Recuerdo que por allá el 1960 en un viaje que realicé a Suiza, Ginebra, Lausana y Zúrich conocí las actividades que desarrollaba en este país la asociación Pro Juventute, una asociación privada que atendia las necesidades de los niños y adolescentes del país con campos de juego, organización de grupos teatrales, actividades cirquenses y culturales, organizando eventos en los parques y jardines públicos de las principales capitales suizas con un equipo de monitores especializados.

A la vuelta a Sevilla propuse crear en Sevilla y en un espacio abandonado existente entre el antiguo Pabellón de la Compañía Telefónica de la Exposición Iberoamericana del 1929 entonces sin uso, el Grupo Escolar España y limitado por las calles Avenida de la Borbolla y calle Nicolás Alperiz un parque infantil en el que solo entraran los niños, con monitores para su funcionamiento en el interior del mismo. La idea fue aceptada y nos pusimos manos a la obra bajo la dirección del aparejador  del servicio de Parques y Jardines José Lupiáñez Álvarez  y con los propios albañiles que disponía la plantilla municipal en aquel entonces.se habilito la piscina en una zona acotada con vestuarios, se construyó una pequeña biblioteca al aire libre con estanterías para depositar libros y  las pieza delo juegos de mesa, para lo cual se disponía “ in situ “ un parchís y un tablero de ajedrez de cerámica en sendas mesas, una gran pizarra para escribir y dibujar flanqueada con letras ,números y señales de trafico con fines didácticos representados en piezas de cerámica.

 

Se situaron varios elementos de juego distribuidos por el recinto entre los que destacaba una casa construida con troncos sobre un gran laurel de Indias al estilo Tarzán de la Selva donde los niños desarrollaban sus aventuras, el árbol todavía prevalece.

En el centro del Jardin se colocó una gran pajarera para pájaros autóctonos y exóticos que hacia las delicias de los niños y niñas que acudían al Parque. Creo recordar que también había unos monos titi.

El la entrada por Avda. de la Borbolla un pequeño kiosco de chucherías y bebidas sin alcohol en un espacio reservado para las madres y acompañantes en los momentos de espera de la salida de los niños.

El acceso al Parque Infantil era  gratuito reservado solamente a los menores, se les exigía la identificación con un carnet que rellenaba el propio Servicio de Parques a través de la Inspección del Servicio a cargo de Fernando Real Balbuena encargado en aquel entonces de la guardería jurada que disponía el servicio, las encargas de bibliotecas y evacuatorios y el control de la venta ambulante y quioscos existentes en los parque y jardines de la ciudad, en esta sección se recogían los datos con   los nombres ,domicilio ,autorización del padre o persona responsable y al mismo tiempo un certificado medico de que el niño o la niña no padecía ninguna enfermedad contagiosa que le impidiera el baño en grupo en la piscina que albergaba el recinto.

En la pequeña piscina pasaron cientos de niños que a cargo de monitores especializados recibían cursos de natación, estamos hablando del año 1963, en el que las piscinas no abundaban en Sevilla.

La piscina carecía de estación depuradora de agua. Lo que obligaba diariamente a la limpieza y sustitución de toda el agua, con agua potable de la red, ahora se consideraría insostenible.

En el Parque estuvo expuesta la locomotora del Tren de la Exposición hasta que fue retirada por la Asociacion Amigos del Ferrocarril para restaurarla.

Con el recinto ferial en el Prado de San Sebastián, tras la petición al Ayuntamiento de Sevilla por varios trabajadores del Servicio de Parques y Jardines, de poder montar una Caseta en los actuales Jardines de Blanca nieves, detrás de la Plaza de España y junto al Pabellón de Telefónica de la Exposición Iberoamericana. La Caseta fue autorizada otorgada y montada en aquel lugar apartado de la Feria, con cuatro hierros y un toldo en la entrada del Parque a modo de “parte noble”, donde se ubicaba el bar y varios veladores y la trastienda, que la conformaba la parte del Jardín que se dedicaba a los Juegos Infantiles, con suelo de chinos, con sus columpios y balancines y con el cielo raso por techo e n un aprovechamiento efímero.

El Parque que se denominó Blancanieves estuvo funcionando muchos años, la idea en principio era instalar otros en distintos puntos de la ciudad, pero se cerró la piscina al no reunir las condiciones reglamentarias de piscina publica y la no disponibilidad de colocar un sistema de depuración, las políticas del Servicio cambiaron y el parque fue palideciendo hasta que dejo de tener uso. Como tal, cerrado entró en la primera fase de abandono y saqueo del que se hicieron eco los distintos medios informativos locales.

En el año 2005 después de que hacía que Parques y Jardines por lo menos seis años, que no entra a cuidar este parque.

Y es que en 1999 este recinto pasó de ser de Parques y Jardines a formar parte del Instituto de Deportes, que quiso hacer unas magníficas instalaciones de uso terapéutico aprovechando las piscinas que tenía el parque. El proyecto de la piscina nunca llegó a llevarse a cabo y de él nunca más se supo, el Instituto abandono el proyecto y los terrenos pasaron a ser nuevamente del Área de Vía Publica, donde estaba instalado el Servicio de Parques y Jardines en aquel momento, nuevo periodo de abandono.

Después de ser revertido el edificio al Ayuntamiento y cayendo en un grave abandono y deterioro en los años 90 de la siglo pasado, en 1998, la Fundación Forja XXI mediante un programa de Escuela Taller y tras dos años de trabajo consiguen restaurar y acondicionar el inmueble merced a un convenio suscrito entre dicha Fundación, el Ayuntamiento de Sevilla y otras entidades públicas y privadas para que sirviera de sede a la Escuela de Jardinería y Centro de Estudios Medioambientales “Joaquín Romero Murube”. Lo inauguró el presidente de la Junta Manuel Chaves el 23 de junio de 2000.

Dicha escuela fue inaugurada en enero de 2000 como centro formativo y desde ese año se han impartido las titulaciones de Formación Profesional Específica (reglada) de Técnico Medio en Jardinería y Técnico Superior en Gestión de los Recursos Naturales y Paisajísticos. El centro tenía como objetivos, entre otros, el diseño, la organización y desarrollo de las actividades formativas -regladas y no regladas- centradas en las disciplinas inmediatas y complementarias de la Jardinería, el Paisajismo, la Gestión de Recursos Naturales y el estudio de todos los elementos que configuran los sistemas naturales y urbanos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Ayuntamiento cedió por 20 años el antiguo Pabellón de la Telefónica de la Exposición Iberoamericana celebrada en Sevilla en 1929, a la Fundación Forja XXI. El objeto de la cesión respondía a la promoción de un centro de formación profesional específico, la “escuela de jardinería de Sevilla”. Ya en 2002, el Ayuntamiento cedió a la Fundación Forja XXI 8.250 metros cuadrados del parque de Blancanieves, para las prácticas de jardinería de los alumnos y en el pequeño edificio se instaló el Centro de Estudios Medioambientales,

Ya desde el año 2002 la escuela lo utilizó como campo de practicas de los alumnos y ante el estado que se encontraban los jardines en fase de abandono total por parte del municipio en zona tan céntrica de la ciudad.

Las labores realizadas por más de 120 alumnos de la escuela de jardinería, con la supervisión de la fundación Forja XXI y el apoyo de las instituciones públicas, ha dado como resultado un vistoso y heterogéneo paraje en el que se pueden encontrar todo tipo de plantas: frondosas, silvestres, coníferas, trepadoras… Además, se han instalado albercas, pérgolas, estanques, laberintos y pequeñas casas para aves con la idea de recrear un ecosistema cien por cien natural.

Durante un año y medio se llevaron a cabo numerosas obras, con la retirada de escombros, vegetación, elementos degradados o juegos infantiles obsoletos, así como el desarrollo de parterres, nuevas estructuras y caminos. Además, se han realizado actuaciones de riego, iluminación, construcción de pequeños jardines y recuperación de antiguos elementos del parque de mampostería, como juegos de cerámica infantiles, la oca o el parchís.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Se creó un Jardín de Colecciones Didáctico y Educativo Medioambiental Joaquín Romero Murube. Este espacio albergará unas 600 especies vegetales de todo el mundo, desde el sur de África a Asia, pasando por Australia o Europa y hasta el Caribe.

La Escuela hasta su cese conservo dichos jardines, introduciendo nuevas plantaciones y creando nuevos diseños de los que nacieron los siguientes jardines:

El Jardín Secreto, con sus misterios y laberintos

El Jardín del Paseo, con plantas naturales de todos los continentes

El Jardín Paisajístico Urbano, para conocer el entorno

El Jardín de los Juegos, para los niños

El Jardín Laboratorio, en el que está expuestas investigaciones para que el conocimiento de los visitantes.

El Jardín de la academia

Eco jardín

El Jardín Filosófico, un “lugar de reflexión”

El jardín de las Artes

El Jardín de la Información

El Jardín Taller, donde los alumnos de la escuela seguían realizando prácticas

El jardín se recuperó y en el Pabellón existente antigua vivienda se instalo

Hay que recordar que el original parque de Blancanieves fue inaugurado en 1963 y disponía de 3.000 metros cuadrados destinados al entretenimiento infantil, pero con el paso de los años tanto el mobiliario como las zonas verdes fueron deteriorándose. Pese a todo, la reciente remodelación no sólo ha permitido conservar muchos de los murales y juegos, sino que también se han añadido otros nuevos de carácter didáctico. En resumen, estos jardines tienen todo lo necesario para que los pequeños y los no tan pequeños se diviertan aprendiendo y respetando la naturaleza

El 1 de julio de 2014 se cierra definitivamente la escuela después de catorce años de funcionamiento, por la crisis de Forja XXI con la que se hallaba vinculada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ante la falta de información sobre su futuro, lo único claro es que docentes sin cobrar los últimos meses y alumnos se han organizado para cuidar los jardines de su escuela tres días a la semana durante el verano. Gratis. Por amor a las plantaciones que habían realizado.

El Ayuntamiento de Sevilla, reunida en sesión ordinaria el 24 de julio de 2014, acordó recuperar para el dominio público el antiguo Pabellón de la Telefónica de la Exposición Iberoamericana celebrada en 1929, ubicado entre el parque de María Luisa y la Plaza de España y cedido en 1997 a la Fundación Forja XXI. El edificio será destinado a actividades relacionadas con la jardinería, el fin para el que fue cedido a la citada entidad.

Nos encontramos en junio de 2018, han pasado ya casi cuatro años desde el cierre de la Escuela y los jardines se mantienen con el voluntariado realizando los trabajos mínimos y con medios precarios cuidando dentro de sus posibilidades que no se perdieran muchas plantas introducidas en los jardines diseñados durante el funcionamiento de la misma. La acumulación de detritus y la falta de medios para retirarlos, en periodo estival la necesidad de riego es evidente, el peligro de incendios con rastrojos acumulados etc.…no lo puede atender el voluntariado que hasta ahora lo ha venido haciendo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Jardin cerrada la Escuela ha pasado a depender del Ayuntamiento, urge que este tome cartas en el asunto y realice el mantenimiento adecuado, manteniendo hasta cuando se decida el futuro de la escuela y el trabajo realizado por los alumnos realizado con anterioridad no quede en un triste abandono nuevamente.

Es necesaria una actuación urgente mientras, en palabras sacadas de la hemeroteca el actual alcalde entonces en la oposición comentaba en la prensa local “Espadas ha querido llamar la atención sobre “otro instrumento para formación sobre el empleo está en peligro y no podemos permitirnos el lujo de perder sin más. Hace falta que las instituciones y entidades que forman parte de la Fundación se comprometan ahora en dar cobertura a la Escuela de manera independiente y entre ellos el alcalde deben ser los que tiren de este carro, den el paso al frente y sean los más interesados de que el centro no desaparezca y con él las oportunidades para los jóvenes. Este problema lleva varios meses latente y Zoido no puede mirar para otro lado. Debe decir a las claras, si se va a implicar o no a la solución.

Para ello el socialista plantea en que sea el Ayuntamiento que conforme un nuevo instrumento de gestión que se haga cargo de la Escuela y asuma el 20% del coste restante de financiación necesario cada año para desarrollar los cursos y complementar la financiación de la Junta, además que garantice el uso del pabellón de la Compañía Telefónica de propiedad municipal en el parque siga siendo cedido como sede del Centro formativo.”

En cualquier caso. Espada pide a Zoido, que al menos haga lo posible para que la escuela siga en marcha el próximo curso “comprometiéndose ante alumnos y profesores en que a partir del próximo mandato en junio de 2015 la escuela de jardinería será un elemento clave del parque con implicación presupuestaria y directa del Ayuntamiento de resultar elegido alcalde “

Tan solo queda un año y todavía estamos en tiempo de cumplir el compromiso.

Mientras, ordene el acondicionamiento de las plantaciones realizadas por los alumnos y su mantenimiento hasta que llegue la tan esperada nueva apertura de la Escuela.