La hacienda Torre de Doña María según la leyenda, la construyó el Rey Don Pedro para su favorita Doña María de Padilla. Es también de las más antiguas de Dos Hermanas, ya que en su emplazamiento se han encontrado restos romanos, existiendo también la referencia de que fue alquería árabe, propiedad del reyezuelo Ibn Jaldún (s. IX d.c.), nombre que históricamente se ha mantenido evolucionando hasta el “Vijaldón” que en la actualidad denomina a parte de los terrenos de la hacienda.   

Hacienda Doña María.-Vista del jardin

Fue de Fernán Pérez de Melgarejo y del Arzobispado y en ella destaca su antigua torre militar (fechable hacia el siglo XIII o XIV), con 12,50 metros de altura, muros de tapial de 1,80 metros de grosor y tres plantas. En las antiguas escrituras se alude a esta torre, casas y molino para aceite.

Propietario de sus tierras fue, al parecer, el banquero genovés Bernardo de Grimaldo, que se encuentra enterrado en la capilla nazarena de Santa Ana. A la entrada de la finca puede admirarse un zapote, árbol de origen americano que puede tener cerca de 400 años, y una palmera con cinco troncos.

 Forma parte de la finca un hermoso jardín, La finca fue remodelada hacia 1930 por el Arquitecto José Gutiérrez Lescure, que le dio un marcado estilo neomudéjar y actualmente pertenece a Dª Concepción Ybarra.

 Hacia las tierras de esta Hacienda y otras limítrofes se orienta el crecimiento urbanístico de Dos Hermanas

Hacienda Doña Maria.-Alberca en el jardín

La Hacienda Doña Maria es declarada BIC por la  Junta de Andalucía

DECRETO 278 /2002, de 5 de noviembre por el que se declara bien de interés cultural, con la categoría de Monumento, La Hacienda Torre de Doña María, en Dos Hermanas (Sevilla).

El Consejo de Gobierno  de la Junta de Andalucía acordó declarar Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento, la Hacienda Torre de Doña María, ubicada en la localidad sevillana de Dos Hermanas.

 Esta edificación de estilo neomudéjar, ejemplo de la tipología arquitectónica de las haciendas del olivar en la provincia de Sevilla, presenta el interés añadido de conservar la torre militar y su capilla aneja de finales de la Edad Media.

Hacienda Doña María.-Macetas y naranjos

La hacienda, aislada y dominando desde su cota más alta la finca rústica donde se sitúa, tiene su origen en la época romana. Referencias posteriores apuntan a que el lugar albergó una alquería árabe. Tras la reconquista de Sevilla, el conjunto fue reconstruido por Pedro I el Cruel, como residencia para doña María de Padilla. Su aspecto actual se corresponde con la reforma realizada en 1929 por el arquitecto José Gutiérrez Lescura, autor también del Pabellón de Marruecos para la Exposición Iberoamericana. Esta remodelación se hizo respetando la torre y la capilla mudéjares, así como la distribución original típica de las haciendas rústicas de labor.

Hacienda Doña María.-Detalle del jardín

La edificación se estructura en torno a un amplio patio central de planta trapezoidal, con la zona de señorío o vivienda ubicada en la esquina noroeste. Su marcada horizontalidad queda alterada por las cuatro torres de sus ángulos, tres de las cuales son de planta cuadrada y la otra, situada en el señorío, de seis lados. Junto a esta última se halla la antigua torre que da nombre a la finca. En las fachadas exteriores, sobre muros encalados se abren puertas y ventanas formadas por arcos poli lobulados.

Hacienda Doña Maria.-Jardín

Las dependencias de los trabajadores se sitúan en la crujía de acceso. En la parte norte, junto a la vivienda, se ubicaban el molino y los almacenes, hoy en desuso y convertidos en taller y cochera. La crujía sur está destinada a las cuadras, mientras que la zona este alberga los graneros y otras dependencias secundarias.

La Torre de Doña María, origen de la hacienda, es la construcción más sobresaliente. De dos plantas y cubierta con terraza almenada, se accede a ella desde el patio a través de una pequeña portada con arco apuntado. La planta baja hace la función de sacristía al estar comunicada con la capilla, espacio que conecta con la vivienda a través de una puerta de acceso al comedor principal.

Hacienda Doña María.-Torre y capilla

Especial interés presenta también el jardín anejo, diseñado en 1929 y estructurado en dos calles ortogonales que se cruzan en una plazoleta central, en la que se encuentra una fuente ornamental de planta octogonal En este espacio se hallan plantas ornamentales como palmeras, jacarandas, laureles, tilos, naranjos, cipreses, granados y rosales.

Hacienda Doña María.-Patio de labor

Otro de los elementos fundamentales de la hacienda es el patio central, de suelo empedrado en forma de damero, donde adornan algunas zonas piezas clásicas de acarreo (columnas, capiteles y mosaicos). En su lado izquierdo, rodeado de naranjos, se ubica un pozo con brocal de piedra, mientras que en el lado contrario aparece un abrevadero adosado a la fachada de las cuadras.

Tanto la torre como la capilla son las primitivas zonas mudéjares, siendo el resto de las dependencias neomudéjares (la «Casa Mora», el Jardín Ornamental y el templete).

Hacoienda Doña María.-Phytolacca dioica.-Ombú de mas de 400 años

La declaración de la Hacienda Torre de Doña María como monumento afecta también los bienes muebles de interés histórico-artístico que alberga el edificio: el altar de la capilla, de autor anónimo y realizado a finales del siglo XIX o principios del XX; las puertas de tránsito de la capilla al comedor de la vivienda, del siglo XVIII, y una escultura del XVI de Santa Catalina de Alejandría ubicada en el pórtico de acceso al señorío.

Finalmente, en cuanto al entorno de protección del monumento, el decreto de declaración aprobado  establece un espacio de aproximadamente 12 hectáreas de superficie alrededor del conjunto.

Para más información de la historia de la hacienda ver. La Torre de Doña María de Padilla – – Dos Hermanas .- El Ayer y Hoy.