Sevilla.-Paseo de la Palmera.-Phoenix dactylifera                                                                                    Sevilla.-Avda.de Pelayo.-Phoenix canariensis.-Parque de Maria Luisa

La primera descripción histórica en nuestra ciudad la encontramos en la Sevilla almorávide, en el camino que conducía a varias huertas y jardines desde la Puerta de la Carne. El Califa Abu-Yacub Yusuf amplió la Buhaira, deseando convertirla en un lugar de recreo que rivalizara con lo que los califas de Córdoba habían hecho en Medina Zahara, donde se plantaron olivos, frutales y “miles de palmeras”. Eran los años 1.171-1.181 estos jardines, como otros tantos, desaparecieron en el curso de la historia. Son éstos, junto con los de los Reales Alcázares, los jardines más antiguos que tenemos conocimiento en la ciudad, y en ellos ya se nos habla de las palmeras, más como árbol frutal que como árbol ornamental, utilizado por los árabes en las plantaciones de sus huertas y jardines.

La segunda noticia histórica de la existencia de palmeras en la ciudad nos la facilita el Diccionario Histórico de las calles de Sevilla (Consejería de Obras Públicas y Transportes, Ayuntamiento de Sevilla, 1.993). Se menciona que la actual calle Jesús del Gran Poder, al menos desde 1.506, desde su comienzo hasta la actual Conde de Barajas, era denominada calle de las Palmas pues, como afirma Peraza en su Historia de Sevilla, “que de muchas que en ella havía nacidas, este nombre tomó, las quales ví de cortadas al año de mil y quinientos y treinta y cinco y, hechas trozos, puestas en la calle donde los que ivan cansados se podían sentar”, llamándose así hasta 1.845.

En 1.900, a propuesta de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, recibió la denominación que hoy conserva por la popular imagen venerada en la cercana iglesia de San Lorenzo. En 1.931 volvió a rotularse como Palmas y, ya en 1.935, se recuperó la de Jesús del Gran Poder.

Las palmeras habían existido en Sevilla, pero no habían adquirido su personalidad como árbol urbano.

La tercera, y con la que iniciamos esta reseña es una relación, mandada a realizar al Comandante de la fuerza municipal exterior por D. Leonardo García de Leaniz en 1.862. Tan sólo nueve palmeras existían en las huertas alrededor de la ciudad, expresándose en esta relación su ubicación en las huertas y los nombres de sus propietarios. Al intentar adquirirlas para la ornamentación de los paseos de la ciudad, hace referencia a la estima que tenían sus propietarios respecto a las mismas “por su antigüedad y por su escasez en este país”. Existían en jardines privados o fincas en el centro de la ciudad.

Al fracasar en su intento el Sr. Leonardo García Leaniz, se dirige al Sr. Alcalde proponiéndole la adquisición de palmeras al Reino de Valencia, lo mismo que han hecho otras poblaciones, según especifica, para ser utilizadas “como flores de mérito y árboles de buen afecto”, para plantarlas en los cuatro ángulos de la Plaza de la Infanta Isabel (Plaza Nueva).

Sevilla.-Palmeras en la Plaza Nueva.-

Después de diversas vicisitudes y cartas el Sr. Alcalde Constitucional de Elche (Alicante) solicitando los costos de las palmeras, de su saca y preparación hasta ponerlas en el embarcadero desde Elche, en Alicante, aconseja el regidor la presencia de un hortelano para su plantación en Sevilla.

Es de destacar que los medios de transporte eran rudimentarios, por lo que las palmeras eran de tamaño pequeño y las técnicas de trasplante muy primarias. Curiosa la diferenciación de precios entre las palmeras macho y las hembras, así como “el tiempo más a propósito o mejor dicho el único en que se hacen estas plantaciones, es el mes de octubre, pues si bien en noviembre también se hace, no dan resultado favorable”. Contrario totalmente a la técnica habitual y científicamente demostrada de realizar los trasplantes a finales de primavera, principios de verano, como época más adecuada.

La demanda del Sr. García de Leaniz se aprobó, siguiendo un periodo de información. Tras recibir unas muestras de palmeras, se desistió de adquirir las cien palmeras que, en un principio se solicitaron, por su elevado costo.

Posteriormente se volvió a la idea inicial de encontrarlas en zonas más cercanas y en ejemplares con posibilidades de ser trasplantados; se solicitaron a Bollullos Par del Condado, Jerez de la Frontera y, otra vez, a Elche, en el año 1.871, con la idea de colocarlas en la Plaza de la Libertad en sus cuatro esquinas (en este año, así se denominaba la Plaza Nueva).

El 19 de enero de 1.871 se ofrece y se acepta una palmera del jardín del convento de Santa Ana, ofrecida por D. Pedro García de Leaniz, Vicepresidente de la Diputación Provincial, que se reserva en el lugar donde estaba plantada hasta poder conseguir las otras tres necesarias para colocarlas en los ángulos de la plaza, donde estaban colocados los kioscos de anuncios.

Ya en 1.876, en la sesión celebrada el 5 de mayo, los concejales piden de nuevo, siguiendo la idea inicial, que se coloquen las cuatro palmeras en las esquinas de la plaza y, ante la imposibilidad de encontrar otras tres que acompañaran a la que habían ofrecido, se propone y decide pedirlas a Elche para que las cuatro tengan el mismo porte y sean iguales. Sin embargo, se siguen buscando soluciones con palmeras del término municipal. El 4 de enero de 1.879 se sigue hablando de trasladar unas palmeras de los jardines de las Delicias, ya acondicionados por el Asistente Sr. José de Arjona, a la ya denominada en estas fechas Plaza de San Fernando (Plaza Nueva). Hasta el 28 de febrero de 1.880 no están completadas las cuatro palmeras que deben colocarse en los ángulos de la plaza, al haber cedido D. Manuel Marañón una que existía en la casa que fue de la Moneda, en el interior de la ciudad.

El 1 de marzo de 1.880, en sesión celebrada por el Consistorio, se informa que para que guarden una buena simetría, éstas deben plantarse en el lugar donde están emplazados los kioscos de anuncios y no en los ángulos exteriores, a causa de las servidumbres. El Sr. Talavera aconsejó colocar mayor número de palmeras.

Al día siguiente se escribe a Elche solicitando de veinte a veinticinco ejemplares machos de doce palmos de tronco (es de notar aquí que ya se preferían algo crecidos).

A raíz de la petición, se embarcan dieciocho palmeras en el vapor Luís Cuadra, y junto con ellas, viene el hortelano que debía plantarlas. Seis más se quedaron preparadas para otro envío. Se cita que en el trayecto desde Elche a Sevilla se estropearon algunas, volviendo a solicitarse para plantar las que se habían solicitado.

En aquel entonces en Elche, el procedimiento de conseguirlas era el de recorrer distintos huertos y encontrar dueños que quisieran venderlas.

Es en 1.880 cuando se tiene conocimiento de la primera plantación de palmeras en un espacio urbano, en este caso, en la plaza emblemática de la Libertad (1.870), conocida también como la de la Infanta Isabel (1.880), y posteriormente de San Fernando (1.881) y Plaza Nueva (desde 1.854 hasta 1.870, y desde 1.936 hasta nuestros días).

En una carta de fecha 3 de mayo de 1.880, se comunica a D. Jaime Brotons que las palmeras han sido colocadas a satisfacción, habiendo sido las últimas recibidas las de mayor lucimiento y llegadas en mejores condiciones.

A partir de estas fechas se inician nuevas expediciones, las peticiones se suceden, el 24 de marzo de 1.881, diez palmeras; el 29 de noviembre de 1.882, doce palmeras hembras son solicitadas, algunas para reponer las que se habían perdido de las primeras plantaciones.

El 7 de febrero de 1.884 se necesitan ocho palmeras más para la Plaza Nueva y cuatro para la calle Reyes Católicos.

Al verlas plantadas en la Plaza Nueva, existe un deseo ciudadano de adoptar el nuevo árbol, hecho que genera que la Sociedad de Carreras de Caballos desee adquirir una que sobró de las traídas para reposición, para plantarla en la meta de llegada del Hipódromo de Tablada.

Nuevas reposiciones son necesarias. El 16 de diciembre de 1.886 se piden cinco palmeras machos y cinco palmeras hembra para las plazas de San Fernando y la del Triunfo.

El 27 de marzo de 1.886 para su plantación en uno de los patios, el Cuartel de San Hermenegildo solicita se le faciliten cuatro palmeras, no atendiéndose dicha petición por no haberlas en los viveros municipales.

Sevilla.-Plantación de palmeras en la Plaza de Cuba

El 24 de noviembre de 1.887 se hace referencia a una petición de una palmera macho y cuatro palmeras hembra para las plazas de San Francisco, plaza de Argüelles y calle Reyes Católicos

Existe un expediente en el Archivo Municipal del año 1.893 en el que hay una anotación referente a un paseo de 123 metros de longitud para el que se necesitan treinta palmeras de seis metros de altura, pero no se identifica el lugar ni he podido l

El 29 de diciembre de 1.893 se hace una nueva moción para adquirir nuevas palmeras. La palmera se introduce en la fisionomía urbana de la ciudad, esta vez, seis para el andén frente a las Casas Capitulares, dos en la entrada de la ampliación de la C/Industria, próxima a San Diego, y dos a la salida; dos a la entrada del Parque.

El 9 de enero de 1.894 se hace una nueva petición conformada el 12 de enero para colocar seis delante de los andenes de las Casas Capitulares (pueden ser las mismas de las que se tienen noticias el 29 de diciembre de 1.883) y otras seis en los Jardines de San Telmo.

El 28 de marzo de 1.901 D. Guillermo Pickman ofrece cuatro palmeras “grandes y hermosas” que tiene en los jardines de los Caños de Carmona, en la C/ Industria, número 39 (ahora, Menéndez y Pelayo).

Todas estas plantaciones hacen referencia a la palmera de dátiles, Phoenix dactylífera, la más cultivada en Elche por sus frutos y el aprovechamiento de las palmas, tanto para la confección de escobas como para la preparación de palmones para su bendición el Domingo de Ramos.

Se cita el 19 de agosto de 1.904 la recogida de frutos de las palmeras de la Plaza de San Fernando para evitar los daños que hacen en ellas los niños al lanzarles piedras, una vez maduros, para obligarles a caer y comérselos.

El 28 de agosto del mismo año, se acuerda plantar palmeras en el camino que va desde la venta Victoria hasta la salida hacia el Guadaira, teniendo previsto hacerlo en el mes de septiembre. “Serán distribuidas en espacio y medio de plantación entre los árboles, por haber un número limitado en los viveros”. El 3 de marzo de 1.905 se da la conformidad para realizar la plantación.

En una historia más reciente, también como en el caso de los jardines, las fechas anteriores a la preparación de la Exposición Hispanoamericana primero y la Iberoamericana que se celebró en el año 1.929, supuso la urbanización de muchos sectores de la ciudad, y con ello, el nacimiento de muchos nuevos barrios: Heliópolis, Nervión, el Porvenir, etc.… donde todavía se mezclaban las urbanizaciones con las huertas que rodeaban la ciudad.

En 1.898, por concesión del Real Patrimonio y para ensanche del campo de Feria en el antiguo Prado de San Sebastián, se construye el Paseo de Catalina de Ribera, lugar de paseo en cuyas bandas paralelas se plantaron hileras de árboles, posteriormente en las reformas de 1.920, se plantaron las palmeras actuales: Phoenix dactylífera.

Ya en 1.911, por cesión del Rey Alfonso XIII a la ciudad, de parte de la Huerta del Retiro se construyeron los jardines llamados de Murillo “forman las calles cuadras y macizos rodeados de evónimos y llenos de plantas y flores, de árboles y palmeras”, principalmente Phoenix canariensis que todavía hoy subsisten.

Con motivo de las reformas urbanas de la Avda. Queipo de Llano, hoy Avenida de la Constitución, se construyen los jardines delanteros al Archivo de Indias, denominados de la Lonja, aprobados por el Excmo. Ayuntamiento en 1.928, donde se plantan Phoenix canariensis existentes en la actualidad. Existía en fotos de la época un alto ejemplar de Phoenix dactylífera.

Las murallas de la Macarena, plaza de Argüelles (hoy Cristo de Burgos), plaza de Pilatos, plaza de la Magdalena, plaza del Duque de la Victoria, plaza de la Gavidia, plaza del Museo, plaza de San Juan de la Palma, plaza de San Lorenzo, etc.… son plazas que disponen en su configuración de palmáceas, plantadas todas ellas a principios de siglo (1.900-1.930) en las distintas reformas urbanas que han sido objeto, existiendo muchas de ellas plantadas todavía configurando estos espacios.

Las de la plaza de la Magdalena fueron cortadas en el año 1.994, desapareciendo en su totalidad.

En 1.962 se plantaron las palmeras existentes en la Avda. Eduardo Dato con motivo de las obras de mejora y ensanche de la calzada llevadas a cabo. Se plantan Washingtonia robusta, Trachycarpus fortunei y Phoenix dactylífera. En este mismo año se ordenan las márgenes del Paseo de Colón, con una banda de jardinería donde se plantan Phoenix dactylífera y Washingtonia filífera y Washingtonia robusta. Estas últimas frente a la Torre del Oro.

Las existentes en Plaza de Cuba procedían de la Huerta de los Negritos, donde hoy se encuentra la barriada de Felipe II. Fueron trasladadas en 1.967 con la ayuda de las grúas facilitadas por las fuerzas americanas de la Base de Morón, ya que por aquel entonces no existían grúas de gran tonelaje en Sevilla para poder realizar su trasplante. Las palmeras alcanzaban de 14 a 18 metros de altura, con un peso superior a las 4 ó 5 Tm., incluido su cepellón de tierra.existían,expòsición,reforeswtación,marqués,paseo,

Sevilla.-Parque de los PrÍncipes.-Phoenix-dactylifera

En 1.970 se trasladarán las que, desde las antiguas corcheras de Armstrong, en la Avda. Miraflores (Phoenix dactylífera) se plantaron en el Parque de los Príncipes en el sector dedicado a juegos de niños, fueron cedidas por el propietario al Excmo. Ayuntamiento al construirse el solar que ocupaban. Las Washingtonia robusta existentes forman parte de las plantaciones que se realizaron en el parque que se inauguraba coincidiendo con la Feria de Abril el año 1.973.

Las existentes en la C/ Andueza, frente al Parlamento de Andalucía (Hospital de las Cinco Llagas) proceden del trasplante que se verificó en el año 1.972 desde la Plaza de la Concordia, donde se iba a iniciar la construcción de un aparcamiento subterráneo. Fueron trasplantadas Washingtonia robusta, Washingtonia filífera y Phoenix dactylífera. Las palmeras eran ejemplares desarrollados de 8 a 10 metros de altura.

En 1.980, como consecuencia del embellecimiento de los márgenes del río, se plantan en el Paseo Marqués del Contadero las palmáceas Phoenix dactylífera que, alineadas en la parte baja de los muelles, configuran este espacio.

Con anterioridad, se habían plantado las de los jardines de Isabel II (ahora Rafael Montesinos), posiblemente a principios de siglo. Washingtonia robusta y Phoenix canariensis.

Ya en 1.982 existían en el Parque de Amate sólo cuatro Phoenix canariensis, de gran desarrollo, de una huerta donde estuvo instalado un vivero y se plantan las Washingtonia robusta y los Phoenix dactylífera procedentes de los Viveros Municipales de la Estación de Filtraje de la Algaba, donde previamente, en 1.964, se habían plantado pequeñas para atender las plantaciones de la ciudad. De estos viveros se suministraron así mismo para su plantación en la Glorieta de los Alféreces Provisionales en los Remedios Washingtonia robusta y Phoenix dactylífera en el año 1.972, así como el grupo de esta misma especie que se encuentra actualmente en la C/ Entrecárceles, junto al monumento de Cervantes.

En 1.983, se realiza la plantación del Jardín de Miraflores, junto a la barriada de San Diego, donde entre otros árboles se plantan Washingtonia robusta en sus cabeceras.

En fotografías aéreas de la Sevilla del 1.920-1.930 o sea de la Sevilla del último decenio de reinado de Alfonso XIII, se pueden observar la existencia de palmeras Phoenix dactylífera en los Jardines de San Telmo, la calle San Fernando y el propio hotel Alfonso XIII en su fachada principal, posiblemente éstas últimas procedentes de los Jardines del Eslava que existían en el solar donde se construyó el hotel y así como alguna aislada en la Fábrica de Tabacos (hoy Universidad) y en los Jardines de Cristina.

Las de la Plaza Nueva, con porte elevado ya decoraban la plaza en esta década.

Los jardines del Alcázar, que en 1.850 carecían casi de arbolado, según fotos de la época, aparecen con gran cantidad de palmeras plantadas dentro de los cuadros que los configuraban.

El Parque de Maria Luisa, con las plantaciones que realizó Jean Claude Forestier, se introdujo la plantación de palmeras, sobretodo en el eje central diseñado, jardín de los Leones (Phoenix dactylífera), Avda. D. Pelayo (Phoenix canariensis) y otras diseminadas en el conjunto arbóreo. No apreciándose plantaciones en la zona próxima a la Plaza de España, donde se encuentra hoy el Parque Infantil Blancanieves y Parque Infantil de Tráfico, plantaciones que serían realizadas en fechas posteriores al 1.930.

Las que existen a la entrada de la Plaza de España, Avda. Isabel la Católica (Phoenix dactylífera) serían plantadas en la construcción de la plaza, al igual que las Washingtonia robusta de la Glorieta de Covadonga.

Sevilla.-Parque de Maria Luisa.-Plaza de América.-Phoenix dactilifera

La plaza de América disponía en aquel entonces de una plantación de palmeras de notable altura plantadas en su construcción, antes de la Exposición Iberoamericana.

La Casa Rosa (antes Quinta de Juan Cruz), construida en 1.881 por Juan Cruz “el sastre más afamado de la época”, sastre de los Duques de Montpensier, aparece con esbeltas palmeras en sus jardines y, así como Villa Maria Luisa y la Clínica Santa Isabel, donde se aprecian ejemplares plantados de palmáceas en sus jardines.

La Avenida de la Reina Victoria (Paseo de la Palmera) plantada en esta década (1.920) presentaba la mayor concentración de Phoenix dactylífera, palmeras recién plantadas que darían nombre al paseo.

En los jardines de las Delicias de Arjona, plantadas a mediados del siglo XIX, aparecen los Phoenix dactylífera y Phoenix canariensis.

Un gran número de palmeras hoy desaparecidas se apreciaban en la fábrica que la familia Luca de Tena disponía en la Avda. de la Borbolla, muchas de éstas fueron trasplantadas a distintos lugares de la ciudad (hoy edificio central de la C.S.E.).

Otro núcleo importante de palmáceas se aprecia frente al Hospital de la Santa Caridad, en los jardines de Miguel de Mañara, existentes todavía en la actualidad, destacando en altura sobre los edificios colindantes.

De la época de la Exposición Iberoamericana son muchas de las que flanquean la entrada a los Pabellones que todavía existen: Pabellón Marroquí, el de Colombia y Brasil (Phoenix canariensis), el Pabellón de Cuba con un buen exponente de Washingtonia filífera ejemplares hoy, el Pabellón de Santo Domingo, etc…

En 1.920 fue el Marqués de Nervión propietario de muchos de los terrenos que configuran el barrio, el que, para las plantaciones a realizar en las obras de urbanización, crea un vivero de Washingtonia robusta en la Avda. Eduardo Dato, junto al Sanatorio de San Juan de Dios, en el lugar donde hoy está construido el bloque Las Palmeritas. A partir de este vivero se realizan plantaciones en las calles que se iban urbanizando. Algunas palmeras de estas plantaciones todavía subsisten en la C/ San Juan de Dios, C/ Villegas y Marmolejo, C/ Santa María de Mozzarella, etc.… sirviendo muchas de ellas para plantar en distintas fases de urbanización de la barriada de la Plata en la Ctra. Su Eminencia (en la que en el año 1.994 se han plantado nuevas Washingtonias robusta, completando uno de los paseos más antiguos de la ciudad con esta especie plantada al borde de la carretera que fue camino rural de la Hacienda de Su Eminencia, plantada en 1.910.

Sevilla.-Washingtonia robusta en Jardines de San Telmo                                                               Washingtonia robusta en Parque de Amate

En el barrio de los Remedios se promueve la urbanización entre los años 1.945-1.950. Los propietarios de la mayoría de los terrenos, Los Remedios S.A., utilizan los Phoenix dactylífera para plantar sus calles más importantes del nuevo barrio. La Avda. de la República Argentina, donde muchas subsisten. Con anterioridad se habían plantado en el 1.969 las que existen en el Parque de los Príncipes procedentes de las Corcheras Armstrong en la Avda. de Miraflores. En el año 1.983 se plantan las de la Avda. Blas Infante, junto con encinas y alcornoques. Antes, en el año 1.974, junto con las existentes se plantan las de la Avda. Virgen de la Antigua al construirse las viviendas actuales y urbanizar la calle.

Plantaciones posteriores se han llevado a cabo en la Ronda de los Tejares (1.970), en la manzana 54 (1.984) y últimamente en la plaza del Zurraque (1.990), donde las palmeras han estado presentes en el distrito Triana-Los Remedios.

En el distrito Sur, aparte de las ya detalladas, se plantan en la plaza Rafael Salgado (1.980), en la barriada de la Oliva, en la Ronda del Tamarguillo (1.989), en las Avdas. Diego Martínez Barrios y General Herrainz (1.986), en la barriada Pedro Salvador (1.990), en la plaza de las Cadenas (1.990) y otras diseminadas en urbanizaciones llevadas a cabo. Últimamente, en 1.995, en el Parque José Celestino Mutis.

En el distrito Macarena se plantan en la nueva Avda. del Alcalde Manuel del Valle (Phoenix dactylífera, 1.990), uniéndose a las ya existentes en el Hospital Central, jardines de San Diego, etc…

El distrito Este ve ampliada su presencia en las plantaciones que se realizan de este género en el Polígono Sevilla-Este (1.986)

Nervión, al ser urbanizado el distrito con motivo de las obras llevadas a cabo antes de la Expo 92 ve aumentar el número de palmáceas con plantaciones en Avda. Kansas City (1.988), en la Avda. Andalucía (Phoenix canariensis, 1.980), en el jardín de la Calzada (1.990) junto con otras que existen diseminadas en el distrito.

La reforestación llevada a cabo con motivo de la celebración de la Exposición Universal en el año 1.992 (Expo-92) propició la incorporación de nuevos géneros de palmáceas que, aunque conocidas, no habían sido plantadas y aclimatadas en espacios públicos urbanos.

Se incorporan las Roystonea regia (Palma Real), plantándose unos ejemplares en el Jardín Americano y en las proximidades de la Cartuja de Sta. María de las Cuevas y en el parque del Guadalquivir, lo mismo sucede con las Butia capitata o los Paurotis wrightii (Palmitos de Florida). En plantaciones dentro del recinto destacan las Washingtonias robusta plantadas junto al Pabellón de la Navegación, los Syagrus romanzoffianum distribuidos en diversos espacios y las Phoenix dactylífera en las puertas de acceso y Jardín del Guadalquivir, plantándose también algún Phoenix canariensis. Otras no fueron plantadas en el exterior y permanecieron en los viveros: Phoenix roebelinii, Vetchia merrillii, Archontophoenix, Caryota, etc…

Otras palmáceas poco difundidas o plantadas al exterior son tradicionales en los clásicos patios sevillanos donde las Howea forsteriana y las Howea belmoreana (Kentias) los han decorado desde siempre, plantadas al suelo o en decorados macetones de cerámica en el eje central del patio.

A éstas se les han unido las Chamaedoreas, las Microcoelum weddleiana (Coco), los Phoenix roebelinii, las Cycca revoluta, los Raphis flabelliformis, e incluso las Latania chinensis que vemos plantadas en los distintos patios y casa privadas de la ciudad.

A continuación, se relacionan los géneros y especies que se conocen en Sevilla con sus nombres botánicos y vulgares si los poseen.

Sevilla.-Jardín Americano.-Roystonea regia.-Palma de Cuba

PALMERAS EXISTENTES EN LA CIUDAD

Nombre botánico                                                  Nombre vulgar                                   Origen

Acoelorraphe wrighti (ver Paurotis). –            Palmito de Florida

Archontophoenix alexandrae (ver Ptychosperma)

Archontophoenix alexandrae                              Palma alejandra                   Florida Este de Australia

Arecastrum romanzoffianum (ver Syagrus ).   -Coco plumoso                      S. Brasil- Argentina

Brahea armata                                                       Palma azul                                 California

Butia capitata                                                          Butia                                          Brasil

Caryota mitis

Chamaedorea elegans                                   Palmera cola de pescado              Indochina-Tailandia

Chamaerops humilis                                                 Palmito                                  Mediterráneo

Chrysalidocarpus lutescens (ver Dypsis) Areca                                                  Madagascar

Cocothrimax argentata

Cycas revoluta (Cycadaceae)                           Palma de Sagú

Dypsis lutescens. –                                                 Areca

Encephalartos horridus                                        Encefalarto                            Sur Africa- El Cabo

Howea belmoreana                                                Kentia                               Isla de Lord Howe(Australia)

Howea forsteriana                                                  Kentia                               Isla de Lord Howe (Australia)

Jubaea chilensis                                                       Palma de Chile                           Chile

Livistona chinensis                                                  Latania                                         China

Lytocarium weddelianum                                    Coco enano.                                Brasil

Paurotis wrightii                                                     Palmito de Florida                        Florida

Phoenix canariensis                                                Palmera canaria                         Islas Canarias

Phoenix dactylífera                                                 Palmera de dátiles                       N. Africa

Phoenix reclinata                                                    Palmera del Senegal                    SE. Africa

Phoenix roebelinii                                                   Palmera enana                             Laos

Sevilla.-Syagrus romanzoffiana.-Coco plumoso en Pasarela de la Cartuja                               En Parque Vega de Triana

Rhapis excelsa                                                         Rafis                              Este Australia China-Japón

Roystonea regia                                                       Palma Real                                      Cuba

Sabal minor                                                               Sabal enano                                 N. América

Sabal umbraculífera. –                                                Sabal. –                                       St. Domingo

Syagrus romanzoffiana. –                                          Coco plumoso. –                        S. Brasil- Argentina

Trachycarpus fortunei                                     Chamaerops                                              China-Japón

Washingtonia filífera                                        W. Tronco grueso                                 S. California- Arizona

Washingtonia robusta                                     W. Tronco fino                                         recientes,Méjico- California

Introducidas en Expo´92

Archontophoenix alexandrae                             Palma Rey                                                  Australia

Ptychosperma macarthurii                              Palma Huracan                                         Nueva Guinea

Veitchia merrillii                                                  Adonidia                                                 Islas Filipinas

Zamia furfurácea                                                 Zamia                                                        Méjico

Sevilla.-Jardines del Prado de San Sebastián.-Washingtonia robusta

plantaciones más recientes, 1.996, se han realizado en la configuración del Prado de San Sebastián como espacio urbano ajardinado, construyéndose una gran plaza donde las Washingtonia robusta han sido incorporadas a su trama urbana. Así mismo, en el acondicionamiento de los jardines de interés cultural de la Buhaira se ha realizado un buen exponente de Phoenix dactylífera entre otros árboles plantados.

La palmera incorporada, como hemos visto a finales del siglo XVIII en nuestra ciudad, está presente en casi todas las obras de urbanización importantes que se llevan a cabo, su difusión ha sido grande y ha dado carácter a muchos espacios urbanos de nuestra ciudad desde las primeras propuestas del Sr. García Leaniz para plantar las primeras palmeras en la Plaza Nueva en el 1.862 hasta nuestros días. Se ha popularizado enormemente. Es cierto que no la podemos considerar árbol de sombra, pero su valor ornamental y característico de climas cálidos la ha convertido en un vegetal emblemático que, diseminado por la ciudad forma parte de su paisaje urbano.

Las palmeras son elementos vegetales importantes introducidos en el paisaje de nuestra ciudad en condiciones de habitabilidad cada vez más hostiles. Todo lo que suponga el fomento, su conocimiento, conservación y respeto nos ayudará a valorarlas en su justo término dentro del patrimonio verde de la ciudad.

Su peculiar hábito de crecimiento, desarrollo, su configuración morfológica y su aspecto singular las han convertido en símbolo de climas subtropicales y tropicales, donde desempeñan un gran valor estético y funcional dentro del mundo de las plantas ornamentales.

Su rusticidad y fácil aclimatación, junto con otras características ornamentales, las han convertido en un elemento utilizado con gran profusión por los paisajistas, desconocedores aún de muchos géneros que pueden ser introducidos de la misma familia con exigencias bioclimáticas de luz, agua, rusticidad y posibilidades de adaptación a diversos factores cotidianos en los que ejercemos nuestra profesión.

Las podemos utilizar como elementos puntuales, focos de atención en un paisaje o jardín, como elementos equilibradores del diseño o conjunto proyectado, en pantallas o alineaciones en grupos o bosquetes, o como ejemplares aislados donde su notable elegancia destaque al máximo sus cualidades ornamentales.

La falta de géneros y especies para poder utilizar obedece generalmente a una serie de condiciones técnico-económicas y sociales que están desapareciendo en la actualidad, cultivándose e importándose muchos géneros y especies, hasta ahora desconocidos en nuestro país, procedentes de climatologías afines a las nuestras.

ACOELORRAPHE WRIGHTII Griseb. y Wendl.

Sin. Paurotis wrightii (Griseb y Wendl) Briton.

Originaria del S.O. de Florida y Centroamérica, Cuba y Bahamas. Conocida vulgarmente como “palmito de Florida” o “palmito de sierra”, se trata de una palmera multicaule (de varios troncos) con finos troncos cubiertos por bases de color marrón rojizo, que pueden alcanzar una altura de 12 metros en su hábitat, las hojas son palmadas de color verde brillante en el haz y plateado en el envés, casi redondas, de 60-90 cm. de diámetro divididas en segmentos desde el centro y en el ápice.

Las plantas jóvenes poseen hojas enteras.

Las inflorescencias ramificadas y finas salen entre las hojas y sobresalen por la corona. Las flores son blancas e insignificantes. Los frutos, de color naranja, se ponen negros cuando maduran. Es especie monoica.

Se reproduce por semillas y división de mata, ya que ramifica con varios troncos.

Crece bien en suelos arenosos y ligeramente ácidos.

Teme las heladas cuando jóvenes, en ejemplares adultos puede resistir hasta 5ºC bajo cero. Climas templados o subtropicales.

Representada en la ciudad en el Jardín Americano de la Expo´92 y en las proximidades de la Cartuja de Sta. María de las Cuevas.

Es planta introducida desde Miami con motivo del evento.

 

ARCHONTOPHOENIX ALEXANDRAE (Muell) Wendl y Drude

Sin. Ptychosperma alexandrae Muell.

Originaria de Australia es conocida vulgarmente por “palma Alejandra”. Posee un tronco esbelto y anillado que puede alcanzar los treinta metros de altura en su hábitat y unos 20 cm. de diámetro ensancha en la base.

Sus hojas son pinnadas ligeramente arqueadas, compuestas por foliolos de color verde en el haz y una tonalidad más grisácea por el envés. Los foliolos pueden medir ochenta centímetros de longitud y doce centímetros de ancho.

Sus inflorescencias son cortas, ramificadas y aparecen en la unión entre el tronco y el capitel o corona, cubiertas de pequeñas flores color crema. Frutos rojizos cuando maduran. Es planta monóica.

Se reproduce por semilla. Prefiere tierras ricas en materia orgánica y abundantes riegos; aunque vive a pleno sol, su mejor exposición es a sol y sombra. Teme al frío, no soportando heladas.

Debe ser plantada en climas templados o situaciones abrigadas. Es muy decorativa como planta de interior en lugares donde haya luz suficiente.

En Sevilla representada en el interior de unos grandes almacenes procedente de las importaciones realizadas con motivo de la Expo´92 y frente al Casino de la Exposición

Brahea armata.-Marimurtra .-Blanes

BRAHEA ARMATA Wats

Sin. Erithea armata Wats.

Brahea glauca Hort.

Palmera originaria de Méjico y Baja California, conocida vulgarmente como “Palmera Real” por el color de sus hojas, rígidas ligeramente costapalmadas de color azulado muy decorativas y grandes: 100 o más metros de diámetro.

Pueden alcanzar 10-12 m. de altura, estípite grueso con la base de algún mayor grosor.

Sus inflorescencias son las más largas de las palmeras cultivadas en nuestra región, llegando a medir de 5 a 6 metros. Inflorescencias arqueadas, muy ramificadas, cubiertas de pequeñas flores, hermafroditas, de color gris perla.

Los frutos son verdes, amarilleando en su madurez hasta volverse marrones. Es una especie monóica.

Es una palmera muy rústica que se debería plantar más en jardines y parques. Su crecimiento es lento y se adapta bien tanto a suelos como climas.

Puede soportar bajas temperaturas de más de 5ºC bajo cero.

En la ciudad ha quedado representada en el Jardín Americano de la Expo´92.

 

BUTIA CAPITATA (Martius) Beccari

Arecaceae.

Originaria de Brasil y Argentina, su nombre científico deriva del vernáculo sudamericano. Carece de nombre vulgar, se la conoce con el genérico “Butia”. Así mismo se la conoce con su sinónimo “Cocos capitata” y vulgarmente como “palmera de la Jalea”.

Palmácea de hasta seis metros de alto y troncos de 45 cm. de diámetro. Solitarios, de color marrón oscuro. Las vainas de las hojas caídas dispuestas en una espiral muy ordenada.

Hojas de 2 a 3 metros, pinnadas, arqueadas de color verde grisáceo o azulado, con pinnas largas y flexibles, espádice interfoliar de 50-70 cm. de largo y compacto. Foliolos rígidos que se internan a cada lado del raquis formando una V. Inflorescencias de metro y medio muy ramificadas.

Frutos comestibles de pulpa dulce, de color amarillo rojizo, con los que se producen mermeladas. Las semillas son oleaginosas. Fruto subgloboso de 2 a 2,5 cm. Es una especie monóica.

Se reproduce por semillas. De crecimiento lento, crece a pleno sol. Prefiere suelos profundos y frescos. Aunque de clima templado, resiste bajas temperaturas -10ºC bajo cero. Esto hace que esté representada en Madrid (Jardín Botánico).

Es planta resistente y rústica. Soporta bien las altas temperaturas y los climas del litoral. Se adapta a cualquier tipo de suelos, incluso los alcalinos y arcillosos, donde ralentiza su crecimiento.

Poco utilizada hasta ahora en jardinería, está introduciéndose en la actualidad con importaciones de sus países de origen.

Representada en la ciudad por las plantaciones que se realizaron par la Exposición Universal (Expo´92) en el Jardin Americano y en los jardines del Palacio de San Telmo.

Sevilla.-Butia capitata.-Jardines del Palacio de San Telmo

CARYOTA MITIS Lour

Sin. Caryota sobolífera. Wall ex Mart.

Originaria de Indochina y Tailandia. Conocida vulgarmente como “palmera de cola de pescado”. Es del grupo de palmeras multicaules cuyos troncos, de unos 20 cm. de diámetro, alcanzan hasta doce metros de altura en sus países de origen.

Sus hojas son bipinnadas con foliolos en forma de cola de pescado, de grandes dimensiones, de color verde oscuro.

Sus inflorescencias son axilares, con pequeñas flores monoicas de color amarillo pálido. Frutos redondos de color pardo, con la característica de que cuando maduran son urticantes. Especie monóica.

Es palmera que exige riegos abundantes, sobretodo en verano. Gusta de terrenos ricos en materia orgánica y bien drenados. Vive bien a pleno sol aunque a media sombra sus hojas adquieren un verde más intenso.

Teme al frío. En ejemplares desarrollado soporta -2ºC bajo cero, aunque prefiere zonas abrigadas en climas templados.

Plantada en jardines formando macizos o en macetones adornando patios y terrazas.

Representada en los jardines de la Expo´92 y en el Parque José Celestino Mutis.

Introducida, como otras, con motivo de la Exposición Universal del año 1.992.

Existe otra variedad unicaule, la Caryota urens, procedente de Malasia, cultivada en la costa granadina y en las Islas Canarias.

Sevilla.-Reales Alcázares.-Chamaedorea elegans

CHAMAEDOREA ELEGANS Mart.

Sin. Collinia elegans. Mart.

Originaria de Méjico y Guatemala, y conocida vulgarmente como “Caña elegante” o “Palmera de salón”, de hojas pinnadas de color verde oscuro de casi un metro de longitud, compuestas por 18-20 foliolos de 20 a 25 cm. de largo y algo más de 2 cm. de ancho.

Sus tallos recuerdan la caña de bambú, multicaule, puede alcanzar alturas de 3 a 4 metros.

Sus inflorescencias pueden alcanzar más de 1 m. de largo. Son ramificadas y de color naranja. Las femeninas con flores amarillas. Es una especie dióica.

Se reproduce por semillas y división de mata. Prefiere suelos fértiles y riegos abundantes para su buen desarrollo. Exigente en cuanto a abonados.

Resiste temperaturas de 1º-2º bajo cero.

Vive bien en zonas templadas con protección. Buena planta para patios, ya que es amante de la sombra. Vive como planta de interior.

Representada en Sevilla en los jardines de los Reales Alcázares, junto al “palo borracho” más antiguo. Existen en el comercio otras especies del género cultivadas como planta ornamental por la elegancia de sus portes.

Sevilla.-Reales Alcázares.-Chamaerops humilis

CHAMAEROPS HUMILIS L. (Arecaceae)

De origen autóctono en la región mediterránea, Sur de España, Norte de Africa y Europa. Su nombre deriva del griego “rhops”= matorral; “humilis” es palabra latina que significa pequeño, humilde, de forma que se expresa como “pequeño arbusto enano”. Vulgarmente conocida como “palmito” o “margallón” en Levante y Cataluña.

Aparece en terrenos arenosos o rocosos, usualmente cerca del mar. Es conocida también como “palmito del Mediterráneo”.

Es una planta dióica o polígamo-dióica, normalmente presentando un biotopo arbustivo con varios troncos, cubiertos por los restos secos de los peciolos de las hojas. Puede adquirir forma arborescente, llegando a alcanzar hasta los 6 metros de altura. Hojas palmadas de color verde oscuro y, en algunos casos, glaucas formando un penacho terminal, abanicadas, poseen un largo peciolo leñoso armado de fuertes espinas. Limbos de 60-90 cm. de ancho, profundamente divididos en segmentos con un sólo nervio prominente.

Inflorescencias muy cortas, apareciendo entre las hojas, de color amarillo, en panículos, cubiertas por 2-4 espatas, pendunculadas, coriáceas.

El fruto de variadas formas y tamaños, de globulares a oblongos. Su color varía del amarillo al naranja oscuro o marrón. Se emplea en medicina popular como astringente.

Los cogollos tiernos, comestibles, son muy apreciados, conocidos como “palmitos”. Cada vez que cortamos un cogollo, matamos una palmera. Las hojas se utilizan para hacer capazos, escobas y esterillas.

Se reproduce fácilmente por semilla o por división de mata. Crecimiento lento. Poco exigente en cuanto a suelos. Muy resistente al frío y a la sequía.

Se utiliza mucho en jardinería por su porte elegante. En nuestra ciudad escasamente representada en plaza de Cuba, junto al río, Parque de los Príncipes, acceso principal exterior y un sólo ejemplar en el Parque de María Luisa.

Existen variedades hortícolas de esta misma especie:

 

–              Chamaerops humilis “arborescens”, con troncos fuertes y elevados.

–              Chamaerops humilis “gracilis”, con las puntas del limbo colgando un poco.

–              Chamaerops humilis “gloucescens”, con hojas ligeramente azuladas o grises.

–              Chamaerops humilis “microcarpa”, con frutos más pequeños y redondos.

 

COCOS NUCIFERA L.

Vulg. Cocotero

Palmera originaria de las islas del Pacífico y del Indico.

Es palmera decorativa y airosa, con la particularidad de que sus estípites crecen curvilíneos en las proximidades del mar. Dispone de un gran penacho de largas y esbeltas hojas pinnadas. De tronco grisáceo, hojas pinnadas, destaca por sus frutos, los cocos.

Es la palmera ideal para zonas costeras en países tropicales. Las vemos plantadas en las Islas Canarias, pero en la península no conocemos ejemplares, ya que no existe una climatología adecuada con suficiente humedad y calor durante todo el año.

La incluímos en la relación de palmeras cultivadas ya que está siendo comercializada en ejemplares jóvenes con hojas aún enteras como planta de interior, y suele encontrarse en algunos patios. En realidad, son el principio de un cocotero, el nacimiento de las primeras hojas, después es difícil que llegue a ejemplar adulto al no disponer de condiciones ambientales adecuadas.

 

COPERNICIA ALBA Morong

Arecaceae

Nativa de la ecorregión del Gran Chaco, al Sureste de Bolivia en los departamentos de Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija, en las provincias argentinas de Formosa, Chaco, Corrientes, Salta y Jujuy, y el Chaco paraguayo

La Copernicia alba es una palmera de hasta 20 m de altura, con un estípite de unos 40 cm de diámetro máximo, rara vez bifurcado, cubierto de una corteza de color grisáceo y de superficie lisa o marcada por las huellas de las ramas antiguas en los adultos. El sistema radicular es extenso y profundo.

La madera es resistente y densa (hasta 0,92 de densidad relativa en ejemplares adultos). Muestra hojas palmadas, en forma de abanico, agrupadas en el ápice del tallo, con el limbo de unos 70 cm de largo y el raquis mucho más largo que éste, leñoso y dotado de espinas negras, duras y curvas; son palmatisectas, persistentes, con entre 30 y 50 folíolos lineales, cada uno de unos 2 cm de ancho y color ligeramente azulado. En los ejemplares adultos están cubiertos de una cera similar a la de carnauba.

Las flores forman inflorescencias en espádices de color amarillo y casi 2 m de largo, formado por floros hermafroditas de unos 4 mm de largo dispuestos en espiral. Cada flor posee tres ovarios, uno de los cuales se desarrollará en fruto, una baya globosa de consistencia pulposa y color oscuro, monoseminada. La semilla es ovoide, lisa, de color castaño claro y hasta 12 mm de largo.

Solo conozco los ejemplares existentes en el Jardin Americano de Sevilla

COCOTHRINAX ARGENTATA L.H. Bailey

Sin. Coccothrinax garberi (Champ.)

Originaria de Florida y Bahamas. Conocida vulgarmente como “palmera plateada”. Estípi

te que puede alcanzar alturas de 4 a 5 metros. De crecimiento muy lento.

Sus hojas palmadas de color verde grisáceo, con estípite recubierto de fibras de color marrón, segmentos estrechos inclinados.

Inflorescencias erectas cubiertas de flores blancas. Sus frutos cuando maduran adquieren un color púrpura oscuro.

Se reproduce por semillas. Exige un suelo bien drenado y exposición soleada. Vive bien en ambientes salinos

Puede resistir, en ejemplares adultos, temperaturas de -5ºC.

Excelente planta para zonas costeras de ambiente húmedo.

Representada en la ciudad en el Parque Celestino Mutis y en el Jardín Americano de la Expo.

Introducida en 1.991 con motivo de la celebración del certamen.

DYPSIS LUTESCENS Beentie & Dransk (H. Wendl)

Sin. Areca lutescens Bory

Chrysalidocarpus lutescens (Bory) Wendl.

Originaria de Madagascar, es la especie más cultivada. Conocida vulgarmente como “Areca”, “Palma de frutos de oro” o “Palmera bambú”.

Es una palmera multicaule con troncos de 9 metros de altura y no mucho más de 15 cm. de diámetro. Presenta varios troncos delgados y anillados, elegantes hojas pinnadas de hasta 2-2,5 m. de longitud, graciosamente arqueadas de color verde brillante. Peciolo y raquis amarillento.

Las inflorescencias ramificadas salen de entre las hojas, miden entre 50 y 80 cm. de longitud. Las flores, blancas, son pequeñas y aromáticas.

Los frutos son ovoides de color amarillo de hasta 2 cm. de longitud. Es una especie monóica.

Se reproduce por semillas y división de mata. Prefiere suelos ricos y bien drenados. Aunque puede crecer a pleno sol prefiere una situación semi-sombreada. Es de crecimiento rápido. Puede utilizarse como planta de interior en lugares con mucha luz, formando grupos o en macetones para decorar patios. Teme el frío. En zonas tropicales y subtropicales es una de las palmeras más utilizadas.

Representada en plantaciones interiores en varios edificios modernos de la ciudad y en exteriores protegidos.

Sevilla.-Glorieta de Goya.-Howea forsteriana

HOWEA FORSTERIANA (Moore & Mueller) Beccari Y HOWEA BELMOREANA (Moore & Mueller) Beccari

Sólo dos especies comprenden este género de palmeras monoicas de tronco solitario endémicas de las islas de Lord Howe en el suroeste del Pacífico. Las dos especies conocidas vulgarmente como “Kentia”. Es la especie de H. forsteriana la más cultivada, en su hábitat puede alcanzar hasta 18 metros de altura.

 

Tronco solitario y hojas pinnadas de hasta 3 m. de longitud, en un principio erectas, curvándose luego cuando adultas. Peciolos muy largos con pinnas horizontales o algo péndulas. Flores en espiga en grupos de 3 ó 6 en las axilas de las hojas. Frutos elipsoidales de hasta 3,5 cm. de largo de color verde amarillento y rojizos al madurar. Es una especie monóica.

Pocas exigencias en cuanto a suelos, pero prefiere ricos y bien drenados.

Climas templados. Puede vivir a pleno sol o a la sombra. Es de crecimiento rápido. Teme el frío 5ºC bajo cero.

Se propaga por semillas. Por la elegancia de su follaje, robusto y decorativo, se ha utilizado mucho como planta de patio, convirtiéndose en una planta tradicional de los patios.

Las semillas tardan hasta cuatro años en madurar.

La especie H. belmoreana es más pequeña que la anterior, alcanzando los 8 metros de altura en su hábitat, es más colgante y sus frutos son verde-amarillento.

Representadas en patios de la ciudad y en la glorieta de Goya en el Parque de María Luisa. Tradicionalmente utilizada como palmera protagonista de los patios sevillanos.

JUBAEA CHILENSIS (Molina) Baillon

 

Originaria de Chile, conocida vulgarmente como “Palmera de Chile” o “Palma de miel”.

Es una majestuosa palmera de hojas pinnadas de hasta cinco metros, formadas por foliolos de color verde brillante. Los peciolos carecen de espinas. Su tronco, de color pardo grisáceo, puede alcanzar 25 metros de altura y un grosor de 1,5-2,0 m. de diámetro. Probablemente sea la palmera de estípite más grueso. Forma una frondosa corona.

Sus inflorescencias son interfoliares,nacidas entre las vainas de las hojas inferiores, protegidas por espatas. Flores púrpuras. Frutos comestibles, de unos 5 cm. de diámetro, parecidos a cocos en miniatura, primero verdes y de color amarillo al madurar. Es una especie monóica.

No es una palmera exigente, pero crece mejor en suelos profundos y ricos en materia orgánica, bien drenados y con abundante riego. Viven a pleno sol. Resiste temperaturas de 20ºC bajo cero.

Se reproduce por semillas, aunque su crecimiento es lento.

La señalamos en esta recopilación porque es considerada una palmera de coleccionismo y por la existencia de unos ejemplares, sin duda los mejores de España, en Villamanrique de la Condesa (población próxima a Sevilla), en la casa- palacio de los Duques de Orleans.

Sevilla.-Livistona chinensis.-Parque de Maria Luisa

LIVISTONA CHINENSIS (Jacquin) Martius

Arecaceae Sin. Latania borbónica Hort.

 

Conocida vulgarmente como “latania chinensis”, sinónimo de su verdadero nombre botánico. Originaria de China y Japón, se la conoce también como “Palmera del abanico de China” por ser utilizada artesanalmente para la confección de abanicos.

Género dedicado a Patrick Murray, barón de Livingstone. Su nombre específico hace referenCia a su país de origen.

Palmera de porte elegante, troco solitario, que puede alcanzar 15-20 m. de altura y 30 cm. de diámetro en su hábitat. Tronco liso, algo anillado de color pardo, ensancha su tronco por la base cuando es adulta.

Grandes hojas cortas palmadas de hasta 3 m. de longitud, de color verde claro, con un peciolo largo y espinoso en los bordes. Limbos divididos en varios segmentos con los ápices péndulos.

Inflorescencias ramificadas apareciendo entre las hojas racimos colgantes con flores trímeras pequeñas de color verdoso con espatas coriáceas.

El fruto es una baya elipsoidal de color verde azulado con brillo metálico, pasando a negro en su completa maduración (parecidos a las aceitunas). Florece en marzo-abril. Es una especie monóica.

Prefiere suelos ricos y bien drenados, con abundante humedad. Climas templados. Teme el frío. Vive tanto a pleno sol como en sotobosque a la sombra de otros árboles. Es de crecimiento lento. De jóvenes les conviene la media sombra, una vez adulta, resiste bien a pleno sol.

Se propaga por semillas. Utilizada como planta de patio, poco en jardinería exterior. Existen grandes ejemplares plantadas en bosquetes o sotobosque en el Parque de María Luisa, en plaza del Duque, etc…

LYTOCARYUM WEDDELLIANUM (H. Wendl) Tol.

 

Sin. Cocos weddelliana. Wendland

Microcoelum weddellianum (Wendland) M.E. Moore

Originaria del Brasil, conocida vulgarmente por “coquito” o “coco enano”. Planta de estípite solitario, de crecimiento lento, que alcanza 2 a 3 metros de altura en su hábitat. Tronco delgado de 5 cm. de diámetro cubierto de fibras de color castaño.

Hojas pinnadas arqueadas hasta un metro y medio de longitud, compuestas por foliolos de color verde brillante por el haz y algo más oscuro por el envés, los foliolos son acuminados.

Las inflorescencias son interfoliares erectas y se cubren de fragantes flores amarillas.

 

Los frutos, de un color anaranjado en su madurez, miden unos 5 cm., siendo su forma globosa. Es una especie monóica.

Se reproduce fácilmente por semilla. Aunque en el mercado aparece con muchos troncos, es producto de la siembra de varias plantas en un sólo contenedor. Se puede dividir separando una planta de otra. Prefiere suelos ácidos, ricos en materia orgánica. Exigente con la humedad. Climas templados y subtropicales.

Generalmente cultivada como planta de patio o de interior. Cultivada en maceta no suele sobrepasar un metro de altura. Con temperatura, luz y humedad ambiente es una de las palmeras más resistente para interiores, donde está representada en la ciudad…

PHOENIX CANARIENSIS (Arecaceae) Chabaud.

 

Palmera endémica de las Islas Canarias. Conocida vulgarmente como “Palmera de Canarias”, su nombre popular indica “árbol de las palmas”, que a su vez procede de la denominación latina palma “palmae”, haciendo referencia su nombre específico a su origen geográfico. Conocida como “Palmera de Canarias”.

De tronco solitario, grueso, de hasta 20 m. de altura en su hábitat, al que se le quedan adheridas varios años las bases de las hojas viejas. A menudo se observan raíces aéreas en la base

Hojas pinnadas, de color verde oscuro, de 5 ó 6 metros de longitud, elegantemente arqueadas. Los foliolos siempre en número impar, los inferiores son acentuadamente espinosos.

Inflorescencias ramificadas aparecen entre las hojas con flores unisexuales de color-amarillo cremoso o amarillo-anaranjado, dispuestas sobre un pedúnculo leñoso y protegidas por una espata coriácea de color marrón. Frutos globoso-ovóides de hasta 2 cm. de largo, comestibles, pero con poca pulpa. Florece en primavera. Es una especie dióica.

Poco exigente en cuanto a suelos. Resistente a la sequía. Requiere situaciones soleadas. Crecimiento lento. Resiste sin daños temperaturas de -9ºC. Su trasplante es más delicado que la P. dactylífera, se trasplantan con éxito si se aplican técnicas jardineras adecuadas. Pueden alcanzar más de un siglo de vida. Se reproduce por semillas.

Los aborígenes se comían los brotes tiernos (palmitos y posiblemente los dátiles también). Las hojas se han utilizado para alimento del ganado en épocas de escasez y para construir techumbres de viviendas campesinas. Los troncos secos y ahuecados se empleaban como colmenas.

Es la joya del género. Se emplea como ejemplar aislado, para formar grupos y como árbol de alineación en calles y avenidas. Resiste los climas litorales.

Bien representada en la ciudad en el Parque de María Luisa, Jardines de las Delicias, plaza del Duque, Jardines de la Lonja, Jardines de Murillo, etc…

Ultimamente atacadas por el picudo rojo de las palmeras.- El picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus) es una especie de coleóptero perteneciente a la familia de los curculionoideos,​ originario del Asia tropical

PHOENIX DACTYLIFERA L. (Arecaceae)

 

Originaria del N. de Africa y S.O. de Asia, se la conoce vulgarmente como “Palmera datilera”. Considerada por los árabes como “árbol bendito” debido a sus grandes utilidades. Su nombre deriva del griego “phoenix” que significa palmeral y el específico “dactylífera”, de “dactylos” que significa “dedos” por el parecido de éstos a los frutos. En Túnez, los oasis de palmeras son la única fuente de recursos alimenticios y arbóreos.

En una planta de porte esbelto que produce retoños en su base. Puede alcanzar hasta 30 m. de altura. Los estípites se cubren durante años con las bases de las hojas viejas que han caído. El excesivo peso de su corona las inclina e inician su decadencia, tronchándose en días de fuerte viento.

Las hojas son pinnadas compuestas, de hasta 6 m. de longitud, de color verde grisáceo, glaucas, con foliolos rígidos algo curvados. Los inferiores reducidos a espinas. En un año se pueden desarrollar de doce a treinta hojas.

Las inflorescencias aparecen entre las hojas en racimos de pequeñas flores blanco-amarillentas olorosas. Las femeninas pueden tener ocho o diez mil flores que segregan una sustancia viscosa destinada a fijar el polen de la palmera macho. Frutos cilíndricos, oblongo-elipsoidales, de hasta 5 a 7 cm. de longitud. Comestibles. Es una especie dioica.

Tolera la mayoría de los suelos, aunque prefiere los arenosos y frescos. Muy resistente a la sequía y zonas áridas y secas. Necesita una exposición soleada. Es de crecimiento relativamente rápido. Puede resistir hasta -9ºC sin daños. Es la especie frutal de mayor tolerancia a la salinidad, aunque el crecimiento y la calidad del fruto es menor.

Admite muy bien los trasplantes. Posee un sistema radicular fasciculado con enorme cantidad de raicillas. Resisten la proximidad al mar. Con temperaturas de 4ºC bajo cero, las hojas empiezan a quemarse, y a más grados, se deteriorará el sistema radicular.

Se reproduce generalmente por semillas o por retoños de base. Sus frutos, los dátiles, constituyen una de las bases alimenticias de los países del Norte de Africa y Arabia.

Muy utilizada en jardinería, tanto para alineaciones en paseos o avenidas como en ejemplares aislados o en grupos en jardines y urbanizaciones privadas.

En la ciudad está muy representada, siendo su principal exponente el Paseo de la Palmera, le siguen Plaza Nueva, Avda. República Argentina, Ronda del Tamarguillo, etc…

PHOENIX RECLINATA (Arecaceae) Jacquin

 

Originaria del Africa tropical desde el Senegal a Matal. Conocida también como “Phoenix leonensis Loddiges y Kunth”, en castellano “Palmera del Senegal”,  “Palme del Senegal” en italiano y “Dwart date palm” en inglés. Su nombre procede del griego “phoenix”, con que se conoce la palmera datilera que ya empleó Teofastro; el específico “reclinata” se debe al tallo serpenteante en los ejemplares adultos. Crece con varios pies juntos.

Palmera multicaule, que puede alcanzar alturas de 20-30 m. en zonas subtropicales y tropicales, cuya característica principal son las ramificaciones, emite muchos retoños en la base, que si no se eliminan, forman múltiples estípites.

La corona de hojas pinnadas, de color verde brillante, algo arqueadas, con segmentos rígidos acuminados y punzantes, está situada en el ápice con hojas de hasta 4 metros de longitud.

Especie dioica, siempre con flores reunidas en racimos cubiertos por una espata coriácea. Inflorescencias ramificadas.

Los frutos, comestibles, son pequeñas bayas de color rojizo. Florece en primavera.

Se reproduce fácilmente de semilla o por separación de brotes basales.

Muy rústica y de crecimiento relativamente rápido. Vive bien en climas benignos en los que los fríos son esporádicos y no muy intensos (7ºC bajo cero).

Poco utilizada en jardinería a pesar de su elegante porte y fácil aclimatación. Precisan grandes espacios para que obtengan su máximo lucimiento.

Representada en la ciudad en los Jardines de las Delicias, donde existe una agrupación con más de 30 estípites, y en el Parque de María Luisa, en la Capillita de San Gregorio (desaparecida), en la Huerta de la Salud, etc…

PHOENIX ROEBELENII O´Brien

Originarios de Laos y Siam y conocido como “Palmera enana”.

Es una de las palmeras de crecimiento lento más finas y elegantes, con aspecto exótico, puede alcanzar en su hábitat 4 metros de altura y tan sólo 20 cm. de diámetro. Un sólo tronco termina en una corona de hojas pinnadas, graciosamente arqueadas, que le dan un carácter gracioso. Los foliolos son de color verde reluciente.

Sus inflorescencias masculinas, protegidas por una espata estrecha, parecen escobillas con ramificaciones cerradas, mientras que en las femeninas son muy abiertas. Sus frutos son pequeños dátiles amarillos que se vuelven negruzcos al madurar. Es una especie dioica.

Prefiere suelos profundos y fértiles. Resiste la sequía. Utilizada en jardines en zonas templadas, teme el frío, puede soportar temperaturas de 4ºC bajo cero en ejemplares adultos.

Se utiliza como planta de interior en lugares muy iluminados y como planta de patio.

Se reproduce por semillas en zonas templadas o en invernadero.

Representada en la ciudad en el Parque de los Príncipes, junto al estanque principal. (desaparecida). en la actualidad en los jardines de Torre Sevilla.

 

 

RHAPIS EXCELSA (Thumb.) Henry

 

Sin. Rhapis Elabelliformis L´Her ex Ait.

Originaria de China y Japón, conocida vulgarmente como “Palmera china”.

Palmera multicaule de pequeño tamaño y troncos muy finos que puede alcanzar hasta 4 m. de altura en su país de origen. Con troncos de 4 a 5 cm. de grosor, cubiertos por una especie de fibra de color parduzco.

Las hojas con forma de abanico son palmadas, divididas hasta la base con pocos segmentos radiales separados entre sí, son de color verde oscuro.

Sus inflorescencias cortas, ramificadas de unos treinta centímetros con lfores de color crema. Frutos pequeños en forma de pera de 1 cm. de diámetro. Especie dioica.

Se reproduce por semillas y por división de mata. Requiere suelos fértiles y bien drenados, ambiente húmedo y riegos abundantes. Prospera bien en la sombra, donde adquiere mayor esplendor y lozanía, aunque vive a pleno sol. Soporta heladas de hasta 2ºC bajo cero, aunque ejemplares desarrollados pueden soportar temperaturas más bajas.

Representada en la ciudad el principal exponente en los jardines de la Casa Rosa, sede de la Agencia de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía en la actualidad.

ROYSTONEA REGIA (H.B.K.) O.F.Cook

Arecaceae.

Originaria de Cuba, conocida vulgarmente como “Palma real” o “Palmera real de Cuba”. Su nombre genérico por estar dedicada al general Roy Stone (1.836-1.905). Conocida también por su sinónimo “Oreodoxa regia (H.B.K.).

Palmera de tronco esbelto, solitario, muy liso, de un color blanco-grisáceo, de grosor uniforme o muy a menudo ensanchado de la base para luego ir adelgazándose hacia la mitad aproximadamente, donde vuelve a ensanchar, disminuyendo luego su grosor a medida que se acerca al ápice. Puede alcanzar alturas de 20-25 metros.

Corona terminal globosa, con hojas pinnadas, arqueadas de hasta 6 m. de longitud, plumosas, esbeltas y de color verde brillante, con los foliolos unidos al raquis en varios planos.

Inflorescencias muy ramificadas naciendo del tronco, con pequeñas flores aromáticas de color blanco. Frutos de color rojo oscuro a púrpura, casi globosos a ovoides de hasta 12 cm. de longitud. En su país de origen se utilizan como pienso para los cerdos.

Requiere suelos ricos, bien drenados y abundante humedad. Vive en zonas templadas con clima subtropical. Muy sensible al frío (-2ºC los tolera). Resiste el viento y la pulverización salina del mar. De crecimiento lento en nuestro clima. Se reproduce por semillas.

Poco utilizada en jardinería por sus exigencias climáticas. Forma alineaciones espectaculares por la belleza de sus troncos y coronas. No es apta para interiores, ya que es muy exigente en luminosidad.

Representada en los jardines de la Expo´92, dentro del Jardín Americano, y en las proximidades de la Cartuja de Santa María de las Cuevas.

SABAL MINOR (Jacquin) Pearson.

Originario del N.O. de California, Florida y Texas, llamado vulgarmente “Sabal enano” o “Sabal azul”, su característica principal es su lento crecimiento. Carece de tronco. Hojas palmadas de color verde oscuro, rígidas, planas y glaucas o de color verde plomizo con peciolos colgantes.

Inflorescencias erectas con frutos negros brillantes.

Se reproduce por semillas.

Representados en el Parque de María Luisa en el Paseo de los Rosales, y en el jardín del Hoyo, los únicos ejemplares conocidos en la ciudad.

 

 

 

 

 

 

SABAL UMBRACULIFERA Mart.

Sin. Sabal blackbourniana Glazerb.

Originaria de Santo Domingo y Haití, conocida vulgarmente como “Sabal de las Bermudas”. Estípite solitario robusto que puede alcanzar 20 m. de altura y 60 cm. de diámetro. Crecimiento lento. Hojas costapalmadas, de casi dos metros de diámetro, con el limbo arqueado; en la intersección suele haber algunos hilos. Peciolos cortantes y desprovistos de espinas, con un tomento de color blanquecino.

Inflorescencias ramificadas, generalmente más cortas que las hojas, cubiertas de flores hermafroditas de color blanco.

Los frutos son verdes, parecidos a las aceitunas, que cogen un color parduzco al madurar. Es una especie monóica.

Se reproduce por semillas. Es una palmera rústica que resiste al ambiente marino y la salinidad del agua. Resiste heladas de -5ºC.

En la ciudad existe un ejemplar en los jardines de las murallas de la Macarena.

Poco utilizado en jardinería por su lento crecimiento.

SYAGRUS ROMANZOFFIANA- Cham.) Glassman

 

Originaria de Brasil y N. Argentina, conocida también como Arecastrum romanzoffianum, vulgarmente como “Coco plumoso” o “Palmera reina”.

 

Palmera monóica que puede alcanzar los 12-15 m. de altura, con el tronco anillado de color grisáceo. Hojas pinnadas de más de 4 ó 5 metros de longitud, con las pinnas dispuestas en varios planos a lo largo del ráquis, de aspecto desflecado o plumoso. Inflorescencias ramificadas de hasta 90 centímetros, apareciendo entre las hojas, con flores pequeñas de color crema protegidas por una espata leñosa en forma de piragua. Frutos verdes ovoides, amarillos cuando maduran, de 2,5 centímetros de largo, con el endocarpio que se estrecha en sus extremos, parecidos a un coco en miniatura.

Poco exigente en cuanto a suelos, prefiere situaciones soleadas. Resiste la proximidad al mar. Es de crecimiento rápido. Fácil de trasplantar. Sustituye a la palmera real (Roystonea regia) en aquellos lugares en que ésta no puede ser cultivada. Resiste temperaturas de hasta -8ºC.

En su hábitat vive en áreas forestales, a lo largo de las riberas de los ríos y de las costas, los visitantes de las cataratas de Iguazú las pueden observar desde su lugar de origen. Los troncos se emplean en construcciones rurales o se ahuecan y se usan como conductos para riego en su país de origen.

Se reproduce bien por semillas.

Utilizada en jardinería para formación de grupos o como individuo aislado, también como árbol de alineación de calles y avenidas. Como planta de interior sólo en lugares muy iluminados.

En nuestra ciudad representada en la plaza de la Encarnación, Jardines de San Telmo y Jardines de las Delicias, etc.… habiéndose introducido en cantidades importantes en los jardines y avenidas de la Expo´92, importadas de Miami y alrededores el Casino de la Exposición

TRACHYCARPUS FORTUNEI (W.J.Hooker) Wendland

Arecaceae

Originario de China y Japón, Asia Oriental y Birmania, conocida también con su sinónimo “Trachycarpus excelsa Wendl.” o “Chamaerops excelsa Mart.”, vulgarmente como “chamaerops”, “palmera excelsa” o “palmito elevado”.

Género derivado del griego “trachys”= rudo, tosco y “karpos” debido a la morfología de sus frutos. El nombre específico “fortunei” dedicado al botánico inglés Fortune.

Palmera de tronco solitario recto, que puede alcanzar 8-10 metros de altura, fibroso, cubierto por una corteza marrón oscura formada por una pelambrera de los restos de las vainas de las hojas. Tronco rígido coronado por hojas palmadas de contorno circular de hasta 1 m. de diámetro, de color verde oscuro por el haz y verde grisáceo por el envés; limbo dividido en varios segmentos casi desde la base, bases foliares pardas y fibrosas que persisten largo tiempo sobre el tronco. Peciolos largos y espinosos.

Flores agrupadas en largas inflorescencias interfoliares de color blanco-amarillentas que surgen de entre las hojas, muy olorosas. Florece en marzo-abril.

Frutos en grandes racimos, bayas ovoides de color azulado con un profundo surco y en el interior una sóla semilla en forma de riñón.

 

Se reproduce por semillas. Es uno de los géneros más resistentes al frío (-15ºC). Rústica, poco exigente en cuanto a calidad de suelo. Apreciada en jardinería por su porte elegante y exótico. No es recomendada para interiores.

Muy representada en el Parque de María Luisa y poco en los jardines de la ciudad, aunque existen ejemplares aislados en los jardines de Catalina de Ribera, en el Parque de los Príncipes, en Avda. Eduardo Dato, etc…

 

WASHINGTONIA FILIFERA (Linden) Wendland

Arecaceae

Originaria del S.O. de Estados Unidos (California y Arizona) y N.O. de Méjico (Baja California y Sonora), conocida vulgarmente como “pitchardia” o “palmera de abanico del desierto”. Su nombre genérico lo recibe al ser dedicada a George Washington (1.732-1.739). El nombre específico alude a los segmentos estrechos de las hojas.

Palmera monóica de tronco solitario que puede alcanzar 20-25 metros de altura en su hábitat. En cultivo no suele sobrepasar los 15 m. Tronco grueso que la distingue de la Washingtonia robusta”, de color marrón grisáceo. Hojas levemente costapalmadas en forma de abanico, limbos de color verde claro de hasta 2 metros de diámetro dividido en numerosos segmentos erectos cubiertos de filamentos de color blanco. Inflorescencias ramificadas, con las ramas péndulas que aparecen entre las hojas, flores blancas pequeñas. Florece de junio a julio. Frutos ovóides, pequeños, de color marrón negruzco.

Se reproduce fácilmente por semillas. Rústica, de crecimiento relativamente rápido en situaciones soleadas. Resiste los climas litorales. Crece más rápidamente si se la riega con frecuencia.

Utilizada en jardinería como ejemplares aislados, para formación de grupos y en alineaciones en calles y avenidas.

El mayor exponente se encuentra en el Parque de María Luisa, existiendo en otros jardines de la ciudad.

Un grupo a destacar es el que forman las plantadas frente al Pabellón de Cuba de la Exposición Iberoamericana del año 1.929 en el Paseo de la Palmera.

WASHINGTONIA ROBUSTA Wendland

Arecaceae

Originaria de California y N. de Méjico, que al igual que la “Washingotnia filífera” toma el nombre del género al estar dedicada a George Washington, vulgarmente conocida como “pitchardia de tronco fino”.

Palmera de tronco solitario, monóica, que puede alcanzar más de 25 metros de altura, con el tronco más delgado que la “filífera”, cubierto por las hojas secas, puede durar mucho tiempo.

Hojas costapalmadas en forma de abanico. Limbos de color verde brillante de hasta 1,80 metros de diámetro, divididos en numerosos segmentos graciosamente arqueados, sin filamentos excepto en plantas jóvenes. Peciolos cóncavos en su cara superior con los márgenes espinosos.

Inflorescencias ramificadas, con las ramas péndulas que aparecen entre las hojas. Flores blancas en panículas muy ramificadas. Florece en junio-julio.

Frutos en bayas ovóides, pequeños de color marrón, negros cuando maduran.

Admite la mayoría de suelos. Requiere situación soleada. Resistente a la sequía, sin embargo crece más rápidamente si dispone de riegos abundantes.

Muy utilizada en jardinería por su adaptabilidad a climas de litoral, tanto aislada como formando grupos. Utilizada en plantaciones lineales.

Representada en toda la ciudad, su principal exponente se encuentra en la Ctra. de Su Eminencia, plantadas por el Marqués de Nervión (1.910-1.920), también en el Pabellón de la Navegación de la Expo´92, en el Paseo Rey Juan Carlos I ,Jardines de San Telmo y en muchos jardines de la ciudad.