuestros días).

En una carta de fecha 3 de mayo de 1.880, se comunica a D. Jaime Brotons que las palmeras han sido colocadas a satisfacción, habiendo sido las últimas recibidas las de mayor lucimiento y llegadas en mejores condiciones.

A partir de estas fechas se inician nuevas expediciones, las peticiones se suceden, el 24 de marzo de 1.881, diez palmeras; el 29 de noviembre de 1.882, doce palmeras hembras son solicitadas, algunas para reponer las que se habían perdido de las primeras plantaciones.

Al verlas plantadas en la Plaza Nueva, existe un deseo ciudadano de adoptar el nuevo árbol, hecho que genera que la Sociedad de Carreras de Caballos desee adquirir una que sobró de las traídas para reposición, para plantarla en la meta de llegada del Hipódromo de Tablada.

Nuevas reposiciones son necesarias. El 16 de diciembre de 1.886 se piden cinco palmeras macho y cinco palmeras hembra para las plazas de San Fernando y la del Triunfo.

Todas estas plantaciones hacen referencia a la palmera de dátiles, Phoenix dactylífera, la más cultivada en Elche por sus frutos y el aprovechamiento de las palmas, tanto para la confección de escobas como para la preparación de palmones para su bendición el Domingo de Ramos.

LA PLAZA NUEVA AÑOS  2000 A 2018

Un gran área central inmediata a las gradas, que rodeadas por fustes de columnas unidas por cadenas sirven de base al monumento a San Fernando, pavimentada mediante un enchinado, que continua, con solería de mármol de diferentes colores: gris, rojo y sobre todo blanco, para extenderse por el resto de la superficie libre de vegetación y que es la mayor parte de la plaza. Distribuidas por ella, se sitúan farolas de fundición sobre pedestales pétreos y bancos, también de fundición que, aun estando aislados, permanecen próximos a los setos que delimitan los arriates, aunque sin formar parte de ellos como se hacía habitualmente en otras plazas del centro de la ciudad.

Hasta no hace mucho numerosas sillas metálicas  se encontraban a disposición de los ciudadanos que desearan  usarlas, para así formar animados grupos de tertulia que recordaban viejas estampas de época. El control y cobro de las sillas se realizaba por el Servicio de Parques y Jardines a través de su plantilla de Guardas Jurados y Guardas conservadores.

 

Parterres rectangulares bordeados con setos de arrayan se llenan de plantas de flor cuatro veces al año

 

Jupiter el flor.-Lagerstroemia indica en los parterres de la plaza

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Vegetación confusa entre las palmeras y los plátanos.
Necesidad de adecuación del arbolado

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La vegetación en la plaza  está distribuida y organizada de la siguiente forma:

Cuatro arriates con forma rectangular y delimitados por setos de arrayán (Myrtus communis) que anteriormente  dibujaban formas geométricas en su interior, en las que se colocaban las plantas de flor de temporada. los setos se sitúan en los bordes de la gran explanada de la plaza paralelamente a los andenes antes mencionados ,dos arriates más al lado Norte de la plaza conforman su jardinería, ahora en unas plantaciones insostenibles se rellenan varias veces al año con plantas con flores, petunias, antirrinos, poinsetias, ciclámenes etc…con un costo extraordinario cada vez que se reponen ,. En el interior de ellos encontramos  algunos árboles de júpiter (Lagerstroemia indica) y palmeras (Phoenix dactylifera ,al que se han incorporado la Palma de Sagú.-Cycas revoluta.

Debido a esta distribución la plaza presenta en planta una cierta forma de “U” que favorece predominantemente el paso por el lado abierto y la estancia en el resto,  con tendencia a dirigir la mirada hacia la fachada del ayuntamiento que contiene el reloj que marca la hora oficial en la ciudad.

Dos hileras de naranjos amargos (Citrus aurantium var. amara) plantados después del levantamiento de la plaza con las frustradas obras del metro supusieron la  restitución del encintando y enchinado que rodea el monumento central, y otros que discurres paralelamente a los setos de los parterres por la cara que estos presentan hacia el interior del área pavimentada con mármoles.

2006-07 se expusieron con gran éxito  22 obras de bronce del escultor polaco Igor Mitoraj

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En los años 2006-07 se expusieron con gran éxito  22 obras de bronce del escultor polaco Igor Mitoraj   su exposición” Arte en la Calle “ patrocinada  por la Fundación La Caixa  y el Ayuntamiento.

Una doble hilera perimetral que rodea toda la plaza, especialmente en la zona de los andenes  en la que se alternan 30 unidades de plátanos de sombra (Platanus x hybrida) y 46 altas palmeras (Phoenix dactylifera)  creando una confusión vegetal. La simbiosis plátanos de sombra y palmeras, la sombra y el sol, hace que no luzcan ni las palmeras, como antes habían lucido, ni los plátanos para aportar la sombra necesaria.

Esta contundente vegetación arbórea contrasta con la más delicada de los 60 naranjos que se plantaron, todos ellos faltos de vigor después de varios años ,la carencia de un suelo estructural adecuado falta de, aportación de abonos y sobre todo la reflexión del sol en los meses veraniegos juegan en su contra,

Trasplante de arboles sin futuro
Mala simbiosis entre plátanos y palmeras

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Con las obras del Metro centro desaparecieron algunos árboles.-Platanus xhibrida que fueron “ trasplantados “ a su muerte asegurada con las técnicas que se aplicaron. Parte de los naranjos frente al Hotel Inglaterra y el Banco de Andalucía fueron repuestos con naranjos de recuperación.

“  La plaza presenta un cordón de vegetación que la cobija perimetralmente y le da acogedora sombra en verano para transitarla en su alrededor, mientras que se muestra abierta y solícita en la gran explanada de su interior, favorable al descanso bajo el sol invernal y atractiva con los intensos azahares de los naranjos en la cálida primavera sevillana. “ Así la define  Sevilla .org

Tanto en arbolado como la jardinería de la plaza debería ser objeto de una remodelación teniendo en cuenta las circunstancias actuales de la plaza y las actividades que en ella continuamente se realizan. Teniendo especial atención en la adecuación del arbolado y la reducción de superficies de planta de flor con diseño adecuado al carácter histórico de la plaza pensando en restringir el gasto que supone la sostenibilidad de las plantaciones actuales.