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Jardin Botanico de Rio de Janeiro.-Roystonea oleracea

El Jardín Botánico ocupa hoy en día un área total de 1.370.000 m2, de los cuales 540.000 están dentro del “arboretum” abierto a los visitantes con cerca de 40.000 plantas, invernaderos, lagos y muchas especies animales. Es verdaderamente un centro de estudio de la vida y su interrelación con el medio ambiente.

No hay nada más agradable que vagar por sus muchos paseos admirando los mangos centenarios, la majestuosidad de las palmas imperiales, los árboles mulato “Calycophyllum“, con sus troncos lisos y cobrizos, los impresionantes árboles de la seda (Ceiba pentandra) con sus inmensas raíces abiertas sobre el terreno, las Guiana cannon-ball-trees (Pachyra aquatica), con sus bellas flores y sus frutos ovoides emergiendo de sus troncos, el colorido de los grupos de azaleas y los bambúes dando sombra para contrarrestar el sol y el calor. Es un placer pasear descubriendo una inmensa variedad de árboles, aprendiendo los nombres de las hasta ahora especies desconocidas, respirando su fragancia entre el canturreo de los pájaros. Un éxtasis para los amantes de las plantas.

El lago se decora entre lirios de agua e impresionantes ninfas reales (Victoria cruciana).

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Rio.-Jardin Botanico.-1999.-Montrichardia arborescens.-Anaingua-ubá

Este mundo verde es parecido a un gran laboratorio para investigar ordenado para el uso de las algas para combatir polución, la preservación de los bosques, principalmente los atlánticos, en cuyo dominio se apoyan los jardines.

El Jardín Botánico contiene importantes sectores para el estudio, en el herbario, las plantas han sido catalogadas y registradas desde 1.890 formando una colección de cerca de 300.000 especies herborizadas, más conocidas como “exsicatas”.

También contiene una colección de frutos secos de casi seis mil ejemplos con sus descripciones individuales y puestos a disposición de los escolares en una excelente presentación.

La colección de maderas de más de ocho mil bloques representan la riqueza forestal de los bosques brasileños, la mayor de américa latina. No menos importante es el sector anatómico de las plantas, esencial para las investigaciones botánicas.

Investigando con las plantas vivas, el área de semillas y semilleros posee un banco de germo plasma que acompaña el ciclo biológico de algunas plantas, preservando al mismo tiempo un stock genético de las plantas del Brasil, evitando su posible extinción de los bosques del país.

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Rio .-Jardin Botanico.-Orquidario

Abierto a los visitantes e importante para los especialistas foráneos es el orquidario, con 2.500 ejemplos de 708 diferentes especies de orquídeas.

Otro de los importantes sectores para el estudio y observación de la exuberante vida de las plantas en Brasil es el parque de bromelias y cáctus, el invernadero de plantas carnívoras y el invernadero de las violetas.

En el centro de toda esta maravilla, uno no puede olvidar la importancia de algunos sectores como el de las plantas medicinales, donde se encuentran especies en las que son estudiadas sus estructuras internas. Sustancias terapéuticas de estas plantas son suministradas a doctores y farmacéuticos para preparar medicamentos que posteriormente acceden los ciudadanos.

También la polución marina puede ser estudiada en el Laboratorio de Cultivo de Algas, donde se analizan las algas para valorar el grado de polución de la región donde han sido recolectadas.

Todo este espectro de conocimientos científicos es constantemente transformado en informaciones, tesis, estudios y ediciones de libros que son guardados en la Biblioteca.

Hoy en día 70.000 volúmenes componen la colección, de los cuales 2.000 son considerados obras fundamentales en el estudio de las plantas, como el “Comentarii in libros pedacii Discoridis”, escrito por Petri Andrea Malhioli Finenses Medici, datado en 1.565.

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Rio.-Jardin Botanico.-Ceiba pentandra.

LA HISTORIA DEL JARDIN

El Jardín Botánico de Río de Janeiro es uno de los más bellos jardines de la ciudad, situado entre la montaña de Corcovado y el lago de Rodrigo de Freitas

En 1.596 Diogo de Amorín Soares fundó aquí el molino de caña de azúcar Nossa Senhora da Conciençao da Lagoa, en un fantástico paisaje rodeado por las montañas Catacumba y Dois Irmaôs y con el mar de cara al lago

Desde 1.660 a 1.808 el molino perteneció a Rodrigo de Freitas Mello e Castro y su familia.

En 1.808, cuando la corona portuguesa se trasladó a Brasil, el Príncipe regente que después fue Rey Joâo VI, cautivado por la región del molino decidió instalar una fábrica de cañones, que dio a Río de Janeiro el status de ciudad que quería lograr. Por esta razón se compró el molino a los descendientes de Rodrigo de Freitas e, inspirado por la belleza del lugar, construyó un jardín de aclimatación instalado junto a la fábrica de cañones. En octubre de 1.808 el molino se desplazó hacia el Este. De este modo, fundó el Royal Horticultural Garden.

En el año siguiente, Luiz Vieiria da Silva, un funcionario naval, llevó como presente para D. Juâo semillas de aguacate, lichee y cinamomo, así como semillas del árbol del pan y de la palmácea Areca que fueron plantadas en el Jardín Real. Para alentar el cultivo de especies, D. Joâo decidió ofrecer recompensas y exención de derechos de aduana a cualquiera que importara plantas para su cultivo.

  1. Joâo pasó horas deliciosas vagando por el jardín, charlando con sus jardineros y alentándoles en su cometido. El mismo plantó en 1.809 una Roystonea olerácea traída del Océano Indico. Esta fue la primera de las palmeras reales cultivadas en Brasil.

Cuando fue coronado Rey de Inglaterra, de Portugal y de Brasil, D. Joâo amplió el Jardín Real cambiando su nombre al de Royal Botanic Garden, e incorporó el mismo al Museo Real.

Después D. Joâo VI volvió a Portugal, pronto se vislumbró que su hijo D. Pedro I también amaba el Jardín Botánico. Lo separó del Museo y lo subordinó al Ministro de Interior. Durante esta fase el jardín fue abierto al público, aunque con muchas restricciones.

En 1.824, D. Pedro I nombró el primer director del Jardín Botánico, Fra Leandro do Sacramento, quién realizó importantes estudios y experimentos.

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Rio.-Jardin Botanico.-Alpinia purpurata

Bajo su dirección, se ampliaron las áreas de cultivo y las plantaciones fueron diversificadas. Se cultivó el té por primera vez a gran escala, lo que supuso un gran negocio local.

El Jardín Botánico hoy en día todavía guarda el diseño concebido por Fra Leandro, con el estanque o lago que él construyó y que tomó su nombre, el montículo y la mesa de piedra conocida como la Mesa del Emperador, donde D. Pedro y su hijo, D. Pedro II, les apetecía tomar sus refrescos; el reloj de sol, algunas cascadas y paseos y la fuente en el paseo principal.

Otro director del botánico internacionalmente conocido como especialista en palmeras, ficus y orquídeas fue Joâo Barbosa Rodríguez quién se hizo cargo en 1.890.

Durante su mandato se instalaron el herbario, el museo y la biblioteca y las colecciones de plantas fueron aumentadas. Construyó nuevos edificios, invernaderos y el “arboretum”, todo ello con características científicas que eran esenciales para el jardín.

El nombre oficial de Jardín Botánico de Río de Janeiro lo adquirió con la proclamación de la República, hoy en día tiene la misma apariencia y características dadas por Barbosa Rodríguez, considerada la persona que fue capaz de hacer más por el Jardín a través de su trabajo y conocimientos.

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Rio.-Jardin Botanico.- Montrichardia arborescens

SU COLECCION ARTISTICA

A través de los años, edificios, esculturas, fuentes y otras obras de arte fueron gradualmente incorporadas al Jardín Botánico.

La arquitectura colonial es representada en el Jardín por la vieja casa solariega de Engenho de Nossa Senhora da Conceiçâo da Lagoa, construido en el siglo XVI. Esta casa fue construida durante el imperio – puede notarse en las barandillas de hierro de su fachada, ornamentada con dragones simbólicos, leones y rosas simbólicos de la Familia Real.

Datada del Brasil colonial, es también la Casa dos Pilôes construida en 1.800. Esta casa fue reconstruida en 1.809 para ser usada para hacer carbón para abastecer la fábrica de cañones a la espalda del jardín.

También datado del tiempo colonial, en la Rúa Pacheco Leâo 2040, está el imponente Solar da Imperatriz, como fue conocida esta edificación después que D. Pedro I la compró como residencia para su segunda esposa, Dña. Amélia Napoleona de Leuchtemberg, segunda emperatriz de Brasil.

Anteriormente, había sido la casa principal de la Fazenda do Macaco y todavía tiene la capilla y el cuarto de esclavos.

Existen otros edificios de menos valor histórico, como la Residencia de Pacheco Leâo, donde se pueden ver el estilo Normando y el edificio de la Administración General, datado de finales del siglo XIX el cual, a pesar de muchas restauraciones y modificaciones, todavía mantiene la dignidad de su construcción original.

Se pueden encontrar vestigios de viejas estructuras como la puerta de la Escuela de Bellas Artes, que se eleva al final de la avenida principal, flanqueada por palmeras reales. De estilo neoclásico, el ático y columnata tiene bajo relieves de barro cocido -en vez de mármol- y son culminados con esculturas de terracota. Todos los trabajos artísticos fueron realizados por los hermanos Ferrez.

En la Real Fábrica de Cañones existen todavía muros de piedra construidos utilizando aceite de ballena y el impresionante portal llevando el escudo de armas de la corona portuguesa.

Una estructura de otro período es la del Aqueducto da Levada, construido en 1.853 para traer agua del Margaridas Valley, dentro del Jardín Botánico.

Algunas esculturas atraen la atención del visitante dentro del jardín como la de Nymph Echo y la de Hunter Narcissus, las primeras esculturas de metal fundidas en Brasil en 1.783. Su autor fue el famoso Valentín da Fonseca e Silva, mejor conocido como Mestre Valentim. El Jardín Botánico tiene todavía dos esculturas suyas: el Aves Pernaltas, dos altos y delgados raíles de madera cuya belleza puede observarse en el patio del edificio de la Administración General.

Cerca del estanque de Fra Leandro está la estatua de hierro fundido de Deusa do Mar Thethys, de estilo clásico y de 2 metros de altura donada por el escultor Louis Savageau en 1.862.

Flanqueando la entrada del Jardín de Cáctus, en la derecha, nos encontramos la estatua de Ceres, diosa de la agricultura, realizada con piedra reconstituida en 1.887. En el otro lado, con las mismas características, la estatua de Diana, diosa de los bosques y los jardines, también construida de piedra, datada en 1.888. Ambas obras están firmadas por “Villeroy de Boch Mercio”.

Otras esculturas que adornan el jardín son las de Xochipilli, el dios azteca del amor, esculpida con polvo de piedra y cemento, situada cerca del Orquidario Angel Holding a Fish, una escultura en bronce copia de la del Palazzo Vechio en Florencia, colocada en una fuente cerca del edificio de Dirección y Fisherman, hecha de piedra mezclada con cemento y cal en el lago del jardín de la Región Amazónica, simbolizando el típico “backwoodsman” de Brasil.

Seis bustos pagan tributo de personajes que han hecho mucho por el Jardín Botánico. Son Joâo VI, colocada cerca del Jardín de Cáctus, hecha en bronce por el escultor Rodolfo Bernaddelli; Frei Leandro do Sacramento, una columna de piedra en la loma en hierro, realizada por el artista Ribeiro da Costa Saint Hillaire -el conocido botánico francés autor del estudio “Flora brasiliae meridionalis” en bronce realizada por el escultor Humberto Corzo en una pilastra en el jardín; Von Martius, el científico alemán que escribió múltiples libros sobre la flora brasileña, realizada en bronce por Antonino Pinto de Matos, montada en piedra dentro del jardín; Joâo Barbosa Rodrígues, anterior director del Jardín Botánico, donada por Antonino Pinto de Matos y Paulo de Campos Porto, dos veces director del jardín realizada en bronce y donada por Paulo Mazzucheli, colocada dentro de los parterres.

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Rio.-Jardin Botanico.-Philodendron eichtii

Hay otras muchas atracciones, como las pedras de mó (piedras pulidas) utilizadas para pulimentar carbón para la fábrica de cañones, mostradas frente a la Casa do Pilâo. El reloj de sol de mármol colocado en la loma, a su derecha hay una vieja campana de bronce llevando los símbolos del Imperio, que se utilizaba para llamar los esclavos. También es digno de visitar el hermoso bebedero de pájaros construido en mármol junto al jardín japonés.

Algunas fuentes completan el bucólico aire del Jardín Botánico. En el centro del paseo principal una hermosa fuente de fundición lo preside desde 1.895, adornada con patrones de música, poesía, ciencia y arte.

También en fundición existen fuentes antiguas en el estanque próximo a la administración y en el estanque dentro del Jardín de Cáctus.

Hay mucho más para ser visto y apreciado. Es bastante para el visitante realmente curioso y que tenga algún tiempo para dedicarse a descubrir lo que es Brasil, su naturaleza, su historia y sus costumbres.

Un poco de todo esto está representado en varias partes del Jardín Botánico de Río.

Sevilla agosto 1999