ABC.-. Publicado el 03/01/2005 por Gloria Gamito > JOSE ELIAS BONELLS

José Elías Bonells, ex adjunto del jefe de servicio de Parques y Jardines: «Sevilla es una ciudad en crisis, tiene tantos problemas que todos se resuelven a medias»

Es un catalán que vino de prueba y echó raíces en Sevilla. Aboga por gestionar de forma distinta la Sevilla histórica para «no tener que avergonzarnos de mostrar la Sevilla que no queremos»

En Parques y Jardines lo ha sido todo: director técnico, jefe de servicio, jefe de Jardinería y por último adjunto del jefe de Servicio. Nació en la Colonia Güell, junto a Barcelona, y vino a Sevilla a ejercer de catalán «pero me di cuenta en los contactos con otras ciudades y países que “ser de Sevilla es mucho más importante que lo que muchos sevillanos se creen 2. Dice que tras su jubilación seguirá trabajando en favor de los árboles y parques de la ciudad «desde otro lado» y ha dejado un libro escrito sobre los árboles de Sevilla, de dos tomos, que espera que la actual Corporación saque a la luz.

– ¿Cuándo llegó a Sevilla?

-El 9 de enero de 1956. Ahora se cumplen 49 años. Tenía 21 años y estaba recién salido de la Escuela de Jardinería Nicolau María Rubió Tuduri, arquitecto discípulo de Forestier. Estaba en el Ayuntamiento de Barcelona de asistente con el técnico botánico Juan Pañella Bonastre, del que recibí los mejores consejos y su forma de trabajar. Celestino Fernández Ortiz, entonces delegado de Parques y Jardines, y el arquitecto Luis Gómez Stern fueron a Barcelona a buscar a alguien de la Escuela que se desplazara a Sevilla para hacerse cargo de los jardines. Yo tenía familia en Sevilla, mis tíos y cuatro primas, y esto me ayudó a desplazarme en plan de prueba. Y la prueba duró 49 años.

-¿Tiene contacto con Barcelona?

-Estoy casado con una catalana y tengo siete hijos. Voy mucho a Barcelona. Ha dejado de ser mi primera capital, suplantada por Sevilla donde tengo la mayoría de mi familia y de mis amigos. He echado raíces.

-¿Qué diferencias hay entre Parques y Jardines del 56 y el de ahora?

-Sevilla ha cambiado mucho. No sólo en Parques y Jardines sino en lo que es la ciudad. Yo me encontré la Sevilla de los tranvías donde todo el mundo se conocía. Una ciudad tranquila con el mismo patrimonio que ahora disponemos. Desde los 60 a los 80 Sevilla creció desmesuradamente con muchos barrios y muchas barriadas clandestinas que fueron conformando la Sevilla actual con todos los problemas urbanísticos que tiene. Por supuesto la responsabilidad de actuar en materia de Parques y Jardines con la fama que tenía Sevilla de su Parque de María Luisa era una de las tareas más importantes que me encomendaron, ya que desde la Guerra Civil el Parque todavía no se había recuperado. Se iniciaron entonces muchas reformas en el Parque para que éste pudiera ser utilizado por el público, ya que existían muchas zonas totalmente abandonadas. Poco a poco y con más pasión que medios fuimos recuperando estas zonas hasta que conseguimos en algún momento dignificar en lo posible lo que entendíamos era el orgullo de los sevillanos.

-Pero el Parque se descuidó luego mucho…

-Con posterioridad la ciudad ha crecido. Existen nuevos parques: Los Príncipes, Amate, Miraflores, Pino Montano y otros muchos que, con menos personal del que se disponía entonces, han ido absorbiendo la gestión del servicio dejando de atenderse como fin prioritario lo que es el Parque de María Luisa.

Por ser patrimonio de los sevillanos y declarado Jardín Histórico Artístico, junto con los Jardines de las Delicias, Paseo de Catalina de Ribera y Murillo, Jardines de Cristina, Alameda de Hércules y las plazas históricas de la ciudad, deben merecer un trato especial que ahora mismo no reciben. Creo que urge crear un Patronato que gestione con recursos los Jardines Históricos al margen de los problemas que pueda plantear la creación de otras zonas verdes. Pienso que hay que gestionar de forma distinta la Sevilla histórica para no avergonzarnos de tener que mostrar la que no queremos.

– ¿Cuándo había más personal en Parques y Jardines antes o ahora?

-Cuando yo llegué en 1956 éramos 364 incluidos jardineros, guardajurados y personal de talleres. En la actualidad son 260 apoyados, eso sí, por contratas de empresas de servicio que realizan labores de conservación y mantenimiento. Entre el personal que colaboró eficazmente en las mejoras y reformas que se hicieron en el Parque de María Luisa me encontré con muchos jardineros vocacionales. Algunos heredaron el oficio y la vocación de sus padres. Era gente muy eficaz.

– ¿Qué alcalde de los que ha conocido se ha preocupado más por los jardines?

-Desde el Marqués de Contadero a la actualidad, no puedo destacar ninguno que haya tomado como bandera el Servicio de Parques y Jardines. Sólo en los momentos en que estuvo de alcaldesa Soledad Becerril, y dentro de sus posibilidades, existió más sensibilización sobre el tema.

-Ahora hay muchas zonas verdes, pero no están de recibo…

-Se han ampliado mucho las zonas verdes, más cantidad que en calidad y ésta debe ser básica para que los ciudadanos puedan disfrutar de ellas. Muchas plantaciones realizadas sin un plan de gestión de su mantenimiento se encuentran abandonadas. Me refiero a las que fueron construidas con motivo de la Expo, como el Parque del Guadalquivir y el Jardín Americano. Junto a ellas están los parques de Sevilla Este, muchos de ellos todavía sin uso para el público y más de 200 hectáreas de solares degradados plantados sin función específica. Y mientras eso ocurre hablamos de Tablada, la última oportunidad de Sevilla en su término municipal.

Hemos visto como lugares paisajísticamente pintorescos, como fueron el arroyo Miraflores o el cauce del Guadaíra han sido rellenados de escombros y ahora se pretenden recuperar. La política de gestión de los jardines y espacios verdes de la ciudad debe proyectarse a largo plazo y la gestión debe estar apoyada por recursos económicos y técnicos para que las previsiones del PGOU puedan llevarse a efecto y no queden sólo como declaración de intenciones como ha venido sucediendo hasta ahora. Hay que sensibilizar, no sólo al ciudadano sino también a los políticos, que los espacios verdes de la ciudad son parte de su calidad de vida.

– ¿Tiene arreglo Sevilla?

-Sevilla es una ciudad en crisis. Son tantos los problemas que tiene que todos se resuelven a medias sin que como ha sucedido en otras capitales se vea un futuro más esperanzador, tanto en otros asuntos como en el de los parques y jardines. Otras ciudades lo han superado y nos aventajan en mucho en este aspecto.

– ¿Pensó en tirar la toalla?

-En los años de servicio he vivido momentos alegres y momentos muy tristes. Fui reclamado por el Ayuntamiento de Barcelona en una reorganización de aquel servicio por si quería volver, pero siempre pudo más Sevilla porque creo que a pesar de que se ha hecho todo lo que se ha podido, queda mucho por hacer. No me voy triste por no haber conseguido lo que quería, me voy satisfecho de que he hecho en cuanto ha estado a mi alcance he procurado atender a todos los ciudadanos de Sevilla que han demandado mis servicios.

Sevilla 2005