Dr Alex .Shigo inspeccionando un arbol

De antemano sabemos que no dar crédito a los decires está basado en el conocimiento de causa, ya que los mitos son tradiciones transmitidas a través de las generaciones al igual que los cuentos y los prejuicios.

Las creencias, mitos, cuentos, decires y los prejuicios son verdades o mentiras a medias que sirven para iniciar, continuar o amenizar la conversación, ya que no tienen fundamentos científicos o técnicos.

A estas alturas del siglo XXI debemos erradicar los cuentos mitológicos sobre los árboles con la finalidad de conseguir árboles bellos, sanos y longevos y que a través de la ciencia de la Arboricultura, se logren las metas para la ciudad.

El Dr. Alex Shigo  compiló más de 100 mitos (Shigo, 1993), la mayoría de los cuales se aplican a los árboles de nuestra ciudad.

El Dr. Shigo dice que “un mito empieza cuando la gente usa términos que no puede definir”.

Realmente no hay árboles malos, existen árboles plantados en sitios incorrectos y de la especie incorrecta para determinado sitio, pero al final es el hombre el que hace que un árbol se vea mal, sea un estorbo, cause problemas o represente un peligro. Los árboles son testigos mudos y alguien tiene que hablar por ellos para defenderlos, sin dejar de reconocer que algunos árboles también tienen limitaciones.

Sevilla.-Ficus microcarpa

El árbol aguanta todo

El árbol ha tenido la fortaleza de sobrevivir en el planeta por más de 200 millones de años, adaptarse a los cambios ambientales. Sin embargo, el árbol urbano vive prácticamente fuera de su ambiente natural y no resiste siempre los malos tratos que recibe, como la poda de descopado, aceites bañados por los vehículos, la compactación excesiva del suelo, las podas abusivas, etc. Normalmente un árbol reduce su esperanza de vida a medida que se ubica más al centro de la ciudad, sobre todo si no recibe un mantenimiento apropiado.

Toda la gente quiere a los árboles

Así debiera ser, pero hay mucha gente que no le gustan muchas especies o simplemente detestan los árboles, sobre todo en sus propiedades. Todavía otros ven a los árboles como mero negocio y no les importa su bienestar, a pesar del gran beneficio que le dan al hombre.

Sevilla.-Poda privada de Glediltsia triacanthus

La mutilación de la copa  daña al árbol

El descopado es un atentado contra la dignidad del árbol y un crimen contra la naturaleza (Shigo, 1993), porque destruye su mecanismo de defensa y el árbol sin copa jamás será igual otra vez.

 La poda rapaz de la copa del árbol afecta el equilibrio del árbol con la raíz y parte de ella muere después. La respuesta inmediata del árbol es rebrotar profusamente para recuperar el balance perdido y los brotes crecen muy rápido al principio hasta que se llenan de follaje.

La práctica de descopado se realiza para resolver un problema creado desde la plantación, pero genera otro problema peor ya que los rebrotes se convierten en ramas peligrosas por una débil unión con la corona del tallo decapitado, además de que el árbol demandará podas más frecuentes y continuas.

La poda es un gasto innecesario

La poda es una práctica del manejo vegetal y se hace para sanear y rejuvenecer, promover floración, asegurar las ramas, configurar la copa, facilitar cosechas y como arte y estética del paisaje. La poda de árboles urbanos es una combinación de lineamientos científicos y artísticos. La poda es indispensable sobre todo en los árboles jóvenes desde su etapa de vivero y puede reducirse su costo, cuando los árboles han sido desarrollados con podas habituales. 

Un árbol adulto requiere menos podas cuando de chico se le aplicaron, lo cual baja el costo de su mantenimiento.

Cubrir los cortes de la poda evita la pudrición

Por siglos se practicó pintar o empastar los cortes con sustancias impermeables y a veces con pesticidas para proteger las heridas expuestas al ataque de patógenos, insectos y pudriciones

Actualmente es aceptado que no hay evidencias de tales creencias y se confía en que el árbol está capacitado para aislar la herida y compartimentalizarla para que las pudriciones no invadan el tejido vivo.

A veces la pasta le sirve más de protección al patógeno que de  prevención al árbol. Lo importante es hacer un corte limpio y correcto para que la herida cierre pronto.

Los ganchos para escalar no dañan al árbol

Los árboles de corteza delgada son severamente dañados especialmente con desgarres de corteza lo cual causa resinación continua en los pinos.

 Las perforaciones de los ganchos a través de la corteza favorecen la penetración de insectos, patógenos y pudriciones al tallo.

Un árbol sano no tiene infecciones

Un árbol puede parecer sano y aun tener muchas infecciones. Las infecciones son separadas por una barrera compartimentalizada que las aísla y controla su contaminación (Shigo, 1993).

Un árbol vigoroso puede tener ramas rotas, raíces muertas, ataques de plagas, pudriciones, etc. y aprende a vivir con ellas por largas temporadas o por el resto de su vida.

Todos los árboles son peligrosos

Hasta cierto punto, como los seres humanos los árboles jóvenes son frágiles y ocupan menos espacio, pero a medida que crecen sus partes mueren o engruesan y pueden quebrarse por su peso o ligaduras mal conectadas.

Lo mejor es prevenir y plantar el árbol a cierta distancia para minimizar daños con su raíz, ramas o copa.

Los árboles muertos son preferidos por las aves

Bueno, la falta de follaje facilita el arborizaje de las aves, pero lo mismo ofrece un árbol caducifolio.

 Las aves toman el sol en las ramas pelonas y se protegen del sol con el follaje, según sea el caso.

 Sin embargo, por si las dudas, al podar ramas muertas hay que dejar una o dos para las aves.

La fortaleza del árbol está en su corazón

Los árboles no tienen corazón, pero el árbol desarrolla madera joven y madera madura. La primera tiene fibras con paredes delgadas y grandes cavidades que se van llenando de extractivos que le dan mayor rigidez al tronco para ir sosteniendo su ramaje a medida que desarrolla.

 La estructura anatómica y fisiológica del árbol es heredable y su vigor lo determina la combinación de genes parentales.

Sevilla.- Calle Palos de la Frontera

Rellenar las cavidades de un árbol viejo le da más resistencia

Los huecos dentro del árbol viejo son parte de su fisonomía de la senectud, aunque a veces son provocados.

El rellenar con cemento y tabiques una cavidad no vigoriza su estructura aunque peligrosamente lo rigidiza.

A veces el tapar las cavidades acelera la pudrición y la muerte del árbol.

La cirugía del árbol es lo máximo

El raspado de costras, quemaduras y tejido muerto dentro de una cavidad es práctico siempre y cuando no se destruyan las barreras fisiológicas de protección del árbol.

Si el raspado penetra hasta el fondo del tejido vivo el árbol puede morir sin remedio. Ni tanto, ni tampoco.

Barcelona.-Passeig de Sant Joan.-Platanus x hispanica

Los árboles sanan solos

Los árboles no pueden sanar una herida, por lo que reponen tejido nuevo en otra parte. Se dice que la poda para elevar la copa estimula el crecimiento, lo que pasa es que el árbol repone más arriba el tejido perdido abajo. Los animales sanan porque regeneran tejido nuevo y cierran sus heridas en el sitio de origen. Un árbol aísla su herida a través de una compartimentalización; proceso que forma una barrera protectora de células para detener el avance del deterioro. La herida puede estar abierta, pero aislada y no se contamina el tejido vivo (Shigo, 1993).

Albizia julibrisin ” Ombrella ” en flor

Si está publicado debe ser cierto

La verdad es transitoria y evoluciona con el conocimiento. No todo lo que está en los libros es correcto y menos lo que está en los diarios. Si no sabemos hay que buscar el consejo de un experto arboricultor, de lo contrario hay que usar el sentido común.

La Arboricultura en las grandes ciudades es un servicio más que recibe el ciudadano del gobierno de la ciudad, como el suministro de agua y la recolección de la basura, porque las áreas verdes son parte de los derechos del habitante urbano.

La Arboricultura tiene enormes beneficios tangibles e intangibles para la ecología urbana y la comunidad se beneficia de la interacción de todos estos valores. En el capítulo de los beneficios del árbol se detallan los valores principales del árbol y los bosques, así como el impacto que tienen en la ciudad y en la ecología del planeta. El árbol es parte de la cultura social y económica del hombre y es vital para la sobrevivencia de miles de especies que crecen asociadas o dependen de ellos.

Alex L. Shigo (8 de mayo de 1930 – 6 de octubre de 2006) fue biólogo, fitopatólogo del Servicio Forestal de los Estados Unidos, cuyos estudios sobre la descomposición de los árboles resultaron en muchas mejoras en las prácticas arborícolas actuales.