Jardines de las Delicias.-Niño de la Caracola o Neptuno niño

El palacio fue concebido como lugar de descanso para los prelados de la diócesis hispalense, es una obra de grandes dimensiones, con un enorme valor artístico y arquitectónico.

Desempeñaba las funciones de lugar de recreo y descanso de los prelados sevillanos, que existió como casa de labor al menos desde el siglo XVI.

Podemos afirmar que fue el primer jardín privado que se construyó en el Sur de España, del tipo  que podemos llamar “ artístico “,” clásico “, o “ formal “ para distinguirlo de otros modelos considerados “ paisajistas “,fue el que existió en el Palacio Arzobispal de Umbrete ,que se debió a la iniciativa de Don Francisco de Solís Flolch de Cardona (1713-1775 ) cardenal arzobispo de Sevilla.

Nada debe extrañarnos que el cardenal Solis mandase construir estos jardines en su segunda residencia.

No carecía por tanto Francisco de Solis de recursos económicos, ni formación, ni gusto por el lujo y la vida descansada, cuando tuvo la idea de enriquecer su palacio de Umbrete con unos jardines, sino muy extensos si de una considerable belleza  y de tipología única hasta ese momento en estas tierras.

“ el conjunto de fuentes y estatuas es de lo más bello que se conserva en Sevilla y muestra excelente de la decoración de un jardín palaciego; son tan poco frecuentes las de este carácter en la región, que puede considerarse como único modelo “ según D. Antonio Sancho Corbacho. Solo comparables  con los que se construyeron en 1771 en el Retiro de Churriana.

El espacio ocupado por los jardines .cuyo sencillo diseño cabe atribuir al arquitecto Ambrosio de Figueroa, quien trabajo para el cardenal al menos desde 1758,se situaba al norte de la edificación palaciega, en el centro de la villa; estaba delimitado por tapias en las que se abría una portada palaciega, mientras en uno de sus ángulos se hallaba la casa donde vivía el jardinero con su familia.

En el centro se hallaba un espacio de considerable amplitud, pues aparecía cerrado por 32 lienzos de rejas de hierro pintadas de verde, al que se accedía a través de una portada del mismo material .Esta era el lugar más interesante y  bello  del conjunto, pues en su centro se hallaba una fuente de mármol y a su alrededor simétricamente dispuestos entre árboles y plantas se erguían treinta y seis pedestales de piedra sobre los cuales figuran veinticuatro esculturas de mármol, doce de tamaño natural  y otras tantas algo más pequeñas ,que representaban  dioses de la mitología griega y romana, completándose la decoración escultórica con treinta y tres bustos igualmente de mármol. Diez de los cuales se hallaban colocados sobre los pedestales y el resto sobre u n frontispicio de ladrillo.

En este mismo espacio central se hallaba una alberca para el riego, rodeada por un pretil sobre el que se situaban siete jarrones blancos de cerámica, y a su lado se disponía de una noria cuya gran cubierta aún subsiste hoy; se trata de una interesante construcción de ladrillo enfoscado y encalado de planta octogonal levantada sobre una alta base a la que se accede por tres escalones formando sus anchos  pilares ocho arcos cerrados por rejas en su mitad inferior, siendo la parte más notable la cubierta en forma de chapitel con tejas coronada por una sencilla cruz patriarcal de hierro……

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por el resto de los jardines se distribuían en gran número flores y plantas  de distintas especies, algunas formando cuadros y otras plantadas en más de ochenta macetas, muchas de las cuales eran de cerámica azul y blanca y entre las que había rosales de diversos tipos, arrayan, bojes y cipreses: había igualmente numerosos árboles frutales, como higueras, granados ,melocotones ,perales y membrillos, pero sobre todo destacaba la presencia decenas de naranjos chinos, los cuales formaban una red tupida que a los  autores del inventario les resulto imposible contarlos.

Finalmente entre cuatro de los cuadros formados por plantas se hallaba un merendero de construcción octogonal con remates de cerámica.

Fecha de construcción de los jardines de 1757 a 1762.-

En 1844 de trajo a Sevilla el conjunto que formaban la fuente y las esculturas de la residencia arzobispal de Umbrete.,en el marco de las obras de tranque incluían la construcción del nuevo paseo,y  formación del antiguo edificio del convento de la Merced e nel Nuevo Museo de Pintura y Esculturas,obras iniciadas en 1841 ,se construyó ante la puerta principal una glorieta en alto con jardines alrededor y en ellas se colocó  este año de 1844 la fuente llamada de Baco y posteriormente se colocaron algunas esculturas y bustos que se hallaban en el mismo museo quedando el resto almacenado en sus salas.

En el 1844 fueron trasladadas a la Plaza del Museo y después a los jardines de las Delicias.

Jardines de las Delicias.Urania

Fueron veinticuatro pedestales de distinta forma y tamaño, la fuente de Neptuno y tres esculturas. En el Museo de Bellas Artes se conservan dos bustos quizás los mejores del conjunto.

Los bustos que se instalaron primero en la Plaza de Museo y  más tarde en las Delicias, hay que decir que en la segunda mitad de la década de los ochenta del pasado siglo XX sufrieron al igual que las estatuas, los efectos del vandalismo salvaje, que incluyo destrozos, pintadas e incluso robo de piezas completas, por lo que el Ayuntamiento se  decidió su retirada, sustituyendo algunos por copias de poliéster que también fueron retiradas por robos y destrozos de su emplazamiento y llevando lo que quedo a los Almacenes Municipales,.

Cuatro esculturas representando a los dioses, Apolo, Juno y Mercurio y una cuarta no identificada estuvieron colocadas, al menos hasta 1983 en el Salón Alto de las Delicias y las cuales desaparecieron siendo sustraídas.

El mejor elemento del conjunto es sin duda la fuente, que aunque antiguamente fue llamada Baco, según Sancho Corbacho su figura escultórica central debe corresponder a una representación infantil de Neptuno o el Neptuno niño.

Posiblemente la fuente de Neptuno Niño sea una de las más simpáticas y quizás desconocidas que hoy podemos encontrar en Sevilla.

Esta deidad esculpida en mármol blanco se sitúa en una coqueta glorieta  de los Jardines de las Delicias de Arjona, estos jardines con los cuales la ciudad recuerda a uno de sus Asistentes más populares, a por de ser el pionero en la destrucción de sus murallas y puertas y llevarse por delante la coracha que unía las torres del Oro con la de la Plata con la excusa de dar continuidad al Arenal.

Después vendrían muchas más excusas y muchos más lienzos demolidos, hasta lo que nos queda hoy.

 

Volviendo a nuestro regordete y rollizo protagonista, aunque con un desarrollo abdominal bastante importante para la edad que se le supone, Neptuno niño o Neptunito centra todos sus esfuerzos en soplar una caracola con la que quizás quiera invocar a otros dioses amigos perdidos con el paso de los siglos y de los cambios de sitio.

Porque la historia de esta infantil escultura barroca se remonta nada más y nada menos  que a mediados del siglo XVIII, cuando la encontramos adornando los jardines del palacio veraniego que el arzobispo Francisco de Solis mando levantar en Umbrete.

Jardines según testigos de la época de una exquisitez y belleza inigualable, posiblemente  diseñados por el arquitecto Ambrosio Figueroa, que trabajo para Solis durante la etapa en que este llevo la Mitra hispalense   .

Pero el abandono primero y los enfrentamientos de la Iglesia con el gobierno del general Espartero después provocaron el desmantelamiento del fabuloso conjunto artístico, siendo nuestro niño trasladado en 1844 junto a otras esculturas, entre ellas 24 bustos de mármol blanco de Carrara a la recién creada Plaza del Museo ,ya en Sevilla.

Como hoy lo hace el genial Bartolomé Esteban Murillo, nuestro Neptuno Niño se situaba en el centro de esta plaza ,abierta tras la demolición del convento Casa Grande de la Merced.

A sus alrededores se encontraban los bustos a los que antes hicimos referencia y otras deidades clásicas como los Mercurio, Marte, Apolo, Juno que sobre pedestales atribuidos al escultor Cayetano de Acosta ( mediados del siglo XVIII) guardaban las cuatro esquinas  de un elegante espacio conocido como el Salón Alto.

Jardines-de las Delicias Esculturas-de Apolo Juno-y Mercurio-en-el-SalÓn Alto.
Jardines de las Delicias.Salón Alto después de la restauracion

Un “ lindísimo paseo “ en palabras de Jose Velázquez ,cronista de la época en el que intervinieron el arquitecto Balbino Marrón y el paisajista Andrea Rossi, bajo el mecenazgo de Fermín de la Fuente y que sería inaugurado con un baile el 27 de mayo de 1846 dentro de los actos celebrados en la boda de los Duques de Montpensier.

En cuanto a las esculturas de las veinticuatro que existieron en los jardines de las Delicias en Umbrete solo se conservan tres en los Jardines de las Delicias, la mejor conservada es Hispania, en la que se aprecia aun la blancura original del mármol y en la cual la figura femenina tocada con corona de laurel es esbelta y de serena prestancia con sus atributos característicos de la bola del mundo y la doble flauta.

Otra de ellas representa el Dios Pan ,apoyado sobre el tronco de un árbol, con rostro barbado,la mitad inferior del cuerpo de aspecto animal y la superior humana, destacando la disposición de esta con la dinámica y bella curva praxiteliana.

Jardines de las Delicias.-Bustos sobre columnas

Por su parte Venus que aparece acompañada por el niño Dionisio, figura cubierta en parte por un manto que le cae por detrás  con la pierna izquierda adelantada y la mano derecha sujetando el manto, mientras que la izquierda la coloca sobre la figura infantil;  a  la imagen de Venus le falta la cabeza, pero en la del niño se observa una talla bastante lograda.

La figura de Mercurio aparecía tocada con sombrero y un amplio manto recogido en el brazo derecho y que le cubría la anatomía por detrás casi al completo. Recogido por el otro lado  en la cintura a modo de sudario, con un pudor propio del jardín de un eclesiástico

.Lo mismo ocurría con la figura de Apolo, de gran clasicismo, con un perro a sus pies y con el acertado tratamiento anatómico que vemos en las demás estatuas, y la misma melancolía en la expresión, con la mirada perdida en el infinito.

Por su parte la de Juno solo muestra el desnudo de uno de sus brazos y la pierna correspondiente, que deja ver al recoger con su mano el ampuloso manto, mostrando como las otras un bello tratamiento de cabello a base de mechones individualizados peinados hacia atrás dejando ver el rostro.

En cuanto a los bustos ,del conjunto de treinta y tres que se citan en la descripción del jardín, solo se conservan  en Sevilla veintiuno aunque cuatro de ellos están completamente destrozados.

Mención aparte merecen los pedestales elaborados con piedra sipia extraída de las canteras de Morón de la Frontera y que constituyen una singular muestra de la escultura pétrea de la segunda mitad del siglo XVIII. tanto por la calidad de la talla como sobre todo por la originalidad de los diseños

Extracto del articulo Los antiguos jardines del Palacio Arzobispal de Umbrete de Francisco Amores Martinez