Los arboles combaten el cambio climático

Los árboles aparecieron en la tierra hace más de 250 millones de años y al hombre le ha tomado sólo 5,000 años acabar con más de la mitad de los bosques del planeta.

Inglaterra por ejemplo, destruyó el 95% de sus bosques y algunos países africanos prácticamente extinguieron los árboles de su territorio. La deforestación en Brasil es uno de los grandes problemas ecológicos que el país enfrenta en la actualidad.

En España la destrucción del bosque no ha sido la excepción.

Al igual que en otros países, en España se han estado destruyendo al bosque por diferentes justificaciones, los incendios, incluyendo la pobreza, la avaricia y la negligencia.

 Desde principios de este siglo no existen indicios de que pare la deforestación y los gobiernos se debaten fallidos y las acciones abortadas al nacer, por negligencia, ignorancia, falta de recursos, cultura forestal o combinación de todas  estas razones.

Sevilla.-Paseo del Poeta Manuel Benitez Carrasco

Pero ¿qué pasa en las ciudades?, ¿cuál es la realidad del bosque y los árboles urbanos?

Aunque las áreas verdes urbanas siempre son insuficientes, carentes de mantenimiento algunas y mal proyectadas  a veces, aquí se vislumbran soluciones reales a corto y mediano plazo, porque las nuevas generaciones están tomando conciencia rápida de este viejo problema.

Una buena programación de la plantación de árboles  es crucial para completar las áreas verdes . En las ciudades existen más recursos que en el campo y los habitantes son más conscientes de su necesidad.

Se están haciendo esfuerzos gubernamentales serios, para que en la ciudad se apliquen técnicas viejas y modernas que garanticen el éxito de las repoblaciones urbanas.

Por todas estas razones debemos plantar y cuidar los árboles para contrarrestar el enorme impacto negativo del concreto en la mancha urbana, para acercar de nuevo a la comunidad con los árboles y los bosques, regresando a la naturaleza, para que finalmente aprendamos a convivir con ella.

Arboles talados en la ciudad
Sevilla.-Eliminacion de arboles en las infraestructuras urbanas.-.Metrotren

Modernidad no significa deforestar.

Como en otros problemas que abaten a la ciudad, la participación ciudadana con las autoridades debe ser estrecha y activa para lograr con éxito la arborización de la ciudad.

Debemos lograr que los árboles adultos alcancen su máxima longevidad, como en el campo y podamos verlos altos y frondosos en la ciudad moderna que queremos ,sin olvidar su pasado histórico.

Beneficios elementales

Beneficios de los árboles

El árbol amortigua la lluvia

La copa de un árbol es flexible y está diseñada para atrapar la lluvia, causando que ésta se deslice a través de las hojas, ramas y el tronco hasta llegar al suelo.

Al amortiguarse el impacto de la lluvia en el árbol se abate la erosión y se protege al suelo superficial.

Dina Deferme.-Jardines de sombra

El árbol da sombra

La copa de un árbol está diseñada para captar la luz solar y al extenderse sombrea el piso, causando bienestar en un día soleado y protegiendo la fauna, la flora inferior y al hombre y sus bienes, del efecto dañino del impacto directo de los rayos solares.

El árbol filtra los vientos

Su copa está diseñada para que el aire pase a través de las hojas, filtrando los polvos, cenizas, humos, esporas, polen y demás impurezas que arrastra el viento. Las hojas pubescentes y la corteza rugosa en el tallo atrapan tales impurezas.

Los árboles abaten el ruido

El tejido vegetal amortigua el impacto de las ondas sonoras, reduciendo los niveles de ruidos en carreteras, calles, parques y zonas industriales. Plantados en arreglos especiales alineados o en grupos, las cortinas de árboles abaten el ruido desde 6 a 10 decibelios.

Camprodón.-Passeig Maristany

El árbol secuestra el bióxido de carbono que contamina la atmósfera.

A través de la fotosíntesis que realizan las hojas, el árbol atrapa el CO2 de la atmósfera y lo convierte en oxígeno puro, enriqueciendo y limpiando el aire que respiramos. Se estima que una hectárea con árboles sanos y vigorosos produce suficiente oxígeno para 40 habitantes de la ciudad.

 Un bosque de una hectárea consume en un año todo el CO2 que genera la carburación de un coche en ese mismo período.

Los incendios forestales liberan mucho CO2 a la atmósfera por lo que el buen manejo forestal y la reforestación, reducen estos niveles de CO2 almacenando carbón en las raíces, el tallo y las ramas del árbol y liberando oxígeno puro en el aire a través de los estomas.

Los estomas son micro ventanas en las hojas que abren durante el día para que entren los gases se realiza la fotosíntesis en presencia de la luz solar.

El árbol es fuente de riqueza

Un bosque bien manejado rinde beneficios económicos a su propietario y genera empleos través de la industrialización de su madera, resinas, gomas, fibras, hojas y raíces.

El arbol es combustible

El árbol es combustible

A pesar de la modernidad, la madera se usa como leña y carbón para combustible doméstico en la gran ciudad como cuando ésta se fundó, y prácticamente desde que el hombre primitivo inventó el fuego.

El árbol produce fibras

Las fibras de la madera se usan para fabricar cartón, papel, pañales y toallas desechables.

 Más del 90% de estos productos a nivel mundial se fabrican con árboles.

Los  periódicos y libros están escritos en papel hecho con fibra de madera virgen o reciclada, al igual que las bolsas de papel, cajas de cartón y otros materiales de empaque usados cotidianamente.

El árbol produce madera

El uso de la madera se remonta al hombre primitivo, quien la utilizó para herramientas, armas y construcción de techos.

 Sin duda durante el próximo milenio la madera continuará siendo utilizada ampliamente debido a sus excelentes propiedades físicas, químicas y tecnológicas.

Primero se utilizó el trozo completo después se usaron tablones en la construcción, durmientes con la llegada del ferrocarril, tablas gruesas y delgadas, posteriormente chapa para muebles, astillas y fibras para tableros, todo esto para optimizar y desperdiciar menos los desechos del proceso tecnológico.

Bosque de Pinos

El bosque produce agua

Siempre se ha creído que el bosque atrae la lluvia. Esto es prácticamente cierto, porque el árbol transpira y genera vapor de agua que se convierte en niebla y nubes con la ayuda de la temperatura y los vientos.

 Pero lo más valioso es que el bosque atrapa el agua de lluvia y la suelta lentamente, escurriendo hacia los arroyos y ríos que la devuelven al mar.

La captación de agua en las microcuencas arboladas asegura que los escurrimientos duren más tiempo o lleguen a ser permanentes, dando un beneficio invaluable a la vida silvestre animal y vegetal, así como al hombre mismo; luego entonces, los mejores productos del bosque son el oxígeno y el agua, ambos estratégicos para la vida del planeta azul y verde.

Los árboles mejoran las cosechas

Plantados en cortinas rompevientos en hileras sencillas dobles o triples forman una barrera protectora a los cultivos agrícolas, creando microclimas que favorecen el rendimiento.

Igual ayuda a las granjas, establos. con ganado lechero o de engorde.

 En las praderas, los árboles solos o agrupados les proporcionan sombra a los animales, dejando al mismo tiempo que el pasto se  desarrolle.

Los arboles revalorizan propiedades

Los árboles revalorizan la propiedad residencial

Siempre una casa con jardín tendrá mayor valor que sin él y los árboles y los arbustos son el principal componente del jardín.

Los árboles y arbustos bien ubicados alrededor de la casa y manejándolos apropiadamente, elevan el valor de las propiedades.

Los árboles plantados en hileras dan privacidad, abaten el ruido externo de las vialidades y dan seguridad a la propiedad al servir de barrera.

El árbol urbano ahorra energía eléctrica

Los árboles bien ubicados alrededor de la casa filtran el aire cálido y lo refrescan al cruzar su copa, sombrean paredes, patios, techos y ventanas, bajando los costos del aire acondicionado.

Los árboles son reciclables

El bosque es un recurso renovable y con manejo sustentable genera riqueza permanente.

La materia seca que generan sus hojas, flores, frutos y ramas se convierte en materia orgánica, la cual enriquece el suelo abajo de sus copas, sin producir desperdicios.

Bosque en otoño

Los bosques regulan el clima

A nivel global los bosques reducen el calentamiento de la atmósfera y regulan el clima de la tierra. En las ciudades, la pérdida de árboles eleva las temperaturas y la evaporación del suelo y de los estratos inferiores de la vegetación herbácea. La falta de árboles suficientes en la ciudad permite que las islas de calor sean más severas. Las temperaturas en las calles del centro de la ciudad en primavera y verano pueden ser hasta de 3ºC más en promedio que en las de los parques y alamedas de la ciudad; el equivalente a 200 m de elevación por cada grado centígrado.

El árbol produce alimentos

Además de los árboles frutales específicos que ayudan a la alimentación mundial, hay miles de especies arbóreas que producen frutos comestibles no comerciales, además de hojas y retoños que ramonea el ganado, la fauna silvestre y hasta el hombre mismo.

Italia.-Florencia.-Paisaje de la Toscana

El árbol genera biodiversidad

Los bosques forman las comunidades más diversas de la tierra, porque éstas proliferan bajo su protección. Muchas especies arbóreas han coevolucionado con insectos y aves polinizadoras, dispersores de frutos y semillas y otros microorganismos del suelo, como la micorriza, con quien vive en simbiosis permanente. Los bosques ofrecen nichos diversos a la fauna mayor y menor, lo cual favorece la creación de nuevas especies animales y vegetales, aumentando la biodiversidad del planeta.

Los árboles combaten el estrés

Los bosques son relajantes, caminar en ellos libera energía y tensión corporal. El contacto con sus hojas, ramas y tronco descarga nuestra energía pesada, que acumulamos por el aislamiento del suelo causado por los zapatos. Es buena terapia caminar descalzo en el bosque y tocar los árboles. El bosque es tranquilidad y belleza escénica por el colorido de las flores, las hojas, la majestuosidad de sus troncos, el aroma que despide y hasta el trinar de las aves y el zumbido del aire que atraviesa sus copas en movimiento.

Los árboles son seres mudos y postrados que podemos colgarles columpios, hamacas, puentes y hacer casas infantiles y otras cosas recreativas, pero no debemos olvidar que también tienen dignidad y debemos respetarlos.

Sevilla.- Casuarina equisetifolia en la Avda. de la Paz

Los árboles reducen la velocidad del viento

Es cierto que no detienen un huracán, pero su presencia resta velocidad a las tormentas, disipando su fuerza y mejorando el ambiente. Los árboles enfrentan los remolinos y tornados y protegen las cosechas.

Así pues, el árbol siempre da más al hombre de lo que recibe de él. El árbol es rústico, poco exigente tolerante y se aferra a la vida; sólo demanda espacio para alcanzar su máximo desarrollo. Como todos los infantes vivientes, debemos cuidarlo más en su etapa juvenil.

Los beneficios tangibles e intangibles que otorgan los árboles al mundo viviente, así como al propio ser humano son de valor incalculable, lo cual lo convierte en casi un elemento insustituible del ecosistema.

 Si el hombre sigue destruyendo los bosques, estará minando su  propio bienestar para las generaciones futuras, amén de que la extinción masiva de especies se acelere antes de que se les pueda conocer.

Si queremos mandar en la Naturaleza primero tenemos que obedecerla.  Aldous Huxley (1894-1963) escritor inglés.

                                                                                Sevilla junio 2020